Su militancia política se enmarca en lo que se conoce como movimientos nacional-revolucionarios, o de una manera más radical, nacionalcomunistas, para horror de la destra italiana, ya en ese entonces alineada completamente con el atlantismo
Su militancia política se enmarca en lo que se conoce como movimientos nacional-revolucionarios, o de una manera más radical, nacionalcomunistas, para horror de la destra italiana, ya en ese entonces alineada completamente con el atlantismo