El joven aristócrata escapaba así de los estrechos límites de su sociedad, en nombre de un rechazo de la medida y del «buen sentido» burgués, al aprovecharse de una primera enunciación del «vivir peligrosamente»
El joven aristócrata escapaba así de los estrechos límites de su sociedad, en nombre de un rechazo de la medida y del «buen sentido» burgués, al aprovecharse de una primera enunciación del «vivir peligrosamente»