Estos últimos (la UE) no gozan de una ideología concreta que se comporte como el «cimiento de la civilización», más allá de la pretendida ideología de los Derechos Humanos y de la democracia liberal
Estos últimos (la UE) no gozan de una ideología concreta que se comporte como el «cimiento de la civilización», más allá de la pretendida ideología de los Derechos Humanos y de la democracia liberal