La verdad fue su transgresión del orden establecido, una transgresión no exenta de esperanza, porque —como le gustaba repetir— los seres humanos, por naturaleza, no pueden evitar pensar la verdad.
La verdad fue su transgresión del orden establecido, una transgresión no exenta de esperanza, porque —como le gustaba repetir— los seres humanos, por naturaleza, no pueden evitar pensar la verdad.