Sigue viviendo en tu caverna. Ve a las Vegas a casarte, como hace la izquierda posmoderna «cuando le apetece». Compra sus productos escacharrados: el «indigenismo», el «biocentrismo», la sexualidad «no binaria» (…). Drógate con la química o con las ideas escacharradas: el mundo yanqui te las hace llegar fácil y rápidamente