De entre todos ellos merece una mención especial James Mayer de Rothschild quien, si bien no era de origen francés, fue enviado a París por su padre con el propósito de asentar en tierras galas una de las ramas de la familia Rothschild.
De entre todos ellos merece una mención especial James Mayer de Rothschild quien, si bien no era de origen francés, fue enviado a París por su padre con el propósito de asentar en tierras galas una de las ramas de la familia Rothschild.