{"description":"Editorial independiente especializada en Tradición, filosofía, geopolítica y pensamiento disidente.","feed_url":"https://hiperbolajanus.com/feed.json","home_page_url":"https://hiperbolajanus.com/","icon":"https://hiperbolajanus.com/svg/logo-opt.svg","items":[{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eNormalmente, cuando escuchamos un discurso que pretende ser «crítico» con el actual orden de cosas, en cualquier medio de comunicación, ya sea televisivo, de prensa o en las propias redes sociales, siempre se nos ofrece el mismo tipo de argumentario, los mismos lugares comunes, y una serie de patrones que se reproducen hasta el infinito, incluso entre los más recalcitrantes adversarios del actual sistema. Esta crítica parte de unas mismas categorías morales, antropológicas y conceptuales, las mismas que el sistema asume como propias y sobre las que cimenta su hegemonía, su discurso y \u003ca href=\"/posts/estamos-siendo-controlados/\"\u003ela imposición de un determinado orden de cosas\u003c/a\u003e, de valores y de principios. De tal modo que todo intento de presentar un enfoque realmente rompedor, que genere una fractura real ante el pensamiento dominante, queda automáticamente neutralizado y se disuelve en la nada. En este sentido debemos, una vez más, preguntarnos por quién ha decidido determinado tipo de lenguaje, las premisas y los límites en los que estas posiciones deben plantearse.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor ubicar el tema dentro de problemas y cuestiones concretas, está, por ejemplo, la aceptación de la democracia liberal como \u003ca href=\"/posts/soberania-y-libertad/\"\u003ela única forma de libertad posible\u003c/a\u003e, de la que emanan los únicos principios y fundamentos en los que una sociedad actual, en pleno siglo XXI, puede articular la convivencia de una comunidad de personas. O bien, dentro de otro contexto más polémico, ¿por qué motivo una sociedad no puede defender su homogeneidad étnica y/o cultural? Este es un tema tabú, que suele conllevar el ostracismo social, las miradas de odio o, directamente, el desprecio y el rechazo más absolutos. Y volvemos a preguntar, ¿y si los miembros que componen esa sociedad deciden, libremente, que eso sea así? Cambiemos de escenario, ¿y si una sociedad decide mantener, también libremente, \u003ca href=\"/posts/juan-vazquez-mella-tradicionalismo/\"\u003elas tradiciones políticas de sus antepasados\u003c/a\u003e y seguir conformándose como comunidad política en base a un credo religioso, a una idea de origen premoderno o bajo la inspiración de cualquier otro principio que entre en contradicción con la democracia liberal posmoderna? Tampoco obtendremos una respuesta satisfactoria por parte del juicio de los modernos, en su intento de universalizar unas premisas y unos principios que pretenden abarcarlo todo, y con ello también nuestras mentalidades, que deben amoldarse, tal y como lo exigen los tiempos, y en virtud de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/kisters-la-dictadura-liberal/\" class=\"link-abstract\" title=\"La dictadura liberal\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eese progresismo de raíz teleológica\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e a lo que demanda el pensamiento moderno y desarraigado.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo en vano, uno de los engaños más eficaces de los que se sirve la modernidad consiste en hacer creer a sus detractores que son libres de combatirla, bajo una impostada imagen de pluralidad que no es sino una ficción. Alguno dirá, elevando la voz y con cierta indignación, «\u003cem\u003e¡podemos discutir los gobiernos, sus leyes, e incluso los excesos de las élites!\u003c/em\u003e», a lo cual añadirán ufanos, «\u003cem\u003e¡…y además puedes elegir libremente a los gobernantes cada 4 años, ejerciendo tu derecho democrático al voto!\u003c/em\u003e». Y es cierto, puedes quejarte, especialmente en redes sociales y en el ámbito privado, incluso cuando el periodista de turno te pregunte por la calle, y hasta podrás participar en una manifestación, normalmente diseñada y monitoreada por partidos políticos, \u003ca href=\"/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/\"\u003ea izquierda o derecha\u003c/a\u003e, para mostrar tu desacuerdo, y sí, podrás votar entre las opciones que el propio sistema te ofrece. Pero, ciertamente, nunca podrás cuestionar las premisas fundamentales sobre las que se levanta el universo moderno, sus democracias liberales, sus sagrados principios. El sistema permite una considerable diversidad de opiniones, siempre que éstas se manifiesten dentro de un marco preconcebido, \u003ca href=\"/posts/libertad-moral-y-autoridad-en-el/\"\u003ebajo unas premisas intelectuales y morales\u003c/a\u003e previamente establecidas. Se puede discrepar casi de cualquier cosa, pero siempre dentro de aquello que se determina de antemano, no vaya a ser que nadie se salga del redil y deba ser castigado por su osadía, por el atrevimiento a traspasar límites que no pueden ser sobrepasados, y que se tienen que aceptar obligatoriamente como evidencias indiscutibles.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-virtud-de-la-moderación\"\u003eLa «virtud» de la moderación\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eAdemás, es muy curioso comprobar la insistencia que hay en torno a la idea de «moderación», a plantear siempre toda cuestión en términos de ambivalencia, de medias tintas, bajo una impostura que no es más que una llamada a la mediocridad, a las componendas, y al pensamiento débil. Y este elemento añade un condicionante más a lo anteriormente expuesto, y es que el sistema liberal no solo determina qué puede pensarse, sino también la intensidad y la forma en que este hipotético desacuerdo debe presentarse. Se exige que no exista un exceso de convicción a la hora de defender un principio o atacar una determinada idea, \u003ca href=\"/posts/distopia-manipulacion-mentes/\"\u003eno se vaya alguien a pasar de la raya y pase a ser sospechoso\u003c/a\u003e, para entonces ser considerado como un «agitador», un «demente» o un radical, un «ultra».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY en torno al concepto de radical o radicalismo hay una inversión semántica que resulta especialmente interesante, ya que entronca perfectamente con aquella idea nietzscheana de la Transvaloración de todos los valores, y como conceptos y términos cuyos orígenes etimológicos nos remiten a significados totalmente opuestos a los que poseen en la actualidad. De tal manera que si lo radical nos remite a lo que permanece bien enraizado en la naturaleza del ser y, en consecuencia, posee una connotación positiva de origen, pues supone también ir hasta la raíz de una cuestión, combatir algo en sus fundamentos, dado el contexto que planteamos, ahora se transforma en una suerte de locura y fanatismo a erradicar (valga la redundancia etimológica), a desterrar para siempre de las conciencias del común de la gente. Y sin embargo, lo «moderado» es considerado como lo cabal, lo racional, lo prudente o lo democrático.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo nos llevemos a engaños, la moderación representa una forma clara y nítida de neutralización dentro del pensamiento contemporáneo. El hombre moderno ha terminado por convencerse de que la moderación representa una virtud en sí misma, mientras que el radicalismo representa su opuesto inconciliable, una suerte de enfermedad. El moderado dialoga y pretende llegar a puntos de encuentro, sin provocar rupturas dramáticas, mientras que el radical confronta y conduce a desencuentros insoslayables. El moderado reconoce la complejidad de los problemas, y de ahí su talante discursivo, y su voluntad de no tensar demasiado la cuerda, mientras que el radical, irracional, sin dos dedos de frente, tiende a simplificar. Esa es la visión que domina la mentalidad del liberal, que se mueve dentro de estas antítesis que buscan enfatizar en todo momento esa dicotomía entre lo racional y lo irracional, construyendo casi una parodia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eVayamos más allá, ¿qué significa entonces ser radical? La palabra procede del latín \u003cem\u003eradix\u003c/em\u003e, es decir, raíz. Radical es, como ya hemos apuntado anteriormente, aquel que busca la raíz de las cosas, quien no se conforma con examinar sus manifestaciones superficiales, sino que pretende remontarse hasta los principios que las producen. En este sentido, el radical no tiene por qué ser ningún fanático, más bien se trata del hombre que se niega a aceptar un orden de cosas dado sin conocer antes su origen y aquello que lo fundamenta en sus bases y cimientos originales. A este respecto, nos damos cuenta de la eficacia con la que la modernidad liberal ha provocado esta operación de inversión semántica. Ha conseguido que quien pregunta por las raíces sea considerado peligroso, mientras que quien acepta las premisas que el sistema ofrece y se limita a discutir sus aplicaciones sea razonable. Puedes cuestionar una ley, pero no puedes poner en duda la concepción del hombre que la inspira, y podríamos trasladar esta cuestión a uno de los temas tabú de la democracia liberal de las últimas décadas, como es la cuestión del lobby homosexualista, \u003ca href=\"/posts/la-naturaleza-femenina-y-los-roles/\"\u003eo el propiamente feminista\u003c/a\u003e, que pueden ser discutidos en la implementación de leyes que promueven desde las instituciones, porque están plenamente institucionalizados, criticando que puedan extralimitarse, y nos vienen a la mente \u003ca href=\"https://cadenaser.com/nacional/2026/06/28/un-ayuntamiento-puede-colocar-una-bandera-lgtbi-si-y-lo-avala-el-tribunal-supremo-cadena-ser/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eel tema de la bandera arcoiris en los ayuntamientos\u003c/a\u003e, pero no puedes cuestionar su existencia bajo ningún concepto, y mucho menos aventurarte a cuestionar o rechazar cualquier aspecto integral de susodichos movimientos, pues te arriesgas a ser considerado «homófobo», «machista» o cualquier otro tipo de etiqueta o apelativo por el estilo. En el mismo terreno, se puede criticar una política migratoria, pero no se puede preguntar por el principio universalista \u003ca href=\"/posts/campamento-santos-raspail/\"\u003eque niega la legitimidad de toda continuidad histórica de los pueblos\u003c/a\u003e. Y así sucesivamente, dando respuesta a nuestros primeros párrafos, con el cual hemos tratado de irrumpir de manera provocadora en el asunto. De modo que se puede protestar contra los excesos de la cultura contemporánea, pero sin llegar a preguntar si los principios fundamentales de esa cultura son ya problemáticos en sí mismos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa moderación representa una frontera invisible, que determina tanto lo que podemos pensar como la distancia que se nos permite recorrer desde las ideas dominantes. Se tolera la discrepancia siempre que quien la exprese se mantenga dentro de un redil. Puede, incluso, tolerarse una oposición vehemente, siempre que no llegue a cuestionar los fundamentos últimos del sistema. Lo que se vuelve totalmente intolerable y no está permitido es la radicalidad en su sentido originario y auténtico: la voluntad de descender hasta las raíces, de escrutar la realidad hasta sus últimas consecuencias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero la propia modernidad es víctima de su vocabulario y de sus constructos artificiosos, volviéndose paradójica o contradictoria, porque ésta fue radical, si atendemos a su propia genealogía histórica, en la ruptura revolucionaria que impuso con todas las formas políticas heredadas \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/fernandez-una-revision-critica-de-la/\" class=\"link-abstract\" title=\"Una revisión crítica de la Revolución Francesa\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003edesde los episodios revolucionarios de 1789-1795 en adelante\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e, ¿o acaso debatieron amistosamente con los vandeanos antes de perpetrar su ignominioso genocidio?; fue radical en la disolución de las estructuras tradicionales, frente a las cuales libró una lucha encarnizada y sin cuartel; fue radical en la transformación del concepto del individuo, de la familia, de la autoridad, de la propiedad, de la religión y de la comunidad política. La modernidad no tuvo reparo alguno en desarraigar al hombre de su pasado y en ponerlo en contraste con la civilización europea a la que siempre perteneció cuando consideró que sus raíces constituían obstáculos para la consecución de su proyecto. Sin embargo, una vez consumado su proyecto, pretende desterrar toda radicalidad para evitar que cuestiones los fundamentos de origen que han vertebrado su propia génesis.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eVamos a ir incluso más allá, y podemos decir que esta moderación, que tanto veneran los modernos de nuestros días, se ha convertido en una forma de conservadurismo de todo lo establecido, y con ello atentan contra ese «ir hacia delante», ese progresismo antropológico del que tanto se enorgullecen y promueven, y que también representa una de las muchas contradicciones internas que el liberal experimenta. La moderación, en sí misma, y planteada en términos de una virtud personal, de manifestar un temple, un equilibrio interior y \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003eno dejarse arrastrar por las pasiones o los bajos instintos\u003c/a\u003e, como una forma de autocontrol, no es necesariamente negativa ni implica en absoluto una postura claudicante ni débil, más bien todo lo contrario. Sin embargo, cuando enfrentamos este término en el ámbito de las categorías de lo político, transformado en un principio absoluto, puede alterar su significado de una manera extraordinaria, y que nos remite a la prohibición de llevar una idea hasta sus últimas consecuencias. En este terreno la moderación implica cobardía, mediocridad y, en definitiva, renuncia a la propia afirmación del pensamiento y del sentido originario de la radicalidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePorque no toda posición equidistante es verdadera por encontrarse en el centro, porque la verdad no es, necesariamente, el punto medio entre dos errores. Si alguien descubre que una idea o determinada doctrina es errónea y está equivocada, no tiene ninguna obligación de afrontarla desde la moderación para resultar ética o moralmente aceptable a ojos de sus adversarios, de quienes promueven ese orden de ideas. Del mismo modo, si una civilización o comunidad política particular considera que determinados principios son esenciales para su continuidad, no tiene porqué situarse a medio camino entre su propia afirmación y la negación de sí misma, atendiendo a esa falsa premisa de la moderación. Nadie se imagina que los reinos cristianos del Norte, durante la Reconquista, por ejemplo, hubiera adoptado posiciones moderadas frente al enemigo sarraceno, o retrotrayéndonos a un ejemplo histórico anterior, que \u003ca href=\"/posts/presentacion-roma-cautiva/\"\u003ela Roma triunfante del Imperio\u003c/a\u003e hubiera acordado con los territorios que integró bajo su seno una suerte de negociación pacífica y democrática, mediante las urnas, para decidir la anexión de sus territorios imperiales. Es simplemente absurdo y ridículo. Del mismo modo, \u003ca href=\"/posts/imperialismo-estadounidense-orden-juridico/\"\u003elas guerras libradas por el liberalismo\u003c/a\u003e, bajo la égida del anglosionismo, no han negociado pacífica y moderadamente con aquellos pueblos a los que han sometido a sus bombardeos criminales, y la lista es larga, y si no que pregunten a los iraquíes, sirios o iraníes, por poner solo algunos ejemplos recientes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs más, existe una profunda relación entre radicalidad y fidelidad, porque quien posee raíces, como ya hemos dicho, no tiene por qué ser «extremista», en la acepción que modernamente se tiene de susodicho término. El radical sabe de dónde procede, y en virtud de ese conocimiento puede comprender mejor hacia dónde quiere dirigirse. La \u003cem\u003eradix\u003c/em\u003e no remite solamente a la profundidad, sino también a la pertenencia, a la naturaleza íntima del Ser, porque lo que tiene raíces es porque crece sobre un suelo firme, \u003ca href=\"/posts/mito-simbolismo-y-metafisica-del-arbol/\"\u003edel mismo modo que lo hace el árbol\u003c/a\u003e, lo que le permite, en primer lugar y ante todo, poseerse a sí mismo, sobre unas raíces intelectuales, culturales, espirituales y de identidad que le sirven como barrera y protección frente a cualquier corriente subversiva dominante. El hombre moderno, para ser sometido, \u003ca href=\"/posts/presentacion-olvidar-darwin-sermonti/\"\u003eprimero ha tenido que «olvidar» quién es\u003c/a\u003e, de dónde viene y cuáles son sus raíces verdaderas. Sin esta operación de desarraigo nunca podría haber sido doblegado en su voluntad, que permanecería fiel e inquebrantable frente a toda falsificación o censura.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl hombre que asienta su existencia sobre las raíces no tiene miedo a preguntarse por los principios, por los orígenes y por la genealogía de las ideas, es capaz de preguntarse por la naturaleza del hombre, por el sentido de la comunidad, por la libertad, por la Patria, por el sentido de pertenencia a todos los niveles, étnico o de sangre, sobre el significado de la Tradición, por ideas que deben o no ser rechazadas y por una concepción general de lo humano, sin necesidad de promover actitudes hipócritas, cínicas e impostadas, sin practicar ningún tipo de autocensura, que normalmente nace del complejo, de la superficialidad y de la estupidez generalizada que emana de la sociedad de nuestros días, donde los comportamientos gregarios y sobresocializados dictan el pensamiento general de cada momento, que como podemos ver en los últimos tiempos viene dictado en su banalidad extrema y paroxística, por lo «viral». No olvidemos a esa caterva de imbéciles «farmeando aura» en las calles, vestidos de lagarteranas y saltimbanquis, generando vergüenza ajena y degradación animalesca.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSon estos algunos de los motivos por los cuales el sistema teme mucho más al radical que al que plantea formas de oposición superficial, normalmente encuadradas en la dialéctica de los partidos, bajo el marco mental izquierda vs derecha. Son aquellos que comienzan su «argumentación» con el clásico «\u003cem\u003eyo no soy… pero…\u003c/em\u003e», los que se quedan en los efectos inmediatos, en la consecuencia, desde un carácter reactivo en lo liviano y muy limitado, mientras que ese radical denostado y tan incómodo indaga en las causas originales de tal desbarajuste, para conocer las motivaciones sobre las que descansa un determinado problema. Porque este opositor superficial en el fondo no quiere contestar el orden de cosas existente, sino que a menudo lo que desea es que funcione mejor, y con ello atribuye el problema a que algo no funciona porque no se está haciendo bien, pero \u003cstrong\u003eno porque rechace el posicionamiento en sí, sino su mal funcionamiento\u003c/strong\u003e. Esto recuerda a las críticas que muchas veces se dirigen a los políticos, a los que se les atribuye comportamientos deleznables y denunciables, pero nunca se denuncia al propio sistema, que es quien, de facto, favorece ese tipo de gobernantes detestables. Y si lo trasladamos a nuestro caso particular en estos días podríamos decir, el problema no es \u003cstrong\u003ePedro Sánchez\u003c/strong\u003e, \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003eel problema es el Régimen de 1978\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon lo cual, y a modo de conclusión en este apartado, podríamos decir que la auténtica radicalidad representa no un exceso de pensamiento, sino su recuperación frente a una realidad donde toda forma de disidencia se ha integrado en el simulacro general que representan las democracias liberales posmodernas, bajo el mismo orden teatralizado. Radicalidad es sinónimo de profundidad, de voluntad de comprensión, de fidelidad a las raíces, a lo que nos hace hombres y nos reconoce dentro de un Orden, de un Cosmos frente al caos y la disolución del hombre estabulado que propone un liberalismo sin alma, desarraigado y enemigo de de la Verdad.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"el-poder-de-las-palabras-la-dictadura-del-lenguaje\"\u003eEl poder de las palabras: la dictadura del lenguaje\u003c/h2\u003e\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp\u003e«Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo»\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e— Ludwig Wittgenstein\u003c/p\u003e\n\u003c/blockquote\u003e\n\u003cp\u003eNo es precisamente escasa la literatura que nos habla de las manipulaciones de la psique a gran escala, por parte de gobiernos y Agendas al servicio de intereses perversos y deshumanizadores, y de hecho este es un tema que hemos tocado en multitud de ocasiones a lo largo de los últimos años. El lenguaje no es neutro, debemos partir de esa base. Y en este sentido nos viene a la mente el ejemplo de aquel personaje que aparece en \u003cem\u003e\u003ca href=\"/posts/resena-1984-de-george-orwell/\"\u003e1984\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e, \u003cstrong\u003eSyme\u003c/strong\u003e, que trabajaba en el Ministerio de la Verdad junto al protagonista de la novela, \u003cstrong\u003eWinston Smith\u003c/strong\u003e, y que nos sirve perfectamente de guía para explicar la relación directa entre lenguaje, pensamiento y poder. El personaje en cuestión trabaja en \u003ca href=\"/posts/neolengua-perdida-conciencia/\"\u003ela creación de una «neolengua»\u003c/a\u003e y su tarea consiste en revisar y reducir progresivamente el idioma inglés eliminando palabras, matices y posibilidades expresivas con un objetivo final: reducir a la mínima expresión cualquier capacidad para pensar críticamente. Al destruir las palabras también se elimina el significado asociado a ellas. De tal manera que se lleva a cabo un proceso de transformación y simplificación del lenguaje, limitándolo, para evitar que puedan formularse pensamientos independientes, que se salgan del control del partido. El tal Syme concibe este proyecto como una suerte de «perfeccionamiento del lenguaje», porque pretende llegar hasta el punto en el cual haya pensamientos que no puedan siquiera concebirse porque ya no existan los conceptos necesarios para expresarlos o formularlos. Un lenguaje preciso, mecánico en su expresión oral y unívoco, prácticamente robotizado, el lenguaje de los esclavos. Y no es una idea que se limite al mundo de la ficción. Uno de los principales desafíos en el desarrollo de la Inteligencia Artificial deriva precisamente de estar sujeta a la documentación existente y a su incapacidad de crear nuevos conceptos y palabras que conduzcan al descubrimiento de nuevos paradigmas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eVolviendo a lo que comentábamos sobre la mutilación del lenguaje, en buena medida, y aunque sea en un contexto muy diferente, esta agresión hacia la lengua y hacia las enormes posibilidades semánticas y de matiz que entraña, se está produciendo en nuestros días también en el castellano o español, aunque sea de una manera más sutil.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo podemos obviar como en los famosos \u003ca href=\"https://www.bbc.com/mundo/articles/cz6z0407lnlo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003einformes PISA\u003c/a\u003e, año tras año, y evaluando el nivel del alumnado español, la comprensión lectora, la capacidad de elaborar juicios críticos o de desarrollar un pensamiento independiente, termina evidenciando que las nuevas generaciones son «educadas» bajo ese mismo patrón simplificador que nos ofrece el ejemplo de la novela de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/george-orwell/\" class=\"link-autor\" title=\"George Orwell\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eGeorge Orwell\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3335\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/95155403\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1158631\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e. Una juventud mermada en sus capacidades cognitivas, abocada a comportamientos estúpidos, y a la atrofia lingüística con determinados modos y vocablos de importación —todos hemos visto a los jóvenes actuales utilizando el apelativo de «bro», \u003cem\u003ebrother\u003c/em\u003e, hermano, para relacionarse entre ellos, en una muestra más de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/10/lara-amigo-americano/\" class=\"link-abstract\" title=\"El amigo americano\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003ela colonización cultural estadounidense bajo la que vivimos\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/david-lara-miguez/\"\u003e\u003c/span\u003e— que se han convertido de uso común entre una juventud totalmente desarraigada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor este motivo para el sistema liberal es muy importante establecer previamente las categorías mediante las cuales este individuo desnortado tendrá que pensar. No se trata de una cuestión menor ni secundaria, ya que si bien una autoridad podría forzar a sus ciudadanos a creer en determinadas cosas a través de la imposición de la fuerza bruta, éstos sabrían en todo momento, o al menos un porcentaje de ellos, que están siendo engañados aunque se vieran forzados a obedecer por razones de supervivencia. Un poder mucho más perfeccionado en ese sentido, como sucede en la actualidad, donde actúan mecanismos mucho más sutiles, procura que determinadas ideas aparezcan ya formuladas dentro de un vocabulario que las deslegitima, mientras que otras adquieren, al ser expresadas por determinadas palabras, una apariencia de evidencia, intencionalidad y superioridad moral. A modo de ejemplo, podemos pensar en la conocida como \u003cem\u003eN-word\u003c/em\u003e dentro del mundo anglosajón, que nos remite a una norma de regularización moral, en virtud de la cual el término «\u003cem\u003e\u003ca href=\"https://es.wikipedia.org/wiki/Nigger\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003enigger\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e», solo puede ser pronunciado por aquellos que pertenecen a la comunidad afrodescendiente, excluyendo a los caucásicos de su uso, que les está vetado, bajo la acusación directa de racismo. Es una palabra que carece de neutralidad, y además sirve para ubicar moralmente a quien la pronuncia, pues denota automáticamente un ataque directo a la población negra. Como vemos, es una simple palabra, y que no está en función de un contexto determinado, sino que en sí misma ya conlleva toda esa carga que hemos descrito. En paralelo a la N-word se ha desarrollado un lenguaje muy característico con una serie de términos que tienden a encuadrar en un marco de «discriminaciones» y «singularidades» a las denominadas minorías, entre las que se encuentran básicamente «inmigrantes» o personas pertenecientes a las llamadas «minorías étnicas» — aunque a escala global no lo son precisamente. En este contexto, términos como «persona racializada» sirven para implementar estos códigos, que solamente se pueden aplicar a personas de otras razas diferentes a la caucásica o blanca, a quienes, de algún modo, se les niega su propio sentido de pertenencia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon lo cual, el problema del lenguaje es indisociable del poder. Es decir, el lenguaje no es un instrumento puramente exterior, un canal mediante el cual el pensamiento adquiere sonido y permite una forma de comunicación oral entre las personas. También es, y especialmente, uno de los medios fundamentales a partir del cual el hombre organiza y explica la realidad, se sirve del lenguaje para estructurar aquello que lo rodea, y se sirve del mismo para identificar los objetos que lo componen y al mismo tiempo definirlos dándoles una ubicación particular e incluso para determinar las relaciones interpersonales. A partir de aquí podemos relacionar, comparar, jerarquizar y juzgar todo cuanto compone nuestro mundo. Y cuanto más pobre es el repertorio conceptual que manejamos, más difícil será formular las relaciones entre las cosas\u003csup id=\"fnref:1\"\u003e\u003ca href=\"#fn:1\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e1\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e. Y también al revés, cuanto más precisas sean las categorías del lenguaje, mayor capacidad para distinguir y plantear matices, que de otro modo permanecerían ocultos a nuestra conciencia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e¿Adónde queremos llegar con todo este razonamiento? La conclusión evidente es que el hombre se encuentra sometido a un sistema de categorías que condiciona continuamente aquello que puede expresar sin ser inmediatamente descalificado. El hombre puede tener libertad para pronunciar las palabras, pero no necesariamente la libertad para atribuirles un significado diferente al que le otorga el consenso dominante. Esto significa que se puede hablar, por ejemplo, de las categorías fijadas en torno a «machismo» y «feminismo», pero no puedes cambiar las connotaciones y significados asociados. El «machismo», que se atribuye a cualquier forma de afirmación masculina será siempre intrínsecamente negativo, malvado, asociado a un principio agresivo y destructivo, que hay que desterrar de la sociedad; mientras, en el caso del feminismo, se asociará inequívocamente a un principio positivo, igualitario, asociado a la nivelación social y al triunfo de la lógica de los tiempos. Y al igual que este ejemplo, podemos poner otros muchos, como, por ejemplo la idea del «aborto», concebido como algo positivo y deseable, como una expresión de los eufemísticamente denominados como «derechos reproductivos», que permiten a la hipotética madre liberarse de la carga de responsabilidad que supone engendrar al hijo. En \u003ca href=\"/posts/tanatofilia-irreversibilidad-occidente-satanico/\"\u003eel caso de la «eutanasia»\u003c/a\u003e, también sería concebido como un derecho individual, en el cual la participación del Estado permitiría acometer un «suicidio asistido» —otro eufemismo— en lugar de hablar de asesinato del no-nacido o de la ejecución de personas enfermas y/o con problemas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon lo cual nos enfrentamos a la dicotomía entre dos principios: el paso de una autoridad externa que, de modo coercitivo, le dice al individuo: «\u003cem\u003eesto no puedes decirlo\u003c/em\u003e» a una mucho más sutil e implícita, que ya no depende de la autoridad exterior y que se ha introducido en la conciencia del individuo para dictarle «\u003cem\u003eesto no debería decirlo\u003c/em\u003e», por la ya mencionada contextualización y receptor moral que determinadas palabras implican en su uso. Tenemos otro ejemplo que nos ha pasado inadvertido, y es la connotación negativa que se asocia al término «subnormal», que a día de hoy se concibe exclusivamente como un insulto, como una forma peyorativa, descalificativa y humillante que vulnera la dignidad de la persona a quien se dirige. Pues bien, hasta hace unas décadas era de uso común, e incluso en el año 1980 los medios de comunicación proclamaron «el año del subnormal», en referencia a las personas que, efectivamente, poseían una discapacidad cognitiva y podían ser catalogados médicamente como «subnormales», sin que ello implicara una forma de humillación más allá de un «estado médico».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn otros contextos, más relacionados con el ámbito de lo político, vemos como \u003ca href=\"/posts/fascismo-modernidad/\"\u003eel término «fascista»\u003c/a\u003e o «nazi» se han convertido en el cajón de sastre para todo tipo de descalificaciones del oponente político, normalmente asociado al «radical», al «ultra» del que hablábamos en el apartado anterior. Una suerte de intolerante y monstruo desalmado que conspira para provocar la desgracia y el mal generalizado. Un fantasma, inexistente por otro lado, que a determinadas facciones de partido les interesa invocar en aras de la polarización y el enfrentamiento de las masas en esta, nuestra querida oclocracia fundada en 1978. En este caso deberíamos hablar de la desfiguración de las palabras y la reasignación de un significado diferente al original, y que lejos de radicarse en la categoría de lo político, lo trasciende para calificar cualquier acto de «odio», «intolerancia» o «discriminación», formando parte de ese amplio abanico de palabras —ya mencionadas con anterioridad— que funcionan como mecanismos automáticos de deslegitimación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe tal manera que cualquier juicio de valor, idea o posicionamiento que pueda hacerse acreedor a cualquiera de estas «palabras policía» terminará por ser estigmatizado y asociado automáticamente a todo el contexto que impregna este vocabulario maldito, cuyas acepciones, más o menos arbitrarias, obedecen a una intencionalidad ideológica evidente. Y esto nos lleva también al uso de la etiqueta como instrumento análogo de deslegitimación del discurso contrario, o del discurso disidente, dado que aquel que es calificado de «racista», «homófobo» o «machista», verá su argumentario arruinado y rechazado desde el primer momento, y se verá obligado a recular, o bien mediante una disculpa o bien a través del reciclaje de las opiniones propias bajo el marco mental y conceptual de quien lo ha etiquetado como tal.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e¿Estamos proponiendo que hay que ser «fascista», «racista», «homófobo» y «machista»? En absoluto, porque no reconocemos validez alguna al uso de esos términos ni los significados asociados, en la medida que obedecen a un constructo ideológico y a un moldeamiento de conciencias cuyo objetivo es restringir el libre pensamiento y la propuesta de paradigmas ideológicos o de cualquier otra naturaleza, que puedan postularse como alternativas reales y viables ante un sistema liberal cuya propuesta es puramente destructiva, que aleja al hombre de sus raíces y lo deconstruye permanentemente con propósitos liberticidas y antihumanos. \u003cstrong\u003eEl disidente nunca debe aceptar las premisas ideológicas de su enemigo\u003c/strong\u003e, nunca debe someterse a las trampas de su dialéctica, porque defiende otro orden de cosas, otro modelo de civilización.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon lo cual, nosotros no retrocedemos ante las etiquetas, ni obedecemos a los significados unívocos y arbitrarios del viciado lenguaje liberal. Y con esto no queremos decir, simplemente, que despreciemos todo su universo ideológico, sus categorías de pensamiento y el intento de reducir el lenguaje a su estrecha visión mercantilista del mundo, sino que además atenta contra la visión natural de las cosas. El mundo se estructura de una manera muy diferente, lejos de los antagonismos impostados, de los «delitos de pensamiento» y de todas esas mamarrachadas que impulsan la autocensura y el complejo generalizado de una masa que se niega a disentir, quizás porque carece de las herramientas necesarias o, no lo descartemos, ya ha claudicado frente a las fuerzas del mal que dominan el mundo por doquier.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"modas-y-estatus-socio-ideológico\"\u003eModas y estatus socio-ideológico\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eTodo lo que estamos discutiendo en este artículo no es otra cosa que la enésima reflexión sobre la teoría de la \u003ca href=\"https://es.wikipedia.org/wiki/Ventana_de_Overton\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eVentana de Overton\u003c/a\u003e, \u003ca href=\"/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/\"\u003eel movimiento del marco que determina qué es lo socialmente aceptable y qué no\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste es un mecanismo que aprovecha la necesidad de la masa acrítica de sentirse dentro del marco impuesto por esta ventana. Todo el mundo quiere estar a la moda, no solamente en su apariencia estética sino también en su apariencia ideológica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn su mayoría, muchas de las personas que se adhieren a determinada corriente de pensamiento –y especialmente las que presumen de ello– no tienen un compromiso ni un enraizamiento real y genuino por lo que dicen defender. Se trata simplemente de \u003ca href=\"/posts/fugacidad-pensamiento-moderno/\"\u003emanifestaciones de ese deseo de pertenecer a algo que creen que es lo aceptable\u003c/a\u003e, aunque no sea necesariamente lo correcto. En la mayoría de casos no llegan a razonar con la honestidad debida si el movimiento al que están adscritos es correcto, moral o, incluso, si responde a sus intereses legítimos o no.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstamos hartos de ver en internet videos en los que «reporteros intrépidos» se aventuran a entrevistar a participantes en manifestaciones de cualquier signo, para dejar en evidencia la estupidez, la intransigencia o la incongruencia de los entrevistados. Realmente, ese tipo de vídeos no dejan de ser una forma de entretenimiento que no sirve para nada más que para polarizar a la sociedad y engrosar el ego tanto del entrevistador como el de sus seguidores.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs ingenuo pensar que se puede razonar con la masa con el propósito de que salga de su zona de confort, de que abandone la moda en la que se siente cómodo y aceptado. Es la influencia en la moda y en la percepción de las mayorías lo que podrá hacerles salir de ahí… Y no, no será por criterio propio sino por arrastre.\u003c/p\u003e\n\u003ch3 id=\"el-procés-como-ejemplo-de-una-moda-pasajera\"\u003eEl \u003cem\u003eprocés\u003c/em\u003e como ejemplo de una moda pasajera\u003c/h3\u003e\n\u003cp\u003eUn ejemplo de esto lo teníamos en Cataluña, sin ir más lejos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDesde el inicio del R78 y prácticamente hasta la ridícula y fallida proclamación de unilateral independencia del 10 de octubre de 2017, el incremento entre la población del sentir independentista no correspondía a otra cosa más que a una moda. Ser «indepe» estaba de moda, era la llave que prometía pertenecer al grupo de «los guays», de los populares, la que le permitiría a los \u003ca href=\"https://es.wikipedia.org/wiki/Charnego\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003echarnegos\u003c/a\u003e hablar de tú a tú con su jefe catalán de toda la vida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstá más que registrado todo el uso que se le dió a la maquinaria mediática, especialmente desde al año 2010, ya no tanto para convencer (no se trataba de eso) sino para simular que el bando independentista era mayoritario. Ese era el auténtico objetivo de inundar las calles de lacitos amarillos y de otra parafernalia: \u003cstrong\u003esimular ser una mayoría\u003c/strong\u003e para arrastrar cada vez a más tontos a su causa y lograr una masa crítica que forzara a conseguir el objetivo que las élites económicas perseguían.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSin embargo, en las últimas consecuencias, cuando ya parecía que la independencia unilateral forzada era irreversible, mucha de la gente contraria a toda esta farsa que se había mantenido callada, \u0026ldquo;moderada\u0026rdquo;, durante casi 40 años por vergüenza, por no ser considerado un cateto, un garrulo o un \u0026ldquo;radical\u0026rdquo;, salió a la calle y ahí se evidenció la mentira: que no había tal mayoría independentista.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl resto es una historia que ya conocemos. En la actualidad, muchos antiguos fervorosos independentistas reniegan de su implicación, muchos diciendo que «los han engañado» o que «todos los políticos son iguales», pero todavía sin reconocer que simplemente siguieron, de forma acrítica, una moda ya caduca.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003ch3 id=\"el-relato-determina-qué-es-una-barbaridad-y-qué-no\"\u003eEl relato determina qué es una \u003cem\u003ebarbaridad\u003c/em\u003e y qué no.\u003c/h3\u003e\n\u003cp\u003eProbablemente el título de este apartado haya sido puesto en duda por el lector, pero todos somos víctimas de esto aunque no lo queramos manifestar.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLos ejemplos más gráficos y más viscerales los tenemos en torno a todo aquello que atenta contra la vida de las personas. Porque sí, en este campo también hay cosas clasificadas como barbaridad y cosas que no. Nuestras tripas lo saben.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSupongamos que, aprovechando \u003ca href=\"/posts/enemigo-sur-asalto-ceuta/\"\u003eel problema de la invasión de Ceuta\u003c/a\u003e, a alguna voz pública se le ocurriera reforzar las fronteras con medidas disuasorias que supusieran un peligro de muerte para los invasores: verjas electrificadas, campos de minas, líneas de ametralladoras o un foso con cocodrilos. Todos sabemos que, pese a ser la medida disuasoria más natural del mundo (los animales más venenosos son los más llamativos precisamente para disuadir), esto es considerado «una barbaridad». ¡Y no hay nada más que hablar! ¡Fin! ¿¡No querremos hacer lo mismo que hace Israel!? (aunque les «falle» justo cuando van a traspasar su frontera).\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSin embargo no parece haber ningún tipo de objeción vehemente contra las políticas relacionadas con el aborto o la eutanasia, porque son medidas «voluntarias» en todo caso. Parece que pesa más la hipotética muerte de alguien que, pese a los avisos y a sabiendas del riesgo que corre, decida violar una frontera que la de quien ha sido asesinado por motivos económicos o de salud mental.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs prácticamente el mismo mecanismo que desata la reacción de los imbéciles gritadores de «¡eh, eh, eh!» por la calle cuando presencian algún altercado que entra en su definición de «barbaridad».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn la gran mayoría de casos todo esto no es más que un ejercicio para premiar (o hacer sentirse premiados) a los que colaboran en deformar la realidad para que se adapte al relato y actúan como policía del sistema afeando al que se sale del guión. La típica «charo» lo que busca, al fin y al cabo –más que el beneficio de convertirse en lo que el relato identifique como «víctima»– es sentirse premiada, demostrar que se está ganando el cielo llamando al orden y a la caza de brujas contra los herejes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsto nos recuerda las críticas que llovieron contra \u003cstrong\u003eMariano Rajoy\u003c/strong\u003e por evidenciar que la selección francesa de fútbol está compuesta, en su mayoría, por africanos. El \u003cem\u003echarismo internacional\u003c/em\u003e se apresuró a afear esas declaraciones, asegurando que eran tan franceses como el que más y evitando explicar por qué ser francés es mejor que ser africano.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"conclusión\"\u003eConclusión\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eSomos conscientes del mundo en el que vivimos, dominado por agentes muy poderosos que condicionan nuestras vidas. Si bien llamamos, pues, a la prudencia no lo hacemos a la moderación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs de sobras conocido que en el mundo corporativo hay que seguir un modelo de comportamiento y de lenguaje que a cualquier persona con un mínimo de integridad le produce ganas de vomitar. Basta con darse un paseo por \u003cstrong\u003eLinkedin\u003c/strong\u003e para notar estos efectos. Por eso, no hace falta que digamos que para no poner en peligro ni el trabajo ni el salario a veces toca hacer de tripas corazón. Pero sí que es cierto que hay una distancia considerable entre querer pasar desapercibido para evitar buscarse problemas y apoyar y secundar hipócritamente las políticas oficiales con la esperanza de sentirse premiado.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eObedecer ciegamente según qué directrices solo por no arriesgar un salario y ampararse en la «profesionalidad» para no aplicar una huelga de celo hacia órdenes que uno sabe injustas, incorrectas o desproporcionadas es una \u003cstrong\u003emezquindad imperdonable\u003c/strong\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAquellos que aspiren a recibir recompensas obedeciendo a sus amos deberían recordar que «Roma no paga a traidores».\u003c/p\u003e\n\u003cdiv class=\"footnotes\" role=\"doc-endnotes\"\u003e\n\u003chr\u003e\n\u003col\u003e\n\u003cli id=\"fn:1\"\u003e\n\u003cp\u003eEn personas políglotas es conocido el efecto del cambio de personalidad en función del idioma en el que se habla.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:1\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003c/ol\u003e\n\u003c/div\u003e\n","date_modified":"2026-09-22T19:54:29+00:00","date_published":"2026-09-22T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/mundo-moderno-domesticacion-pensamiento/","summary":"Normalmente, cuando escuchamos un discurso que pretende ser «crítico» con el actual orden de cosas, en cualquier medio de comunicación, ya sea televisivo, de prensa o en las propias redes sociales, siempre se nos ofrece el mismo tipo de argumentario, los mismos lugares comunes, y una serie de …","tags":["Posmodernidad","Liberalismo","DemocraciaLiberal","Lenguaje","Deshumanización"],"title":"Desligarse del mundo moderno: contra la domesticación del pensamiento","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/mundo-moderno-domesticacion-pensamiento/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eNos adentramos en un terreno complejo, no solo por la diversidad de movimientos y el entramado de ideas, proyectos y autores que componen el movimiento cultural e ideológico desarrollado en Alemania tras la derrota en la \u003cstrong\u003eGran Guerra\u003c/strong\u003e de 1914-1918, \u003ca href=\"/posts/arthur-moeller-van-den-bruck-joseph-de-maistre/\"\u003eel trauma de Versalles y la decadencia del \u003cstrong\u003eRégimen de Weimar\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, sino por las interpretaciones que podemos hacer a tal respecto, y que en su momento ya elaboraron \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/adriano-romualdi/\" class=\"link-autor\" title=\"Adriano Romualdi\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAdriano Romualdi\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3605768\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/ 132067\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1166410\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003ca href=\"/posts/romualdi-nacionalismo-tradicion/\"\u003edesde una perspectiva evoliana y europea\u003c/a\u003e y \u003ca href=\"/posts/resena-la-nueva-derecha-de-alain-de/\"\u003ela \u003cstrong\u003eNueva Derecha\u003c/strong\u003e francesa\u003c/a\u003e de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/alain-de-benoist/\" class=\"link-autor\" title=\"Alain de Benoist\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAlain de Benoist\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q516375\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/34452868\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1102479\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e a través del \u003cstrong\u003eGRECE\u003c/strong\u003e a través de una elaboración metapolítica posterior, entre los años 60 y 70. La posterior elaboración, dentro del plano académico de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/armin-mohler/\" class=\"link-autor\" title=\"Armin Mohler\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eArmin Mohler\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q116208\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/61559600\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e fue la guinda del pastel, la sistematización de todos los parámetros interpretativos que se habían trazado a lo largo de sucesivas décadas, tanto en el ámbito militante como en el terreno de la investigación, en el terreno de la historia de las ideas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eQueremos recordar, así de entrada, que la denominada \u003cstrong\u003eRevolución Conservadora\u003c/strong\u003e no fue un movimiento homogéneo, más bien una constelación de pensadores de la Alemania de entreguerras que respondían a una misma línea de pensamiento, a una sensibilidad particular, integrando nombres tan conocidos como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/arthur-moeller-van-den-bruck/\" class=\"link-autor\" title=\"Arthur Moeller van den Bruck\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eMoeller van den Bruck\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q77466\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/68940745\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1368807\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/oswald-spengler/\" class=\"link-autor\" title=\"Oswald Spengler\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eOswald Spengler\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q57112\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/14778687\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1028911\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/ernst-junger/\" class=\"link-autor\" title=\"Ernst Jünger\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eErnst Jünger\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q76727\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/12310323\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX902729\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/ernst-niekisch/\" class=\"link-autor\" title=\"Ernst Niekisch\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eErnst Niekish\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q70767\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/64047941\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carl-schmitt/\" class=\"link-autor\" title=\"Carl Schmitt\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eCarl Schmitt\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q77148\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/68946216\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1089326\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/ludwig-klages/\" class=\"link-autor\" title=\"Ludwig Klages\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eLudwig Klages\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q60698\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/39379248\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX987908\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/werner-sombart/\" class=\"link-autor\" title=\"Werner Sombart\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eWerner Sombart\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q58031\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/17239301\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1722463\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y un largo etcétera de los que los mencionados solo son algunos de los nombres más conocidos y representativos de susodicha corriente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA modo de inciso, y no es por darnos demasiada pompa, creemos que, de algún modo, nos encontramos insertos en esa misma atmósfera, imbuidos en ese mismo espíritu, y también estamos convencidos en participar de la herencia cultural e intelectual que en su momento propuso la Revolución Conservadora, por que a nuestro modo, nosotros, \u003cstrong\u003eHipérbola Janus\u003c/strong\u003e, \u003ca href=\"/posts/textos-tradicion-tiempos-oscurecimiento-hj/\"\u003enos postulamos como una «Revolución Conservadora»\u003c/a\u003e, con todos los matices y distancias espacio-temporales que puedan existir. La idea sería buscar la estrategia o la vía que nos permita superar la modernidad liberal sin caer en nostalgias reaccionarias y conservadoras en un mundo, como es el actual, donde no hay prácticamente nada que conservar.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"un-mundo-en-crisis\"\u003eUn mundo en crisis\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eComo es evidente, no podemos entrar de lleno en los detalles que atañen a las doctrinas e ideas de cada uno de los autores que se engloban dentro de este movimiento, así como tampoco podemos hacer \u003ca href=\"/posts/juventud-contestacion/\"\u003euna relación detallada de las publicaciones, movimientos juveniles\u003c/a\u003e, organizaciones políticas y experiencias espirituales que encontraron cobijo bajo estas lides. Nos referimos a los autores ya mencionados con anterioridad, a los \u003cem\u003eVölkischen\u003c/em\u003e, los \u003cem\u003eBündischen\u003c/em\u003e etc. Por tanto nos dedicaremos a ofrecer una hipótesis histórico-intelectual, que podría comenzar bajo un principio general básico que es evidente, y es que la Revolución Conservadora fue una respuesta común a la crisis de la civilización liberal y progresista que trajo consigo el fin de la guerra y el régimen de Weimar. Debemos tener en cuenta que el propio nombre del movimiento resulta un lugar común para multitud de manifestaciones antiliberales de aquel periodo, y que, por tanto, podrían incluirse muchas ideas y tendencias, por lo que podríamos decir que hubo una familia espiritual, amplia y no demasiado organizada que no ofrecía un programa político único. De ahí que el reto para cualquiera que quiera aproximarse a este movimiento de entreguerras es la posibilidad de construir una unidad histórica sin que ésta se convierta artificialmente en un sistema doctrinal homogéneo. No estamos, como decimos, ante una ideología rígida, con unas normas de aplicación absolutas y perfectamente delimitadas. Más bien nos encontramos ante diferentes «topografías» condicionadas por diferentes tradiciones históricas y un arraigo concreto. Eso no significa, evidentemente, que no existan unos axiomas comunes, pero las formas históricas en las que se encarnan estos axiomas son muy diferentes. Esta observación preliminar impide interpretar una clasificación como si los \u003cem\u003eVölkischen\u003c/em\u003e, los \u003cem\u003eJungkonsevativen\u003c/em\u003e, los \u003cem\u003eNationalrevolutionäre\u003c/em\u003e, los \u003cem\u003eBündischen\u003c/em\u003e y la \u003cem\u003eLandvolkewegung\u003c/em\u003e fueran simplemente cinco partidos de una misma organización ideológica. En su lugar, más bien, se trata de manifestaciones históricas diferentes de una misma ruptura espiritual. De hecho, los integrantes de la Revolución Conservadora desconfían de los sistemas concebidos artificialmente (como en efecto era, en lo político, la \u003cstrong\u003eRepública de Weimar\u003c/strong\u003e) porque un pensamiento excesivamente sistemático siempre es susceptible de convertirse en una construcción abstracta separada de la resistencia que ofrece la realidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa Revolución Conservadora entraña ante todo una constelación espiritual con una dimensión morfológica propia, donde la cohesión de sus componentes viene determinada por una \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e. Nada tiene que ver con programas políticos de las organizaciones, ni con una forma de filosofía académica o ciencia particular. Podríamos hablar de una elaboración espiritual que surge en una época en la que \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003elas antiguas estructuras culturales empiezan a disgregarse\u003c/a\u003e y la existencia precisa de una nueva representación del mundo. No olvidemos que el II Reich acaba de ser aniquilado y superado por las consecuencias de la guerra, y con él muere un proyecto de alcance metapolítico iniciado con la unificación alemana, bajo la batuta Bismarckiana.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste hecho, el que hablemos abiertamente de \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e, trascendiendo en cierta medida los límites de la cronología histórica, es el que nos permite incluir las posturas de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/stefan-george/\" class=\"link-autor\" title=\"Stefan George\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eStefan George\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q57187\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/46761592\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1149196\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/friedrich-nietzsche/\" class=\"link-autor\" title=\"Friedrich Nietzsche\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eFriedrich Nietzsche\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9358\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/89798474\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX905825\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e dentro de la coyuntura espiritual de este movimiento. El primero de ellos fue una figura poética decisiva, el arquetipo de poeta tradicional que en el siglo XX empieza a perder su posición cultural. En \u003ca href=\"/posts/modernidad-ilustrada-antagonistas/\"\u003eel caso de Nietzsche\u003c/a\u003e es imposible comprender el sentido de la Revolución Conservadora sin el concurso de sus ideas, sin que por ello sea necesario convertirlo en un «Revolucionario Conservador», es el antecedente espiritual que permite comprender la transformación de la conciencia europea. Nietzsche es un diagnosticador de la decadencia, un testigo de los sucesivos derrumbes de los valores heredados y de cómo el antiguo orden pierde su capacidad de fundamentación, y por ello Armin Mohler lo convierte en una suerte de \u003cem\u003einterregnum\u003c/em\u003e, y sobre todo permite a la generación de los años 20 del pasado siglo comprender su propia situación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCiertamente podríamos componer genealogías interminables de autores que pueden erigirse como «padres espirituales» de la Revolución Conservadora que nos llevarían a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/leo-frobenius/\" class=\"link-autor\" title=\"Leo Frobenius\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eLeo Frobenius\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q60570\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/56625363\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX933845\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/arthur-schopenhauer/\" class=\"link-autor\" title=\"Arthur Schopenhauer\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eArthur Schopenhauer\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q38193\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/17229367\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1001102\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o \u003cstrong\u003eSøren Kierkegaard\u003c/strong\u003e, o incluso más antiguos, como \u003cstrong\u003eHeráclito\u003c/strong\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/meister-eckhart/\" class=\"link-autor\" title=\"Meister Eckhart\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eMeister Eckhart\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q76548\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/88809752\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1721438\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cstrong\u003eParacelso\u003c/strong\u003e o \u003cstrong\u003eLutero\u003c/strong\u003e, pero sin embargo, no son precursores políticos del movimiento. También hay que comprender los términos lingüísticos y la semántica implícita tras los términos «Revolución Conservadora», y que, a priori, parecen manifestar una tensión o «contradicción» desde cierta perspectiva. No se trata de una idea «conservadora» en el sentido vulgar de conservar intactas instituciones o legados del pasado, del mismo modo que «revolución» no tiene el sentido de destruir todo vínculo con esas mismas épocas pretéritas. La fórmula señala una posición que resulta mucho más paradójica: la voluntad de superar revolucionariamente un mundo moderno sin retornar simplemente a un orden anterior a la modernidad. La Revolución Conservadora no puede representar una forma de restauración tradicional sin más. No se trata de un simple «volver al pasado», sino que el problema es mucho más dramático, en la medida que el pasado ya no puede ser restaurado mecánicamente, al mismo tiempo que su contenido tampoco puede ser abandonado sin más. ¿Qué implica esta reflexión? Una transformación del término «conservar», que deja de tener connotaciones inmovilistas, de pura conservación de una determinada configuración histórica del pasado, para conservar una sustancia a través de la transformación de sus formas históricas. Podríamos hablar de una conservación dinámica, y todos aquellos elementos, principios, símbolos, formas antropológicas, criterios de orden, jerarquía y autoridad deben encarnarse en un nuevo principio. Y aquí reside la paradoja: porque es revolucionario en la medida que entiende y acepta que la restauración literal es imposible, pero es conservador porque se niega a aceptar que la destrucción de las formas históricas implique también la liquidación de lo que estas formas transmitían.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY aquí volvemos a la cuestión que adelantábamos al comienzo, ¿cómo puede existir una política de conservación cuando el mundo que producía aquello que se quería conservar ha desaparecido? Si una tradición ha perdido su vigencia, ha sido desarticulada y carece de poder operativo no es suficiente con invocarla para que ésta, como por arte de magia, se manifieste. \u003ca href=\"/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/\"\u003eEl término «comunidad» deja de tener sentido\u003c/a\u003e cuando la concepción orgánica que la sustentaba ya no existe y, evidentemente, no basta con una restauración nominal de la institución. Pues bien, la Revolución Conservadora nace precisamente de la conciencia de este hecho irreversible, de la conciencia de esta discontinuidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor eso la fecha de arranque del movimiento es fundamental, porque 1918 no es solo la fecha de una derrota, de la traición y la «puñalada por la espalda» de los políticos al \u003cem\u003eReichswehr\u003c/em\u003e. La \u003cstrong\u003ePrimera Guerra Mundial\u003c/strong\u003e y el hundimiento del Imperio constituyen un punto de ruptura dramático. La monarquía desaparece, la vieja sociedad burguesa entra en crisis, el marxismo adquiere una fuerza política considerable (véase la revolución espartaquista de 1919 o el peso del SPD alemán hasta el advenimiento del nacionalsocialismo) y la democracia parlamentaria se presenta como un nuevo principio de legitimidad política. Ya no se trata de un simple cambio político, de la transición hacia nuevas formas políticas, sino que las categorías con las que se interpretaba la realidad han perdido su antigua autoridad. Volvemos nuevamente a \u003ca href=\"/posts/metafisica-politica-evola-guenon/\"\u003enuestra vieja amiga, la metapolítica\u003c/a\u003e, porque antes de construir cualquier estructura de poder, o ni tan siquiera teorizarla, es necesario preguntarse por el tiempo, por la historia, por el hombre, por la comunidad, por el destino, por el orden y, en general, por el conjunto de la realidad. El revolucionario conservador solo puede comprender la política desde este enfoque, desde una determinada estructura espiritual, desde un principio orgánico que se rebela contra la modernidad, la cual pretende encumbrar la razón abstracta como principio universal de organización de la existencia. Y aquí es donde tenemos los grandes \u003cem\u003eleivmotivs\u003c/em\u003e del movimiento, que se manifiestan con especial fuerza a través de la crítica del igualitarismo, el progresismo, el racionalismo, el sentido prometeico de la existencia y, más en general, nace de la convicción de que los principios espirituales que sustentan al hombre no pueden ser anulados por una mera construcción intelectual. No en vano, la Revolución Conservadora desconfía de aquellos pensamientos que pretenden realizar una construcción acabada y plenamente coherente, en función de un criterio racional y sistemático, porque entiende que la realidad se manifiesta mediante la resistencia y el conflicto, así como a través de la polaridad y la contradicción. Este punto es importante, porque a menudo las ideas derivadas de cierto espectro ideológico son calificadas de «irracionales», y que obedecen al mero instinto o a la violencia, como si carecieran de soporte intelectual o de una justificación lógica. Lo que este movimiento rechaza es la pretensión racionalista de que la razón discursiva pueda constituirse como soberana absoluta de lo real. El pensamiento debe partir de la realidad y no intentar sustituirla por una construcción conceptual cerrada, y aquí es donde radica la importancia de las imágenes, de los símbolos y las formas históricas. Las ideas no pueden defenderse autónomamente, desligadas del mundo que las sostienen. Este es el matiz fundamental que nos libera de los equívocos interesados que analizan este movimiento desde los prejuicios y las incomprensiones del presente. Porque no podemos negar que \u003ca href=\"/posts/juan-vazquez-mella-tradicionalismo/\"\u003ela existencia humana está profundamente enraizada en la historia, en una comunidad, en un paisaje, en una herencia\u003c/a\u003e y bajo una forma cultural determinada, algo que nuestros tradicionalistas españoles tienen claro desde al menos \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/vazquez-de-mella/\" class=\"link-autor\" title=\"Juan Vázquez de Mella\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eVázquez de Mella\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3324630\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/9180693\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/XX1091594\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e. El hombre abstracto del liberalismo es incapaz de comprender esta dimensión, su mentalidad no concibe al hombre concreto, con una identidad propia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLas abstracciones en el liberalismo son una constante que se extiende a todos los ámbitos de la vida, y que también plantean una resistencia activa por parte del revolucionario conservador, como sucede a través de la idea política y la concepción del Estado, que parte de la diferencia efectiva entre los hombres, \u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003emás allá de todo principio metafísico incluso\u003c/a\u003e. La realidad debe preceder en todo momento a la construcción normativa, al constructivismo abstracto liberal, reconocer diferencias, jerarquías y formas de pertenencia que existen y se manifiestan en la realidad. Al fin y al cabo el hombre tiene necesidad no solo de certezas, sino de dotar de significado el mundo que se derrumba a su alrededor. Pensemos por un momento en los hombres que responden a una coyuntura concreta, al soldado que vuelve de la guerra, al joven que rechaza la burguesía guillermina, al intelectual que contempla la crisis del régimen parlamentario o ya más a nivel más colectivo, el nihilismo que deviene de la desesperanza de toda una generación. La guerra, la derrota, la humillación, la revolución, la ocupación extranjera, la crisis económica y la emergencia de movimientos de masas alteran radicalmente la percepción de la realidad. Y frente a estas coyunturas el viejo conservadurismo ya resulta insuficiente, mientras que el liberalismo es incapaz de ofrecer respuestas satisfactorias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eHubo un momento en el que el conservadurismo todavía era posible desde la postura del viejo conservador, cuando todavía existían las estructuras que sostenían su pensamiento, bajo unos esquemas de herencia decimonónica. Sin embargo, el revolucionario conservador nace de esas ruinas, de un mundo desaparecido donde todos los presupuestos sociales, políticos y espirituales ya no existen. Tiene que pensar en términos nuevos, de ahí su paradójica afinidad con elementos revolucionarios. Podríamos hablar de una posición postliberal, en el sentido de que no quiere reformar el liberalismo, sino que cuestiona sus presupuestos antropológicos, y considera que toda suerte de conservadurismo ha quedado históricamente superado. Al mismo tiempo tampoco se identifica necesariamente con el marxismo y los movimientos revolucionarios de masas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl fenómeno del nacionalbolchevismo es especialmente significativo, porque demuestra como algunos sectores de la Revolución Conservadora mantuvieron puntos de contacto con el comunismo, al mismo tiempo que mantenían diferencias con éste. Una muestra evidente de que no podemos juzgar el movimiento desde las categorías izquierda/derecha, que resultan insuficientes y no explican su esencia. La cuestión no radicaba en elegir entre capitalismo liberal y comunismo, sino \u003ca href=\"/posts/resena-de-los-fundamentos-historicos/\"\u003edeterminar qué fuerzas podían superar el orden liberal existente y construir una nueva comunidad política\u003c/a\u003e. Y de ahí nacen las posturas de Ernst Jünger y Carl Schmitt, entre los \u003cem\u003eVölkischen\u003c/em\u003e y los \u003cem\u003eJungkonservativen\u003c/em\u003e, entre los nacionalrevolucionarios y los jóvenes del \u003cem\u003eBünde\u003c/em\u003e, que muestran cómo el fenómeno se muestra a través de una extraordinaria pluralidad, como diferentes respuestas a una misma crisis. Una multitud de respuestas a la disolución que nace de una conciencia clara: el mundo liberal-progresista nacido de la modernidad occidental ha entrado en una crisis irreversible que obliga a reformular lo antiguo desde la tensión revolucionaria. En este sentido cobra gran importancia el nihilismo, y tal y como Nietzsche lo concibe, como un proceso destructivo que favorece la desaparición de determinadas formas para que pueda surgir otra realidad. Por eso hablamos de la historia de una respuesta europea a la crisis de la modernidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn la Alemania de 1919 todavía prevalecía una concepción del Estado y la autoridad fuerte, pese a la desmoralización general y el debilitamiento de las fuerzas nacionales. El régimen democrático de Weimar se percibía como una imposición extranjera, en la medida que la cultura política del país germano era totalmente ajena a los presupuestos liberales y democráticos, frente a los que se mantenía una fuerte tradición aristocráticas y militarista. La percepción de la modernidad y los avances técnicos también se recibían desde el recelo y la desconfianza, mientras que autores como Moeller van den Bruck o incluso \u003cstrong\u003eThomas Mann\u003c/strong\u003e, pensaban que había que hacer frente a la civilización demoburguesa y que la respuesta a ese contrapeso estaba en el Este, en la Rusia soviética. Existía una \u003ca href=\"/posts/ethos-hispanico-morente-maeztu/\"\u003ereivindicación de un \u003cem\u003eethos\u003c/em\u003e particular\u003c/a\u003e, inconciliable con los principios que vertebran las democracias liberales, y, según los autores mencionados, chocaban frontalmente con sus premisas ideológicas y antropológicas.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-ruptura-con-1789-rebelión-contra-el-mundo-del-progreso\"\u003eLa ruptura con 1789: rebelión contra el mundo del progreso\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eMuchos de los grupos que nutrieron las corrientes apuntadas con anterioridad se integraban en movimientos juveniles que se reconocían en multitud de corrientes neorrománticas y \u003cem\u003eVölkish\u003c/em\u003e ya arraigadas en el imaginario germano desde tiempos de la Alemania guillermina, y que se encontraban en abierta oposición y hostilidad frente a las propuestas y visiones igualitaristas, así como eran adversarios radicales de todo progresismo. Todo ello planteado bajo una estrategia revolucionaria. Se habló en todo momento de restaurar un principio orgánico, de cuya separación se culpa directamente al liberalismo. Aquí, lo revolucionario radica precisamente porque quiere conservar, lo cual solo puede comprenderse a partir de una concepción no progresista del tiempo, razón por la cual debemos remitirnos irremisiblemente al origen primero de todas estas ideas, que parten de 1789. \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/fernandez-una-revision-critica-de-la/\" class=\"link-abstract\" title=\"Una revisión crítica de la Revolución Francesa\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eLa Revolución Francesa representó\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e, más allá de sus connotaciones político-históricas inmediatas en el contexto francés, el símbolo de una transformación mucho más profunda de la imagen del «hombre occidental», así como del horizonte existencial que lo comprende en los diferentes ámbitos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e1789 representa la instauración de una nueva legitimidad basada en el hombre abstracto, la igualdad, los derechos universales, la soberanía de la voluntad humana, la ruptura con las jerarquías históricas y, en definitiva, una determinada comprensión lineal y progresiva del tiempo. Actualmente, todo aquel que se rebela contra la imposición de esta cosmovisión liberal es \u003ca href=\"/posts/fascismo-modernidad/\"\u003eautomáticamente etiquetado de «fascista» y «nazi»\u003c/a\u003e, o más coloquialmente de «facha», «persona radical y primitiva» que no va con el signo de los tiempos. Toda la antropología que se deriva del fenómeno revolucionario, y que engendra al hombre abstracto desprendido de vínculos concretos e históricos y pertenencias a formas orgánicas. Por ese motivo la Revolución Conservadora, pese a remitir en su estructura de pensamiento y acción en elementos característicos de la modernidad, también se presenta como un movimiento profundamente antimoderno, que entiende que la sociedad deja de aparecer como un orden histórico heredado y se concibe como una construcción susceptible de ser reorganizada racionalmente a partir de individuos formalmente equivalentes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon 1789 se produce entonces el desencantamiento político, de tal manera que allí donde las sociedades premodernas habían tendido a concebir el orden como algo precedente al individuo, el pensamiento revolucionario moderno tiende a invertir la relación, y aparece primero el individuo portador de derechos, y posteriormente la sociedad como asociación de individuos. Pasamos de una estructura heredada, y legitimada por una idea de continuidad, de carácter objetivo y hereditario, a otra subjetiva y dominada por la voluntad humana. Sus consecuencias se traducen en destrucciones en el plano individual como en el colectivo al formular derechos universales y romper privilegios históricos, destruyendo la singularidad de las comunidades concretas. Hay que tener en cuenta que en la Alemania de la época, existían ya elementos aristocrático-feudales muy arraigados en la conciencia alemana, que habían conseguido sobrevivir a los elementos burgueses que hegemonizaron las élites de la joven y emergente nación. Este rechazo frontal hacia el liberalismo también encontró su eco en la obra de grandes autores como \u003cstrong\u003eMoeller van den Bruck\u003c/strong\u003e, que planteó \u003ca href=\"/posts/presentacion-thiriart-missiaggia/\"\u003ela necesidad de una alianza con la Rusia soviética\u003c/a\u003e frente al liberalismo occidental, de corte fundamentalmente anglosajón.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor ello sería demasiado simplificador y muy superficial reducir este fenómeno ideológico a una simple reacción frente a la democracia parlamentaria. La democracia liberal es solo una manifestación institucional de una transformación mucho más profunda, como acabamos de describir. A partir de 1789, y con la fragmentación de una concepción unitaria y orgánica del poder y del hombre, se generan una serie de antinomias que bajo ciertas premisas universalistas nos conducen a un proceso de tensión entre aquello que es «nuevo» o derivado de tales concepciones, y aquello que venía heredado. La concepción cíclica frente a \u003ca href=\"/posts/manifiesto-contra-el-progreso-de/\"\u003ela idea de progreso\u003c/a\u003e es una de las principales antinomias generadas, y que define una oposición entre un progresismo que presupone una dirección en el que cada etapa adquiere significado por lo que va a suceder, mientras que el presente es un devenir continuo hacia esa meta prefijada. De ahí que el pasado sea inferior porque forma parte de un horizonte ya superado. En cambio, la concepción cíclica niega que cada instante sea simplemente un escalón hacia otro. Cada ciclo posee su propio valor intrínseco y el devenir se inserta en una estructura de retorno. A tal respecto nos remitimos a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/9358482567?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"9358482567\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ela afirmación del Zaratustra nietzscheano\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"9358482567\"\u003e\u003c/span\u003e:\u003c/p\u003e\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp\u003eTodo marcha y todo vuelve, la rueda del ser gira eternamente. Todo muere y todo vuelve a florecer; eternamente transcurre el año del ser. Todo se rompe y todo vuelve a reconstituirse, la misma casa del ser se edifica eternamente. Todo se separa, todo vuelve a reunirse y a saludarse; eternamente permanece fiel a sí mismo el anillo del ser. En cada instante comienza el ser; en torno a cada «aquí», la esfera rueda en cada «allá». El centro está en todas partes. Curvo es el sendero de la eternidad\u003c/p\u003e\n\u003c/blockquote\u003e\n\u003cp\u003eEn \u003ca href=\"/posts/covadonga-nacion-espanola-carlos-x-blanco/\"\u003eel caso de Spengler\u003c/a\u003e su teoría de los ciclos históricos gira en torno a una morfología de las grandes culturas concebidas como organismos históricos que nacen, crecen, maduran, envejecen y mueren, planteando un devenir orgánico frente al progreso lineal. Spengler niega que la humanidad se pueda plantear como el fruto de un proceso histórico que avance acumulativamente hacia una finalidad universal. No existe un único proceso capaz de erigirse como un patrón universal homogéneo y ascendente, sino las historias particulares de las grandes culturas, cada una de ellas dotada de un alma propia, de un estilo, una temporalidad y destino propio. De tal modo que la cultura occidental no sería la culminación del proceso histórico, sino una formación histórica particular, de carácter fáustico, que atraviesa su propio itinerario vital. A diferencia de la concepción progresista, Spengler no denigra el pasado, sino que posee un sentido propio dentro de la totalidad orgánica. Todo ello además de la conocida oposición en la doctrina spengleriana entre el concepto de \u003cem\u003eKultur\u003c/em\u003e (fase ascendente de una cultura histórica) y \u003cem\u003eZivilisation\u003c/em\u003e (fase descendente, que coincide, precisamente, con el agotamiento de la energía creadora, cuando se esclerotiza fruto de la racionalización, urbanización y tecnificación de sus formas etc), de tal manera que el parlamentarismo, la jerarquía del dinero, las masas o el racionalismo político representan el socavamiento de las culturas y pueblos históricos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, lo fundamental radica en que si la política se convierte en una técnica de aceleración histórica, si el tiempo es cíclico o esférico, la política debe abandonar la ilusión de que existe un futuro universalmente superior hacia el que todos los pueblos deben dirigirse. El político deja entonces de ser un «ingeniero» del futuro para situarse dentro de un orden que no ha creado. Por eso la crítica al progreso entraña en última instancia una crítica a la soberanía humana sobre el tiempo. La modernidad progresista supone que el hombre puede tomar la historia sobre sus hombros y dirigirla conscientemente. El futuro se convierte en proyecto, y la revolución política se plantea como una dimensión casi demiúrgica: destruir las viejas estructuras para sustituirlas por otras racionalmente nuevas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa Revolución Conservadora parte de una convicción inversa, que el hombre no es dueño de la historia. Puede intervenir en ella, puede combatir, construir, destruir, fundar instituciones y modificar las condiciones de la existencia, pero no puede determinar de manera soberana y absoluta el sentido último del devenir. La realidad contiene resistencias que no pueden ser eliminadas por la voluntad. El paradigma liberal que nace de 1789 considera que el mundo puede ser reorganizado a partir de principios racionales universales, al considerar que el hombre es cambiante y depende de la transformación de las circunstancias, ignorando todo orden, límite o estructura que esté más allá de esa voluntad humana. Pero esa transformación, que garantizaría \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/10/fernandez-homo-americanus/\" class=\"link-abstract\" title=\"_Homo americanus_: el modelo antropológico de la modernidad\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003euna suerte de «perfección antropológica»\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e, con un hombre mejorado continua e indefinidamente rompe con la visión conservadora-revolucionaria, que considera que las formas humanas están sometidas a los ciclos del devenir, del nacimiento y de la muerte. Los hijos no deben ser necesariamente mejores que sus padres. Del mismo modo que el perfeccionamiento técnico no significa necesariamente que el hombre sea más libre en un sentido espiritual o en su cualidad interior. De hecho, \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003eel progreso cuantitativo puede coexistir con la decadencia cualitativa\u003c/a\u003e, como nos ha demostrado de manera reiterada \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/rene-guenon/\" class=\"link-autor\" title=\"René Guénon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eRené Guénon\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q496850\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/96988275\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1099451\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor otro lado, el progreso ilimitado que aparece ligado a esta concepción del tiempo liberal no debe confundir acumulación con perfeccionamiento. Que aumenten los conocimientos técnicos y tecnológicos no implica que las cualidades humanas adquieran un desarrollo superior. Sin embargo, la cuestión de la técnica y el tecnicismo, la aceptación de la modernidad material es un hecho que vemos en los revolucionarios conservadores, eso sí, rechazando su absolutización y sus consecuencias sobre el plano ideológico a través del progresismo. Una distinción que será particularmente importante en autores como Ernst Jünger, que incluso percibe la técnica como una realidad histórica que exige una nueva configuración del hombre, como vemos \u003ca href=\"/posts/junger-evola/\"\u003ea través del arquetipo del Trabajador\u003c/a\u003e. El problema no es la máquina en sus aplicaciones prácticas, sino que ésta se convierta en la medida del hombre.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe ahí que la ruptura de 1789 no tiene nada que ver con antítesis simplistas y maniqueas entre un mundo perfecto al que sucede súbitamente la decadencia. Antes del advenimiento de la modernidad también se cometían injusticias, privilegios arbitrarios, opresiones y existían estructuras de poder inoperantes. El problema no radica en negar las imperfecciones de un régimen que, por otro lado, ya se hallaba en crisis, sino qué sucede para que la crítica legítima de determinadas injusticias termine transformándose en una crítica a toda forma histórica de jerarquía, autoridad y pertenencia. Aquí es donde se encuentra la crítica de los revolucionarios alemanes hacia la mutación cualitativa.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-crisis-de-occidente-y-el-concepto-de-weltanschauung\"\u003eLa crisis de Occidente y el concepto de \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eDespués de la conciencia de crisis y fin de ciclo que engendra la propia Revolución Conservadora, el concepto de \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e entraña una importancia fundamental. La palabra no sirve para designar una simple ideología ni una filosofía política, ni una concepción puramente académica. Define ante todo una nueva manera de afrontar las mutaciones de la conciencia occidental, y que debe entenderse como una estructura conceptual y de percepción profunda que viene a definir los cimientos, no lo que el hombre piensa, sino desde lo que éste piensa. Define igualmente una disposición del alma, la forma en que se determina lo que es real, lo importante, qué se entiende por decadencia, aquello que constituye una amenaza, las imágenes que permiten interpretar la historia y el tipo humano capaz de realizarlo. Si reducimos todo este espectro a programas políticos es imposible comprender a Jünger, Moeller van den Bruck, Spengler o Schmitt, porque antes que las contingencias políticas existe una determinada experiencia del mundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eArmin Mohler incluso nos dice que la \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e representa una característica central de una nueva civilización y un nuevo tipo de presencia en el mundo. Las simples ideologías ya no son suficientes frente a un nuevo contexto en el que se ha transmutado la estructura misma de la experiencia. La civilización europea de finales del siglo XIX organizó el conocimiento mediante disciplinas diferenciadas, compartimentándolo y especializándolo. La crisis que el Occidente vislumbra ante sí no es solo una crisis de valores, sino también de las formas intelectuales a partir de las cuales había aprendido a pensar en sus propios valores. Las diferentes disciplinas intelectuales y científicas pueden producir conceptos cada vez más refinados, pero quedan alejados de la realidad, porque son incapaces de proporcionar un sentido global de la existencia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e aparece precisamente para ocupar ese espacio. Tiene la capacidad conceptual de la filosofía y la expresión mediante imágenes que proporciona la poesía. La tensión entre el pensamiento y la experiencia estética que vuelve a conectar con lo profundo de la existencia. Es lo que Mohler denomina el «poeta-pensador», una figura que logra fusionar pensamiento y vida en un mismo plano. Hay una aspiración evidente de transformar la pluralidad en unidad, y cuya lengua es una mezcla entre lenguaje cultural y figurado. De hecho, sus exponentes presentan a menudo una combinación entre producción literaria y acción, que en el caso de Ernst Jünger aparece vinculado a su participación en la Gran Guerra, donde es condecorado y destaca por su valor y heroísmo en el frente. Ciertamente, los promotores de la Revolución Conservadora se podían insertar perfectamente \u003ca href=\"/posts/tradicion-nihilismo-colla-terracciano-vecchio/\"\u003een las corrientes de nihilismo positivo\u003c/a\u003e (de raíz nietzscheana), que estaban plenamente convencidos de que para alcanzar una transformación verdadera primero había que destruir las bases del orden existente. Entre ellos podemos incluir a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/ernst-von-salomon/\" class=\"link-autor\" title=\"Ernst von Salomon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eErnst von Salomon\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q65099\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/71474382\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX959937\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y, en sus formas más desarrolladas, nuevamente, con Ernst Jünger. Sin perder el rumbo de lo que veníamos apuntando, la \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e necesita también de imágenes capaces de movilizar a la totalidad del sujeto. No se trata solo de convencer al intelecto, sino de configurar una actitud ante el mundo. Mohler expone a tal respecto un antagonismo muy interesante entre concepto e imagen; por un lado el concepto tiende a delimitar, a simplificar, generalizar y fijar, mientras que la imagen, por el contrario, mantiene una pluralidad de significados y puede captar la esencia de la existencia. El concepto pertenece al tiempo y el progreso, mientras que la imagen se sustrae a esta dimensión y la trasciende y afirma el corazón frente al cerebro.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo se trata de eliminar el concepto frente a la imagen, sino de mostrar que el concepto, por sí solo, no es suficiente. El mundo moderno ha desarrollado una capacidad enorme de conceptualización y clasificación, pero esa capacidad puede producir una representación abstracta de la realidad que deja fuera de su horizonte lo que hace que esta realidad sea vivida como tal. El concepto puede explicar, pero no transmite el significado vivo y profundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e representa un carácter plural y no se reduce a una única doctrina desde el principio, sino que aparece en diferentes formulaciones. Cada autor expresa una parte de ella y cara grupo la traduce en función de sus propias circunstancias. \u003cstrong\u003eGerhard Nebel\u003c/strong\u003e la expresa de la siguiente manera:\u003c/p\u003e\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp\u003eLa Weltanschauung carece de fe y está escindida del Ser; en consecuencia, busca elevar algo creado y secundario a la categoría de causa última, y ​​pretende poseer la verdad absoluta a través de este elemento parcial. Al aferrarse a esferas específicas —como la economía o la raza—, se sitúa en feroz oposición a otras Weltanschauungen que, asimismo, entronizan otras esferas parciales como lo absoluto.\u003c/p\u003e\n\u003c/blockquote\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, hay que diferenciar bien a los padres, o antecedentes intelectuales de los autores que pertenecen propiamente a la corriente revolucionaria-conservadora, y no se definen únicamente por compartir un mismo orden de ideas en relación a la crítica del progreso, la oposición al racionalismo o una sensibilidad antimoderna, porque aquí podríamos encuadrar a una multitud interminable de autores. Se trata de ideas sustanciadas por una expresión de carácter político (y metapolítico) así como de un carácter profundamente alemán, con la crisis de una estructura histórica concreta, cuyas raíces de transformación espiritual nacen, en lo inmediato, en el otoño de 1918, con el final de la guerra. En ese año se derrumba el orden político, se extienden los movimientos revolucionarios, la emergencia del bolchevismo con su reciente triunfo en la URSS, la amenaza de la revolución Espartaquista, y la imposición del liberalismo parlamentario.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl próximo artículo, y ya lo anunciamos desde aquí, estará consagrado al análisis de los protagonistas directos de la Revolución Conservadora, de sus movimientos, sus agrupaciones y diferentes corrientes de pensamiento que encontraron su expresión en ella. Si en esta primera parte hemos tratado de esbozar las ideas y planteamientos generales que nos permiten delimitar el fenómeno, estableciendo una serie de patrones conceptuales y doctrinales que nos ayudan a comprender sus dinámicas internas y sus principios fundamentales, en la segunda parte descenderemos al terreno de lo concreto: a los hombres, grupos, revistas, organizaciones y experiencias políticas e intelectuales que dieron cuerpo histórico a esta corriente de renovación y superación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa pluralidad implícita en este movimiento nos ha obligado a dividir en dos partes nuestro estudio, algo en lo que también ha influido la complejidad del análisis. Quedan por analizar las situaciones concretas, el movimiento \u003cem\u003evölkish\u003c/em\u003e y los círculos \u003cem\u003ejugenkonservativ\u003c/em\u003e, pasando por los nacionalrevolucionarios, los grupos \u003cem\u003ebündisch\u003c/em\u003e, pasando por las experiencias ligadas \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/09/fernandez-el-poder-del-agro-comunidad/\" class=\"link-abstract\" title=\"El poder del agro: Comunidad orgánica y Tradición como base para una revolución antimoderna\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eal movimiento campesino\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e, así como la dimensión concreta que las ideas adquirieron a través de sus organizaciones, publicaciones y espacios de sociabilidad. La segunda parte implicará, en definitiva, el paso de lo morfológico de las ideas a su historia viva, a su concreción en las experiencias de sus protagonistas.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-10-02T05:54:52+02:00","date_published":"2026-09-15T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/revolucion-conservadora-ideas/","summary":"Nos adentramos en un terreno complejo, no solo por la diversidad de movimientos y el entramado de ideas, proyectos y autores que componen el movimiento cultural e ideológico desarrollado en Alemania tras la derrota en la Gran Guerra de 1914-1918, el trauma de Versalles y la decadencia del Régimen de …","tags":["Revolución Conservadora","Metapolítica","Alemania","Cultura Europea"],"title":"Una aproximación a la Revolución Conservadora alemana: Las ideas","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/revolucion-conservadora-ideas/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003ch2 id=\"una-obra-singular\"\u003eUna obra singular\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eAfrontamos la presentación de un libro especial, porque \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/libros/olvidar-darwin-sermonti/\" title=\"Olvidar a Darwin\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eOlvidar a Darwin: ¿Por qué la mosca no es un caballo?\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/giuseppe-sermonti/\"\u003e\u003cmeta itemprop=\"publisher\" content=\"Hipérbola Janus\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/giuseppe-sermonti/\" class=\"link-autor\" title=\"Giuseppe Sermonti\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eGiuseppe Sermonti\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3771442\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5546405\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/4956061\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e es la primera aproximación que, desde \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/hiperbola-janus/\" class=\"link-autor\" title=\"Hipérbola Janus\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eHipérbola Janus\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, realizamos en torno a un tema científico, más concretamente en el campo de la biología. Por ello conviene aclarar una serie de cuestiones entre nuestro público lector, especialmente entre aquellos que son profanos en la materia, prácticamente como nosotros. En primer lugar debemos advertir que esta obra, la primera publicada de este autor en lengua castellana, no es un mero ensayo de divulgación científica ni un manual de biología anti-evolutiva destinado al gran público. Tampoco es una obra consagrada a convencer al lector con argumentos sencillos ni espectaculares, no es un libro que pretenda postularse como un bastión en la defensa de un determinado conjunto de ideas. Se trata de un trabajo realizado por un genetista de prestigio internacional, que tras \u003ca href=\"/posts/genios-incomprendidos/\"\u003euna prolongada y brillante trayectoria académica\u003c/a\u003e decidió someter a examen crítico algunos de los presupuestos fundamentales de la biología contemporánea. Esta circunstancia convierte el texto del libro en un ejercicio tan estimulante como exigente a la hora de abordar su lectura. Hay que tener en cuenta que en el libro confluyen una serie de temas íntimamente ligados a la práctica de la biología, como es la genética, la embriología, la paleontología, la teoría de la ciencia o la filosofía de la ciencia; una serie de disciplinas cuyo lenguaje y problemas que, como en el caso de quien escribe, y viniendo de las humanidades, no siempre resultan accesibles ni fáciles de conocer.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo debe olvidarse que la biología constituye una de las ciencias más complejas y especializadas del conocimiento humano. Si bien en el caso de la física o las ingenierías, las matemáticas constituyen una disciplina muy necesaria para comprender muchas de sus teorías, la biología contemporánea también requiere familiarizarse con un universo conceptual muy amplio y una serie de saberes y ciencias auxiliares, donde intervienen «procesos moleculares», «mecanismos celulares», «dinámicas evolutivas» y otros conceptos, teorías, ideas y desarrollos que han incrementado extraordinariamente su complejidad en las últimas décadas. El lector no especializado suele acercarse a este tipo de debates armado únicamente con nociones generales que pueda haber adquirido a lo largo de su formación académica durante la enseñanza secundaria, o a través de lecturas de divulgación científica. Indudablemente, esta formación puede ser suficiente para comprender las grandes líneas del evolucionismo, pero resulta insuficiente cuando el debate pasa a centrarse en cuestiones más específicas relacionadas con la morfogénesis, la regulación del desarrollo embrionario o los límites explicativos de la genética molecular, temas que son recurrentes en la obra de Giuseppe Sermonti. Con estas premisas generales no pretendemos asustar al hipotético lector, pero sí ponerlo en guardia y prevenirlo ante un ejercicio intelectual de altura.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl Darwinismo, o más exactamente el neodarwinismo, que es la síntesis entre la teoría de la selección natural de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/charles-darwin/\" class=\"link-autor\" title=\"Charles Darwin\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCharles Darwin\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q1035\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX990809\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/27063124\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e y la genética moderna desarrollada durante el siglo XX, hace tiempo que dejó de ser percibida como una teoría puramente científica. Para la inmensa mayoría de la población moderna constituye \u003ca href=\"/posts/fugacidad-pensamiento-moderno/\"\u003eel modo natural de pensar sobre el origen y la diversidad de la vida\u003c/a\u003e. La idea popularizada de que las especies son el resultado de mutaciones heredadas, sometidas a la acción de la selección natural, forma parte del imaginario intelectual contemporáneo con la misma naturalidad que se acepta el movimiento de la Tierra alrededor del Sol o la composición atómica de la materia. En definitiva, se trata de conocimientos que rara vez sentimos que sea necesario revisar porque han sido incorporados como evidencias culturales antes incluso de haber estudiado los argumentos sobre los que descansan. Y cuando decimos que «no sentimos necesario revisar…» hablamos del hombre común, del hombre de a pie, porque desde estas lides somos totalmente escépticos frente a toda aceptación acrítica de aquello que produce el pensamiento moderno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta situación tiene consecuencias importantes en la lectura de \u003cem\u003eOlvidar a Darwin\u003c/em\u003e, en el sentido de que el lector corre el riesgo de interpretar cualquier crítica dirigida al neodarwinismo como un intento de negar la evolución biológica, de restaurar viejas y estériles polémicas entre creacionistas y evolucionistas, o restaurar posiciones fijistas incompatibles con la ciencia moderna. Nada que ver con el propósito de Sermonti, quien, como hemos ya señalado, fue un destacado biólogo y genetista. Con lo cual no se trata de devolver la ciencia, o la biología más concretamente, a un estado anterior a Darwin, ni de sustituir la investigación científica por explicaciones de carácter religioso o ideológico. Su objetivo es mucho más ambicioso, y al mismo tiempo mucho más incómodo. El punto estaría en lo siguiente: en preguntarse si el paradigma dominante explica realmente todo aquello que dice explicar o si, por el contrario, existen aspectos esenciales ligados al fenómeno de la vida \u003ca href=\"/posts/baltasar-gracian-disolucion-orden-clasico/\"\u003eque permanecen oscurecidos por el éxito de susodicho paradigma\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUna segunda dificultad, quizás mayor que la que se deriva del ámbito puramente científico, es que Sermonti escribe como biólogo, pero en realidad se expresa como un filósofo de la naturaleza. Sus objeciones no consisten en una simple acumulación de datos contrarios a la teoría dominante. Lo que a Sermonti le interesa es el análisis de las categorías intelectuales con las que la biología interpreta esos datos. En consecuencia, no podemos leer el conjunto de la obra si consideramos que todo se reduce a una discusión técnica sobre genes, mutaciones o fósiles. Bajo el análisis científico, el que compete a los especialistas en la materia, subyace una enorme y valiosa reflexión epistemológica. A partir de esta, nuestro autor se pregunta qué significa realmente explicar un organismo, \u003ca href=\"/posts/acerca-de-la-existencia-de-dios/\"\u003ecuál es el estatuto ontológico de la forma biológica\u003c/a\u003e, hasta donde alcanza el poder explicativo de la selección natural, o si, por ejemplo, la genética molecular ha terminado por sustituir inadvertidamente al propio objeto que pretendía descifrar.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstas premisas que acabamos de exponer son muy necesarias, dado que \u003cem\u003eOlvidar a Darwin\u003c/em\u003e puede despertar reacciones contrapuestas, cuando no controvertidas, que pueden llevar a equívocos y contradicciones insoslayables a quienes pretendan ver en este escrito una refutación experimental del evolucionismo, y que por esa misma razón puedan sentirse decepcionados. Con lo cual debemos tener claro que Sermonti no ofrece un paradigma acabado, y que su intención es mucho más sutil, y por ello intelectualmente más arriesgada: obliga al lector a reconsiderar preguntas que el denominado «consenso científico» parecía haber dado definitivamente por resueltas. Y en lugar de afirmar dogmáticamente que el neodarwinismo es falso, se pregunta si la extraordinaria riqueza formal del mundo de los seres vivos puede ser plenamente comprendida con las categorías explicativas que el neodarwinismo ha convertido en nucleares.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSi recordáis el año 2020, cuando \u003ca href=\"/posts/medicina-sanidad-tecnocracia-global/\"\u003ese trató de acallar las voces críticas contra el relato plandémico\u003c/a\u003e, el hecho de no comulgar con los dogmas que nos impusieron bajo amenaza de encierros, multas y otros despropósitos liberticidas y que poco tenían que ver con ciencia alguna, pese a utilizar permanentemente el espantajo de la misma, era aquel de «¿eres virólogo?», sacralizando todo argumento y afirmación que se hiciera por pretendidos «comités de expertos», por «científicos», se imponían a cualquier objeción o disconformidad que se mostrada desde el ámbito profano. Y ciertamente, no somos biólogos como sí lo son el propio autor, Giuseppe Sermonti, o el autor del prefacio a la edición española, \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"https://antoniomedrano.com/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eEduardo Arroyo\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e, y carecemos de la competencia técnica y la autoridad para pronunciarnos sobre numerosos aspectos especializados que Sermonti discute a lo largo del libro. Nuestra aproximación debe situarse necesariamente sobre otro plano: el de la filosofía de la ciencia y la historia de las ideas. Y es por eso que más que dictaminar quién tiene razón en cada controversia biológica concreta, interesa comprender qué concepción de la naturaleza, del organismo y del conocimiento científico se encuentra implícita tras las diferentes posiciones enfrentadas. Este enfoque es el que nos permite advertir algo más que las objeciones que puedan derivarse contra el neodarwinismo en sus diferentes y múltiples aspectos, para recuperar cuestiones de orden filosófico que la biología contemporánea quizás había tendido a relegar a un segundo plano. Finalmente, nuestro propósito no es decidir si el autor ha demostrado de manera concluyente la insuficiencia del paradigma neodarwinista, sino comprender por qué un genetista que dedicó toda su vida al estudio de la herencia biológica terminó convencido de que la gran cuestión de la vida no se puede reducir únicamente al lenguaje de los genes, las mutaciones y la selección natural.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"volver-a-pensar-la-vida\"\u003eVolver a pensar la vida\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eComo ya hemos señalado, una de las grandes virtudes de la obra de Sermonti es obligar al lector a formularse preguntas sobre cuestiones que ya parecían definitivamente resueltas. Lo primero que nos puede llamar la atención es el subtítulo que acompaña a \u003cem\u003eOlvidar a Darwin\u003c/em\u003e, que puede parecer una provocación, especialmente en nuestros días, en los que el darwinismo ha abandonado sus pretendidos ropajes de teoría científica para convertirse en uno de los grandes \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003erelatos fundacionales de la modernidad\u003c/a\u003e. Sin embargo, y como ya hemos señalado, esta obra no pretende erigir un nuevo paradigma alternativo ni revivir los precedentes, llámese creacionismo o «diseño inteligente», o una simple negación sin más del relato evolucionista. Lo que Sermonti nos dice es que hay que liberar la mirada científica de un paradigma que ha terminado por impedir que la propia ciencia pueda contemplar el fenómeno de la vida en toda su profundidad y plenitud.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl propio concepto de «Olvidar» que se refleja en el título equivale a un significado, dentro del contexto filosófico, mucho más profundo que «refutar», «negar» o «rechazar». No se trata de demostrar que Darwin estuviera completamente equivocado —algo que, por otra parte, Sermonti jamás sostiene—, sino, y aquí tenemos el matiz fundamental, que el darwinismo ha adquirido un peso intelectual desproporcionado respecto a lo que realmente consigue explicar. La selección natural, la adaptación o la existencia de cambios dentro de las especies son fenómenos perfectamente observables. Lo que Sermonti cuestiona en definitiva es el salto conceptual mediante el cual esos mecanismos limitados pasan a convertirse en una explicación total de la historia de la vida, de la aparición de las formas biológicas y del propio significado del organismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSe trata de diferenciar entre un simple mecanismo explicativo, que pueda ofrecer respuestas parciales en un determinado ámbito y la articulación de una cosmovisión, de una explicación global que, como sucede en el caso del evolucionismo contemporáneo, habría transformado una teoría parcial en \u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003euna suerte de principio metafísico\u003c/a\u003e capaz de interpretar cualquier aspecto de la realidad. Lo que empezó siendo una hipótesis acerca del origen de las especies terminó por convertirse en una filosofía general de la naturaleza, de la historia, del hombre e incluso de la cultura.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEduardo Arroyo, insiste precisamente en este punto en su prefacio a la edición española. Genetista de profesión, y conocedor de la genética molecular contemporánea, nos previene de todo equívoco presentando a Sermonti como alguien que conoce desde dentro la materia tratada, desde dentro del laboratorio, y por ello cuenta con la capacidad y la autoridad para cuestionar las simplificaciones del paradigma dominante. Su presentación resulta importante porque rompe con una dicotomía demasiado habitual: la que identifica toda crítica del neodarwinismo con la ignorancia científica por motivaciones religiosas, cuando la disputa creacionismo vs evolucionismo está totalmente superada. Es importante el hecho de que Sermonti dedicó toda una vida a la genética experimental antes de iniciar esta crítica, una circunstancia a tener muy en cuenta para analizar la presente obra. Sermonti no es «un cualquiera», no es un periodista, no es un historiador de la ciencia, ni procede de una posición exterior al paradigma, sino que contribuyó decisivamente a construir una parte importante del legado de la genética italiana del siglo XX. Por tanto, no estamos ante un adversario de la biología molecular.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUno de los rasgos más característicos del pensamiento moderno consiste en identificar la realidad \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003econ aquello que puede ser explicado mediante mecanismos cuantificables\u003c/a\u003e, con lo que se puede medir, con algo que representa una realidad tangible. De tal manera que, desde \u003cstrong\u003e\u003cspan class=\"link-warning link-persona-missing\" title=\"Persona n/h: galileo-galilei\"\u003eGalileo\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, pasando por buena parte de la ciencia contemporánea, el método analítico ha protagonizado un éxito extraordinario que ha terminado por reducir la realidad a lo que dicho método consigue medir. En el terreno de la biología esto se traduce en la idea de que un organismo vivo deja de ser tal para convertirse en un conjunto de procesos físico-químicos, o bien la forma biológica, que se reduce a una estadística de mutaciones formuladas. El lenguaje científico se despoja de toda finalidad, la belleza deja de poseer un significado objetivo y el orden queda sustituido por el azar, determinado a su vez por la selección natural.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara Sermonti, el problema residía precisamente en todo este edificio conceptual, y no porque niegue la existencia de los procesos bioquímicos, sino porque identifica un error metodológico muy antiguo, que consiste en confundir las condiciones materiales de un fenómeno con su explicación suficiente. Es una crítica que nos remite directamente al pensamiento aristotélico. La ciencia moderna conserva casi exclusivamente la causa eficiente y la causa material, mientras que elimina en su práctica totalidad la causa formal y la causa final. Desde esta perspectiva, el organismo puede ser descrito químicamente a un detalle pormenorizado, hasta los límites más íntimos y precisos, pero ha dejado de responder a la pregunta decisiva: ¿por qué posee precisamente esa forma y no otra? Es una pregunta que se presenta de manera transversal a lo largo de \u003cem\u003eOlvidar a Darwin\u003c/em\u003e. De ahí lo de «¿Por qué la mosca no es un caballo?», una pregunta que, a priori, puede resultar tan absurda como infantil. Pero realmente, se trata de una cuestión con profundas implicaciones filosóficas. Ciertamente, la biología molecular puede describir los genes compartidos entre ambos organismos, entre una mosca y un caballo, puede comparar proteínas, reconstruir secuencias de ADN, calcular distancias filogenéticas, pero ¿por qué la forma mosca sigue siendo mosca? ¿por qué la forma caballo sigue siendo caballo? Y en definitiva, ¿por qué existen formas? Parece que nos movemos en un orden de ideas casi platónico.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe manera que una de las claves del libro está en la rehabilitación implícita que se plantea, a través de sus diferentes y numerosas paradojas biológicas, al problema de la forma frente al monopolio moderno del mecanismo. Frente a la mayor parte de los críticos del evolucionismo, que tratan de discutir datos concretos como el tema de los fósiles, las mutaciones o cuestiones generales ligadas a la genética, Sermonti aborda un problema mucho más profundo, y que afecta directamente al objeto mismo de la biología.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEntonces, ¿qué estudia realmente la biología? ¿Estudia genes, proteínas y moléculas? ¿O bien estudia organismos? La denuncia de Sermonti está clara, y es que la biología contemporánea ha desplazado progresivamente el centro de gravedad del organismo hacia el gen. Se trata del denominado «genecentrismo», que, como describió el biólogo evolutivo \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/richard-dawkins/\" class=\"link-autor\" title=\"Richard Dawkins\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eRichard Dawkins\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q44461\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX902365\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/12307054\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e (1941) años después a través de la metáfora del «gen egoísta», hizo aparecer a los organismos como simples vehículos temporales utilizados por los genes para perpetuarse. La idea de un desplazamiento del sujeto de la biología (el organismo) a la categoría de objeto, de mero instrumento. En consecuencia, Sermonti ve en esta inversión conceptual uno de los mayores errores del pensamiento biológico moderno, porque supone reducir el organismo exclusivamente a la información genética.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este terreno, Sermonti recurre a una cierta tradición intelectual dentro de la biología contemporánea que afirma que la forma posee sus propias leyes, las cuales no pueden reducirse a la suma de sus componentes materiales. No es que Sermonti nos haga un itinerario intelectual, mostrando claramente quienes son sus representantes más autorizados, de manera clara y sistemática, pero sirve de hilo conductor para trazar cierta «arquitectura intelectual» a lo largo del libro, que se mueve claramente dentro de esa tradición morfológica europea. Podríamos encuadrarlo en la \u003cem\u003eNaturphilosophie\u003c/em\u003e alemana y en la gran morfología del siglo XX, con representantes tan autorizados como \u003cstrong\u003e\u003cspan class=\"link-warning link-persona-missing\" title=\"Persona n/h: johann-wolfgang-goethe\"\u003eJohann Wolfgang Goethe\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003e\u003cspan class=\"link-warning link-persona-missing\" title=\"Persona n/h: dc-thompson\"\u003eD’Arcy Wentworth Thompson\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e o \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/adolf-portmann/\" class=\"link-autor\" title=\"Adolf Portmann\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAdolf Portmann\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q123772\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/29539376\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e — quienes son frecuentemente mencionados a lo largo de la obra.  Y así, frente a la biología entendida como ingeniería molecular, propone recuperar la biología de las formas. No obstante, recordémoslo una vez más, Sermonti no propone ningún paradigma alternativo con el que pretenda sustituir el darwinismo, y en esta precaución también reside una de sus mayores fortalezas intelectuales.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstamos demasiado acostumbrados a ver como toda crítica debe venir acompañada de una teoría explicativa completa, la cual debe sustituir inmediatamente al antiguo paradigma refutado, carente de validez. Sin embargo, esta exigencia responde más a una necesidad psicológica, en ningún caso a una cuestión de lógica. Como bien nos recuerda \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/michele-ruzzai/\" class=\"link-autor\" title=\"Michele Ruzzai\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eMichele Ruzzai\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e en su magnífico texto introductorio, demostrar la insuficiencia de una explicación no obliga, automáticamente, a plantear otra mejor, muchas veces el primer paso del conocimiento consiste en advertir que las preguntas fundamentales continúan abiertas y deben ser satisfechas con las respuestas oportunas. Se trata de un planteamiento epistemológico fundamental, que también nos obliga a reflexionar sobre la propia forma del conocimiento, y nos recuerda a cierta «docta ignorancia» de \u003cstrong\u003e\u003cspan class=\"link-warning link-persona-missing\" title=\"Persona n/h: nicolas-de-cusa\"\u003eNicolás de Cusa\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e y a la apófisis de la teología negativa. El hecho de que la vida aparezca como un misterio, cuyas verdades todavía están por desentrañar, debemos hacernos resistir a la tentación de ofrecer una explicación definitiva a lo que constituye una descripción parcial de algunos de sus mecanismos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este punto se trasciende la dimensión de la teoría evolucionista de Darwin y sus posteriores desarrollos para presentar una crítica mucho más amplia hacia el cientifismo, y que también forma parte de un prejuicio ampliamente vulgarizado, y que muchas veces detectamos ante ciertas afirmaciones del tipo «\u003cem\u003eYo no creo en Dios. Creo en la ciencia\u003c/em\u003e». El cientifismo consiste en creer que únicamente existe aquello que la metodología científica actual es capaz de explicar, postulada como dogmas filosóficos inamovibles. De ahí que, como decíamos con anterioridad, el verdadero problema del darwinismo consiste en que se ha transformado en una metafísica implícita de la modernidad, y nosotros añadiríamos, si se nos permite, en una forma de \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003elegitimación del orden burgués y del pensamiento liberal\u003c/a\u003e desde sus orígenes decimonónicos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe este modo, «Olvidar a Darwin» adquiere ya un significado más claro, que no implica borrar su obra ni negar sus descubrimientos. Significa, pues, dejar de contemplar la naturaleza exclusivamente a partir del enfoque interpretativo inaugurado por Darwin. Significa que la realidad debe volver a hablar por sí misma sin que se vea hegemonizada y colapsada a la hora de aportar una explicación a los fenómenos que la componen, con las ataduras que devienen del paradigma dominante.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSe trata de contemplar antes de explicar y reducir todo a los esquemas del método, recuperar el asombro frente al organismo vivo antes que reducirlo al lenguaje de los genes, de las mutaciones y de la selección natural. Trazar una mirada sencilla, capaz de ver con los ojos inocentes y desprejuiciados el fenómeno de la vida. Nos recuerda un poco a uno de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8420650919?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8420650919\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003elos principios fundamentales del \u003cem\u003eZaratustra\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8420650919\"\u003e\u003c/span\u003e de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/friedrich-nietzsche/\" class=\"link-autor\" title=\"Friedrich Nietzsche\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eFriedrich Nietzsche\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9358\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/89798474\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX905825\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, cuando en «De las siete transformaciones» nos dice aquello de que «para ser león antes deberás ser niño», para devolver parte de esa inocencia prístina a nuestra relación con lo vivo, en la mirada hacia los orígenes, sin los artificios metodológicos que la técnica de la ciencia impone continuamente, oscureciendo la realidad viva que le viene asociada. Por eso, \u003cem\u003eOlvidar a Darwin\u003c/em\u003e es mucho más que un ensayo sobre la evolución, es una reflexión sobre los límites del pensamiento moderno aplicado a la vida.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"el-darwinismo-como-una-metafísica-de-la-naturaleza\"\u003eEl Darwinismo como una «metafísica» de la naturaleza\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eGiuseppe Sermonti nos da buena cuenta de que el problema ya no se trata de Darwin, sino del darwinismo como horizonte intelectual, las consecuencias de su doctrina en una consideración que va más allá de una cuestión terminológica, que constituye el núcleo filosófico de toda la obra. Y no es que nuestro autor destine todos sus esfuerzos a desacreditar la figura histórica de \u003cstrong\u003eCharles Darwin\u003c/strong\u003e, ese no es su cometido, sino que, por el contrario, reconoce la magnitud de su empresa intelectual y el papel decisivo que ha desempeñado en la historia de la biología. Su crítica apunta en otra dirección, y en lugar de centrarse en la crítica a su obra fundamental, \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B08DC6GZCC?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B08DC6GZCC\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eEl origen de las especies\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, como un proceso histórico a partir del cual esta teoría fue adquiriendo un alcance que excede ampliamente el terreno estrictamente científico para convertirse en una auténtica ontología de la vida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs un fenómeno muy característico de todas las grandes revoluciones intelectuales, en el que una hipótesis nacida para resolver un problema concreto termina siendo utilizada como un principio general para interpretar la totalidad de lo real. Un ejemplo de ello lo tenemos con la física newtoniana, que finalmente terminó por proporcionar un modelo de universo entendido como un inmenso mecanismo regido por las leyes matemáticas; otro ejemplo clásico, en la contemporaneidad, lo representa el marxismo, que terminó por convertir determinadas categorías económicas en leyes universales aplicadas a la explicación de toda la historia humana, y asimismo tenemos otros ejemplos en paralelo en el terreno del psicoanálisis freudiano, que también se utilizó para explicar la cultura, la religión o el arte como formas derivadas de impulsos inconscientes. La teoría original, planteada sobre un terreno concreto, terminó por adquirir una dimensión y derivaciones que traspasan esos límites iniciales. Con el darwinismo ocurrió exactamente lo mismo, para terminar sirviendo a explicaciones globales que nada tenían que ver con la biología.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUna teoría que al comienzo estaba destinada a explicar la diversificación de las especies terminó convirtiéndose en una explicación del hombre, de la inteligencia, de la moral, de la religión, del lenguaje e incluso de la belleza. La selección natural pasó de ser un mecanismo biológico que explicaba una teórica «evolución de las especies» a convertirse en un principio hermenéutico universal, que podía explicarlo todo. En definitiva, el evolucionismo propugnado por Darwin dejó de ser una teoría científica para convertirse en el lenguaje mismo con el que la modernidad empezó a pensar la vida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSi bien es cierto que, habitualmente, las críticas al darwinismo se desarrollan sobre el plano de los fósiles, las mutaciones, la genética de poblaciones o la biología molecular, Sermonti trata de variar el enfoque a través de una serie de preguntas previas, como la que concierne al hecho de que una teoría científica termine convirtiéndose en un paradigma cultural, hasta el punto que cualquier crítica a sus presupuestos sea percibida inmediatamente como una agresión contra la propia ciencia. Y esta es una cuestión que trasciende el ámbito de la biología y se enmarca en la sociología del conocimiento y la filosofía de la ciencia. Y eso que podríamos contemplar prolongaciones ulteriores que nos llevarían a una reflexión en torno al papel que la ciencia juega en sus conexiones con el poder. Algo a lo que ya hemos hecho referencia anteriormente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor ello lo fundamental reside en el marco conceptual que se deriva de cada teoría, porque un paradigma no sólo ofrece soluciones, sino que también define una suerte de cuestiones legítimas. Cuando un paradigma alcanza la posición hegemónica, muchas preguntas dejan de plantearse no porque realmente hayan recibido una respuesta, sino más bien porque el propio lenguaje científico no las considera pertinentes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA tal respecto, la pregunta «¿por qué existe la forma?», que es la que se hace el propio Sermonti, se ha visto sustituida por otra completamente diferente: «¿qué ventaja adaptativa proporciona esta forma?». Y aunque parezcan preguntas equivalentes a priori, en una primera lectura superficial, no lo son. Pertenecen a órdenes completamente diferentes, y mientras la primera es una pregunta que posee un valor ontológico, la segunda es puramente funcional. La primera intenta comprender el ser del organismo, mientras que la segunda presupone ya la existencia del organismo y se limita a estudiar la utilidad de algunos de sus caracteres. Y esta cuestión nos recuerda a aquello que decía el personaje del científico descreído y totalmente desesperanzado \u003ca href=\"/posts/andrei-tarkovsky-metacine/\"\u003eque aparece en la mítica \u003cem\u003eSolaris\u003c/em\u003e (1972)\u003c/a\u003e —la película favorita de quien escribe—, Snaut, que dice así:\u003c/p\u003e\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eEn mi opinión hemos perdido nuestro sentido de lo cósmico, los antepasados lo entendían a la perfección. Ellos nunca habrían preguntado “por qué” o “para qué”, recuerda el mito de Sísifo\u003c/em\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003c/blockquote\u003e\n\u003cp\u003eEn este contexto ambos planteamientos, el de Giuseppe Sermonti y el de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/andrei-tarkovski/\" class=\"link-autor\" title=\"Andréi Tarkovski\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAndrei Tarkovski\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q853\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/34515002\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX895839\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, desarrollan una crítica a la mentalidad moderna en la medida que reduce la realidad a preguntas instrumentales y utilitarias. En Sermonti es evidente como este reduccionismo adquiere su sentido cuando la biología deja de preguntarse por la expresión del ser y pasa a preguntarse exclusivamente por su utilidad adaptativa. Y en el caso del personaje de Solaris, Snaut, lamenta la pérdida de la relación contemplativa con el cosmos, del sentido de lo cósmico, que se ve sustituida por una actitud que pretende someter toda realidad a explicaciones funcionales, esto prescindiendo de la necesidad del «por qué» o «para qué», que en Sermonti sí es importante.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY partiendo de este enfoque van surgiendo las propias contradicciones, como la que nos refieren a la selección natural, que nunca crea sobre lo que actúa, la propia palabra «selección» nos lo indica con total claridad. Seleccionar significa discriminar entre posibilidades previamente existentes. El ganadero selecciona animales, el jardinero semillas y, en nuestro caso, como editores, seleccionamos manuscritos. En ninguno de estos casos la selección produce positivamente aquello que selecciona. Solo conserva unas posibilidades al tiempo que elimina otras. Y esa capacidad de crear se le ha ido atribuyendo progresivamente a la selección natural con el tiempo cuando, originalmente, no la poseía erigiéndose como una explicación suficiente frente a cuestiones que entrañan una enorme complejidad. Esta idea, trasladada a un ejemplo concreto, supone que el hecho de que un organismo sobreviva mejor que otro se explica debido a una determinada configuración biológica, pero no explica por qué esa configuración ha llegado a existir con el grado de coherencia interna que presenta. La selección puede eliminar variantes inviables, pero no proporciona por sí misma un principio positivo de organización. Es decir, que la supervivencia diferencial aclara porque unas formas de vida permanecen y otras desaparecen, pero sin aclarar la cuestión, mucho más importante, de por qué existen precisamente esas formas y no otras.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSe trata de una inversión del problema que nos remite inevitablemente a la vieja distinción aristotélica entre la causa eficiente y la causa formal. Desde la revolución científica, acontecida en el siglo XVII, la investigación del Occidente moderno ha privilegiado exclusivamente las causas eficientes, es decir, lo que produce un efecto mediante una cadena de interacciones materiales. Y es este enfoque el que ha triunfado hasta convertirse \u003ca href=\"/posts/neolengua-perdida-conciencia/\"\u003een el fundamento y piedra angular de la ciencia moderna\u003c/a\u003e. Sin embargo, este trayecto se ha realizado a un precio filosófico considerable, y la forma ha dejado de ser un principio explicativo para convertirse en un simple resultado accidental de procesos anteriores. Un ser vivo no es el resultado de una configuración azarosa de elementos accidentales que la vida ha dispuesto porque sí, sino que se trata de una totalidad que se encuentra perfectamente integrada en sus elementos compositivos y que adquiere sentido solamente en relación con el conjunto. Y esto lo podríamos ejemplificar perfectamente, en su carácter orgánico, a través del funcionamiento de los órganos del cuerpo, del corazón, que no se puede comprender por sí solo, como una realidad independiente, y sí como parte del aparato circulatorio, de tal manera que la vida aparece como un sistema de relaciones profundamente orgánicas, y no como una yuxtaposición de sus componentes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor este motivo Sermonti quiere separarse del reduccionismo genético que propone la biología molecular con el ADN, en el que parece contenerse toda la comprensión del organismo. Para el genetista italiano la comprensión en torno a la organización biológica del ser no se agota en la cuestión genética. Conocer la secuencia genética de un ser vivo no equivale a comprender por qué este organismo posee una determinada forma, una simetría o un tipo de desarrollo. Median complejidades que no pueden explicar los mecanismos moleculares y que deberían ser desentrañadas. La genética puede describirnos con extraordinaria precisión muchas cuestiones relacionadas con la composición de los seres, sobre sus genes, proteínas o cuestiones celulares o metabólicas, pero se trata de una acumulación de conocimientos parciales que no resuelven la pregunta fundamental, la que nos remite a cómo emerge la unidad organizada del organismo, del ser vivo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor este motivo, \u003cem\u003eOlvidar a Darwin\u003c/em\u003e es un libro que, como ya dijimos, no debe leerse como un libro contra la evolución, sino contra una determinada manera de concebir la explicación científica. La tesis de fondo, en torno a la cual se articula el conjunto del libro, no afecta tanto a los mecanismos evolutivos como a la denuncia de la tendencia de la ciencia moderna de absolutizar determinados mecanismos hasta convertirlos en una pseudometafísica implícita. Cuando la selección natural, y el conjunto de la evolución, deja de ser un proceso biológico para transformarse en el principio último de inteligibilidad para explicar todos los órdenes de la existencia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCreemos haber esbozado algunos puntos de vista interesantes para incentivar la adquisición y posterior lectura de la obra, teniendo en cuenta todas las precisiones y prevenciones necesarias para no malinterpretar al autor, Giuseppe Sermonti, ni extraer lecturas equivocadas o que no sean capaces de extraer el máximo de las enseñanzas del excelso genetista italiano, cuyo discurso y puntos de vista siguen siendo extremadamente originales y rompedores a pesar de las décadas transcurridas desde la publicación de la obra por primera vez en 1999.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-28T17:18:42+00:00","date_published":"2026-08-27T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-olvidar-darwin-sermonti/","summary":" Recomendación Desde 20€ Olvidar a Darwin ¿Por qué la mosca no es un caballo?\nGiuseppe Sermonti\nPapel Amazon Ver detalles → Una obra singular Afrontamos la presentación de un libro especial, porque Olvidar a Darwin: ¿Por qué la mosca no es un caballo? de Giuseppe Sermonti es la primera aproximación …","tags":["Biología","Ciencia moderna","Evolucionismo","Crítica A La Modernidad"],"title":"Presentación de «Olvidar a Darwin: ¿Por qué la mosca no es un caballo?», de Giuseppe Sermonti","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-olvidar-darwin-sermonti/"},{"authors":[{"name":"Giuseppe Sermonti","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/giuseppe-sermonti/"}],"content_html":"\u003cp\u003e¿Y si la gran pregunta de la biología no fuera cómo evoluciona la vida, sino qué es realmente la forma viviente? Lejos de la estéril polémica entre evolucionismo y creacionismo, \u003cem\u003eOlvidar a Darwin\u003c/em\u003e propone un cambio radical de perspectiva. \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/giuseppe-sermonti/\" class=\"link-autor\" title=\"Giuseppe Sermonti\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eGiuseppe Sermonti\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3771442\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5546405\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/4956061\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, uno de los genetistas europeos más prestigiosos del siglo XX, invita al lector a abandonar los lugares comunes de la biología contemporánea para adentrarse en el misterio de las formas naturales.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa biología molecular prometió encontrar en el ADN el secreto de la diversidad de los seres vivos. Sin embargo, cuanto más se profundiza en el lenguaje de los genes, más difícil resulta responder a preguntas aparentemente sencillas: ¿por qué una mosca no es un caballo?, ¿cómo es posible que el ser humano comparta la inmensa mayoría de sus genes con organismos tan distintos como un topo, un insecto o incluso una flor? Si las diferencias moleculares son tan reducidas, ¿dónde reside entonces la singularidad de cada forma viviente?\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon un estilo brillante, erudito y provocador, Sermonti conduce al lector más allá de las moléculas para explorar el orden, la belleza y el significado de la naturaleza. Sin ofrecer respuestas definitivas, reivindica el asombro como principio del conocimiento y abre nuevas vías para comprender la vida, hasta desembocar en una reflexión sorprendente: el evolucionismo termina revelándose como uno de los grandes relatos fundacionales de la modernidad, una versión secularizada del \u003cem\u003eGénesis\u003c/em\u003e bíblico.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-28T17:46:01+00:00","date_published":"2026-08-26T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/libros/olvidar-darwin-sermonti/","summary":"¿Y si la gran pregunta de la biología no fuera cómo evoluciona la vida, sino qué es realmente la forma viviente? Lejos de la estéril polémica entre evolucionismo y creacionismo, Olvidar a Darwin propone un cambio radical de perspectiva. 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Ambas ciudades, como cualquier persona mínimamente versada en historia conoce, afirman su españolidad en un hecho indudable e irrefutable desde hace más de 500 años, cuando el país alauita no existía ni remotamente, dado que se creó en 1956, hace escasamente 70 años.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA continuación entraremos en los detalles que trazan ese itinerario histórico y que hacen a las dos plazas españolas norteafricanas tan españolas como Barcelona, Toledo o Huelva, por citar tres capitales de provincia de muy diversa ubicación geográfica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste asalto, que presumiblemente forma parte de la geoestrategia marroquí, urdida dentro de una planificación más amplia —con Estados Unidos e Israel a la sombra— pretendía «probar» a las autoridades españolas bajo el camuflaje de una eventual «crisis migratoria». Además sabemos que todos los flujos «migratorios» que proceden del sur son \u003ca href=\"https://www.lasexta.com/noticias/nacional/migrante-asegura-que-policia-marroqui-les-ayudo-cruzar-ceuta-estaba-abierto-camino_202607316a6c7c9e71b42a0b5dd18f9f.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003ecoordinados y promovidos por Marruecos\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:2\"\u003e\u003ca href=\"#fn:2\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e2\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e, con sus propios súbditos, que componen el grupo más numeroso de extranjeros en España —donde, por cierto, \u003ca href=\"https://www.elespanol.com/espana/politica/20260511/extranjeros-cometen-agresiones-sexuales-cataluna-robos-mossos/1003744238458_0.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eprotagonizan toda suerte de hechos luctuosos\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:3\"\u003e\u003ca href=\"#fn:3\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e3\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e (no hay más que leer la prensa de sucesos y las estadísticas disponibles\u003csup id=\"fnref:4\"\u003e\u003ca href=\"#fn:4\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e4\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e)— y \u003ca href=\"https://www.abc.es/espana/nacionalidad-extranjera-reclusos-carceles-espana-20241119131725-nt.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003ecomponen el grupo más numeroso de población carcelaria de origen extranjero\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:5\"\u003e\u003ca href=\"#fn:5\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e5\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e. Todo ello además de la sospecha y la difusión de información por parte de determinados medios de la idea de que hay bajas tasas de cotización y \u003ca href=\"https://gaceta.es/espana/solo-un-297-de-mujeres-marroquies-y-un-181-de-argelinas-cotizaron-a-la-seguridad-social-en-espana-en-el-ultimo-ejercicio-20260621-0849/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eson los principales beneficiarios de ayudas públicas\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:6\"\u003e\u003ca href=\"#fn:6\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e6\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e. Tampoco podemos ignorar las imágenes de estos días, entre aquellos que retornaron a Marruecos y \u003ca href=\"https://www.antena3.com/noticias/mundo/duras-imagenes-policia-marroqui-golpea-fuertemente-inmigrante-que-regresaba-pais-haber-cruzado-ceuta_202608066a74b9bda046ad6ebca204ce.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eeran recibidos literalmente a palos por sus propias autoridades\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:7\"\u003e\u003ca href=\"#fn:7\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e7\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e, en una muestra inequívoca del poco respeto que Marruecos tiene por su propia población.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eTambién podríamos añadir la absurda y demencial situación de nuestras leyes frente a los denominados MENAs, acrónimo de «Menores extranjeros no acompañados», que establece que cada vez que supuestos menores —y aunque lo sean— cruzan las fronteras de nuestro país, inmediatamente los servicios públicos y autoridades españolas, y en consecuencia quienes pagamos impuestos, asumimos automáticamente la responsabilidad, todo ello justificado con absurdos argumentos humanitarios, \u003ca href=\"https://www.larazon.es/andalucia/coste-atencion-integral-menores-migrantes-cifra-4400-euros-mes_20240710668d785a301df70001fce2a6.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003ede mantenerlos y alojarlos de manera totalmente gratuita\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:8\"\u003e\u003ca href=\"#fn:8\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e8\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e, en lugar de devolverlos a sus países de origen con sus progenitores, algo que también debiera hacerse con los adultos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY esto no termina aquí. Marruecos, además de utilizar a sus ciudadanos como quintacolumnistas de su estrategia agresiva y beligerante contra España, también goza de acuerdos comerciales de liberalización que \u003ca href=\"https://gaceta.es/espana/los-jovenes-agricultores-alertan-del-avance-de-la-competencia-desleal-de-marruecos-y-exigen-a-clausulas-espejo-para-salvar-el-campo-espanol-20260514-1317/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003elegitiman una competencia desleal y actúan de manera dañina sobre los productos agrarios del campo español\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:9\"\u003e\u003ca href=\"#fn:9\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e9\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e. Y las consecuencias se hacen sentir con la entrada de productos marroquíes, mediocres y sin las garantías sanitarias pertinentes que sí se exigen a los agricultores españoles y europeos, con aranceles reducidos y, como ya señalamos, con la total ausencia de garantías fitosanitarias. Recientemente hemos visto en prensa noticias que aludían a \u003ca href=\"https://www.huffingtonpost.es/sociedad/alertan-presencia-hepatitis-fresas-procedentes-marruecos.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eproductos oriundos de susodicho país contaminados por hepatitis\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:10\"\u003e\u003ca href=\"#fn:10\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e10\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e, porque usualmente utilizan las aguas fecales para el uso agrícola.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa crítica debe hacerse extensiva, claro está, a las políticas de la UE y los gobiernos demoliberales que la integran, que no han dejado de destruir la soberanía de sus pueblos en una materia tan sensible como es el tema agroalimentario, \u003ca href=\"https://revistaalimentaria.es/agricultura/frescos/acuerdo-ue-marruecos-paradigma-competencia-desleal-hacia-productores-comunitarios-frutas-hortalizas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eal no proteger los productos locales y la producción de los países miembros\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:11\"\u003e\u003ca href=\"#fn:11\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e11\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e. Normas y leyes promovidas por los parlamentarios de la UE y los burócratas antieuropeos de Bruselas, han condenado al mundo rural a la desaparición con los crecientes marcos regulatorios en diferentes materias (medioambientales, laborales, burocráticos etc), incapaces de competir con productos procedentes tanto de Marruecos como de otros países fuera de la UE, que ignoran activamente todas las regulaciones y que producen a menor coste y con todo tipo de ventajas respecto a los productores nacionales europeos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eTodo ello debe ser enmarcado simultáneamente con el debilitamiento de poder y trascendencia del Estado-nación, cuya pérdida de soberanía en nombre de órganos transnacionales nos ha llevado a ser un apéndice más dentro de una organización satélite de los intereses anglosionistas en el mundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eRecordemos además que precisamente Marruecos se ha convertido en \u003ca href=\"https://www.escudodigital.com/internacional/africa/marruecos-presiona-ceuta-washington-israel-blindan-respaldo-rabat.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eun actor geopolítico preferente para Estados Unidos e Israel\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:12\"\u003e\u003ca href=\"#fn:12\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e12\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e, y hay una evidente voluntad de convertir al país norteafricano en una potencia regional. Buena prueba de ello la tenemos en los recientes acuerdos en materia de armamento y logística con Israel, o \u003ca href=\"https://www.infobae.com/espana/2026/08/01/trump-atribuye-a-marruecos-la-soberania-sobre-el-sahara-occidental-en-una-carta-dirigida-a-mohamed-vi-por-el-27-aniversario-de-su-coronacion-cualquier-otra-via-es-inaceptable/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eel reconocimiento de Estados Unidos, bajo la administración de Trump\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:13\"\u003e\u003ca href=\"#fn:13\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e13\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e, de las reclamaciones territoriales marroquíes sobre el Sahara Occidental.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eComo decíamos, el propio uso de la «presión migratoria» como arma geopolítica, hace que \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003eel régimen de 1978 que la España actual tiene la desgracia de padecer\u003c/a\u003e desde hace casi cinco décadas, se vea comprometido en materia de seguridad, comercio e inmigración. Una España como la actual, sin soberanía efectiva, y asediada por sus enemigos sempiternos, entre los cuales se encuentra la propia antiEspaña. Se trata de un fenómeno secular que podríamos remontar a tiempos medievales, \u003ca href=\"/posts/covadonga-nacion-espanola-carlos-x-blanco/\"\u003edentro del propio proceso de Reconquista\u003c/a\u003e, y que se deja entrever en su continuidad hoy día a través de un complejo entramado de poderes subsidiarios de intereses extranjeros que operan dentro del propio régimen. Unos poderes que alimentan al enemigo, porque no olvidemos que incluso existen políticos del régimen al servicio de Marruecos, que actúan consciente y deliberadamente en contra de los intereses del pueblo español. Y no se trata solamente de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/pedro-sanchez/\" class=\"link-autor\" title=\"Pedro Sánchez\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ePedro Sánchez\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q6070218\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/20146030517535860298\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5425276\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, que al fin y al cabo no es más que un peón mediocre y con un ego desproporcionado, un simple arribista que actúa con impunidad ante la quiebra de \u003ca href=\"/posts/espana-constitucion-idiota/\"\u003euna ficticia «legalidad constitucional»\u003c/a\u003e, que en el fondo siempre fue un mero reclamo para disimular una pretendida legitimidad que nunca existió, ni tan siquiera en origen.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon lo cual, el tema de la agresión de Marruecos a la integridad territorial española es parte de un contexto más amplio, que es necesario tomar en cuenta, y donde hay factores geopolíticos y estratégicos que trascienden el conflicto que se libra entre ambos Estados, dada la concurrencia de terceras potencias, como son Estados Unidos e Israel, que concretaremos en sucesivos apartados.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"ceuta-y-melilla-una-españolidad-irrenunciable\"\u003eCeuta y Melilla, una españolidad irrenunciable\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eFuentes interesadas, especialmente desde el mundo anglosajón, que tratan de erosionar y debilitar los fundamentos de la soberanía y la integridad de España, primero como imperio y posteriormente como nación soberana, han tendido a presentar a Ceuta y Melilla como restos del imperio colonial español en África — y esto con el enorme agravio para España y el cinismo que supone frente al caso de Gibraltar. Desde una perspectiva histórica este argumento no es ya solo difícil de sostener, sino imposible, dado que la historia de ambas ciudades permanece ligada al mundo hispánico desde etapas muy tempranas, muy anteriores al nacimiento de Marruecos como nación moderna, con lo cual no se le pueden aplicar de manera retrospectiva y a voluntad las categorías políticas del siglo XX, cuando hablamos de una realidad que nos remite a la Edad Media y Moderna, en un escenario completamente diferente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eYa a finales del siglo III d. C. \u003ca href=\"/posts/sisebuto-rey-sabio-guerrero-humanitario/\"\u003eel Reino visigodo de Toledo\u003c/a\u003e luchó por el dominio y control de las plazas norteafricanas de Tánger y Ceuta contra el Imperio Romano de Oriente, contra Bizancio. A la muerte del rey \u003cstrong\u003eWitiza\u003c/strong\u003e en 710 y con la elección del nuevo sucesor \u003cstrong\u003eRoderico\u003c/strong\u003e (\u003cstrong\u003eDon Rodrigo\u003c/strong\u003e) se desencadenó una crisis sucesoria que marcaría el principio del fin del reino toledano. Una de estas facciones, la del difunto Witiza, creyó que encontraría la clave para imponerse a la facción rival reclamando la ayuda del pujante imperio musulmán de los \u003cstrong\u003eOmeyas\u003c/strong\u003e, que ya había conquistado territorios norteafricanos y se proyectaba sobre la Hispania de la época. Utilizando como enlace al pérfido \u003cstrong\u003eDon Julián\u003c/strong\u003e, que en aquel entonces era gobernador de Ceuta, recurrieron a Tarik, a quien facilitaron el paso por el estrecho para acceder a la península con la primera expedición de reconocimiento de \u003cstrong\u003eTarik\u003c/strong\u003e. Hacemos notar que ya en aquel entonces Ceuta formaba parte del conjunto de territorios hispánicos, conectada a los mismos procesos históricos que el resto del orbe peninsular. Y de hecho, formando parte del hecho fatídico que produjo la caída del reino visigodo y el advenimiento de la invasión sarracena de España.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCeuta fue conquistada por Portugal en 1415, dentro del proceso de expansión atlántica promovido por el rey \u003cstrong\u003eJuan I\u003c/strong\u003e. A comienzos del siglo XV el territorio del Magreb estaba compuesto por un territorio fragmentado bajo diferentes dinastías, y Ceuta se encontraba bajo el poder del \u003cstrong\u003eSultanato Benimerín\u003c/strong\u003e, que durante el siglo XIII arrebató a su vez a los almohades. Aprovechando la inestabilidad y crisis interna, y la lucha entre diferentes facciones en la pugna por el poder, los portugueses tomaron por la fuerza susodicha plaza. No sería hasta el año 1580, con la unificación dinástica de las coronas de Castilla y Portugal bajo el poder de los Austrias, cuando Ceuta pasó a formar parte de la misma unidad política dentro del Imperio Español. Esta unidad pervivió hasta 1640, cuando a raíz de la crisis de la corona española, ya en pleno proceso de decadencia y perdiendo la hegemonía de la que había gozado en las décadas precedentes, vio restaurarse la independencia portuguesa. Pero en este caso Ceuta decidió permanecer fiel a la Corona española de manera voluntaria. Esta decisión quedó jurídicamente reconocida en el \u003cstrong\u003eTratado de Lisboa\u003c/strong\u003e de 1668, que sirvió para el reconocimiento definitivo de la soberanía española sobre la ciudad por parte de Portugal.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMelilla, la otra plaza norteafricana, presenta una evolución histórica muy similar. Fue incorporada al reino de Castilla en 1497, pocos años después de la conclusión de la Reconquista con la incorporación de Granada. La toma de la ciudad, al igual que venía ocurriendo con Ceuta, estaba motivada por razones estratégicas y comerciales, parte de la política mediterránea de los Reyes Católicos para frenar la piratería berberisca y asegurar el normal desarrollo de las actividades comerciales que discurrían por las rutas comerciales a través de la costa africana, y que causaba notables perjuicios en las costas españolas del otro lado del estrecho.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo se trata de interpretaciones, especulaciones o meras elucubraciones, hablamos de datos históricos perfectamente contrastables y consultables en cualquier libro de historia, o por cualquier medio de información en la web mínimamente serios y rigurosos. El dato cronológico reviste una importancia fundamental, porque la presencia española en el norte de África está atestiguada desde hace muchos siglos, y para nada tiene que ver con ningún tipo de proceso de colonización, tal y como modernamente se entiende, y que nos remite a categorías del siglo XIX, y bastante más ligado a los Imperios anglosajón y francés que al español, al que se ha \u003ca href=\"/posts/resena-imperiofobia-y-leyenda-negra-de/\"\u003easociado una \u003cstrong\u003eLeyenda Negra\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e que, afortunadamente, ha sido desmentida y ampliamente rebatida por multitud de historiadores hasta la fecha de hoy —desde \u003cstrong\u003eJulián Juderías, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/elvira-roca-barea/\" class=\"link-autor\" title=\"Elvira Roca Barea\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eElvira Roca Barea\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q55316391\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/170410373\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1663296\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e o \u003cstrong\u003eIván Vélez\u003c/strong\u003e entre otros muchos—, que nos muestran a una España que se replicó a sí misma en aquellos territorios que conquistaba, al modo de Roma, creando estructuras de civilización y confiriendo la plena ciudadanía española, como sucedió con la América española. Además, en el caso que nos ocupa, el nacimiento del Marruecos moderno es fruto de un estado previo, el del protectorado franco-español que se mantuvo vigente hasta su independencia en 1956. Con lo cual, la legitimidad histórica de las reivindicaciones marroquíes sobre las dos ciudades autónomas es inexistente y carece de fundamento alguno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDurante los siglos XVI y XVIII, Ceuta sufrió numerosos asedios protagonizados por los sultanes del Magreb, siendo especialmente prolongado el \u003cstrong\u003eGran asedio de Ceuta\u003c/strong\u003e (1694-1727), lo que contribuye a consolidar, por si todavía no fuera suficiente, las pruebas de la existencia de una soberanía española. El Sultán alauita \u003cstrong\u003eMuley Ismail\u003c/strong\u003e se propuso hacerse con el control de la plaza tras arrebatarle Tánger a los ingleses, que en aquel entonces ostentaban su control, y Larache y Arcila a los españoles. La ciudad fue bloqueada durante un largo periodo y, sin embargo, fue defendida con éxito por la guarnición española gracias al apoyo logístico proporcionado desde el otro lado del estrecho, incluso durante la \u003cstrong\u003eGuerra de Sucesión\u003c/strong\u003e (1701-1713), que desangró a la corona hispánica en una guerra civil internacionalizada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA partir del siglo XIX Ceuta y Melilla dejaron de ser simples plazas fortificadas para convertirse en elementos fundamentales de la política española en el Norte de África. A raíz de la \u003cstrong\u003eGuerra de África\u003c/strong\u003e (1859-1860), que estuvo motivada por los continuos incidentes fronterizos alrededor de Ceuta, la victoria española culminó con el \u003cstrong\u003eTratado de Wad-Ras\u003c/strong\u003e (1860), que además de ampliar el perímetro territorial de Ceuta, reconoció la posesión española de Santa Cruz de Mar Pequeña (Ifni), y consolidó jurídicamente la situación de ambas ciudades frente a las pretensiones del Sultanato marroquí.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon posterioridad, durante las Campañas del Rif y la Guerra del Protectorado, Ceuta y Melilla desempeñaron un papel esencial como bases logísticas, con su puerto militar y sus centros de aprovisionamiento del ejército español. Una serie de operaciones militares fueron desarrolladas conjuntamente por España y Francia para pacificar el Norte de África, la zona del Magreb. Conviene recordar, frente a toda suerte de equívocos, que estas acciones militares resultaron beneficiosas para el decadente Sultanato marroquí, puesto que combatieron a las tribus rebeldes que desafiaban la autoridad de éste último. Hay que destacar que el conflicto, que atravesó momentos dramáticos, como sucedió con las derrotas de \u003cstrong\u003eBarranco del Lobo\u003c/strong\u003e (1910) y el \u003cstrong\u003eDesastre de Annual\u003c/strong\u003e (1921), donde se produjo una matanza despiadada de españoles tras una serie de errores estratégicos del General \u003cstrong\u003eFernández Silvestre,\u003c/strong\u003e puso en peligro la seguridad de Melilla, cuya resistencia a los ataques de las tropas de \u003cstrong\u003eAbd El-Krim\u003c/strong\u003e fue decisivo para evitar un colapso todavía mayor de la posición española. Unos años más tarde, en 1925, tendría lugar el desembarco de Alhucemas, en una de las operaciones anfibias más importantes del siglo XX, y que se organizó mayormente desde Ceuta y Melilla.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLas guerras contra Marruecos ya tenían precedentes en los tiempos de \u003cstrong\u003eCarlos III\u003c/strong\u003e (1774-1780) por el ataque y hostigamiento del Sultán \u003cstrong\u003eMuley Muhamad ben Abdallah\u003c/strong\u003e sobre Ceuta, Melilla y otros territorios norteafricanos españoles, que culminó con el \u003cstrong\u003eTratado de Tánger\u003c/strong\u003e (1780) que, como las guerras sucesivas con sus correspondientes tratados de paz, terminaron siempre de manera favorable a los intereses españoles.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo tenemos tiempo, ni creemos que haya que incidir demasiado en las campañas de Marruecos durante la época del \u003cstrong\u003eProtectorado Franco-español\u003c/strong\u003e. Hay que entender que las dos ciudades autónomas fueron los pilares de la presencia española en el Norte de África durante más de cuatro siglos, desempeñando una función militar, comercial y estratégica que excede por mucho sus limitadas dimensiones territoriales. Su historia está ligada a la defensa del Mediterráneo occidental, a la evolución de la monarquía hispánica, etc. Ambas ciudades permanecieron sometidas durante todo este periodo de tiempo a una presión enorme e incesante por parte de las diferentes dinastías asentadas en el territorio del actual Marruecos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn época moderna, cuando se define el concepto de ciudadanía dentro de las constituciones liberales, Ceuta y Melilla adquieren la categoría de municipios de población y van abandonando sus antiguas funciones de fortalezas militares y territorios de soberanía. Dejaron de tener gobernadores municipales y desarrollaron instituciones, participando de la uniformización administrativa del resto de territorios españoles. Conviene apuntar también que Ceuta y Melilla no formaron parte del Protectorado Franco-español durante las primeras décadas del pasado siglo XX,  y permanecieron excluidas del mismo al ser territorio español preexistente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe modo que, si bien el Protectorado constituido en 1912 puede ser integrado dentro del fenómeno colonial moderno en colaboración con Francia, en el caso de Ceuta y Melilla podemos hablar de una presencia ininterrumpida de siglos. Esta insistencia viene a colación de las declaraciones de determinados personajes públicos que hablan de «descolonizar» ambas ciudades, ignorando un prolongado legado histórico y una presencia española que precede a la existencia del Marruecos moderno. En ningún caso se mantiene aquí una relación entre metrópoli y colonia, como sí ocurre con territorios donde estadounidenses, franceses o británicos —por citar algunos de los países de donde proceden esas afirmaciones— han practicado un colonialismo brutal hasta nuestros días, manteniendo todos ellos colonias en espacios geográficos muy diversos a nivel mundial. Podemos citar a Puerto Rico en el caso de EE.UU, Guyana Francesa, Martinica y una multitud de archipiélagos o Gibraltar, Malvinas y diferentes grupos de islas en diferentes mares en el caso británico. La \u003cstrong\u003eCarta de la ONU\u003c/strong\u003e (1945) invocando los «derechos humanos», \u003ca href=\"/posts/la-ideologia-de-los-derechos-humanos/\"\u003euna ideología de cuño liberal\u003c/a\u003e que estas naciones deberían seguir a rajatabla, habla del derecho a la libre determinación y de la violación de derechos fundamentales derivadas de la práctica colonial. Se habla de territorios pendientes de descolonización, y bajo ese estatus, \u003ca href=\"https://www.newtral.es/ceuta-melilla-colonias-espana-marruecos-onu/20260731/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003een ningún caso, puede incluirse a Ceuta y Melilla\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:14\"\u003e\u003ca href=\"#fn:14\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e14\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"ceuta-y-melilla-desde-el-ámbito-de-la-geopolítica\"\u003eCeuta y Melilla desde el ámbito de la geopolítica\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEs evidente que la ubicación geográfica de Ceuta y Melilla tiene una importancia primordial para explicar los hechos de los últimos días. Ambas son fundamentales como puntos de apoyo sobre uno de los principales cuellos de botella marítimos del mundo. Hay que tener en cuenta que el Estrecho de Gibraltar es el único acceso entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo por el que transcurre una parte significativa del comercio mundial, de las rutas energéticas y los despliegues navales de las potencias occidentales. No se trata de un conflicto meramente fronterizo, y por ello debe ser contextualizado sobre un marco más amplio, de naturaleza geopolítica, donde adquieren sentido las crisis migratorias, diplomáticas y territoriales.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eQuizás, antes de ahondar en la cuestión geopolítica, debiéramos incidir en un planteamiento más metapolítico, que más allá de las ciudades norteafricanas, tienen que ver con una crisis de identidad que precede a todo problema territorial. Un problema geopolítico no aparece de manera aislada, sino que es la consecuencia visible de una decadencia política, cultural e institucional previa, como ocurre precisamente con el R78, ampliamente deslegitimado desde hace años e inmerso en una crisis de difícil resolución. Y en la historia de España, ésta última se ha construido siempre en combate directo con aquello que nos niega, frente a un poder antagonista, como ocurrió durante la Reconquista.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn cualquier caso, el asalto a la frontera de Ceuta de finales de julio es la expresión de un problema coyuntural que nos remite a la modificación de las relaciones de fuerza en el Mediterráneo occidental. Por ello hay que saber ir más allá del propio incidente fronterizo, y de las reacciones que se derivan del hecho, para verlo en perspectiva. Lo cierto es que las tensiones actuales habían sido anunciadas con décadas de antelación por quienes estudiaban la evolución estratégica del Magreb, con la creciente influencia marroquí y la progresiva pérdida de iniciativa de España en la zona. A comienzos de la década de 1970 \u003cstrong\u003eJean Raspail\u003c/strong\u003e ya anticipó \u003ca href=\"/posts/campamento-santos-raspail/\"\u003econ su famosa novela \u003cem\u003eEl desembarco\u003c/em\u003e (El campamento de los santos)\u003c/a\u003e las consecuencias de la presión migratoria masiva sobre Europa, con unas naciones debilitadas, cuestionando su propia legitimidad histórica y el valor de la propia cultura y legados ancestrales. Al mismo tiempo, la utilización de grandes movimientos de población como elemento de presión política es algo perfectamente constatado desde hace décadas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDada la importancia del Mediterráneo occidental, que está siendo objeto de una profunda reestructuración estratégica, las relaciones bilaterales España vs Marruecos no son las únicas en juego, ya que confluyen intereses atlánticos, mediterráneos y africanos. Y en este contexto y juegos de fuerzas, Ceuta y Melilla adquieren una enorme importancia. Ceuta ocupa una posición excepcional, y a lo largo de la historia ha permitido a España mantener una presencia permanente en la orilla africana, y en consecuencia participar en el equilibrio estratégico regional de la mencionada vertiente mediterránea.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl escenario ha cambiado notablemente en las dos últimas décadas a raíz de las transformaciones internas de Marruecos. Frente a la imagen mantenida de un Estado periférico y dependiente, el régimen de Rabat aparece ahora descrito como una potencia regional en proceso de expansión económica, diplomática y militar. \u003ca href=\"https://www.atalayar.com/articulo/economia-y-empresas/marruecos-2030-construyendo-puerta-entrada-africa-atlantico-tanger-med-nuevo-corredor-geopolitico/20260808090000228263.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eEl crecimiento de infraestructuras como \u003cstrong\u003eTánger Med\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e\u003csup id=\"fnref:15\"\u003e\u003ca href=\"#fn:15\" class=\"footnote-ref\" role=\"doc-noteref\"\u003e15\u003c/a\u003e\u003c/sup\u003e, la diversificación de alianzas internacionales (Estados Unidos e Israel) y la modernización de las Fuerzas Armadas son manifestaciones evidentes de una estrategia nacional destinada a convertir a Marruecos en uno de los principales actores del Mediterráneo occidental y el África atlántica. Y este hecho constituye una amenaza directa para España, dadas las pretensiones de expansión territorial expresadas tanto sobre Ceuta y Melilla como sobre las islas Canarias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa pregunta pertinente ante este nuevo panorama que se empieza a vislumbrar está clara: ¿qué lugar ocupa España en la reorganización geopolítica del Mediterráneo occidental? La respuesta está en la capacidad que el decadente Estado español sea capaz de mostrar en un escenario que ha cambiado completamente su naturaleza. El servilismo del gobierno español —en el que podemos incluir al resto de fuerzas políticas del régimen, \u003ca href=\"/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/\"\u003ea izquierda y derecha\u003c/a\u003e— no augura nada esperanzador o a lo que aferrarse para mantener la integridad territorial o el estatus regional de España frente a Marruecos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor ese motivo no podemos interpretar la política exterior de Marruecos como una sucesión de episodios improvisados y oportunistas, porque forma parte de un plan, de una estrategia a largo plazo que ellos están ejecutando de manera coherente y ordenada. Y ahora mismo, quien ha construido el escenario de crisis y quien tiene el control sobre los acontecimientos es Marruecos, no España. Y no debemos hablar solamente de un desarrollo económico y una modernización de las estructuras del país, sino que se han configurado unas élites con un pensamiento estratégico, forjadas en las últimas décadas, con un pensamiento geopolítico, del que España carece por completo en la actualidad. Mientras Rabat ha trazado objetivos permanentes a medio-largo plazo, como la proyección africana, la modernización militar, el control de las rutas comerciales o el fortalecimiento diplomático, Madrid ha quedado atrapada en la lógica de la gestión administrativa, con unas élites traidoras y al servicio de los enemigos de España, incapaz de formular un proyecto nacional para el Mediterráneo occidental.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY no se trata de que Marruecos haya ganado influencia, es que podemos hablar de un proceso de inversión progresiva en el equilibrio histórico entre ambos países. Durante los últimos siglos España fue la potencia organizadora del espacio norteafricano. Aunque su capacidad fuese limitada y estuviera condicionada por Francia y Reino Unido en los siglos XIX-XX, España mantuvo una presencia activa en toda la zona y una superioridad militar, económica y tecnológica. Pero ese escenario ya no existe en la actualidad. La construcción de la enorme estructura portuaria de Tánger Med, la más grande de todo el Mediterráneo occidental, es la expresión de este desarrollo y este poder que también se expresa a través del control de grandes cadenas transportes, la atracción de inversiones, la conectividad marítima o la integración en los grandes flujos comerciales. De manera que este puerto se ha convertido en un arma geopolítica de gran valor, porque las infraestructuras nunca son políticamente neutrales, un puerto es capaz de incrementar el poder de un Estado y su peso en diferentes ámbitos. Y en este caso sitúa a Marruecos como interlocutor entre Europa, África y el Atlántico. Marruecos ha sabido aprovecharse de su condición geográfica entre dos continentes y dos océanos, lo cual ha convertido en un activo diplomático permanente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor otro lado, Marruecos ha diversificado su red de alianzas internacionales, estrechando relaciones con Estados Unidos y profundizando en la cooperación con Israel tras los \u003cstrong\u003eAcuerdos de Abraham\u003c/strong\u003e (diciembre de 2020), cuyas consecuencias tuvieron implicaciones de peso en las reivindicaciones territoriales sobre el Sáhara occidental, que fueron apoyadas por Estados Unidos, derivando posteriormente en el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre este territorio, antiguo territorio español. Por otro lado, el desarrollo de acuerdos en materia de tecnología militar y ciberseguridad con la entidad sionista, que incluye el acceso a armamento israelí y sistemas de espionaje de última generación. Estados Unidos, históricamente ha sido enemiga de España, desde 1898 en adelante, y frente a la cual hemos tenido que mantener una posición subordinada, o bien el caso de Israel, que también ha mostrado en reiteradas ocasiones su animadversión hacia nuestro país, y que, recordémoslo, durante el régimen franquista nunca fue reconocida como nación soberana e independiente, algo que solo ocurrió bajo el primer gobierno de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/felipe-gonzalez/\" class=\"link-autor\" title=\"Felipe González\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eFelipe González\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q156799\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/37717249\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1636739\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, concretamente en 1986. Estas alianzas del reino alauita actúan claramente en perjuicio de España, lastrada ya por su propia crisis interna.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl problema es que Marruecos, como se dice coloquialmente, nos está comiendo la tostada, y sus acciones vienen predeterminadas por la existencia de un plan, de una estrategia, mientras que España reacciona sobre los hechos, una vez se han consumado, y además lo hace de manera ineficiente y torpe. El manejo de los tiempos es otro elemento fundamental en el ámbito geopolítico, porque las grandes transformaciones no se producen de manera espontánea, ni mediante cambios acelerados, sino que responden a sucesivos desplazamientos, muchas veces imperceptibles. Cuando la llamada opinión pública percibe los cambios, éstos ya se han completado y el resultado que viene siendo habitual nos habla de un fortalecimiento internacional de Marruecos en detrimento de una España cada vez más debilitada e inoperante.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl problema viene del hecho de que España no ha adquirido una conciencia plena de los nuevos cambios que se están produciendo en la región, y piensa en función de las categorías heredadas del siglo XX, mientras que Marruecos sí se encuentra actualmente proyectada hacia el futuro. La España actual carece de un rumbo geopolítico, de un proyecto de nación a largo plazo, y además se encuentra carcomida por una crisis interna, política, institucional y podríamos decir que también demográfica, en la que los enemigos seculares, los traidores y una población sumida en una disonancia cognitiva permanente no es capaz de visualizar que nos hallamos al borde del abismo. Y lo repetimos, no existe ese horizonte geopolítico, ni esa visión metapolítica, que \u003ca href=\"/posts/ethos-hispanico-morente-maeztu/\"\u003esería necesaria para proyectarse hacia el futuro con unas mínimas garantías\u003c/a\u003e, para hacer frente a un enemigo del sur en ascenso.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa decadencia de la España del Régimen del 78 juega un papel importante en todo el escenario descrito, y eso más allá de un frente común articulado en torno al anglosionismo en una convergencia de intereses estratégicos que ha derivado en el fortalecimiento internacional de Marruecos. También se habla de la importancia que ha adquirido en las últimas décadas el eje atlántico-africano a consecuencia de la transformación de las rutas energéticas, por la competencia por África y el control de las comunicaciones marítimas. Dentro de este escenario Marruecos se ha mostrado frente a sus aliados como un socio estable para garantizar los intereses estadounidenses en la región. Y este hecho explica lo que venimos diciendo: el incremento del peso diplomático de Marruecos en el norte de África.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eRespecto a Israel, como ya hemos apuntado, la modernización y actualización de equipos militares solo es una parte sustancial de esa cooperación, que se hace extensiva a un proyecto de modernización del Estado marroquí, y que abarca también amplios sectores relacionados con los sistemas de información e industria tecnológica en general, a la capacidad logística y otros ámbitos. Durante el siglo XX, se interpretó que la influencia equivalía a la ocupación militar de un territorio, cuando en la actualidad existen formas más complejas de influencia: control de infraestructuras críticas, dominio de los flujos logísticos, dependencia tecnológica, capacidad de presión económica o utilización de instrumentos diplomáticos de alta intensidad.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-guerra-híbrida-contra-españa\"\u003eLa guerra híbrida contra España\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEs en este punto donde debemos hablar de \u003cstrong\u003eGuerra híbrida\u003c/strong\u003e, aunque solo sea en sus fases iniciales y preparatorias. Y es que los conflictos contemporáneos rara vez comienzan con una declaración formal de guerra. Las grandes potencias procuran alcanzar sus objetivos mediante la acción combinada de instrumentos económicos, informativos, jurídicos, diplomáticos y migratorios, lo cual permite modificar gradualmente la correlación de fuerzas sin tener que recurrir a un enfrentamiento militar convencional. Y esto es importante a la luz de los acontecimientos vinculados a lo que comentábamos al inicio de este artículo en relación a la «inmigración» (invasión), tratados económicos privilegiados (entre la UE y Marruecos) y en otros ámbitos. Y aquí, nuevamente, se deja ver la ausencia de un pensamiento geopolítico por parte de España, cuya reacción institucional se retrasa y cuando lo hace resulta estéril porque es incapaz de identificar el momento en el que se inicia la confrontación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn esta situación, más allá de las reivindicaciones históricas, que como ya dijimos carecen de fundamento alguno, Ceuta y Melilla se convierten en espacios especialmente vulnerables frente a este tipo de estrategias de presión gradual. La presión migratoria se ha convertido en la principal arma, además de manera indisimulada, con decenas de miles de parias organizados por el propio ejército marroquí y lanzados contra las fronteras de las dos ciudades españolas, que van erosionando el poder y la credibilidad de las autoridades españolas, incapaces de garantizar la defensa de las fronteras y la integridad de su territorio.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSi España quiere salir de su entumecimiento, de su parálisis y dinámicas descendentes, ante todo debiera comprender cómo se desarrollan los conflictos modernos, y cómo no es necesario que la guerra se produzca en un plano militar, y bajo una declaración formal que provoque el estallido abierto de las hostilidades. Las guerras del siglo XXI trascienden las guerras convencionales, sin necesidad de que un ejército enemigo traspase las fronteras. La guerra híbrida no persigue una conquista inmediata de territorio, sino que su objetivo consiste en erosionar progresivamente la voluntad política del adversario, incrementar la vulnerabilidad interna y modificar la correlación de fuerzas sin desencadenar una respuesta militar directa. La superioridad se obtiene a partir de la capacidad de condicionar las decisiones del contrario, sin necesidad de operar sobre un escenario de destrucción física.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUn buen ejemplo de esta forma de ejercer presión y condicionar al adversario lo tenemos en el control de los flujos migratorios por parte del régimen de Rabat, que son, efectivamente, un instrumento de presión geopolítica utilizado para influir y condicionar a España, procurando su debilitamiento. Todo el argumentario derecho-humanista que se suele utilizar para justificar todo el programa de sustitución demográfica que se está realizando en España, como en el resto de Europa occidental, genera una parálisis y un complejo de identidad que ha producido una ruptura evidente en la homogeneidad interna de estas naciones, que bajo la idea de una \u003cem\u003emelting pot\u003c/em\u003e globalizada están diluyendo su carácter e idiosincrasia interna, y convirtiéndose en naciones homologadas y plegadas a una tecnocracia global sin rostro. Mientras tanto, Marruecos mantiene su unidad interna intacta, y utiliza estos flujos migratorios para tensionar la sociedad española, para polarizar el debate público, generar conflictos y forzar al Estado receptor (España) a tomar decisiones bajo presión. Porque las guerras híbridas no solo buscan influir sobre el aparato institucional sino también sobre la percepción colectiva de las sociedades. Una situación de incertidumbre permanente, la dificultad para enfrentar al agresor o la ausencia de un momento claro de inicio del conflicto tienen un efecto paralizante sobre la capacidad de reacción del Estado.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY este aspecto del problema es el más grave, la pérdida de una auténtica cultura española entre las élites. Se trata de la incapacidad del Estado español de definir objetivos permanentes, mantener una continuidad en su política exterior y anticipar escenarios futuros. Una cultura que habría existido en diferentes momentos de nuestra historia, particularmente durante los siglos áureos de la \u003cstrong\u003eMonarquía Hispánica\u003c/strong\u003e, y en ciertos momentos de la política africana durante el siglo XIX, pero habría experimentado un debilitamiento enorme en las últimas décadas. La soberanía del Estado debe expresarse no solo ante la pérdida de territorios, sino también cuando se pierde la capacidad de fijar por sí mismo las prioridades de su acción política. En este contexto la facultad de decisión es fundamental y va mucho más allá de la posesión territorial. Un Estado puede mantener formalmente intactas sus fronteras pero verse reducido a la mínima expresión en su margen efectivo de autonomía estratégica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe aquí se deduce que España debería proponer su propia estrategia y gestión. Esto significa que debería mantener una posición frente a los acontecimientos ya producidos y la estrategia implica actuar antes de que estos se materialicen. Si España no mantuviera una línea errática en este terreno probablemente los hechos de Ceuta nunca se hubieran producido. El problema es que España carece de estrategia, de esa dimensión geopolítica que, desgraciadamente, sí posee Marruecos. Mientras Rabat piensa en una escala temporal de varias décadas, España habría reducido su alcance temporal al corto plazo, y siempre en función de las decisiones y actos del enemigo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA modo de colofón, y pese a que se pueden decir muchas más cosas, hablaremos brevemente del ejemplo del Sáhara occidental en 1975, que es la muestra más evidente de la incapacidad de la España demoliberal para defender posiciones estratégicas. Es a partir de esta crisis cuando se marca el inicio de un retroceso geopolítico que llega hasta nuestros días. En aquel entonces, como ahora, el papel de Estados Unidos fue decisivo frente a la debilidad del gobierno español. El gobierno de \u003cstrong\u003eCarlos Arias Navarro\u003c/strong\u003e, con un \u003cstrong\u003eFrancisco Franco\u003c/strong\u003e ya agonizante en las postrimerías del régimen, con \u003cstrong\u003eJuan Carlos I\u003c/strong\u003e en la jefatura provisional del Estado. En aquel entonces fueron 350.000 civiles marroquíes los que, respaldados por unidades militares infiltradas, penetraron en territorio saharaui. Aprovecharon la agonía del general Franco y la incertidumbre política que envolvía el futuro del régimen español. Aquel episodio marcó un punto de inflexión histórico. España, que administraba el territorio y había asumido el compromiso internacional de celebrar un referéndum internacional de autodeterminación optó finalmente por retirarse a partir de los \u003cstrong\u003eAcuerdos Tripartitos de Madrid\u003c/strong\u003e (14 de noviembre de 1975), que equivalía a renunciar de facto a sostener su posición estratégica en el noroeste africano. Para el régimen de \u003cstrong\u003eHassan II\u003c/strong\u003e representó el inicio de una vía y un camino de presión efectiva a continuar en lo sucesivo. Además pensemos que todavía estábamos en un contexto de \u003cstrong\u003eGuerra Fría\u003c/strong\u003e, y que tanto para Estados Unidos como para Francia Marruecos ya era un aliado esencial en la región y en el flanco occidental mediterráneo, y contemplaban con preocupación que un hipotético Estado saharaui independiente pudiera aproximarse a la órbita argelina y soviética. Una vez más, como hoy, se imponía la lógica estratégica de las grandes potencias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este sentido, la Marcha Verde puede interpretarse como el primer gran éxito de la estrategia de presión híbrida sobre España. De tal modo que, si la cesión del Sáhara occidental simbolizó el final del papel español como potencia decisiva en el Norte de África, las crisis recurrentes de Ceuta y Melilla muestran que aquel repliegue estratégico continúa proyectando sus efectos hasta el presente. La pregunta que cabe hacerse es ¿puede España remontar la actual situación, con un régimen demoliberal al servicio de potencias e intereses extranjeros, en plena descomposición interna, con su soberanía reducida a la mínima expresión y una crisis sin precedentes? Las perspectivas no son nada halagüeñas, pero la historia nos enseña que las naciones no están condenadas de forma irrevocable a la decadencia. Los ciclos de declive pueden invertirse, y las coyunturas pueden variar rápidamente, y lo estamos viendo en los últimos tiempos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn nuestro caso, la reconstitución de España como actor geopolítico dependerá de la refundación profunda del modelo político español, con la definición de una estrategia nacional capaz de trazar un rumbo propio, siempre en el marco de una soberanía efectiva y la liberación de toda dependencia exterior. Esta posibilidad, por remota que sea, existe, pero lo que sí está claro es que bajo las organizaciones pantalla del globalismo anglosionista, como son la UE, la OTAN y otras entidades transnacionales, ese camino es mucho más difícil.\u003c/p\u003e\n\u003cdiv class=\"footnotes\" role=\"doc-endnotes\"\u003e\n\u003chr\u003e\n\u003col\u003e\n\u003cli id=\"fn:1\"\u003e\n\u003cp\u003eDavid G. Maciejewski, «Marlaska sube a 72.000 la cifra de migrantes irregulares que entraron a Ceuta y niega la existencia de informes del CNI», \u003ca href=\"https://www.elespanol.com/espana/20260804/marlaska-sube-cifra-migrantes-irregulares-entraron-ceuta-niega-existencia-informes-cni/1003744343542_0.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eEl Español\u003c/em\u003e, 4/08/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:1\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:2\"\u003e\n\u003cp\u003eJuan José Cuéllar, «Un migrante asegura que la Policía marroquí les \u0026ldquo;ayudó\u0026rdquo; a cruzar a Ceuta: \u0026ldquo;Estaba abierto el camino\u0026rdquo;», \u003ca href=\"https://www.lasexta.com/noticias/nacional/migrante-asegura-que-policia-marroqui-les-ayudo-cruzar-ceuta-estaba-abierto-camino_202607316a6c7c9e71b42a0b5dd18f9f.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003elaSexta, 31/07/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:2\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:3\"\u003e\n\u003cp\u003eBrais Cedeira, «Los extranjeros cometen el 44,5% de las agresiones sexuales en Cataluña y el 73% de los robos con fuerza, según los Mossos», \u003ca href=\"https://www.elespanol.com/espana/politica/20260511/extranjeros-cometen-agresiones-sexuales-cataluna-robos-mossos/1003744238458_0.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eEl Español\u003c/em\u003e, 11/05/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:3\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:4\"\u003e\n\u003cp\u003eJorge Monreal, «Inmigración marroquí en España», \u003ca href=\"https://www.hojadellunes.com/inmigracion-marroqui-en-espana/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eHoja del Lunes\u003c/em\u003e, 28/07/2025\u003c/a\u003e; Unai Cano, «Los inmigrantes magrebíes perpetran más del 70% de los delitos violentos en el País Vasco pese a representar sólo el 1,7% de la población», \u003ca href=\"https://gaceta.es/espana/los-inmigrantes-magrebies-perpetran-mas-del-70-de-los-delitos-violentos-en-el-pais-vasco-pese-a-representar-solo-el-17-de-la-poblacion-20260506-0252/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eLa Gaceta de la Iberosfera\u003c/em\u003e, 6/05/2026\u003c/a\u003e; Daniel Tercero, «Marroquíes y argelinos lideran las listas de nacionalidades de detenidos extranjeros», \u003ca href=\"https://www.abc.es/espana/cataluna/marroquies-argelinos-lideran-listas-nacionalidades-detenidos-extranjeros-20251207040554-nt.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eABC\u003c/em\u003e, 7/12/2025\u003c/a\u003e; José Antonio Lavilla, «Radiografía de la delincuencia en Cataluña: dos de cada tres detenidos son extranjeros», \u003ca href=\"https://www.larazon.es/cataluna/radiografia-delincuencia-cataluna-dos-cada-tres-detenidos-son-extranjeros_20251124692427868080bd5ad6223202.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eLa Razón\u003c/em\u003e, 24/11/2025\u003c/a\u003e; Ana Beltrán, «Los menores extranjeros tienen tasas de delincuencia mucho más elevadas que los españoles, y en especial, los africanos», \u003ca href=\"https://delta13news.com/los-menores-extranjeros-tienen-tasas-de-delincuencia-mucho-mas-elevadas-que-los-espanoles-y-en-especial-los-africanos/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eDelta 13 News\u003c/em\u003e, 30/01/2026\u003c/a\u003e; Ignacio Segura, «El mapa de la delincuencia de los extranjeros en la Comunidad Valenciana: las diez nacionalidades con más detenidos», \u003ca href=\"https://www.eldebate.com/espana/comunidad-valenciana/20260123/mapa-delincuencia-extranjeros-comunidad-valenciana-diez-nacionalidades-detenidos_376656.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eEl Debate\u003c/em\u003e, 23/01/2026\u003c/a\u003e; Ángel Moya, «Los extranjeros cometen el 60% de las agresiones sexuales en Cataluña pese a ser el 18% de la población», \u003ca href=\"https://okdiario.com/sucesos/extranjeros-cometen-60-agresiones-sexuales-cataluna-pese-ser-18-poblacion-16773163\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eOkdiario\u003c/em\u003e, 11/05/2026\u003c/a\u003e; María Curiel, «Los marroquíes son los extranjeros que más violan, sobre todo a españolas: “Se ocultan datos deliberadamente”», \u003ca href=\"https://www.eldebate.com/sociedad/20260111/marroquies-son-extranjeros-violan-sobre-todo-espanolas-ocultan-datos-deliberadamente_372321.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eEl Debate\u003c/em\u003e, 11/01/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:4\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:5\"\u003e\n\u003cp\u003eJorge Herrero, «La nacionalidad extranjera con más reclusos en España: supone casi el 30% del total de presos foráneos encarcelados», \u003ca href=\"https://www.abc.es/espana/nacionalidad-extranjera-reclusos-carceles-espana-20241119131725-nt.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eABC\u003c/em\u003e, 19/11/2024\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:5\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:6\"\u003e\n\u003cp\u003e«Menos de un 30% de las mujeres marroquíes y sólo un 18,1% de las argelinas cotizaron a la Seguridad Social en España en el último ejercicio», \u003ca href=\"https://gaceta.es/espana/solo-un-297-de-mujeres-marroquies-y-un-181-de-argelinas-cotizaron-a-la-seguridad-social-en-espana-en-el-ultimo-ejercicio-20260621-0849/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eLa Gaceta de la Iberosfera\u003c/em\u003e, 21/06/2026\u003c/a\u003e; «Un informe desvela que el 60% de los inmigrantes en Castilla y León no trabajan», \u003ca href=\"https://gaceta.es/espana/un-informe-desvela-que-el-60-de-los-inmigrantes-no-trabaja-en-castilla-y-leon-y-casi-tres-de-cada-diez-reciben-ayudas-sociales-20260423-1728/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eLa Gaceta de la Iberosfera\u003c/em\u003e, 23/04/2026.\u003c/a\u003e; Manu Torralba, «Ayudas, caridad, sanidad universal y transporte gratuito: cómo vivir en España sin cotizar y siendo inmigrante», \u003ca href=\"https://www.vozpopuli.com/espana/ayudas-caridad-sanidad-universal-transporte-gratuito-vivir-espana-cotizar-siendo-inmigrante.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eVozpópuli\u003c/em\u003e, 28/06/2024\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:6\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:7\"\u003e\n\u003cp\u003eAlejandro Lorente, «Duras imágenes: Un policía marroquí golpea fuertemente a un inmigrante que regresaba a su país tras haber cruzado a Ceuta», \u003ca href=\"https://www.antena3.com/noticias/mundo/duras-imagenes-policia-marroqui-golpea-fuertemente-inmigrante-que-regresaba-pais-haber-cruzado-ceuta_202608066a74b9bda046ad6ebca204ce.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eAntena 3 Noticias\u003c/em\u003e, 6/08/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:7\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:8\"\u003e\n\u003cp\u003ePedro García, «El coste de la atención integral a los menores migrantes se cifra en 4.400 euros al mes», \u003ca href=\"https://www.larazon.es/andalucia/coste-atencion-integral-menores-migrantes-cifra-4400-euros-mes_20240710668d785a301df70001fce2a6.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eLa Razón\u003c/em\u003e, 10/07/2024\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:8\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:9\"\u003e\n\u003cp\u003e«Los jóvenes agricultores alertan del avance de la competencia desleal de Marruecos y exigen a cláusulas espejo para salvar el campo español», \u003ca href=\"https://gaceta.es/espana/los-jovenes-agricultores-alertan-del-avance-de-la-competencia-desleal-de-marruecos-y-exigen-a-clausulas-espejo-para-salvar-el-campo-espanol-20260514-1317/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eLa Gaceta de la Iberosfera\u003c/em\u003e, 14/05/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:9\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:10\"\u003e\n\u003cp\u003e«Alertan de la presencia de hepatitis A en fresas procedentes de Marruecos», \u003ca href=\"https://www.huffingtonpost.es/sociedad/alertan-presencia-hepatitis-fresas-procedentes-marruecos.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eEl HuffPost\u003c/em\u003e, 5/03/2024\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:10\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:11\"\u003e\n\u003cp\u003eFEPEX, «Acuerdo UE-Marruecos: paradigma de la competencia desleal hacia los productores comunitarios de frutas y hortalizas», \u003ca href=\"https://revistaalimentaria.es/agricultura/frescos/acuerdo-ue-marruecos-paradigma-competencia-desleal-hacia-productores-comunitarios-frutas-hortalizas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eRevista Alimentaria\u003c/em\u003e, 11/12/2025\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:11\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:12\"\u003e\n\u003cp\u003eÓscar Ruiz, «Marruecos presiona en Ceuta mientras Washington e Israel blindan su respaldo a Rabat», \u003ca href=\"https://www.escudodigital.com/internacional/africa/marruecos-presiona-ceuta-washington-israel-blindan-respaldo-rabat.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eEscudo Digital\u003c/em\u003e, 1/08/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:12\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:13\"\u003e\n\u003cp\u003eFede Sáenz, «Marruecos difunde una carta de Trump a Mohamed VI en la que respalda la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental: “Cualquier otra vía es inaceptable”», \u003ca href=\"https://www.infobae.com/espana/2026/08/01/trump-atribuye-a-marruecos-la-soberania-sobre-el-sahara-occidental-en-una-carta-dirigida-a-mohamed-vi-por-el-27-aniversario-de-su-coronacion-cualquier-otra-via-es-inaceptable/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eInfobae\u003c/em\u003e, 1/08/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:13\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:14\"\u003e\n\u003cp\u003eDiego Navarro, «Ceuta y Melilla no figuran en la ONU como “colonias” que deban ser “devueltas” a Marruecos», \u003ca href=\"https://www.newtral.es/ceuta-melilla-colonias-espana-marruecos-onu/20260731/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eNewtral.es\u003c/em\u003e, 31/07/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:14\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003cli id=\"fn:15\"\u003e\n\u003cp\u003eAmina Argillander, «Marruecos 2030: Construyendo la puerta de entrada de África al Atlántico: De Tánger Med a un nuevo corredor geopolítico», \u003ca href=\"https://www.atalayar.com/articulo/economia-y-empresas/marruecos-2030-construyendo-puerta-entrada-africa-atlantico-tanger-med-nuevo-corredor-geopolitico/20260808090000228263.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003e\u003cem\u003eAtalayar\u003c/em\u003e, 8/08/2026\u003c/a\u003e.\u0026#160;\u003ca href=\"#fnref:15\" class=\"footnote-backref\" role=\"doc-backlink\"\u003e\u0026#x21a9;\u0026#xfe0e;\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/li\u003e\n\u003c/ol\u003e\n\u003c/div\u003e\n","date_modified":"2026-10-09T15:39:03+00:00","date_published":"2026-08-12T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/enemigo-sur-asalto-ceuta/","summary":"El pasado 30-31 de julio nos asaltó la noticia de que un tumulto de súbditos del reino de Marruecos, integrado por unas cifras que oscilan entre las 50.000 y 100.000 personas1, asaltaron, sin resistencia alguna una de nuestras fronteras ubicadas en el sur de España, en Ceuta, y con Melilla, la otra …","tags":["Geopolítica","España","Marruecos","Mediterráneo","Guerra híbrida"],"title":"El enemigo del sur: el asalto de Ceuta","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/enemigo-sur-asalto-ceuta/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eA nuestros lectores y fans más comprometidos no les puede pasar por alto el detalle de que a pesar de nuestra denodada defensa de la Tradición, en un sentido amplio y superando los matices, reduccionismos y dogmatismos anejos las diferentes vertientes de la misma, uno de nuestros caballos de batalla predilectos, y que también ocupa un lugar preponderante en los planteamientos doctrinarios de nuestras trincheras, es una indisimulada aversión hacia el liberalismo y su formulación en el plano más práctico y material a través del capitalismo. Hemos postulado sin ambages ni subterfugios, ni haciendo ningún tipo de malabares dialécticos, como se suele hacer en este mundo actual dominado por la falsedad y mediocridad de la corrección política, nuestro antiliberalismo militante. Los lectores podrán hacerse eco de tales ideas en nuestro monográfico de \u003cstrong\u003eMos Maiorum\u003c/strong\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/PublicationIssue\" itemprop=\"isPartOf\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/\" title=\"Mos Maiorum VII\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e«Contra el liberalismo»\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"issueNumber\" content=\"7\"\u003e\u003c/span\u003e, o bien otro tipo de obras dentro de nuestro catálogo general, como pudieran ser las que poseen la autoría de \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/proyecto-eurasia-duguin/\"\u003eAleksandr Duguin\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/democracia-talasocracia-claudio-mutti/\"\u003eClaudio Mutti\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/presentacion-despues-virus-boris-nad/\"\u003eBoris Nad\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e y una lista interminable de autores, que directa o indirectamente han contribuido a enriquecer y pertrechar un antiliberalismo que juzgamos muy necesario como arma de combate cultural frente a \u003ca href=\"/posts/campamento-santos-raspail/\"\u003euna modernidad que destruye pueblos e identidades\u003c/a\u003e bajo la hidra del liberalismo hegemónico en un proceso de disolución y «deconstrucción», palabra muy del gusto de los propagandistas liberales, que nos está llevando a una situación límite, \u003ca href=\"/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/\"\u003ea un punto de no retorno\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-síntesis-general\"\u003eUna síntesis general\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl profesor \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carlos-blanco/\" class=\"link-autor\" title=\"Carlos X. Blanco\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCarlos X. Blanco\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q136400930\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5679859\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX4810594\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e también ha contribuido significativamente en esta línea, y lo ha hecho de manera directa y sin concesiones a través de \u003cem\u003e\u003ca href=\"/posts/presentacion-izquierda-contra-pueblo-carlos-blanco/\"\u003eLa izquierda contra el pueblo: Desmontando a la izquierda sistémica\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e, o de manera más sutil, sobre un plano más literario y filosófico, a través de \u003cem\u003e\u003ca href=\"/posts/presentacion-abismos-interiores/\"\u003eAbismos interiores\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e, y en esta ocasión se nos presenta como el traductor de la obra que, ahora sí, nos disponemos a presentar tras este extenso preámbulo: \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/libros/introduccion-constanzo-preve/\" title=\"Introducción a Costanzo Preve\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eIntroducción a Costanzo Preve\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/salvatore-antonio-bravo/\"\u003e\u003cmeta itemprop=\"publisher\" content=\"Hipérbola Janus\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/salvatore-antonio-bravo/\" class=\"link-autor\" title=\"Salvatore Antonio Bravo\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eSalvatore Antonio Bravo\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q133346935\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/75146936815113782499\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, profesor italiano de filosofía al que en España se le conoce por sus colaboraciones ocasionales en la revista de orientación marxista \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"https://www.elviejotopo.com/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eEl Viejo Topo\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e, y que es conocido en su Italia natal por haberse dedicado al estudio profundo y concienzudo de la figura del ya desaparecido filósofo italiano \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/costanzo-preve/\" class=\"link-autor\" title=\"Costanzo Preve\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCostanzo Preve\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q707724\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX6117955\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/55019519\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e (1943-2013).\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCostanzo Preve se inscribe en una órbita del paisaje del pensamiento europeo contemporáneo que podríamos considerar como «excéntrica» en relación a las ortodoxias dominantes en la segunda mitad del siglo XX y comienzos del siglo XXI. No debemos entender que \u003ca href=\"/posts/marxismo-no-izquierdas-carlos-x-blanco/\"\u003ese trata solamente de un marxista heterodoxo\u003c/a\u003e, ni tampoco debemos catalogarlo como un filósofo de lo político en un sentido puramente convencional. Más bien, deberíamos hablar de Preve como un pensador que somete a una permanente revisión los fundamentos ontológicos de la modernidad, aquellos que han contribuido a la articulación de sus categorías de conflicto, de sujeto e historicidad. En el pensamiento previano el marxismo no aparece como un sistema cerrado de interpretación socioeconómica, sino que contempla un horizonte de tradición filosófica más amplio, que nos remite en última instancia al idealismo alemán y a la problemática clásica de la filosofía griega.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFormado en la Universidad de Turín en sus estudios en filosofía y vinculado en su juventud al Partido Comunista Italiano, es testigo de las transformaciones que atraviesa el comunismo europeo, al agotamiento de sus presupuestos históricos. La crisis de 1989, por ejemplo, trasciende \u003ca href=\"/posts/geopolitica-rusia-aleksandr-duguin/\"\u003ela categoría de colapso geopolítico\u003c/a\u003e y sus consecuencias son la expresión de una fractura teórica, de la imposibilidad de pensar la historia bajo los términos de sujeto revolucionario unitario y bajo la perspectiva de la teleología progresista. A partir de este momento, Preve desplaza su reflexión al terreno de lo que él considera la necesidad de reconstruir las categorías del pensamiento crítico más allá de los esquemas heredados de la izquierda clásica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUna de sus críticas más incisivas es la que hace referencia a la denominada disolución del «sujeto histórico». Frente a las lecturas clásicas del marxismo que identificaban al proletariado como un agente privilegiado de la transformación histórica, el autor italiano sostiene que el capitalismo contemporáneo ha reconfigurado profundamente la propia estructura de la subjetividad social, desdibujando antiguas polaridades entre burguesía y proletariado en un sistema más complejo, donde el poder adopta formas impersonales, difusas y culturalmente interiorizadas. Esta intuición permite a Preve formular una de sus tesis más controvertidas, que es la necesidad de \u003ca href=\"/posts/una-reflexion-sobre-el-capitalismo-y-la/\"\u003eabandonar tanto el economicismo marxista\u003c/a\u003e como las simplificaciones sociológicas de la lucha de clases como eje explicativo en exclusividad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsto no significa, no obstante, que su crítica no desemboque en un relativismo posmoderno ni en una renuncia a la idea de verdad. Muy al contrario, Preve mantiene una insistencia constante en la dimensión filosófica del pensamiento, entendida como una búsqueda de la verdad que no se puede reducir ni al consenso ni a fines utilitarios. En este sentido, su obra puede leerse como un intento de restaurar la dignidad ontológica de la filosofía frente a todas las formas de \u003ca href=\"/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/\"\u003ereduccionismo contemporáneas bajo el discurso académico o como instrumento ideológico\u003c/a\u003e. De ahí el denodado interés del pensador italiano por categorías como «comunidad», «universalidad» y «ontología del ser social», a través de los cuales intenta reconstruir un universo normativo que no es simplemente procedimental.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSu pensamiento se caracteriza por una lectura singular, podríamos decir, \u003ca href=\"/posts/emmanuel-malynski/\"\u003ede la modernidad capitalista\u003c/a\u003e, que no se limita a una crítica económica, sino que se extiende a una interpretación histórica de un alcance mucho mayor. Preve nos describe un capitalismo que se construye a través de un proceso de expansión total que atraviesa sucesivas fases de transformación cultural, política y antropológica, hasta alcanzar una forma en la que ya no puede identificarse con una categoría social específica, sino con una estructura global de reproducción de sentido y de poder. Es una absolutización del capital que implica —nos dice Preve— la disolución de las viejas mediaciones políticas y \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/fusaro-liberalismo-la-filosofia-de-la/\" class=\"link-abstract\" title=\"Liberalismo: la filosofía de la libertad de mercado y no del hombre\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003ela emergencia de nuevas formas de dominación\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/diego-fusaro/\"\u003e\u003c/span\u003e que no requieren necesariamente de formas de coerción visibles, sino que éstas son parte de una interiorización cultural.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn la última fase de su vida, en sus últimos años, su pensamiento se fue orientando cada vez más hacia una postura que rompía más claramente con ciertos antagonismos entre derecha e izquierda, que en su esquema pierden por completo toda capacidad explicativa. Y no se trata de una mera provocación, ni de una equidistancia banal, sino que nace de una convicción profunda que nos dice, acertadamente además, que el espacio político moderno ha sido reconfigurado de tal manera que \u003ca href=\"/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/\"\u003edichas oposiciones ya no expresan conflictos sustantivos\u003c/a\u003e, sino que son variaciones de un mismo horizonte histórico. De ahí que su figura se encuentre envuelta en una cierta ambivalencia en función de quién sea el receptor de su discurso, y si bien es visto por un lado como un renovador del marxismo crítico, por otro lado resulta un pensador inclasificable, incómodo para las categorías políticas imperantes en nuestros días.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn cualquier caso, Costanzo Preve aparece como una figura filosófica que reflexiona sobre el colapso de las grandes narrativas ideológicas de la modernidad sin abandonar una idea de inteligibilidad racional del mundo histórico. Su obra no aparece configurada bajo un discurso cerrado, sino que se muestra flexible a través de desplazamientos conceptuales que se orientan a la posibilidad de reabrir multitud de preguntas sobre el ser social, sobre la idea de comunidad o la verdad como objetos y nociones de una importancia capital dentro del ámbito público, cuya legitimidad se ha visto notablemente erosionada. Y es en el terreno de la tensión que viene representada por la crítica radical de la modernidad y la persistencia de una aspiración filosófica clásica, donde radica la peculiaridad y originalidad de su pensamiento.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"convergencias-y-divergencias\"\u003eConvergencias y divergencias\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003ePodríamos decir que esta es una visión sintética y algo somera del pensamiento general de Costanzo Preve, cuyo desarrollo nos lleva a complejidades ulteriores, que el libro de Bravo nos muestra con meridiana claridad en el terreno expositivo. Desde una perspectiva tradicional es obvio que nosotros, \u003cstrong\u003eHipérbola Janus\u003c/strong\u003e, no podemos sentirnos identificados con su planteamiento filosófico general, sino que podemos hablar de ciertas convergencias parciales, especialmente en lo que se refiere a los diagnósticos aportados por Costanzo Preve en las críticas que dirige al mundo moderno. Como ya hemos apuntado, nuestra batalla cultural encuentra una vía de convergencia a través de las corrientes antiliberales, y coincidimos plenamente con el filósofo italiano cuando afirma que la modernidad no es un simple sistema político entre otros, que podamos caracterizar bajo las mismas categorías que otros precedentes, sino que obedece a una configuración histórica totalizante, en el que la economía, la subjetividad, la cultura y formas de legitimación política forman parte de la misma urdimbre, del mismo tejido. De ahí la importancia de que su crítica no se limite a la aplicación sistemática del modelo marxista, a través del materialismo histórico, y que su crítica tenga un alcance mucho mayor, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/03/nad-el-secreto-de-oriente-y/\" class=\"link-abstract\" title=\"El secreto de Oriente y la crisis del mundo occidental\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003ecomo crítica a un modelo de civilización.\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/boris-nad/\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDentro de este marco general, un lector que se considere adherido a la Tradición puede encontrar puntos de apoyo en el pensamiento de Costanzo Preve para una crítica del liberalismo, no solo en el ámbito de la política, sino en toda la extensión de su antropología implícita. La centralidad del individuo abstracto, la reducción de lo real a una relación de contractualidad, o la progresiva disolución de mediaciones comunitarias que aparecen en su análisis del capitalismo tardío como fenómenos estructurales. Bien es cierto, no obstante, que Preve los interpreta desde una genealogía marxiana y post-hegeliana, mientras que en nuestro caso nos ubicaríamos sobre un horizonte de ruptura más amplio, de acuerdo con un orden simbólico premoderno y en el ámbito de una crítica que no se limitaría al plano social e histórico, haciendo prevalecer la crítica metafísica y sus prolongaciones prácticas en el terreno de la metapolítica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el terreno del antiamericanismo, en el cual hemos incidido en nuestra política editorial, tanto a través de artículos de blog, como a través de un número temático de \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/\"\u003eMos Maiorum\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e, concretamente con \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/PublicationIssue\" itemprop=\"isPartOf\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/10/\" title=\"Mos Maiorum X\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e«Trumpismo vs Globalismo: Una antítesis impostada»\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"issueNumber\" content=\"10\"\u003e\u003c/span\u003e, Preve no aborda la cuestión desde una perspectiva identitaria o cultural en un sentido superficial, ni como un \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003efetiche ideológico\u003c/a\u003e, tal y como hoy vemos a través de las izquierdas globalistas, sino que el filósofo italiano parte de la idea de que Estados Unidos representa la forma históricamente más depurada del capitalismo como sistema mundial, es decir, una modernidad que ha operado una obra de destrucción de cualquier residuo orgánico y tradicional precedente, de todas aquellas tradiciones que tienen su origen en el ámbito precapitalista, al considerarlas un obstáculo en su expansión sin límite. Desde esta óptica, el americanismo aparece conceptualizado como un fenómeno transnacional, como la cristalización de una racionalidad histórico-mundial. Ciertamente, para nosotros, el americanismo es la expresión de algo que trasciende incluso la lógica interna del propio capitalismo, para postularse como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/10/fernandez-homo-americanus/\" class=\"link-abstract\" title=\"_Homo americanus_: el modelo antropológico de la modernidad\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003ela expresión de la hegemonía de la modernidad liberal en su fase terminal\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro de los puntos a tener en cuenta son aquellos que conciernen al anticapitalismo, donde también encontramos una proximidad, por superficial que sea, y donde debemos precisar, aunque sea sintéticamente, los presupuestos del mismo en la obra de Preve. El filósofo italiano entiende el capitalismo como algo más que un mero sistema económico, como una forma de reproducción social total o totalizante, que asume una forma de «capitalismo absoluto» en el que las antiguas clases sociales se reconfiguran y aparecen desdibujados en sus atribuciones y características como sujetos históricos clásicos. Este planteamiento general y diagnóstico puede confluir con las críticas tradicionalistas que inciden en cuestiones ligadas a la expansión del capitalismo ligadas al desarraigo, la mercantilización de lo humano o \u003ca href=\"/posts/juan-vazquez-mella-tradicionalismo/\"\u003ela disolución de las formas comunitarias\u003c/a\u003e. No obstante, Preve no nos habla de un retorno a una forma legítima y premoderna de sociedad ni a ningún tipo de restauración en un sentido tradicional. Su pensamiento continúa plenamente inserto en la filosofía moderna, aunque desarrollando una autocrática radical.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe tal manera, desde el ámbito de la Tradición, considerado en un sentido amplio, las convergencias son superficiales o generales y desde un punto negativo, en el sentido de la coincidencia de una crítica hacia los efectos negativos de la modernidad liberal-capitalista, pero no en la fundamentación última de susodicha crítica. \u003ca href=\"/posts/metafisica-politica-evola-guenon/\"\u003eLa ruptura con el Principio y con un orden jerárquico y orgánico superior\u003c/a\u003e de origen espiritual comprende una dimensión que está totalmente ausente, como es natural, del pensamiento de Preve. El italiano interpreta la modernidad desde las categorías del pensamiento marxista, aunque sea de manera heterodoxa, como un proceso histórico interno a la lógica del desarrollo del capital y de sus formas de racionalidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eHablamos de divergencias en el plano de los fundamentos y de las alternativas, aunque eso sí, coincidiendo en el diagnóstico que nos habla de un proceso de descomposición anejo al desarrollo de la modernidad, con una serie de procesos disolutivos asociados a la crisis de la idea de comunidad orgánica, o \u003ca href=\"/posts/medicina-sanidad-tecnocracia-global/\"\u003ela expansión de las formas impersonales de poder\u003c/a\u003e, No obstante, como apuntamos, el horizonte que se plantea ante un hipotético horizonte post-capitalista y los planteamientos filosófico-políticos de la alternativa, en el caso de Preve, se agotan en la historia moderna, que es donde se enmarcan sus ideas y herramientas intelectuales.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, no pretendemos reducir nuestro espectro editorial única y exclusivamente al ámbito de la Tradición, ignorando otros discursos que no planteen unas coincidencias ideológicas precisas, sino que preferimos adentrarnos en un plano mucho más profundo, el de las categorías últimas con las que se interpreta la crisis de la modernidad. La constatación de un fenómeno objetivo, como es \u003ca href=\"/posts/sentido-orientacion-religio-schuon/\"\u003ela crisis del mundo moderno en todas sus formas de expresión humana\u003c/a\u003e, motiva siempre nuestro interés y máxima atención. Preve nos describe la modernidad capitalista como un proceso histórico de autoexpansión bajo las premisas de una lógica social concreta: la del valor, la mercantilización generalizada de la existencia humana, y la imposición de mecanismos impersonales en todas las esferas de la vida bajo formas abstractas de mediación. Su crítica tiene un carácter ontológico en sentido amplio, aunque se centra no en un plano metafísico, sino en la idea de transformación del «ser social» bajo las condiciones de este capitalismo absoluto. De modo que en lugar de caída del Principio, nos remite a una «mutación histórica» del «modo de producción» y de las formas de subjetividad que este engendra.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"costanzo-preve-y-la-recuperación-de-la-verdad-en-una-época-nihilista\"\u003eCostanzo Preve y la recuperación de la «verdad» en una época nihilista\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eSalvatore Antonio Bravo nos muestra desde el principio del libro la intención de presentar a Costanzo Preve como una de las figuras filosóficas más notables dentro de nuestro tiempo histórico reciente, caracterizado por la desintegración y caída de categorías como el principio de verdad, comunidad y sentido mismo de la existencia. Para Bravo, Preve representa una actitud espiritual e intelectual que resiste ante las formas contemporáneas que imponen el conformismo generalizado.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta idea prevalece en el discurso del autor de la obra para entender el sentido global del pensamiento de Preve. De tal manera que no se trata solamente de un sistema filosófico, sino de una determinada forma de ser y estar en el mundo, de un contexto muy particular en el que Preve aparece como último representante de una tradición filosófica en la que pensar implica un compromiso total, hasta el punto que la filosofía deja de ser una especialización académica, a limitarse a una forma de conocimiento encerrada en las aulas y las facultades para recuperar su condición clásica de forma de vida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl núcleo fundamental de esta recuperación concierne al principio de verdad, que se ha venido oscureciendo por su progresiva sustitución por la opinión, que se apoya en el concepto de la comunicación superficial, la propia de los grandes medios de comunicación, que a su vez han sustituido la reflexión por el consenso mediático. La época contemporánea ya no lucha por la verdad frontalmente, sino que ésta se ha convertido en algo irrelevante. La verdad deja paso a los procedimientos, las estadísticas y los mencionados consensos o la narrativa que al poder interesa difundir en cada momento. En consecuencia la filosofía, que para Preve se encuentra en una disposición natural de la búsqueda de la verdad, pierde su función originaria y cede frente a estas nuevas imposturas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara Preve la filosofía sólo puede existir si presupone la verdad, lo cual abre una distancia enorme frente al relativismo posmoderno dominante, que considera la verdad como una construcción contingente y, al mismo tiempo, lo aparta del positivismo científico, que reduce la verdad a lo que solo puede ser verificado experimentalmente. La postura de Preve trasciende estas dos vertientes y resulta más compleja. De tal manera que la verdad no es —sostenía Preve—  una «verdad científica» ni tampoco una «verdad revelada». Para el filósofo italiano la verdad surge en el espacio del diálogo, de la confrontación racional y de la búsqueda comunitaria. No puede poseerse de manera definitiva pero tampoco puede abandonarse.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDesde su perspectiva, Preve trata de recuperar de manera simultánea a \u003cstrong\u003eSócrates\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/platon/\" class=\"link-autor\" title=\"Platón \" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ePlatón\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q859\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1155787\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/108159964\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e y \u003cstrong\u003eHegel\u003c/strong\u003e frente a toda esta deriva relativista contemporánea. Y se sirve de estas fuentes clásicas de la filosofía \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003epara establecer la identidad del principio de Verdad\u003c/a\u003e, que no es un patrimonio particular ni una construcción arbitraria, más allá de estos equívocos nos muestra una vía que nos lleva al diálogo humano. Y precisamente por el hecho de afirmar una verdad de tal naturaleza resulta esta pluralidad de filosofías. No obstante, si no existiera la verdad, solo quedarían opiniones enfrentadas, sin posibilidad de comprensión mutua.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe estas ideas resulta, como apunta Bravo, la idea de Costanzo Preve como un pensador incómodo, de una figura que no tiene encaje, tanto por sus posicionamientos políticos como geopolíticos como, especialmente, por su negativa a aceptar los presupuestos ideológicos dominantes de nuestro tiempo. Por su reivindicación orgánica y total de la realidad \u003ca href=\"/posts/baltasar-gracian-disolucion-orden-clasico/\"\u003efrente a la fragmentación que domina por doquier\u003c/a\u003e, frente al relativismo y las narrativas que buscan cerrar toda forma de diálogo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl resultado de estos elementos que nos permiten caracterizar la figura del filósofo y su forma de afrontar el presente, desde la crítica combativa, hace que deba aceptar la marginalidad para preservar su independencia. Sin embargo, no se trata de una marginalidad que apele al romanticismo o a una mera pose estética, en este caso Preve muestra una exigencia estructural. La idea que prevalece es que la búsqueda de la verdad implica situaciones adversas y de confrontación con el poder y las instituciones hegemónicas. La academia (los intelectuales, la universidad etc), los \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e, los partidos políticos y las formas culturales que tienden a premiar a quien se adapta y a castigar la heterodoxia y la discrepancia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara Bravo esta actitud filosófica, activa y crítica, que no claudica ante ninguna forma de ortodoxia, se encuentra amenaza de desaparición, lo que nos permite adivinar en Costanzo Preve una figura de resistencia, la fidelidad al logos frente a la tiranía de la opinión. Representa la convicción de que la filosofía sigue teniendo una misión histórica, a pesar de que la civilización periclitada que domina el Occidente moderno haya renunciado a toda búsqueda de sentido.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn Preve, como ya hemos apuntado con anterioridad, no hay una propuesta de retorno al pasado ni una idealización de épocas pretéritas. Su objetivo consiste en reactivar la capacidad crítica de la tradición filosófica para comprender las contradicciones del presente.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"capitalismo-globalismo-y-democracia-liberal\"\u003eCapitalismo, globalismo y democracia liberal\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa crítica de Costanzo Preve al capitalismo es el eje alrededor del cual gira toda su filosofía madura, y que no podemos reducir a una simple reedición del marxismo clásico, porque supondría desfigurar profundamente su pensamiento. Una de las ideas más destacadas por Bravo, y que desarrolla con mayor claridad, es que Preve considera agotadas todas las categorías del marxismo del siglo XX. No se trata de \u003ca href=\"/posts/marxismo-no-izquierdas-carlos-x-blanco/\"\u003eque creyera que Marx hubiera sido refutado\u003c/a\u003e, sino que era el propio capitalismo quien había variado su propia naturaleza. La sociedad descrita por Marx seguía siendo una sociedad burguesa, industrial y nacional, mientras que el capitalismo contemporáneo había roto prácticamente con todos los límites. Por lo tanto, la comprensión del presente exige un nuevo aparato conceptual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePreve llama a esta nueva fase «capitalismo absoluto». El adjetivo no es casual, y posee un significado estrictamente filosófico, que no designa simplemente un capitalismo más intenso o poderoso que el anterior, sino que sirve para definir un sistema que ha conseguido emanciparse de todas las instancias históricas que durante siglos limitaron su expansión. En la Europa del siglo XIX el capital todavía debía convivir con el Estado nacional, con la Iglesia, con las identidades colectivas, la familia tradicional o las formas de cultura popular, o incluso una determinada ética burguesa con influencias directas del cristianismo. Todas estas instituciones conservaban una autonomía relativa respecto al mercado y podían, en determinadas circunstancias, oponer resistencia a la lógica expansiva del capitalismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFrente a la realidad del contexto decimonónico o de décadas pasadas, para Preve, el momento histórico en el que esa autonomía desaparece, mediante un proceso gradual, viene culminado con la globalización. El capital ha dejado de aceptar cualquier límite exterior y comienza a reorganizar la totalidad de la existencia en función de su propia racionalidad. La economía deja de constituir una esfera diferenciada de la vida social para convertirse en el principio ordenador de todas las cosas, es la imposición de la economía sobre la política de la que ya hemos hablado en relación a otros autores, como, por ejemplo, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carl-schmitt/\" class=\"link-autor\" title=\"Carl Schmitt\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCarl Schmitt\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q77148\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/68946216\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1089326\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e. La política pasa a convertirse en sujeto de los mercados financieros y la cultura tradicional o popular adquiere las características de una producción estandarizada e industrial, o bien la educación, que se adapta a criterios empresariales. En el caso de la ciencia se subordina a la innovación tecnológica y el resto de las relaciones sociales, y humanas en su totalidad, son reinterpretadas como categorías económicas. El capitalismo trasciende su realidad originaria, como «sistema productivo» para convertirse en una auténtica civilización.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLo verdaderamente original de Preve consiste en haber comprendido que esta transformación modifica también, y de manera derivada, la propia naturaleza del hombre. El capitalismo absoluto ya no necesita únicamente de trabajadores disciplinados y consumidores obedientes. Ahora también necesita individuos desarraigados, flexibles y permanentemente disponibles para adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado global. La estabilidad se convierte en un obstáculo, y las personas, transformadas en mercancía, son intercambiables. La identidad duradera aparece como una rémora, como una forma de rigidez que presenta un problema insalvable que hay que destruir, y la pertenencia sólida comienza a ser sospechosa porque dificulta la movilidad absoluta que requiere la acumulación de capital.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDesde esta perspectiva, toma pleno sentido la insistencia de Preve cuando afirma que el capitalismo contemporáneo constituye un fenómeno antropológico antes que económico. Y en este punto, nosotros, que hemos insistido tanto en nuestros artículos en la importancia de la concepción del hombre, que es el producto final de todo modelo de civilización. El mercado ya no produce solamente mercancías, también formas de vida, promueve deseos, hábitos, sensibilidades y, obviamente, concepciones del ser humano. La publicidad, los medios de comunicación, la industria del entretenimiento y las nuevas tecnologías con sus redes sociales participan conjuntamente en la fabricación de una subjetividad perfectamente adaptada a la lógica del consumo. \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/fusaro-liberalismo-la-filosofia-de-la/\" class=\"link-abstract\" title=\"Liberalismo: la filosofía de la libertad de mercado y no del hombre\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eEl individuo acaba interiorizando de manera espontánea las exigencias del sistema hasta el punto de confundirlas con su propia libertad\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/diego-fusaro/\"\u003e\u003c/span\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAnte estas características descritas del «nuevo capitalismo», Preve rechaza la interpretación liberal que nos dice que el mercado constituye un simple mecanismo neutral de intercambio de bienes y mercancías. El mercado nunca puede ser neutral porque reorganiza silenciosamente la estructura moral, los valores y la ética de las sociedades. Allí donde las relaciones humanas comienzan a evaluarse en términos de criterios de utilidad, de rentabilidad y eficiencia etc desaparece progresivamente la idea de que existan bienes cuyo valor no se pueda reducir a un cálculo económico. De ahí que la amistad, la Familia, la Patria, la Tradición o cualquier otro elemento pueda ser susceptible de ser encuadrado en esta lógica mercantil, sin ser ya fines en sí mismos, con un valor intrínseco, para convertirse en recursos gestionables.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eObviamente, esta transformación explica simultáneamente el diagnóstico de Preve sobre la globalización. Frente al discurso dominante, que la presenta como un proceso de integración pacífico a escala planetaria, del conjunto de la humanidad, mediante el comercio y la tecnología, Preve sostiene que la globalización constituye la expresión política del capitalismo absoluto. Su finalidad no consiste en unir a los pueblos, \u003ca href=\"/posts/resena-nacion-soberania-denis-collin/\"\u003esino en eliminar todos aquellos espacios donde todavía subsistan formas de soberanía\u003c/a\u003e capaces de limitar la expansión del capital. Las fronteras económicas, las legislaciones nacionales o las propias identidades históricas, con todo su bagaje de arraigos y formas orgánicas, son el principal enemigo a batir por este capitalismo absoluto, de carácter aniquilador, que pretende la libre circulación de capitales y mano de obra.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe ahí que nuestro autor, Preve, desconfíe de cualquier término usado para legitimar todo este proceso, y que nos conduce directamente a conceptos como «modernización», «apertura», «\u003ca href=\"/posts/proyecto-eurasia-duguin/\"\u003esociedad abierta\u003c/a\u003e», «diversidad» o «gobernanza internacional», que suelen presentarse como expresiones de un valor netamente positivo por parte del sistema vigente y sus apéndices mediáticos. Sin embargo, el filósofo italiano considera que con frecuencia funcionan como categorías ideológicas destinadas a ocultar relaciones concretas de poder. Para Preve una de las principales funciones de la filosofía en el terreno de la política es desenmascarar esta apariencia de neutralidad que suelen ocultar propósitos mucho más perversos, y enfrentarse a una falsa noción de progreso que tiene unos beneficiarios evidentes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa crítica de Preve alcanza toda su radicalidad \u003ca href=\"/posts/bernanos-critica-democracia-catolico/\"\u003ecuando analiza la democracia liberal contemporánea\u003c/a\u003e, y no porque defienda otras opciones políticas opuestas a la democracia ni regímenes autoritarios. Lo que cuestiona es, básicamente, la identificación actual entre democracia y liberalismo, como si ambos fueran términos sinónimos e intercambiables, equivalentes, sin mayor lógica de continuidad fuera de esa relación bidireccional. Como nos dice Preve, se trata de dos tradiciones políticas diferenciadas que han terminado de fusionarse hasta parecer inseparables. La democracia remite originalmente a la soberanía popular, al menos en lo que a su etimología se refiere, mientras que el liberalismo, en cambio, nace para limitar esa soberanía mediante la protección jurídica de determinados intereses privados y al servicio de la subordinación del poder político a la esfera económica considerada como autónoma.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMientras existieron partidos de masas poderosos, sindicatos y Estados nacionales relativamente soberanos y economías todavía controlables por los gobiernos, esta tensión permaneció parcialmente equilibrada. Sin embargo, con los últimos estadios de la globalización esta situación se ha visto radicalmente alterada. Los grandes centros de decisión económica han escapado al control de los Estados y se sitúan cada vez más lejos de las instituciones y los órganos de poder nacionales. Los ciudadanos siguen votando cada cuatro años a los partidos, pero las decisiones fundamentales en materia económica y monetaria se dirimen en los mercados financieros o bajo estrategias económicas planificadas a través de agendas transnacionales que nada tienen que ver con la voluntad popular. El resultado de todo ello es una democracia que se mantiene en el terreno procedimental, pero que se vacía de contenido.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe ahí que Preve destaque que vivimos en una forma de oligarquía cada vez más sofisticada, de una forma sutil de control que no se manifiesta abiertamente a través de una dictadura declarada y visible, ni de un régimen abiertamente represivo. El control se ejerce a través de mecanismos mucho más discretos, como, por ejemplo, a través de la concentración de grandes grupos financieros, la concentración de los grandes medios de «comunicación», de la formación de consensos culturales o la existencia de instituciones supranacionales sustraídas por completo al control ciudadano. El ciudadano, formalmente, sobre la teoría, conserva sus derechos políticos, pero las cuestiones verdaderamente decisivas, y que atañen a su futuro, se han visto desplazadas a otros ámbitos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero los cambios no se suceden solo en el ámbito de la política, sino que vienen acompañados por una profunda transformación cultural. La antigua ciudadanía política se ve sustituida por la del consumidor, el individuo deja de participar en la construcción del bien común y empieza a concebir la sociedad como un inmenso mercado dominado por las opciones privadas. La propia política se ve sometida a las formas propias de la mercadotecnia comercial. Los partidos venden imágenes, emociones y marcas personales, con debates públicos que se convierten en productos audiovisuales a través de simplificaciones banales, y la deliberación racional —nos dice Preve— cede su lugar a la gestión permanente de las percepciones.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCapitalismo, globalización y democracia liberal son parte de un mismo diagnóstico filosófico, representan la expansión de la racionalidad mercantil que tiende a colonizar todas las esferas de la existencia humana. El capitalismo absoluto no se limita a destruir las economías nacionales, sino que también aniquila las formas que hacen posible la vida política. Allí donde se convierte en un objeto de intercambio, también la ciudadanía termina siendo sustituida por el consumo, así como la comunidad es desterrada por la acción del mercado.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, y para finalizar esta presentación, el diagnóstico de Costanzo Preve, pese a su carácter devastador, no constituye una invitación a la desesperanza, porque \u003ca href=\"/posts/territorio-caracter-orbe-hispanico-1/\"\u003eel hombre es, por su propia naturaleza, un ser comunitario\u003c/a\u003e, y ninguna forma de dominación puede eliminar completamente la posibilidad de reconstruir vínculos, de recuperar soberanías o reestablecer espacios donde la política pueda ejercerse de manera auténtica y en sus propios términos al margen del influjo de los poderes económicos. La historia permanece abierta porque la naturaleza humana tiene un carácter irreductible, y este hecho resiste las lógicas más destructivas del capitalismo postrero, y al mismo tiempo, en la conciencia de Preve, también prevalece la idea de que la filosofía sigue teniendo una misión, que no es otra que mantener viva la posibilidad de pensar y actuar más allá de los límites impuestos por el liberal-capitalismo y sus derivas globalizadoras.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-13T15:41:32+00:00","date_published":"2026-08-07T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-costanzo-preve-salvatore-bravo/","summary":" Recomendación Desde 7€ Introducción a Costanzo Preve Salvatore Antonio Bravo\nPapel Digital Amazon Ver detalles → A nuestros lectores y fans más comprometidos no les puede pasar por alto el detalle de que a pesar de nuestra denodada defensa de la Tradición, en un sentido amplio y superando los …","tags":["Filosofía","Marxismo","Antiliberalismo","Pensamiento Crítico","Capitalismo Absoluto","Metapolítica","Crítica A La Modernidad","Globalización","Comunitarismo"],"title":"Presentación de «Introducción a Costanzo Preve», de Salvatore Antonio Bravo","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-costanzo-preve-salvatore-bravo/"},{"authors":[{"name":"Salvatore Antonio Bravo","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/salvatore-antonio-bravo/"}],"content_html":"\u003cp\u003e\u003cem\u003eIntroducción a Costanzo Preve\u003c/em\u003e es mucho más que una aproximación a la biografía intelectual del filósofo italiano: constituye una inmersión rigurosa en una de las propuestas intelectuales más originales y heterodoxas del pensamiento europeo contemporáneo. \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/salvatore-antonio-bravo/\" class=\"link-autor\" title=\"Salvatore Antonio Bravo\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eSalvatore Antonio Bravo\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q133346935\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/75146936815113782499\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e reconstruye con claridad y profundidad la arquitectura filosófica de Preve, mostrando cómo su crítica del capitalismo absoluto, de la globalización y de la democracia liberal hunde sus raíces en una ontología del ser social que recupera la centralidad de la comunidad, el reconocimiento y el \u003cem\u003elogos\u003c/em\u003e frente al individualismo nihilista de la modernidad. Lejos de los clichés ideológicos, el autor presenta a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/costanzo-preve/\" class=\"link-autor\" title=\"Costanzo Preve\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ePreve\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q707724\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX6117955\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/55019519\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e como un pensador que dialoga con \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/karl-marx/\" class=\"link-autor\" title=\"Karl Marx\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eMarx\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9061\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/49228757\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX949564\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, Hegel, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/platon/\" class=\"link-autor\" title=\"Platón \" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ePlatón\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q859\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1155787\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/108159964\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y la tradición clásica para elaborar una interpretación radicalmente nueva de nuestro tiempo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA través de un recorrido que abarca la geopolítica, la multipolaridad, la crítica de la corrección política, la cuestión palestina, el significado político del Holocausto y la crisis espiritual de Occidente, Bravo revela la extraordinaria coherencia de un filósofo que desafió tanto al liberalismo dominante como a las ortodoxias de la izquierda contemporánea. Este libro constituye una excelente puerta de entrada a una obra tan compleja como imprescindible, invitando al lector a descubrir un pensamiento libre, profundamente humanista y comprometido con la recuperación de la filosofía como instrumento de verdad, resistencia y transformación histórica.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-13T15:36:00+00:00","date_published":"2026-08-05T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/libros/introduccion-constanzo-preve/","summary":"Introducción a Costanzo Preve es mucho más que una aproximación a la biografía intelectual del filósofo italiano: constituye una inmersión rigurosa en una de las propuestas intelectuales más originales y heterodoxas del pensamiento europeo contemporáneo. 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Y es que aunque nos movamos dentro de genealogías intelectuales sensiblemente diferentes extendemos nuestro diagnóstico de la modernidad mucho más allá de un mero programa político concreto, que actúe en el terreno de las contingencias y reduzca el mundo de los últimos 250 años a problemas puramente materiales o de gestión.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNos movemos en el terreno de la metafísica y de la antropología, el eje pasa completamente por la concepción del hombre, que es la que determina el resto de cuestiones de orden contingente, su visión y la forma de afrontarlas. Hablar de la necesidad de una revolución espiritual, de una concepción ontológica, de la Civilización del Ser en un mundo en descomposición como el actual, es una tarea que implica un viraje brutal, un cambio de paradigma radical y, porqué no decirlo, no exento de dramatismo. De modo que no se trata solo de combatir un conjunto de ideas y doctrinas equivocadas, que nacen del error, dentro del terreno habitual de los «intelectuales» del régimen (en este caso pseudointelectuales del R78), y de los habituales, e impostados, \u003ca href=\"/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/\"\u003eantagonismos izquierda vs derecha\u003c/a\u003e, El liberalismo en lo político, y el capitalismo como su reverso económico, responden a una determinada concepción del hombre, a una tipología humana, y en ello hemos insistido con incansable recurrencia desde estas lides, y esta idea está omnipresente en el discurso y escritos de Juan Manuel de Prada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs evidente que Prada parte de los \u003ca href=\"/posts/joseph-de-maistre/\"\u003eautores del catolicismo contrarrevolucionario\u003c/a\u003e, y que cuenta con un respaldo intelectual fundamentado en autores como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/leonardo-castellani/\" class=\"link-autor\" title=\"Leonardo Castellani\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eLeonardo Castellani\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q6525945\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1552394\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/25850489\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/gilbert-keith-chesterton/\" class=\"link-autor\" title=\"Gilbert Keith Chesterton\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eG. K. Chesterton\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q183167\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/14767719\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX846338\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/donoso-cortes/\" class=\"link-autor\" title=\"Juan Donoso Cortés\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eDonoso Cortés\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q723141\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/32015386\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX906990\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/hilaire-belloc/\" class=\"link-autor\" title=\"Hilaire Belloc\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eHilaire Belloc\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q333106\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX4660187\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/59113521\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/georges-bernanos/\" class=\"link-autor\" title=\"Georges Bernanos\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eGeorges Bernanos\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q315072\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX842501\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/44295297\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, por citar algunos de los más representativos, y especialmente la \u003cstrong\u003eDoctrina Social de la Iglesia\u003c/strong\u003e. En nuestro caso, nuestro horizonte integra también a los autores de la Tradición Perenne como los ya conocidos \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/julius-evola/\" class=\"link-autor\" title=\"Julius Evola\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJulius Evola\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q334147\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/66462101\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX891255\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/rene-guenon/\" class=\"link-autor\" title=\"René Guénon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eRené Guénon\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q496850\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/96988275\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1099451\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/frithjof-schuon/\" class=\"link-autor\" title=\"Frithjof Schuon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eFrithof Schuon\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q123382\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/88991084\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX887612\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, así como \u003ca href=\"/posts/romualdi-nacionalismo-tradicion/\"\u003ecorrientes nacional-revolucionarias\u003c/a\u003e con autores como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jean-thiriart/\" class=\"link-autor\" title=\"Jean Thiriart\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJean Thiriart\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q186229\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/32283747\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1429411\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/adriano-romualdi/\" class=\"link-autor\" title=\"Adriano Romualdi\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAdriano Romualdi\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3605768\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/ 132067\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1166410\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, los autores de la \u003cstrong\u003eRevolución Conservadora Alemana\u003c/strong\u003e, la \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/resena-la-nueva-derecha-de-alain-de/\"\u003eNueva Derecha Francesa\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/alain-de-benoist/\" class=\"link-autor\" title=\"Alain de Benoist\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAlain de Benoist\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q516375\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/34452868\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1102479\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/guillaume-faye/\" class=\"link-autor\" title=\"Guillaume Faye\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eGuillaume Faye\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q1341731\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1026633\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/24601306\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jean-cau/\" class=\"link-autor\" title=\"Jean Cau\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJean Cau\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q2455700\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/109379000\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1647526\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y otros muchos, pasando, como no, por los \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/juan-vazquez-mella-tradicionalismo/\"\u003etradicionalistas hispánicos\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/elias-de-tejada/\" class=\"link-autor\" title=\"Francisco Elías de Tejada\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eFrancisco Elías de Tejada\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3750986\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/111221316\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX917106\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/rafael-gambra/\" class=\"link-autor\" title=\"Rafael Gambra Ciudad\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eRafael Gambra\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q7282144\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/113680744\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX919036\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, donde también hay una convergencia con el pensamiento de Prada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA continuación procederemos a desentrañar los entresijos del pensamiento de Prada, al que consideramos uno de las mentes más lúcidas y preclaras en la oscuridad de una España agonizante, asediada por sus enemigos y en una situación especialmente crítica. Dentro del espectro de «intelectuales del régimen», cada vez más exiguo y representado por vulgares tertulianos televisivos, una parte del entramado académico y universitario, integrado por palanganeros y propagandistas que han sacrificado su compromiso intelectual a cambio de la militancia partitocrática, con todas las prebendas y privilegios que ello conlleva, hasta pasar por frikis y sucedáneos que actualmente pretenden representar tendencias a través de personajes estrambóticos, televisivos o de redes sociales, el contrapunto viene representado por la invariable e inconmensurable figura de Juan Manuel de Prada, un ejemplo de compromiso y valores, cuyas juiciosas palabras siempre han sonado extrañas frente a liberales (de izquierdas o derechas, lo mismo da) y \u003ca href=\"/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/\"\u003euna masa sobresocializada y moldeada por groseros e inanes relatos al servicio del poder\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA pesar de que conocemos a Juan Manuel de Prada por sus intervenciones televisivas y los medios de prensa, como destacado articulista en las columnas de opinión del diario \u003cstrong\u003eLa Razón\u003c/strong\u003e, podríamos tender a pensar que su pensamiento puede aparecer fragmentario, por el simple hecho de no ser mostrado de manera sistemática a través de sucesivos ensayos, y al ser su obra principal de carácter fundamentalmente literario. Pero lo cierto es que hay un sistema de pensamiento muy reconocible y perfectamente articulado, a través del cual interpreta todos los fenómenos contemporáneos que han forjado el mundo actual: liberalismo, democracia, economía, educación, sexualidad, inmigración, familia, censura, ideologías de género, el capitalismo o la nación se encuentran entre los temas más recurrentes. Además, lejos de ser planteados como compartimentos estanco, totalmente independientes los unos de los otros, se integran y son analizados bajo el mismo prisma intelectual y los mismos criterios de enfermedad espiritual. Un mismo patrón subyace a todos ellos, y es que no se trata de resolver cuestiones concretas, sino de descubrir la raíz y el origen que las hace posibles.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"impugnando-el-mundo-moderno\"\u003eImpugnando el mundo moderno\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eComo ya hemos señalado, Prada no acepta ubicarse en el terreno de las categorías políticas habituales, y en ningún caso viene a representar una alternativa conservadora al progresismo, con todos sus ítems ideológicos, ni pretende defender una versión más «humana» del liberalismo, ni tan siquiera la restauración de las instituciones desaparecidas. Todas las discusiones políticas de nuestro tiempo, que muchas veces se mueven entre la banalidad y la intrascendencia, en realidad son secundarias y, sobre todo, se desarrollan sobre un trasfondo filosófico y de ideas que ha sido previamente aceptado por los contendientes, que se mueven en un mismo terreno. De ahí que la verdadera batalla de las ideas no se libre entre izquierda y derecha, o entre capitalismo y socialismo, como pretenden hacer creer a la masa, sino, una vez más, a dos concepciones irreductibles del hombre, a presupuestos antropológicos y metafísicos que definen la modernidad en su totalidad. De modo que en una de las primeras conclusiones que podemos alcanzar en estas líneas, debemos afirmar que Prada aborda la idea de una crisis contemporánea que sobre todo, y ante todo, es espiritual. Por encima de todas las vicisitudes político-económicas y culturales. Y esto se debe a que el plano institucional no nos ofrece ningún principio explicativo que, en última instancia, pueda definir a una civilización. Sería una forma de confundir la causa con la consecuencia, porque \u003ca href=\"/posts/territorio-caracter-orbe-hispanico-1/\"\u003eel hombre es anterior a cualquier institución y régimen político\u003c/a\u003e, y como tal, toda creación o institución viene precedida de una concepción de este hombre. Del mismo modo que antes de la existencia de la economía existe una concepción del trabajo, de la propiedad y del deseo humano, al igual que antes de la existencia de las leyes hay convicciones morales que les sirven de fundamento. Y cuando las convicciones cambian también lo hacen las instituciones. Esas mismas instituciones, que en el ámbito tradicional, son parte de un lento proceso acumulativo de raíz orgánica, que preceden, especialmente en nuestro caso, a la conformación del Estado. Es evidente que, para los modernos, tan acostumbrados a interpretar la historia, y los hechos humanos en general, a través de factores económicos o puramente contingentes, sin la perspectiva temporal profunda en paralelo, puede resultar chocante este tipo de ideas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, la Tradición no se concibe por Prada como una reivindicación de arcaísmos, de piezas de museo, costumbres respetables o una nostalgia sentimental hacia formas de vida pasadas que ya han desaparecido. Prada cree firmemente en la Tradición como una transmisión viva y operante de un orden de verdad que precede a cualquier decisión humana. He aquí \u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-credo/\"\u003eel fundamento metafísico\u003c/a\u003e, que hace prevalecer un principio de verdad independiente de la cronología y las condiciones espacio-temporales. De ahí que la perspectiva moderna de la Tradición como una resistencia irracional frente al progreso quede totalmente desactivada, al invertir esta interpretación. Lo verdaderamente irracional sería creer que la mera sucesión cronológica puede alterar ese fundamento, sobre el que descansan conceptos como la naturaleza del bien o del mal, de la justicia y la injusticia o de la verdad y el error. Ninguna sociedad dejaría de afirmar, por ejemplo, que un teorema matemático deja de ser válido porque hayan transcurrido 300 años desde su formulación y, sin embargo, la modernidad acepta que principios morales vigentes durante siglos sean abolidos por una cuestión cronológica y «de progreso». La novedad, lo actual, lo moderno se impone a lo antiguo, a lo que la experiencia demuestra verdadero, en uno de los rasgos definitorios del espíritu moderno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl mundo moderno padece de una incapacidad intrínseca, que es la que le impide reconocer sus propios fracasos, a pesar de que puede aceptar errores técnicos, administrativos o económicos, errores contingentes al fin y al cabo, pero \u003ca href=\"/posts/modernidad-ilustrada-antagonistas/\"\u003ele resulta imposible poner en cuestión sus propios fundamentos filosóficos\u003c/a\u003e. Así vemos que, desde la perspectiva de Prada, cuando se plantean \u003ca href=\"/posts/campamento-santos-raspail/\"\u003eproblemas estructurales como una crisis demográfica\u003c/a\u003e, de valores, con la pérdida de sentido comunitario o la mercantilización de la existencia, el sistema siempre propone nuevas reformas que profundizan en las causas que han generado esos problemas. Nunca contemplan, ni por un segundo, que el problema originario resida en la misma concepción del hombre sobre la que han edificado toda la modernidad. El liberalismo interpreta cualquier fracaso como una aplicación indebida o insuficiente de los principios que lo produjeron, sin contemplar nunca la refutación de los mismos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDel mismo modo, Prada también incide en la importancia de diferenciar pensamiento tradicional de conservadurismo, pese a que tiende a confundirse (deliberadamente o por incomprensión) en el debate público, ya que representan dos actitudes intelectuales muy diferentes entre sí. El conservador acepta normalmente las categorías fundamentales de la modernidad, es decir, todo lo que se refiere a la concepción del individuo soberano y autónomo, el Estado liberal, la economía de mercado o la idea de progreso, aunque intente defender un modelo de gestión más prudente o gradual en la implementación de ciertos «progresos» materiales, o en el ámbito de las relaciones sociales. El tradicionalista, por su parte, dirige siempre su mirada a las raíces, a los fundamentos y cimientos de todo modelo de civilización, de manera que no discute únicamente las aplicaciones, sino los principios. No toma como punto de partida la modernidad ni propone parches ni evaluaciones en términos de eficiencia, sino que cuestiona que la modernidad represente realmente ese horizonte legítimo para la existencia humana. Desde esta perspectiva, conservadores y progresistas son parte de un mismo entorno, de una misma realidad, cuyos fundamentos basales entran dentro de un mismo espectro filosófico de ideas porque ambos comparten presupuestos que ninguno de los dos osarían jamás poner en discusión.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor ello las habituales alternancias políticas que viven los regímenes políticos liberales no dejan de moverse en el terreno de lo superficial y aparente, al compartir la misma matriz ideológica, que converge en la idea común de una defensa de la emancipación del hombre frente a cualquier principio objetivo que no sea exclusivamente el que dicte su voluntad. Y mientras este principio permanezca intacto, nada cambiará, porque la modernidad debe ser cuestionada en sus fundamentos constitutivos, sobre los que ésta ha prosperado y ha edificado su cosmovisión.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-tradición-como-alternativa\"\u003eLa Tradición como alternativa\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eSi hay una idea que caracteriza el pensamiento de Juan Manuel de Prada es precisamente la reivindicación del pensamiento tradicional como una alternativa viable al universo ideológico de la modernidad. Esta idea no debe entenderse, como ya hemos explicado con otros autores, como una ilusa restauración de un determinado orden político o social desaparecido. Su planteamiento entraña una posición mucho más radical (palabra esta, estigmatizada en nuestros días, que no significa otra cosa que «lo que está en las raíces», manteniendo un inequívoco significado tradicional) porque comienza negando el propio terreno sobre el que se cimenta y desarrolla la discusión política contemporánea. Allí donde se producen todos sus pretendidos antagonismos (izquierda vs derecha, nacionalismo vs globalismo o capitalismo vs socialismo), Prada sostiene, muy acertadamente, que se trata de oposiciones aparentes, dado que comparten la misma concepción antropológica y metafísica. La diferencia estriba en los medios, nunca en los principios, que son, en efecto, compartidos. La modernidad ha conseguido que incluso sus adversarios piensen con categorías modernas, de manera que las alternativas aceptables quedan reducidas a variaciones internas dentro de un mismo paradigma.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste constituye, probablemente, el núcleo doctrinal más importante del pensamiento del escritor, y que viene a decirnos que la modernidad no se define por una ideología concreta, sino por un principio común que adopta formas históricas diversas. Este principio consiste en la emancipación progresiva del hombre de cualquier orden objetivo, como ya señalamos. La historia moderna, la de los últimos siglos, puede describirse desde esta perspectiva, como una sucesión de revoluciones que, de manera progresiva, van desplazando todas las instancias superiores en las que el hombre tradicional se reconocía supeditado: primero Dios, después la Iglesia, y más tarde la naturaleza, la familia, la comunidad política, la tradición, el sexo como realidad biológica e incluso, finalmente, la propia condición humana. El hilo conductor de todos estos episodios revolucionarios sigue siempre el mismo itinerario, que consiste en la sustitución de un orden heredado por un orden producido. El hombre abandona un horizonte espiritual en el que puede comprenderse como criatura frente a Creador, para convertirse en autor de sí mismo. Ya no se encuentra interesado por descubrir la verdad anterior a su existencia, sino que fabrica su propia verdad. La libertad deja de significar la capacidad de orientar hacia el bien para identificarse con la ausencia de cualquier límite previo. Esta mutación antropológica constituye el verdadero acontecimiento fundador de la modernidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe este modo, y como bien insiste Prada a lo largo de sus escritos, la Tradición no puede confundirse con el tradicionalismo entendido como arqueología histórica o simple nostalgia por el pasado, ni tampoco debe confundirse, como ya señalamos, con el conservadurismo entendido como resistencia psicológica al cambio. En este sentido, nuestro autor rompe con la idea ilustrada, cuyas prolongaciones llegan hasta nosotros, en la que se identifica tradición y costumbre. Las cosas pueden cambiar, pero los principios permanecen. Las instituciones históricas pueden desaparecer sin que lo haga el orden moral que las fundamenta. De la misma manera, se pueden conservar intactas muchas de sus formas externas, mientras se ha perdido por completo el espíritu que le daba sentido. La tradición, por tanto, no consiste en estructuras históricas concretas, sino en mantener viva una determinada \u003ca href=\"/posts/metafisica-politica-evola-guenon/\"\u003ecomprensión del hombre y de su lugar en el cosmos\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn todos estos elementos del pensamiento de Prada, vemos afinidades evidentes con los autores mencionados al inicio, con Donoso Cortés, G. K. Chesterton, Hilaire Belloc o Leonardo Castellani. En todos ellos prevalece la idea y la convicción de que la política no constituye el nivel último de la realidad histórica. Antes de existir las instituciones existen las creencias, a los sistemas económicos les preceden las antropologías, y a las constituciones les son preexistentes las concepciones del bien y del mal. Las verdaderas revoluciones son las que modifican la imagen que una civilización posee del hombre.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe ahí que toda disputa, como ya hemos dicho, se haga bajo el amparo de falsas dicotomías y antagonismos, dado que no proponen diferentes antropologías, sino que convergen en la misma. Igualmente, hay que extender la desconfianza hacia \u003ca href=\"/posts/presentacion-despues-virus-boris-nad/\"\u003elos que se presentan como defensores de Occidente\u003c/a\u003e (algo muy propio de las derechas liberales pro-Trump y, consecuentemente, ultrasionistas, a nuestro juicio) sin abandonar las categorías fundamentales de la modernidad liberal. Aunque —a juicio de Prada— el conservadurismo combate determinados excesos del progresismo, mientras acepta sin discusión las premisas que, inevitablemente, las producen. Por ejemplo, se lamenta de la destrucción de la familia, pero defiende a toda costa la concepción individualista de la libertad que ha convertido en un contrato revocable el matrimonio; critica la ideología de género pero continúa identificando la libertad con la autodeterminación absoluta del individuo; denuncia el relativismo moral aunque acepta simultáneamente que la soberanía política resida exclusivamente en la voluntad popular. Aspira a conservar determinados resultados históricos mientras renuncia a defender las causas que los hicieron posibles. Unas posturas que Prada considera intelectualmente inconsistentes porque pretenden salvar los frutos una vez cortadas las raíces.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor estos motivos el pensamiento tradicional no se puede definir como una preferencia política, sino que implica un modo completamente diferente de concebir la realidad. Mientras que la modernidad parte del individuo, la tradición parte de un orden. Mientras la primera considera que los derechos preceden a los deberes, la segunda entiende que los deberes derivan de la naturaleza del hombre y constituyen el fundamento de cualquier derecho auténtico. Mientras el pensamiento moderno concibe la sociedad como una asociación voluntaria de individuos autónomos, la tradición contempla al \u003ca href=\"/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/\"\u003ehombre como un ser constitutivamente inserto en comunidades naturales\u003c/a\u003e que no ha elegido y que precisamente hacen posible su desarrollo personal. Familia, Patria, lengua, cultura o religión deben ser construcciones convencionales para convertirse en dimensiones constitutivas de la existencia humana. El individuo abstracto sobre el que edifican sus sistemas \u003cstrong\u003eThomas Hobbes\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003eJohn Locke\u003c/strong\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jean-jacques-rousseau/\" class=\"link-autor\" title=\"Jean-Jacques Rousseau\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJean Jacques Rousseau\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q6527\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/100184045\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX976371\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e no representa para Prada una realidad histórica, sino una ficción filosófica cuya aceptación ha desencadenado consecuencias devastadoras durante los últimos siglos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUn buen ejemplo de falsos antagonismos lo constituyen las grandes ideologías de la modernidad, como es el caso de liberalismo y marxismo, que aparecen habitualmente como doctrinas irreconciliables, pero ambas participan del mismo impulso emancipador. En ambos casos la tradición aparece como un obstáculo para la libertad humana, del mismo modo que coinciden en ver la historia como un proceso de liberación respecto al pasado; igualmente las dos consideran que las estructuras heredadas carecen de legitimidad propia y deben someterse al juicio de la voluntad humana. Las diferencias radican principalmente en el sujeto encargado de realizar la emancipación —el mercado en un caso, el Estado o la clase revolucionaria en el otro—, pero no alteran el horizonte último hacia el que ambas se dirigen. De ahí que Prada considere ilusoria la esperanza de encontrar una solución a la crisis contemporánea dentro del repertorio ideológico surgido de la propia modernidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn consecuencia, y como no puede ser de otra manera, Prada \u003ca href=\"/posts/manifiesto-contra-el-progreso-de/\"\u003erechaza toda idea de progreso\u003c/a\u003e, y no porque niegue la posibilidad de mejoras materiales o técnicas, cuya existencia resulta evidente, sino porque rechaza convertir esos avances parciales en un criterio absoluto para juzgar el conjunto de una civilización. La modernidad ha confundido el incremento del poder con el perfeccionamiento del hombre. Ha supuesto que dominar mejor la naturaleza equivale a comprender mejor la condición humana. No obstante, \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003ela historia reciente nos demuestra precisamente lo contrario\u003c/a\u003e, porque el hombre nunca contó con tantos recursos tecnológicos al tiempo que nunca había mostrado mayores dificultades para responder a \u003ca href=\"/posts/sentido-orientacion-religio-schuon/\"\u003elas preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida\u003c/a\u003e, la verdad, el bien o la belleza. El progreso material ha venido acompañado de una creciente indigencia espiritual, de una incapacidad para conocer y apreciar los elementos constitutivos del ser. Es la consecuencia lógica de haber reducido toda la realidad a lo que puede ser producido o consumido.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe ahí que lo esencial para el pensamiento tradicional postulado por Prada no sea restaurar una Edad de Oro perdida, sino recuperar un principio de inteligibilidad capaz de devolver la unidad a la civilización fragmentada. Frente a unas ideologías que convierten en valores absolutos elementos que tienen una importancia relativa y contingente —la economía, la política, la técnica o la voluntad individual— la tradición nos recuerda que el hombre solo puede comprenderse de manera adecuada cuando se reconoce inserto en un orden que lo trasciende y al que no puede modificar arbitrariamente.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"crítica-al-liberalismo-y-a-su-concepto-de-libertad\"\u003eCrítica al liberalismo y a su concepto de libertad\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eHay una idea muy evidente en el pensamiento de Prada que adquiere una importancia nuclear, y es la transformación absoluta del concepto de libertad con el que irrumpe el paradigma moderno. No se trata de que el liberalismo, que al fin y al cabo es quien ha dado forma y contenido a la modernidad, haya administrado una idea correcta de la libertad, su tesis es mucho más contundente. Lo que denuncia es que el liberalismo ha invertido el propio significado de la palabra hasta convertirla en el principio de descomposición de todo orden humano. Allí donde la tradición entendía la libertad como una perfección de la voluntad orientada hacia el bien, el liberalismo la redefine como una facultad de elección anticipada de cualquier criterio objetivo. El resultado de esta mutación semántica va mucho más allá de un mero cambio doctrinal, es el nacimiento de una nueva antropología que terminará impregnando todos los ámbitos de la existencia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA pesar de la postura expresada, Prada no se sitúa en el plano de un debate liberalismo vs antiliberalismo, porque tampoco discute si conviene ampliar o restringir determinados «derechos» individuales, ni si el mercado debe recibir mayores o menos regulaciones, y ni siquiera si el Estado debe intervenir más o menos en la vida social. Todas estas cuestiones permanecen dentro del ámbito liberal, y lo importante reside en preguntarse por el significado de la libertad en sí misma, y mientras no obtengamos una respuesta satisfactoria seguiremos atrapados en el mismo círculo vicioso. La modernidad, nos dice Prada, ha confundido sistemáticamente la libertad con la ausencia de vínculos, cuando precisamente los vínculos verdaderos constituyen la condición de posibilidad de una libertad verdaderamente humana. La libertad, algo presente ya en muchos autores contrarrevolucionarios y de la genealogía tomista, jamás puede consistir en la indiferencia de la voluntad entre opciones equivalentes. El hombre no es libre porque pueda elegir cualquier cosa, sino porque posee la capacidad para orientar conscientemente su existencia hacia aquello que perfecciona su naturaleza. La libertad no crea el bien, presupone la existencia del bien, y por ese motivo la voluntad necesita ser educada. Una voluntad que carece de capacidad para discernir entre el bien y el mal y lo justo y lo injusto nunca puede ser libre, \u003ca href=\"/posts/medrano-lucha-dragon/\"\u003edado que es una voluntad abandonada a la arbitrariedad de sus impulsos\u003c/a\u003e. La tradición nunca identificó la libertad con la espontaneidad, sino como una conquista moral.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl liberalismo rompe totalmente con esta concepción, que es inequívocamente deliberada, al separar la libertad de cualquier finalidad objetiva. Bajo la antropología liberal, el hombre deja de ser una criatura dotada de una naturaleza determinada para convertirse en un sujeto soberano cuya voluntad constituye el único fundamento legítimo de sus decisiones. El deseo arbitrario se impone a lo que conviene a la propia naturaleza, y con ello los deseos se convierten en la fuente de toda legitimidad, con lo cual todo lo que se refiera a la familia, religión, costumbres, diferencias sexuales, Patria y un largo etcétera son percibidos como formas de opresión, en lugar de ser ámbitos donde la persona aprende a generar un criterio sólido y objetivo de libertad, que se ven desplazados en detrimento de un vacío deseo de autorrealización individual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBajo esta lógica, los conservadores, por ejemplo, determinados sectores asociados a estos, presentan fenómenos como la ideología de género, el transhumanismo o la ingeniería reproductiva como desviaciones respecto al liberalismo clásico. Prada, muy acertadamente, rechaza estas consideraciones porque considera que todos ellos representan la consumación lógica de un principio ya contenido en la propia definición liberal de libertad. La cuestión radica en que si el individuo posee un derecho absoluto a determinar su identidad, ¿por qué debería detenerse ante el dato biológico del sexo? Si la voluntad se erige como el único fundamento de legitimidad, ¿qué autoridad objetiva puede reivindicar la naturaleza para imponer límites? De tal manera que todas las ingenierías ligadas a la deformación del sexo biológico y a la deconstrucción de la naturaleza humana vinculada a estos preceptos es parte de la ruptura biológica que viene determinada por la «revolución antropológica» del liberalismo. La voluntad que comenzó por emanciparse de Dios con la Revolución Francesa, ahora también se emancipa del propio cuerpo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe este modo la libertad liberal, lejos de eliminar las servidumbres, modifica su naturaleza. El liberalismo ha construido un relato a partir del cual se presenta históricamente como una empresa de liberación. Promete emancipar al individuo de la autoridad religiosa, de la tradición, de la familia, de las jerarquías sociales y, en definitiva, de toda dependencia heredada. Las consecuencias de este «proceso liberador» se han traducido en un sujeto más vulnerable, que ha destruido todas las mediaciones comunitarias que limitaban el poder del Estado y del mercado. Este individuo emancipado, desarraigado de cualquier comunidad orgánica resulta maleable y manipulable gracias a esta «liberación». Privado de vínculos estables, termina buscando amparo en las grandes estructuras impersonales: en el aparato estatal, en las burocracias transnacionales, en las plataformas tecnológicas o en un estilo de vida consumista, que aparecen como un mal sucedáneo —su antítesis podríamos decir— de lo que antes se hallaba en las instituciones naturales. Es la paradoja de una libertad absoluta que deviene en dependencia absoluta. Y la espiral de paradojas se multiplica con una modernidad que cuanto más afirma la autonomía del individuo más regulaciones le impone en todos los aspectos de su vida — especialmente desde el 2020 a esta parte. Nunca se ha hablado más de libertad y nunca la vida cotidiana se había sometido \u003ca href=\"/posts/resena-1984-de-george-orwell/\"\u003ea estos niveles de vigilancia orwelliana\u003c/a\u003e en todos los planos, tanto administrativo y tecnológico como psicológico. Este ciudadano moderno decide y se preocupa sobre cuestiones de naturaleza cada vez más íntima, como su identidad o la sexualidad, mientras que pierde amplias cuotas de control sobre ámbitos esenciales de la vida política, económica y cultural. Así llegamos a un punto de sumisión absoluta, en la que los propios deseos que a priori guían esa voluntad, \u003ca href=\"/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/\"\u003etambién son producidos artificialmente por la industria cultural o el mercado\u003c/a\u003e, de manera que incluso su libertad de elección es una farsa impostada, a partir de la cual sus preferencias son previamente fabricadas por mecanismos que apenas percibe. De ahí que la libertad degenere \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003een una sofisticada ilusión psicológica\u003c/a\u003e, en una gigantesca disonancia cognitiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAl mismo tiempo, si la libertad consiste únicamente en elegir, el contenido de la elección resulta indiferente, y el acto voluntario adquiere más importancia que el objeto elegido. Y al final una libertad vaciada de finalidad termina por devorarse a sí misma porque ya no posee ningún criterio interno para distinguir entre aquello que perfecciona al hombre y lo que lo degrada. Todas las elecciones aparecen formalmente equivalentes, sin discriminación cualitativa alguna, y en consecuencia el bien deja de ser una realidad objetiva para caer en una subjetividad grosera. El resultado de todo ello no es, en ningún caso, una sociedad más «abierta y tolerante», como los demoliberales acostumbran a decir en sus discursos rancios y enlatados, \u003ca href=\"/posts/tanatofilia-irreversibilidad-occidente-satanico/\"\u003esino una sociedad incapaz de formular juicios morales sobre sí misma\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY aquí es donde radica otro de los hechos típicamente contemporáneos, y donde se aprecian las consecuencias de lo que acabamos de exponer, y es la sustitución de la moral por el derecho. Allí donde no existe un acuerdo acerca del bien común, se impone la proliferación indefinida de derechos individuales. Es más, la noción misma de bien común acaba de resultar sospechosa porque presupone la existencia de un orden objetivo anterior a los deseos particulares. Y al final, una sociedad construida sobre la base exclusiva de los derechos subjetivos termina careciendo de todo principio de cohesión que no sea el interés o el miedo. La libertad deja entonces de ser un vínculo compartido para transformarse en el escenario de negociación entre egoísmos contrapuestos.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"democracia-soberanía-y-estado\"\u003eDemocracia, soberanía y Estado\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003ePara Juan Manuel de Prada, todas las patologías que afloran en las democracias liberales, como son los gobernantes mediocres y corruptos, \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003elas oligarquías de partidos y sus intereses espurios o la supeditación del bienestar general a lobbies financieros y plutocráticos\u003c/a\u003e no son el núcleo del problema, sino que son consecuencias, porque la cuestión decisiva, el origen de todos ellos, es anterior, y concierne a los presupuestos filosóficos sobre los que descansa la legitimidad de la política moderna. Por ello debemos preguntarnos sobre el origen de la legitimidad del poder, sobre la equidad y justicia de las leyes o del papel de las mayorías, del sufragio universal, y en las respuestas que el orden liberal proporciona se encuentra la dimensión de las mayores inversiones intelectuales de la historia del Occidente moderno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este punto Prada se alinea sin vacilación alguna con la tradición doctrinal que hunde sus raíces en el pensamiento clásico y cristiano. La autoridad política nunca ha sido considerada como una realidad autosuficiente en sí misma. Desde \u003cstrong\u003eAristóteles\u003c/strong\u003e a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/tomas-de-aquino/\" class=\"link-autor\" title=\"Santo Tomás de Aquino\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eSanto Tomás de Aquino\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9438\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/100910150\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX933930\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, pasando por toda la reflexión medieval sobre el poder, el gobernante no era el creador del orden, sino su custodio. La comunidad política existía para hacer posible la vida buena, no para producir arbitrariamente los criterios de esa buena vida. El poder se concebía como ministerio antes que como soberanía absoluta, e incluso allí donde la participación del pueblo en el gobierno se ejercía a través de los parlamentos, jamás se suponía que la comunidad pudiera modificar a voluntad la naturaleza de la justicia. Existía un orden moral que precedía al orden político, y precisamente por ello, era posible juzgar moralmente las leyes, las decisiones de los gobernantes e incluso la legitimidad de determinadas formas de gobierno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa ruptura de la modernidad —asevera Prada— consiste en haber desplazado la fuente de legitimidad desde ese orden objetivo preexistente hacia la voluntad humana. El liberalismo político, heredero directo de la filosofía contractualista, transforma el origen del poder en un acto de autodeterminación colectiva. La soberanía deja de residir en un orden de justicia que trasciende a gobernantes y gobernados, para instalarse en la voluntad del cuerpo político. El pueblo ya no reconoce una ley superior a sí mismo; se convierte él mismo en fuente de ley. Esta transformación, que suele presentarse como la culminación de la emancipación política, constituye para nuestro autor una auténtica revolución teológica. No cambia solo el modo de elegir a los gobernantes, sino que transforma la misma lógica del poder y allí donde antes había que someterse a la verdad, \u003ca href=\"/posts/sacralidad-honor-politica/\"\u003eahora esta última es la que empieza a depender de la política\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSi la legitimidad emana exclusivamente de la voluntad mayoritaria, desaparece cualquier criterio estable desde el que se pueda juzgar el contenido de las decisiones democráticas.  Lo justo, considerado en su realidad intrínseca y objetiva, deja de corresponder al orden de las cosas para convertirse en aquello que una mayoría decide considerar justo en un momento determinado. La ley deja de descubrir una realidad moral previa para empezar a fabricarla artificialmente, y desde la tiranía del sufragio universal, de donde deriva la sustitución progresiva del derecho natural por el positivismo jurídico. La legitimidad termina cediendo ante la legalidad, y lo permitido sustituye a lo bueno. Lo aprobado por el parlamento adquiere una autoridad que no admite apelación alguna frente a ningún principio superior.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLas preocupaciones de Prada en este terreno se dejan entrever a través de la idea a partir de la cual las democracias liberales contemporáneas \u003ca href=\"https://www.abc.es/sociedad/paises-bajos-concede-eutanasia-joven-anos-depresion-20240517173031-nt.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003emodifican aspectos fundamentales de la vida humana sin experimentar conflicto alguno con su propia conciencia moral\u003c/a\u003e. El mejor ejemplo lo tenemos a través del desplazamiento brutal de la ventana de Overton desde los años 90 a esta parte, periodo en el que el aborto —en etapas de gestación bastante avanzadas—, la eutanasia, la manipulación genética o la redefinición del sexo en aspectos jurídico-legales y biológicos han experimentado cambios impensables, \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003ellegando a situaciones especialmente aberrantes\u003c/a\u003e. Cuestiones que durante milenios habían sido comprendidas y valoradas de otra manera dejan de tener relevancia, mientras que no se han demostrado racionalmente como erróneas, sino que, simplemente, la «voluntad democrática» se considera soberana y competente para redefinir la misma realidad. De este modo la democracia liberal termina por atribuirse, en sus procedimientos de decisión colectiva, unas competencias ontológicas que jamás habían pertenecido a la política. Allí donde la tradición distinguía entre el Ser y la ley, la modernidad política pretende que la ley determine el propio ser de las cosas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo se trata de criticar los mecanismos electorales, hay que ir más allá, como ya hemos visto con anterioridad. De hecho, Prada no se conforma con respuestas parciales ni con soluciones contingentes, y es que la democracia, que proclama que el pueblo gobierna, con la creciente complejidad de sus estructuras económicas, financieras, tecnológicas y burocráticas, reduce cada vez más el ámbito de las decisiones sometidas al control ciudadano. Las cuestiones verdaderamente decisivas escapan a la participación colectiva para trasladarse a un entramado de poderes económico-financieros y tecnocráticos transnacionales, que obviamente operan al margen de los intereses ciudadanos. Y aquí volvemos a la paradoja ya mencionada, de una retórica que afirma la soberanía popular, y la «voluntad del pueblo» cuando su capacidad para cambiar el rumbo de la comunidad política es prácticamente nulo. Los programas electorales y las elecciones se revelan incompatibles con las exigencias de los mercados financieros e instituciones supranacionales. Al final la soberanía popular es un principio que prevalece solo a nivel retórico mientras la soberanía efectiva se desplaza hacia los centros de poder invisibles al ciudadano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl Estado, por su parte, que en el mundo tradicional era concebido como una instancia limitada, tanto por la ley moral como por la existencia de multitud de cuerpos intermedios (familias, municipios, gremios, asociaciones o comunidades religiosas), que articulaban la vida social y protegían a la persona frente a cualquier concentración excesiva de autoridad, conoce ahora una resignificación de su poder. La autoridad moderna ha destruido progresivamente estas mediaciones, que han sustituido esa realidad orgánica de partes complementarias y equilibradas por el individuo enfrentado al Estado, sin el peso de esas comunidades que podían ejercer como parapeto de amortiguación frente a cualquier exceso. De todos modos, Prada rechaza la oposición simple entre liberalismo y estatismo. Ambos aparecen en los manuales del liberalismo clásico como doctrinas antagónicas, pero nuestro autor sugiere que hay una relación mucho más estrecha de la que suele admitirse. Si bien es cierto que el liberalismo necesita de individuos desvinculados de comunidades fuertes para convertirlos en agentes plenamente disponibles para el mercado, el Estado moderno también necesita de esos mismos individuos aislados para ampliar indefinidamente su capacidad reguladora. Estado y Mercado se convierten en elementos complementarios de un mismo proceso de disolución de la sociedad orgánica.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-tradición-vista-desde-el-siglo-xxi\"\u003eLa Tradición vista desde el siglo XXI\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eNo podemos tocar otros temas del pensamiento de Juan Manuel de Prada por una simple razón de espacio, porque la extensión de nuestro artículo terminaría por ser excesivo. No obstante, a modo de recapitulación, y si debemos establecer un criterio definitorio del pensamiento de Prada sería el de pensador contrarrevolucionario católico, con todos los matices que podamos hacer, prescindiendo de cualquier connotación «conservadora» o «tradicionalista» en un sentido estricto sin más, recurriendo a las habituales coordenadas ideológicas asociadas a tal «etiqueta». Podríamos hablar de \u003ca href=\"/posts/la-sociedad-tradicional-y-sus-enemigos/\"\u003eun tradicionalismo adaptado al siglo XXI\u003c/a\u003e, que se esfuerza por no conformarse con lo que otros autores precedentes ya dijeron, sino que hay un esfuerzo hermenéutico para reinterpretar sus categorías frente a los nuevos retos que plantea la posmodernidad. Esto significa que, por ejemplo, no se trata tanto de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/fernandez-una-revision-critica-de-la/\" class=\"link-abstract\" title=\"Una revisión crítica de la Revolución Francesa\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eoponerse a la Revolución Francesa como hecho histórico\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e, sino de posicionarse contra el proceso intelectual y antropológico que ella simboliza, y que continúa desplegándose en el presente a través de fenómenos culturales asociados al liberalismo, y que se reflejan \u003ca href=\"/posts/mito-contracultura/\"\u003edesde los años de la Contracultura\u003c/a\u003e con la denominada «revolución sexual» o las «ideologías de género» y la tecnocracia o el transhumanismo en las etapas más recientes. Fenómenos que profundizan en el abismo de deshumanización y destrucción del Ser de nuestros días.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003eEl horizonte de la metafísica\u003c/a\u003e, que sirve de fundamento para la constitución de un principio ontológico-antropológico, a partir de la idea de la naturaleza humana, determina todos los ámbitos de la existencia del hombre a nivel organizativo, en el plano social, político o en el conjunto de valores y principios que lo caracteriza, esta es una premisa irrenunciable en el pensamiento de Juan Manuel de Prada. Esta preocupación por la crisis espiritual y civilizatoria que atraviesa el mundo de nuestros días, su conciencia de la decadencia que este proceso produce, y las propias fuentes del catolicismo contrarrevolucionario que son coherentes con su pensamiento, y que ya hemos mencionado y desarrollado, comparten una intuición fundamental: las instituciones no crean la civilización, sino que la expresan. Una civilización se define por su fundamento metafísico —es necesario insistir en ello— convertido en el molde y la matriz de todas sus creaciones, esto en el caso de que hablemos de una civilización que represente verdaderamente al Ser, que proyecte una imagen verdadera del hombre, en acuerdo con un orden trascendente que sea un reflejo de la realidad divina.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLeonardo Castellani, escritor y sacerdote tradicionalista oriundo de Argentina, también ha contribuido decisivamente a la edificación de la arquitectura sobre la que descansa buena parte de las interpretaciones de Prada en torno a la modernidad. Castellani fue, probablemente el gran heredero hispanoamericano de Donoso Cortés durante el siglo XX. Su gran contribución consistió en devolver a la política su dimensión teológica frente a una modernidad que pretendía explicar el devenir histórico merced a variables económicas, sociológicas y, en general, materiales. Para el sacerdote argentino toda política descansaba sobre una determinada teología, que una vez destruida con la desaparición de la idea de Dios del horizonte humano, tiende a sustituir esta realidad trascendente por falsos ídolos como el Estado, la humanidad o el progreso.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLos grandes ejes de la cosmovisión castellanista: la primacía de la verdad sobre la opinión, la subordinación de lo político a la metafísica, la crítica al liberalismo, la denuncia de la decadencia espiritual de Occidente, la oposición entre autoridad y poder, la crítica a la burocratización eclesiástica, la interpretación providencial de la historia y una dimensión escatológica atraviesa todos sus análisis. El trasfondo intelectual de todos estos temas lo vemos recogido, adaptado y desarrollado en el pensamiento de Juan Manuel de Prada. La perspectiva ontológica y teológica de Castellani se deja ver en las críticas al liberalismo que hemos comentado a lo largo del texto, y la insistencia, que viene del sacerdote argentino, de la idea de que la decadencia no nace de unas malas instituciones, sino del oscurecimiento de la inteligencia humana respecto a la verdad. La importancia de una filosofía política inspirada en los principios tomistas, y la importancia que otorga a la inteligencia frente a la voluntad en el ejercicio del buen gobierno. Y especialmente la idea de que la autoridad no es una cuestión de poder, sino de verdad. Un régimen puede monopolizar toda la fuerza del Estado, y pese a ello carecer de autoridad. La autoridad se vertebra en la medida que el poder se subordina a través de una cadena jerárquica a la inteligencia y la verdad. La inversión de esta cadena constituye para Castellani la definición misma de la modernidad: un mundo donde gobierna la fuerza bruta, la propaganda y el dinero mientras la inteligencia queda relegada a mero instrumento técnico.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn definitiva, Juan Manuel de Prada, al que hemos insertado, al menos en sus fuentes doctrinales, en el pensamiento católico y contrarrevolucionario, mediante un discurso actualizado y plenamente adaptado a los tiempos actuales, rechaza encuadrarse con toda forma de conservadurismo liberal, así como con otras corrientes «populistas» contemporáneas, cuyas críticas rara vez alcanzan el fundamento metafísico en el que insiste en colocar el núcleo de toda crítica y discusión. Su posición consiste en intentar restaurar una visión premoderna sobre el hombre sin renunciar por ello a comprender los problemas específicos del mundo contemporáneo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn definitiva, el pensamiento de Juan Manuel de Prada podría definirse como un intento de reconstruir la crítica católica de la modernidad desde una perspectiva metapolítica. Su originalidad reside en haber mostrado una enorme capacidad explicativa para trasladar las categorías del pensamiento contrarrevolucionario, fundamentalmente decimonónico, al mundo del siglo XXI. La capacidad para mostrar que el Occidente moderno sufre una crisis espiritual, que trasciende todas las explicaciones y variables de la ciencia política o la sociología actual, y nos obliga a recurrir nuevamente a una vieja y elemental pregunta que ya formularon los citados Leonardo Castellani y Donoso Cortés: \u003cstrong\u003e«¿Qué es el hombre?»\u003c/strong\u003e.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-10-02T05:54:52+02:00","date_published":"2026-07-26T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/prada-pensador-tradicionalista-r78/","summary":"Solo hemos mencionado en una ocasión al gran Juan Manuel de Prada (1970) en los artículos de nuestro blog, concretamente en el texto dedicado a Fiodor Dostoievsky, en relación al concepto de «inactual», asimilado a «raro», y en última instancia como sinónimo de ir a contracorriente, de mostrarse …","tags":["Régimen 1978","España","Tradicionalismo Católico","Metafísica","Crítica A La Modernidad"],"title":"Juan Manuel de Prada, un pensador tradicionalista frente al R78","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/prada-pensador-tradicionalista-r78/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eNos complace anunciar a nuestros fans y seguidores la publicación de \u003cem\u003eMetafísica del credo\u003c/em\u003e, el tercer título de nuestra colección, \u003cem\u003eBiblioteca Sapientiae\u003c/em\u003e, en colaboración con los también autores de la presente obra \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/bruno-berard/\" class=\"link-autor\" title=\"Bruno Bérard\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eBruno Bérard\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q113795119\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/27325597\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/aldo-la-fata/\" class=\"link-autor\" title=\"Aldo La Fata\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAldo La Fata\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/14163408922000092256\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, además de la figura de «\u003cstrong\u003eun monje amigo\u003c/strong\u003e», que ha preferido mantenerse en el anonimato por ciertos compromisos religiosos y existenciales que ha asumido. Tras los títulos \u003cem\u003e\u003ca href=\"/posts/presentacion-esoterismo-berard-lafata/\"\u003e¿Qué es el esoterismo? Entre verdades y falsificaciones\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e, seguido de  \u003cem\u003e\u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003e¿Qué es la metafísica? Entrevista con Bruno Bérard\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e, en esta ocasión, con \u003cem\u003eMetafísica del credo\u003c/em\u003e, nos adentramos en el conjunto de la experiencia simbólica y sapiencial que conforma la vivencia cristiana, donde los diferentes autores encarnan una perspectiva de comprensión y acercamiento al fenómeno desde un nivel diferente, contribuyendo a la arquitectura intelectual y espiritual de conjunto que entraña una gran complejidad.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"los-autores\"\u003eLos autores\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEmpezaremos por destacar a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/johannes-hoff/\" class=\"link-autor\" title=\"Johannes Hoff\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJohannes Hoff\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q128069797\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/13145542341596640671\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, profesor alemán especializado en teología católica, con una brillante y amplia trayectoria labrada en diferentes universidades británicas y dentro del ámbito académico y universitario germano, que es el autor del \u003cem\u003ePrefacio\u003c/em\u003e y el \u003cem\u003ePostfacio\u003c/em\u003e. En el primero de los escritos no se limita a una mera presentación de la obra, sino que construye todo un horizonte intelectual y espiritual que nos servirá de marco y enfoque general a la obra, nos marcará las pautas del desarrollo de su lectura. Uno de los elementos más destacables de su escrito es la crítica contra la reducción moderna de la teología a una disciplina académica neutralizada, como pueda serlo cualquier otra rama del saber o una «ciencia» estándar, en lo que viene implícita una reivindicación de la metafísica cristiana entendida como una forma de conocimiento. Esta crítica trasciende también la dimensión de la propia teología, para lanzar una crítica hacia la burocratización del saber y de la universidad moderna. En cualquier caso, Hoff es perfectamente consciente de que la cuestión trasciende el problema técnico, metodológico o institucional para ubicarse en un contexto más amplio y profundo de crisis espiritual y de la propia inteligencia. La inteligencia moderna ya no sabe mirar el ser como el portador de un sentido trascendente y superior. De ahí que la teología contemporánea haya perdido todo el impulso que daba forma a la antigua tradición doctrinal, y con ello la disposición interior que permitía participar en lo sagrado. Toda esa apertura hacia el misterio, se ha visto sacrificada precisamente por la voluntad de convertir a la teología en «una ciencia más», subsumida en el racionalismo liberal y el academicismo que reduce la fe a objeto de estudio. En este contexto, la modernidad ha contribuido de manera decisiva a la sustitución del mundo contemplativo por un paradigma constructivista, de algo recibido y contemplado a algo fabricado, gestionado e interpretado funcionalmente. En definitiva, es un escrito que nos adentra de lleno en una de las críticas que subyacen e impregnan la totalidad del libro, que no es otra que la culminación lógica de una civilización en la que triunfa el transhumanismo (con todas sus connotaciones deshumanizadoras), en detrimento del olvido de la dimensión sagrada del ser.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eComo ya hemos dicho al inicio, los tres autores de la obra convergen en diferentes capas interpretativas, que son plenamente complementarias. Y así tenemos a \u003cstrong\u003eBruno Bérard\u003c/strong\u003e, que nos ofrece el marco teológico y de legitimación intelectual dentro del ámbito académico contemporáneo. Nos aporta un horizonte de comprensión en la lectura del Credo, pero lo hace desde unos parámetros muy diferentes a los aportados por la teología universitaria actual, desde una sensibilidad crítica hacia los reduccionismos religiosos propios de la modernidad, especialmente aquellos que tienden a disolver la inteligencia en mera relación estadística de datos, de computación, dentro de esas dinámicas ya criticadas por Hoff en torno al paradigma constructivista que nos ha sido impuesto. Bérard parte de la convicción de que el cristianismo posee una estructura metafísica coherente, que puede ser explicada sin traicionarse, sin agotarse en aporías, siempre que se respeten sus niveles simbólicos. De ahí que su forma de aproximarse al Credo no sea la de un exégeta bíblico ni la de un teólogo estrictamente dogmático, más bien encontramos una lectura que obedece a una confesión de fe, a la expresión condensada de una visión del Ser. La contribución de Bérard nos permite adentrarnos en la materia religiosa desde un lenguaje accesible pero rigurosamente pensado en la vía de un itinerario intelectual. La relación entre lo visible y lo invisible, entre lo creado y lo increado, entre la inteligencia humana y el principio trascendente quedan perfectamente trazadas a través de una comprensión profunda y una extraordinaria capacidad hermenéutica de síntesis, la cual proporciona al conjunto una auténtica columna vertebral y conceptual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el caso de \u003cstrong\u003eAldo La Fata\u003c/strong\u003e encontramos otro aporte decisivo a través de la introducción de otro nivel de sensibilidad. Su contribución atiende a un plano interpretativo y simbólico, con una clara preocupación por evitar tanto la reducción racionalista al dogma como una lectura puramente exotérica. Hay en él una preocupación constante por la continuidad viva de la tradición cristiana entendida como transmisión de una sabiduría, la cual no se debe considerar únicamente como parte de un depósito doctrinal a implementar. En este sentido, su función dentro del libro es abrir el texto hacia una lectura más profunda de los símbolos del Credo, mostrando, en consecuencia, que éstos no agotan su sentido en una mera formulación conceptual, reducida a parámetros puramente racionales, sino que remiten a niveles de comprensión que requieren una transformación del sujeto que los contempla, y ahí reside precisamente su naturaleza esotérica. La Fata, sin romper con la ortodoxia en ningún momento, empuja la interpretación hacia una zona donde la teología, el simbolismo y la experiencia interior alcanzan su unidad orgánica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNuestro cuarto autor, «\u003cstrong\u003eel monje amigo\u003c/strong\u003e» ortodoxo, introduce una dimensión completamente diferente, sin la cual el libro perdería parte de su equilibrio interno. Su contribución tiene un poderoso sentido testimonial, el que actúa desde la tradición vivida, la teología encarnada en la oración y la liturgia, es decir, el nivel en el que el Credo deja de ser una reflexión y la exposición de la materia que lo componen para transformarse en un acto espiritual. Su perspectiva, la que caracteriza al monacato ortodoxo, desplaza el centro de gravedad desde la construcción conceptual hacia la experiencia contemplativa del misterio. Es el aporte esencial que actúa a modo de «correctivo» frente a cualquier intento o derivación ulterior que pueda convertir la metafísica del Credo en un sistema cerrado de ideas. Es la expresión de lo espiritual vivido, mucho más allá de toda conceptualización.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFruto de esta combinación de perspectivas, de niveles y sensibilidades, de la interacción de todos ellos, se forja el contenido de esta obra, que desde diferentes frentes nos proporciona una arquitectura filosófica, la dimensión simbólica y tradicional y un horizonte contemplativo que convierte \u003cem\u003eLa metafísica del Credo\u003c/em\u003e en algo más que un texto doctrinal y teológico, para ofrecernos una experiencia completa, espiritual y metafísica, que sólo puede ser abordada adecuadamente desde la tensión de los diferentes niveles de comprensión.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-fe-una-evidencia-metafísica\"\u003eLa fe: una evidencia metafísica\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eMetafísica del Credo\u003c/em\u003e nos propone desde el inicio una restauración intelectual del significado originario de la fe cristiana frente a las deformaciones psicológicas, racionalistas y subjetivistas introducidas por el pensamiento moderno. Más allá de una reflexión teológica convencional, se adentra en una operación mucho más profunda, y no es otra que reconstruir la fe como una categoría ontológica y metafísica vinculada directamente con la propia estructura de conocimiento, del ser y la evidencia intelectual. Dentro de este propósito los autores nos trazan \u003ca href=\"/posts/en-el-mar-de-la-nada-curzio-nitoglia/\"\u003euna genealogía que une a \u003cstrong\u003eAristóteles\u003c/strong\u003e con \u003cstrong\u003eClemente de Alejandría\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, estableciendo una relación de continuidad entre la intuición intelectual griega y la experiencia espiritual cristiana. Esta operación es fundamental porque desplaza completamente la comprensión moderna de la «fe» como el resultado de una «opinión», «sentimiento» o «creencia irracional» para devolverla a su ámbito original, el de la certeza inmediata y la aprehensión directa de lo real.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl punto de partida es aristotélico, y de hecho el texto recuerda que en los «Segundos analíticos» Aristóteles afirma que toda ciencia parte necesariamente de un conocimiento previo. La demostración científica no puede prolongarse hasta el infinito, sino que debe existir un fundamento demostrable, a partir del cual el pensamiento discursivo pueda desplegarse. En consecuencia, el conocimiento racional depende siempre de una intuición originaria, de una captación inmediata de principios que no son demostrables porque precisamente constituyen la condición de posibilidad de toda demostración ulterior. Aristóteles denomina a esta facultad como \u003cem\u003enoûs\u003c/em\u003e, es decir, intelecto intuitivo. Se trata de una precisión de importancia capital, ya que implica una subordinación estructural de la razón discursiva respecto a una forma superior de conocimiento que la precede y la fundamenta.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBajo esta premisa comienza la gran inversión de la obra respecto al paradigma moderno. La modernidad ha identificado el conocimiento verdadero con el razonamiento analítico, la verificación empírica y la demostración lógica, relegando el papel de la intuición intelectual al ámbito de lo subjetivo e irracional. Sin embargo, el texto muestra que la propia ciencia aristotélica se funda sobre algo que no puede demostrarse científicamente: la captación inmediata de principios. El racionalismo moderno aparece así atrapado en una contradicción constitutiva, porque pretende justificar racionalmente lo que hace posible la racionalidad. Siendo más precisos, podemos decir que toda razón descansa sobre un acto previo que no es racional-discursivo, sino intelectual-intuitivo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eClemente de Alejandría representa ese vector que nos permite trasladar este esquema epistemológico al Cristianismo. Este realiza un acto de gran significación, que consiste en sustituir los «Principios» aristotélicos por Dios mismo como Principio absoluto del universo. Lo decisivo aquí no es solo la identificación teológica, sino la reinterpretación de la fe cristiana como fundamento ontológico de la realidad. La fe ya no aparece como una adhesión ciega a dogmas externos, sino como intuición espiritual del Principio. El cristiano no «cree» porque carezca de pruebas, sino que cree porque participa de una evidencia superior a la argumentación discursiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta concepción, tal y como la hemos expuesto, destruye de raíz toda lectura moderna de la fe como una especie de refugio psicológico de la debilidad humana. En \u003cem\u003eMetafísica del Credo\u003c/em\u003e se rompe abiertamente con la falsa dicotomía entre fe y conocimiento como dos elementos que viven en un antagonismo permanente, sino que la fe sería la culminación del propio conocimiento. La razón discursiva representa las cosas, las toca directamente. Esta es una de las tesis centrales del libro, la distinción entre razón e intelecto. La razón actúa analíticamente, fragmenta, compara y deduce; el intelecto completa unitariamente y capta lo real en su simplicidad esencial. La fe pertenece a este segundo orden, al intelectivo, por eso puede afirmarse que es simultáneamente principio y culminación del conocimiento.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLas consecuencias que nos conducen a los principios enunciados por Aristóteles nos remiten a algo con un alcance metapolítico y de civilización que trasciende la dimensión puramente teológica, ya que está cuestionando el modelo epistemológico de la modernidad occidental, desde \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/rene-descartes/\" class=\"link-autor\" title=\"René Descartes\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eDescartes\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9191\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/41838958\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX990358\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e hasta \u003ca href=\"/posts/filosofia-vico-chiocchetti/\"\u003eel positivismo contemporáneo\u003c/a\u003e. A lo largo de todo este periodo la civilización moderna ha estado dominada y absolutizada por el pensamiento discursivo, olvidando otras formas superiores de intuición intelectual. Por ese motivo se han generado toda suerte de falsos antagonismos, y la realidad ha quedado reducida a un plano contingente en la que se identifica con los estrechos horizontes de lo que puede ser calculado, cuantificado y demostrado empíricamente. En este contexto la restauración de la fe como evidencia intelectual constituye una crítica radical del paradigma moderno de conocimiento.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero hay un matiz esencial, y es, siguiendo a Clemente, que «la fe es la gracia». Esto impide interpretar la intuición intelectual en términos puramente naturalistas o racionalistas. El conocimiento metafísico no es una conquista autónoma del individuo, más bien se trata de una apertura posibilitada por una intervención superior. Aquí se revela una tensión fundamental entre la tradición clásica griega y el Cristianismo: mientras que Aristóteles concibe el intelecto intuitivo como una facultad natural del hombre, el Cristianismo subraya la insuficiencia ontológica de la condición humana caída. La evidencia metafísica no depende únicamente de una capacidad intelectual, sino de una verdadera transformación espiritual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs por estos motivos que no podemos reducir al Cristianismo a una mera filosofía. La verdad cristiana no es una simple conclusión lógica derivada de premisas racionales; implica una participación existencial en la realidad divina. Por este motivo nuestros autores insisten en que las doctrinas cristianas son «demostraciones» únicamente en sentido secundario. El núcleo originario permanece siempre más allá del discurso. El dogma no produce la verdad, se limita a expresarla simbólicamente, porque lo principal es la experiencia de la evidencia espiritual, a la que sigue, ya después, la formulación doctrinal.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa fe aparece entonces como una experiencia contemplativa. El cristiano, tras aceptar inicialmente la realidad divina, profundiza a través de las Escrituras y la doctrina hasta alcanzar momentos de percepción inmediata de la verdad. En esos momentos, la investigación racional se suspende y emerge la experiencia desnuda y directa de lo real. De modo que la contemplación no es, en absoluto, una evasión mística desligada del conocimiento, sino su consumación suprema.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa modernidad ha destruido la dimensión contemplativa de la existencia. El hombre moderno ya no es capaz de contemplar desde la intuición, y en su lugar analiza los objetos de la realidad desde los fríos y distantes instrumentos que les proporciona la razón discursiva. De este modo ya no participa interiormente de la verdad, sino que la objetiviza exteriormente, tal y como acabamos de comentar. El resultado es \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003euna hipertrofia de la racionalidad instrumental\u003c/a\u003e acompañada de un empobrecimiento espiritual. La fe se concibe como un sentimiento subjetivo o una forma de moralismo, perdiendo toda la dimensión ontológica y espiritual que posee de manera intrínseca.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs particularmente significativa la distinción entre «fe común» y «fe perfecta» que realiza Clemente de Alejandría introduciendo una jerarquía espiritual que rompe con el igualitarismo religioso moderno. No todos pueden participar de la verdad de la misma manera. La complejidad de la propia experiencia espiritual, y su profundización gradual, que conduce finalmente a un contacto con lo sagrado en su sentido eminente, como forma superior de conocimiento contemplativo. Es el sentido propio de \u003ca href=\"/posts/eremitas-las-ensenanzas-misticas-de-los/\"\u003elas tradiciones iniciáticas, especialmente de las grandes corrientes místicas vinculadas al Cristianismo\u003c/a\u003e. Su sentido fundamental radica en que la verdad no se puede poseer exteriormente, sino que se interioriza progresivamente hasta transformarse en experiencia directa.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn definitiva, \u003cem\u003eMetafísica del Credo\u003c/em\u003e  nos propone una restauración de la inteligencia contemplativa frente al dominio moderno de la racionalidad analítica. La fe deja de ser interpretada como un residuo precrítico o una burda superstición subjetiva para convertirse en una forma suprema de conocimiento, como un anclaje metafísico en una realidad superior y estable. No se niega que la razón discursiva tenga un papel legítimo, pero siempre subordinado, de tal manera que organiza, desarrolla y expone aquello que el intelecto ha contemplado antes, en origen. \u003ca href=\"/posts/sentido-orientacion-religio-schuon/\"\u003eComo ya hemos explicado en otros escritos\u003c/a\u003e, cuando la razón trata de emanciparse completamente del intelecto y convertirse en hegemónica y absoluta, degenera en un racionalismo abstracto y termina destruyendo el verdadero conocimiento.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"intelecto-contemplación-y-modernidad-racionalista\"\u003eIntelecto, contemplación y modernidad racionalista\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLo fundamental de todo lo que hemos desarrollado hasta el momento evidencia que \u003cem\u003eMetafísica del Credo\u003c/em\u003e nos ofrece una profundidad mucho mayor de lo que podamos imaginar, porque no sólo redefine la naturaleza de la fe cristiana, sino toda la antropología espiritual y una teoría del conocimiento radicalmente incompatible con las interpretaciones y visiones modernas del fenómeno religioso cristiano. Esta obra nos ofrece una realidad que actúa sobre tres niveles diferenciados: epistemológico, metafísico y civilizatorio. A nivel epistemológico, el libro plantea una crítica profunda de la concepción moderna del conocimiento, como ya hemos expuesto en el apartado anterior, reduciendo el acto de conocer a un procedimiento analítico, técnico o funcional, con la consecuente pérdida de la dimensión contemplativa e intuitiva de la inteligencia. Por eso el Credo no puede leerse sólo como un conjunto de proposiciones doctrinales que deban aceptarse racionalmente, sino como una forma de acceso al Ser, desde la participación interior en una verdad que transforma al sujeto. La idea de un sujeto autónomo, neutro y autosuficiente que elige entre la opción de creer o no es un contrasentido moderno, dado que ya existe un conocimiento humano que se encuentra sostenido por formas previas de confianza, de símbolos y de \u003ca href=\"/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/\"\u003eparticipación en una tradición viva\u003c/a\u003e. De ahí la importancia de la liturgia, el culto o la dimensión simbólica del lenguaje dogmático. Lo volvemos a repetir, el verdadero conocimiento exige una transformación interior del sujeto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el plano metafísico, el libro desarrolla una visión jerárquica y simbólica del ser. El Credo aparece como una expresión condensada de la estructura misma de la realidad. Todos los elementos que se van desentrañando a lo largo de los diferentes capítulos, tales como la Creación, la Encarnación, la Trinidad, la resurrección o la comunión de los santos son vistas como manifestaciones de una arquitectura metafísica del cosmos. La influencia de la patrística y el neoplatonismo impregnan y atraviesan la obra por completo, algo evidente a través de las referencias a \u003cstrong\u003eMáximo el Confesor\u003c/strong\u003e y la tradición oriental. El mundo no es una suma de objetos materiales autónomos, sino una realidad demanda de lo divino, en el que se enmarca este cosmos simbólico en el que cada nivel remite a otro superior. La creación posee un carácter teofánico: manifiesta algo de Dios sin confundirse con él.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa figura del hombre bajo esta dimensión ocupa un lugar central, como parte de un microcosmos y mediador desde una dimensión colectiva. Se alude a lo largo de la obra a la figura del «sacerdote cósmico», que resume a la perfección esta concepción. El hombre está llamado a recapitular el acto de la creación y disolverla contemplativamente a su principio. Hay una finalidad evidentemente ontológica: la deificación. \u003ca href=\"/posts/presentacion-ascesis-mordini/\"\u003eEl Cristianismo se articula como una vía de restauración y transfiguración del Ser\u003c/a\u003e. Y en este contexto, como no puede ser de otra manera, la encarnación adquiere una importancia vital. No solamente es un acontecimiento clave en el contexto histórico-salvífico, sino que es el centro metafísico que marca la reconciliación entre lo visible y lo invisible, entre materia y espíritu, entre tiempo y eternidad. El Credo adquiere entonces toda su dimensión en la expresión verbal de una ontología sagrada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFinalmente, en el plano civilizatorio, el libro sostiene que toda civilización nace de u\u003ca href=\"/posts/metafisica-politica-evola-guenon/\"\u003ena determinada visión metafísica y de una forma de conocimiento concreta\u003c/a\u003e. En este terreno es donde se concibe el gran capítulo de la crisis espiritual del mundo moderno, más allá de cualquier aspecto contingente con el que podamos caracterizar esta era. Es la destrucción total de \u003ca href=\"/posts/experiencia-sagrado/\"\u003ela esfera de lo sagrado y su comprensión\u003c/a\u003e, relegando toda dimensión simbólica y sacramental del mundo a una materia manipulable mediante el uso de la técnica, que hegemoniza todo principio a partir del cual se articula la propia realidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe ahí que con \u003cem\u003eMetafísica del Credo\u003c/em\u003e se proponga una recuperación de la tradición sapiencial del Cristianismo como fundamento a una posible reconstrucción cultural y espiritual del mundo moderno, mucho más allá de cualquier pretensión político-ideológica o simulacro vacío. La clave está en la restauración de las condiciones espirituales que hicieron posible una civilización orientada hacia la trascendencia, y que se caracterizaron por una liturgia, un simbolismo, una unidad del saber y la integración entre contemplación, cultura y existencia, que tuvo su máxima expresión, más pura y lograda, \u003ca href=\"/posts/resena-de-chartres-y-el-nacimiento-de/\"\u003een el Medievo Crstiano Europeo\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLos tres niveles evidenciados están conectados, de manera ineludible, y nos aportan esa idea de jerarquía y unidad orgánica de los \u003ca href=\"/posts/dostoyevski-modernidad-nihilismo/\"\u003eque en términos espirituales adolece la humanidad moderna\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-antropología-metafísica-cristiana-y-tradicional\"\u003eUna antropología metafísica cristiana y tradicional\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eCon lo cual, uno de los cimientos más importantes que asienta la lectura de \u003cem\u003eMetafísica del Credo\u003c/em\u003e es la restauración de una determinada comprensión del ser humano bajo el horizonte espiritual de las civilizaciones tradicionales. No se trata de la fe, de la creencia, como una experiencia individual y «libre», sino que ahonda en un significado orientado hacia la unidad de conocimiento, existencia y participación en la realidad. La fe como categoría ontológica frente a toda forma de interpretación psicológica o moral.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNos encontramos ante la oposición moderna entre fe y conocimiento, que, como se evidencia a lo largo del libro, responde a un falso antagonismo, a una construcción tardía nacida del racionalismo y el subjetivismo moderno. Para la conciencia tradicional la fe encarnaba una forma superior de conocimiento. El problema moderno dentro de este terreno consiste en haber reducido el conocimiento al ámbito de la objetivación racional y empírica, expulsando toda forma de intuición metafísica del dominio de la Verdad. El resultado de este proceso ha provocado una escisión especialmente destructiva en la relación entre inteligencia y espiritualidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero aquí, en este apartado, lo fundamental nos remite a una concepción antropológica, la cual constituye uno de los núcleos más profundos de la obra. Trascendiendo toda forma puramente filosófica, moral o psicológica nos aparece configurada una antropología metafísica constituida por fuentes como el \u003cstrong\u003eCredo niceno-constantinopolitano\u003c/strong\u003e, la luz aportada por los \u003cstrong\u003ePadres de la Iglesia\u003c/strong\u003e, de San Máximo el Confesor, de \u003cstrong\u003eSan Buenaventura\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003eOrígenes\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003eSan Ireneo\u003c/strong\u003e y toda la Tradición cristiana derivada. El hombre que nos aparece al amparo de todas estas aportaciones no es un individuo autónomo, tampoco un compuesto biológico, sino la consecuencia de una realidad teándrica, un ser creado para participar de la vida divina.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa idea fundamental que toma como base en la configuración de esta concepción del hombre parte de la afirmación bíblica de que éste ha sido creado «a imagen y semejanza de Dios». Es una concepción que tiene un fundamento radicalmente metafísico, más allá de toda metáfora moral o simple dignidad jurídica. Hay una base ontológica que estructura y constituye esta concepción profunda del hombre. Siguiendo las enseñanzas de San Buenaventura, \u003ca href=\"/posts/dios-alma-meister-eckhart/\"\u003eel hombre es descrito como un espejo en el que resplandece la imagen divina\u003c/a\u003e. La imagen implica siempre referencia: el hombre no se comprende desde sí mismo, sino desde aquello de lo cual es imagen. Su verdad no puede hallarse en recursos individuales y autosuficientes, sino que siempre se encuentra en la remisión constante a su prototipo divino. Esto convierte al hombre en un icono, que como tal se refiere siempre a una realidad superior, remite constantemente a Dios. La existencia humana se convierte así en un símbolo viviente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUno de los aspectos más originales viene constituido por la afirmación de que la propia Trinidad está «plantada» en el hombre. Los autores citan a San Buenaventura para sostener que el ser humano es \u003cem\u003ecapax dei\u003c/em\u003e, «capaz de Dios», y es tal porque lleva inscrita en sí la impronta trinitaria. Esto significa que la vida espiritual no consiste en incorporar algo extraño a nuestra naturaleza, sino en despertar una presencia ya inscrita en ella. Dios no aparece como una realidad exterior que invade al hombre desde fuera, sino que habita en las profundidades de su alma. Por eso el simbolismo del corazón tiene una función central. El corazón no entendido sentimentalmente, sino en su acepción de órgano espiritual. Es el centro del ser, el lugar donde convergen inteligencia, intuición y contemplación. Allí es donde acontece el misterio de la relación entre Dios y el hombre, definiendo así una antropología de la interioridad sagrada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eTomando como referencia a Orígenes, los autores distinguen implícitamente entre el hombre exterior y el hombre interior. La verdadera imagen de Dios no corresponde a los aspectos materiales o psicológicos de la persona, sino al hombre interior, invisible, incorruptible e inmortal. Es una definición decisiva que desplaza el centro de gravedad del ser, del hombre como tal, desde aspectos relacionados con la individualidad empírica, hacia una dimensión espiritual mucho más profunda, redundando en esa concepción metafísica que venimos afirmando. Porque el hombre verdadero trasciende todas las formas de ego, un reflejo de la imagen divina cuya vida espiritual debe plantearse como un proceso de redescubrimiento del propio centro divino.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, es necesario distinguir entre el concepto de imagen y semejanza, pues obedecen a diferentes significados; por un lado la imagen pertenece a la esencia humana y siempre prevalece, mientras que la semejanza está sometida al cambio, y constituye una realidad dinámica que puede incrementarse o reducirse hasta deformarse por completo o restaurarse en todo su esplendor. Todo ello guarda relación con \u003ca href=\"/posts/joseph-de-maistre/\"\u003ela noción de pecado original\u003c/a\u003e, y aunque es cierto que la caída no destruye la imagen divina, sí es cierto que puede oscurecer ese principio de semejanza. El hombre continúa siendo imagen de Dios, pero deja de parecerse plenamente a Él. De modo que la vida cristiana debe comprenderse como una restauración progresiva de la semejanza perdida mediante la Gracia, el bautismo, el cultivo de las virtudes cristianas y la vida sacramental. Todo ello nos dibuja la figura del hombre como una forma divina en origen pero cubierta por diferentes niveles a consecuencia de la caída, una serie de capas que es necesario retirar o desvelar en la búsqueda o consecución de un principio de santidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este contexto no se puede obviar a la figura central de la tradición cristiana, a la figura de Cristo, quien representa un paradigma de la naturaleza humana, mucho más que un simple modelo moral. El Hijo es la «imagen del Dios invisible», respecto al cual el hombre ha sido creado según esa imagen, y por ello puede decirse que el hombre es imagen de la Imagen. Desde esta perspectiva, Cristo no revela únicamente quien es Dios, sino que también revela quién es el hombre. Pues la verdadera naturaleza humana sólo aparece plenamente en Cristo, y la concepción de la antropología cristiana adquiere así su significado último en la Cristología.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY dentro de la concepción cristológica, no podemos obviar \u003ca href=\"/posts/resena-simbolismo-templo-cristiano-jean-hani/\"\u003eun símbolo tan poderoso como el que representa la Cruz\u003c/a\u003e, como una síntesis entre el ascenso y el descenso, entre catábasis y anástasis. \u003ca href=\"/posts/la-cruz-frente-la-modernidad/\"\u003eLa cruz simboliza\u003c/a\u003e tanto el macrocosmos como el microcosmos de la propia estructura de la existencia humana. El eje vertical representa la apertura hacia Dios, hacia la trascendencia y lo absoluto en su máxima expresión, mientras que el eje horizontal nos remite a la existencia en el mundo, en el dominio de lo contingente. El hombre aparece como el punto de convergencia, donde ambos ejes se encuentran, y donde se opera el punto álgido y catártico de la realización humana, en la reconciliación de la dimensión terrestre y celeste.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe modo que el hombre representa ese microcosmos destinado a representar toda la creación, que en su esencia verdadera no existe para sí mismo, adquiriendo su verdadera razón de ser y su significado universal como mediador entre el mundo y Dios. Por eso San Máximo describió al hombre como un «sacerdote cósmico», que devuelve la creación a Dios mediante la contemplación. El hombre como centro del cosmos, porque es el único ser de la Creación capaz de reconocer conscientemente a Dios en todas las cosas. De ahí su misión prístina de reunir la creación dispersa y ofrecerla nuevamente a su Principio.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBajo todos estos principios subyace una doctrina de la deificación, y a tal propósito recordemos la fórmula patrística: «\u003cem\u003eDios se hizo hombre para que el hombre se hiciera Dios\u003c/em\u003e». Obviamente, este principio no entraña en su significado que el hombre se transforme en esencia divina. La imagen utilizada por los Padres de la Iglesia es la del hierro al rojo vivo, que permaneciendo como hierro, participa de las propiedades del fuego. De ahí que se plantee como finalidad de la existencia humana su plena participación del Verbo divino. Y en \u003cem\u003eMetafísica del Credo\u003c/em\u003e los discursos de sus autores convergen inequívocamente en esa dirección.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFinalmente, la obra adopta una formulación cercana a las propuestas de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/henri-de-lubac/\" class=\"link-autor\" title=\"Henri de Lubac\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eHenri de Lubac\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q353956\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/108353544\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1091002\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jean-borella/\" class=\"link-autor\" title=\"Jean Borella\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJean Borella\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3170848\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/7387309\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, que no es otra que la que nos lleva a afirmar que el destino del hombre es «naturalmente sobrenatural». Esto significa que la orientación hacia Dios no es un añadido artificial, sino que está inscrita, como ya hemos señalado, en la misma naturaleza del hombre. Todo ser humano es «capaz de Dios», y está llamado a la contemplación, a la santidad y a la restauración de la semejanza divina. Definitivamente, \u003cem\u003eMetafísica del Credo\u003c/em\u003e contribuye a exponernos la dignificación del hombre, de la condición humana, que propone el Cristianismo en sus principios tradicionales, más allá de las contaminaciones modernas, bajo la imagen de Dios, el templo de la Trinidad, como microcosmos y sacerdote cósmico, así como portador de una vocación sobrenatural, que lo precondiciona en su destino hacia una vía de perfección que se ve reflejada en el concepto de deificación ya expuesto. Una deificación definida bajo unos postulados antagónicos y contrarios a todas las formas de autonomía humana planteadas por el mundo moderno, pues la verdad última se encuentra en el propio reflejo de sí mismo, en la luz de Dios que nos obliga a devolver toda la creación hacia su origen trascendente.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-10-02T05:54:52+02:00","date_published":"2026-07-04T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-metafisica-credo/","summary":" Recomendación Desde 7€ Metafísica del credo Bruno Bérard, Aldo La Fata\nPapel Digital Amazon Ver detalles → Nos complace anunciar a nuestros fans y seguidores la publicación de Metafísica del credo, el tercer título de nuestra colección, Biblioteca Sapientiae, en colaboración con los también autores …","tags":["Metafísica","Cristianismo","Teología","Patrística cristiana","Sagradas Escrituras","Catolicismo","Iglesia Ortodoxa","Misticismo"],"title":"Presentación de «Metafísica del credo», de Bruno Bérard, Aldo La Fata y «un monje amigo»","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-metafisica-credo/"},{"authors":[{"name":"Bruno Bérard","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/bruno-berard/"}],"content_html":"\u003cp\u003eEn este volumen de \u003cem\u003eBiblioteca Sapientiae\u003c/em\u003e, el lector se adentra en un profundo estudio monográfico sobre los grandes misterios de la fe cristiana. Guiados por la luz de la Revelación, dos devotos católicos y un monje ortodoxo —\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/bruno-berard/\" class=\"link-autor\" title=\"Bruno Bérard\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eBruno Bérard\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q113795119\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/27325597\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/aldo-la-fata/\" class=\"link-autor\" title=\"Aldo La Fata\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAldo La Fata\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/14163408922000092256\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y «un monje amigo»— ofrecen una serie de meditaciones que conjugan el rigor teológico con la profundidad espiritual, recorriendo uno a uno los artículos del Credo, fundamento perenne sobre el que descansa toda la doctrina cristiana.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEnmarcada por los esclarecedores textos del prestigioso profesor de teología \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/johannes-hoff/\" class=\"link-autor\" title=\"Johannes Hoff\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eJohannes Hoff\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q128069797\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/13145542341596640671\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, esta obra constituye una invitación a \u003cstrong\u003eredescubrir el Credo\u003c/strong\u003e no como una simple fórmula de fe, sino como un auténtico camino de conocimiento, contemplación y transformación interior. Cada capítulo impulsa al lector a profundizar en las \u003cstrong\u003everdades eternas del cristianismo\u003c/strong\u003e, mostrando su riqueza doctrinal y su inagotable dimensión metafísica y espiritual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLejos de ofrecer respuestas cerradas, este volumen abre un horizonte de reflexión que conduce al lector hacia una comprensión más profunda del misterio de Dios y de la vocación sobrenatural del hombre. La introducción y el epílogo de Johannes Hoff confieren unidad al conjunto y proporcionan un sólido fundamento teológico que refuerza el alcance especulativo, doctrinal y espiritual de una obra destinada a convertirse en una referencia imprescindible para quienes deseen penetrar en el significado más profundo del Credo cristiano.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-07-31T18:21:12+02:00","date_published":"2026-07-03T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/libros/metafisica-credo/","summary":"En este volumen de Biblioteca Sapientiae, el lector se adentra en un profundo estudio monográfico sobre los grandes misterios de la fe cristiana. 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De sobras es conocida su experiencia en España durante la \u003cstrong\u003eGuerra Civil Española\u003c/strong\u003e, que le sorprende junto a su familia en Mallorca, y de la polémica vivida contra Franco, que expresa a través de su obra \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8418998644?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8418998644\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eLos grandes cementerios bajo la luna\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8418998644\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, un escrito panfletario donde desarrolla un juicio moral sobre sus experiencias en la isla a lo largo de aquel periodo. Durante los años 1936-1937, Bernanos, como ferviente católico, había expresado, a priori, sus simpatías hacia el bando nacional, pero con el despliegue de la represión una vez desencadenada la guerra, con detenciones, fusilamientos y delaciones, a pesar de que fue algo común a ambos bandos, y que incluso en la zona frentepopulista adquirió un desarrollo mucho más sistemático y organizado a través de las \u003cem\u003eChecas\u003c/em\u003e. Y de hecho, la ola de anticlericalismo y hostilidad desarrollada a lo largo de la \u003cstrong\u003eII República\u003c/strong\u003e contribuyó decisivamente a su simpatía por el bando nacional. Su experiencia a lo largo de los años de guerra en España transformó su perspectiva, pues no podía concebir que la causa católica se pusiera al servicio de la eliminación del adversario político, en una contradicción que él percibía entre el discurso religioso que legitima el Alzamiento del 18 de julio y la práctica concreta de la violencia a lo largo de la guerra. De aquí vienen \u003ca href=\"/posts/presentacion-izquierda-contra-pueblo-carlos-blanco/\"\u003elas simpatías de las izquierdas\u003c/a\u003e hacia Bernanos, además de su hostilidad hacia determinados aspectos del fascismo de entreguerras, o su apoyo abierto a la Resistencia francesa durante la ocupación alemana, lo llevaron incluso a ser presentado como una especie de precursor de la democracia cristiana (como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jacques-maritain/\" class=\"link-autor\" title=\"Jacques Maritain\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJacques Maritain\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q45723\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/7393855\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX834616\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, con quien comparte algunas similitudes biográficas, aunque una concepción del catolicismo muy diferente) o incluso una especie de «humanista liberal de inspiración católica». Sin embargo, sus juicios morales y sus preocupaciones \u003ca href=\"/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/\"\u003eno estaban alineadas con izquierdas ni derechas\u003c/a\u003e, sino que hay una conciencia católica profunda preocupada por la justificación de la violencia política tras el parapeto de la Iglesia y bajo una perspectiva moral, nada más allá de eso en el plano político-ideológico.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs importante aclarar este punto, que si bien tiene un carácter puramente biográfico, puede desfigurar aquellos elementos nucleares de su doctrina que nos disponemos a exponer en el presente artículo. Si bien es cierto, que Bernanos abandonó progresivamente muchas de las convicciones que acompañaron su militancia juvenil en la  \u003cem\u003eAcción Francesa\u003c/em\u003e de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/charles-maurras/\" class=\"link-autor\" title=\"Charles Maurrás\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eCharles Maurras\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3048\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/14654\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX849840\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/leon-daudet/\" class=\"link-autor\" title=\"Léon Daudet\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eLéon Daudet\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q92562\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1237422\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/9541\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/maurice-barres/\" class=\"link-autor\" title=\"Maurice Barrés\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eMaurice Barrés\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q314957\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1017638\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/66463260\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, también es verdad que a pesar de todas estas rupturas y polémicas siempre se mantuvo fiel a una serie de intuiciones espirituales y políticas: el rechazo radical hacia el mundo moderno surgido de la \u003cstrong\u003eRevolución Francesa\u003c/strong\u003e y hacia la sociedad burguesa generada por esta.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eGeorges Bernanos no pertenece a la tradición liberal, y en su lugar está directamente relacionado con \u003ca href=\"/posts/resena-los-antimodernos-de-antoine/\"\u003elos autores de la contrarrevolución francesa\u003c/a\u003e, entre ellos \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/joseph-de-maistre/\" class=\"link-autor\" title=\"Joseph de Maistre\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJoseph de Maistre\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q309854\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/46764421\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX903158\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e como su representante más ilustre y cualificado, pero también de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/louis-de-bonald/\" class=\"link-autor\" title=\"Louis de Bonald\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eLouis de Bonald\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q316674\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1133713\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/61542132\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/louis-edouard-pie/\" class=\"link-autor\" title=\"Louis-Édouard Pie\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eLouis-Édouard Pie\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q2255301\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/39395173\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e. Es cierto, no obstante, que Bernanos se separará de Charles Maurrás, y lo hará precisamente porque considerará que el maurrasianismo se quedó a medio camino, al reducir la batalla espiritual a una mera estrategia política. Con lo cual el viraje de Bernanos no lo lleva directamente hacia la democracia y la aceptación del ideario liberal, sino hacia \u003ca href=\"/posts/modernidad-ilustrada-antagonistas/\"\u003ela radicalización religiosa de la crítica contrarrevolucionaria\u003c/a\u003e. Y aquí reside uno de los elementos centrales en la configuración de su obra y la comprensión global de su pensamiento.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDel mismo modo que entendemos los hechos particulares de la biografía de Bernanos dentro de un plano muy personal, y fruto de las contingencias del momento, debemos entender el contexto en el que vive nuestro autor, en un momento de crisis civilizacional. Nace en \u003ca href=\"/posts/revolucion-dreyfusiana-georges-sorel/\"\u003ela Francia de la Tercera República\u003c/a\u003e, donde a pesar de las leyes anticlericales de \u003cstrong\u003eJules Ferry\u003c/strong\u003e, todavía permanecen los últimos restos de una sociedad orgánica, que se manifiestan a través de la memoria de la monarquía, la vida rural, las comunidades tradicionales, la religiosidad popular y la continuidad histórica de la nación. Pero también es, de la mano del citado Ferry, la Francia de la secularización de la enseñanza, el triunfo del parlamentarismo, la expansión del capitalismo financiero y el avance de una mentalidad «progresista» \u003ca href=\"/posts/presentacion-apologia-inquisicion/\"\u003eque marca el declive inevitable de las formas tradicionales de existencia\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstas coyunturas condicionan la primera juventud de Bernanos, que toma conciencia rápidamente de la enfermedad espiritual del mundo moderno. Estos motivos, profundos y arraigados en su ser, son los que le impulsarán a militar en Acción Francesa, desde donde podrá dar cuerpo doctrinal y formato ideológico a estas intuiciones. Desde esos años advirtió que la democracia liberal no era la culminación de la historia, sino que, muy al contrario, constituía una forma de ruptura y, consecuentemente, el advenimiento de una crisis. En una carta fechada en 1906 justificaba así su adhesión a la formación monárquica:\u003c/p\u003e\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eAdmiro con todo el corazón a estos valerosos de la Action Française, a estos verdaderos hijos de la Galia, llenos de buen sentido y de fe, que se imponen con virulencia, que se definen sin frases\u0026hellip; Yo seré siempre un dogmático, asqueado por los compromisos y las renuncias, absolutamente persuadido de que los destinos de Francia, incluso desde un punto de vista religioso, dependen de una doctrina tradicional positiva que es la única adecuada al temperamento nacional y a la raza, porque es nuestra raza la que la ha hecho\u003c/em\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003c/blockquote\u003e\n\u003cp\u003eHay que entender que Bernanos no era un «conservador» al uso, sin más, en el sentido corriente del término. Su profundo desprecio hacia \u003ca href=\"/posts/una-reflexion-sobre-el-capitalismo-y-la/\"\u003ela burguesía económica, acomodada y consagrada a la defensa y protección de un estatus socioeconómico\u003c/a\u003e, así como su mentalidad mercantilista, le hizo sentir admiración por \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/edouard-drumont/\" class=\"link-autor\" title=\"Edouard Drumont\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eÉdouard Drumont\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q274297\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/44319328\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/charles-peguy/\" class=\"link-autor\" title=\"Charles Péguy\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eCharles Péguy,\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q334965\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX981613\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/7395351\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e así como por los ambientes del sindicalismo nacional de inspiración soreliana. Esto demuestra que su idea del mundo tradicional no giraba en torno a la idea de la «conservación de privilegios» o de un orden social sin más, demostrando una sensibilidad popular y antiburguesa bastante arraigada. No en vano, consideraba que la tradición francesa había sido traicionada precisamente por esos sectores que decían defenderla. Los representantes de una oligarquía económica son los enemigos de la contrarrevolución que nos propone nuestro autor, y es a través de esta (de la Contrarrevolución) como creía poder restaurar un modelo de civilización propiamente tradicional. De ahí que su animadversión hacia la democracia esté determinada por la idea de que es la expresión de la dominación de una élite económica burguesa que sustituye los valores espirituales por aquellos propios del mercado.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"democracia-y-deshumanización\"\u003eDemocracia y deshumanización\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003ePor otro lado, la crítica que Bernanos dirige hacia la democracia va mucho más allá del cuestionamiento de su buen funcionamiento, de sus mecanismos institucionales u otras cuestiones técnicas asociadas o la pérdida de autoridad. Su principal crítica hacia la democracia está relacionada con la progresiva deshumanización del hombre. Esto significa que su visión de la democracia liberal trasciende la mera definición como régimen político para ubicarse en un enfoque más antropológico que otra cosa. El sufragio universal, el parlamentarismo o los partidos son manifestaciones superficiales de un problema mucho más profundo. El hombre moderno ha dejado de considerarse como una criatura vinculada a un orden trascendente al tiempo que se ha considerado como un ser autónomo que no tiene mayor referencia que a sí mismo. \u003ca href=\"/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/\"\u003eLa democracia se convierte así en el marco donde este individualismo vacío alcanza su máxima expresión\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor este motivo Bernanos insiste en que revolución, democracia y laicismo componen una tríada que forma parte del mismo proceso histórico descendente. No son fenómenos que se puedan juzgar separadamente y componen etapas sucesivas dentro de una misma dinámica de emancipación respecto a la autoridad espiritual. Esto supone que Bernanos no acepta \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/lara-mitos-y-falacias-del-liberalismo/\" class=\"link-abstract\" title=\"Mitos y falacias del liberalismo\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eel antagonismo simplista que los liberales hacen entre democracia y totalitarismo\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/david-lara-miguez/\"\u003e\u003c/span\u003e. Para Bernanos ambos fenómenos nacen de la misma matriz moderna. Mientras la democracia liberal proclama la soberanía absoluta del individuo, los totalitarismos reclaman la soberanía absoluta del Estado. Sin embargo, ambas posiciones —a juicio de Bernanos— obedecen a una misma característica esencial: la negación de cualquier principio superior que se sitúe por encima del hombre, de tal modo que la única diferencia radica en el método.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa democracia conduce lentamente hacia la absorción del individuo mediante mecanismos económicos, psicológicos y sociales, un proceso equivalente en los totalitarismos pero —insiste Bernanos— de manera abierta y brutal, pero en ambos casos se recorre la misma dirección y, por tanto, sus objetivos son coincidentes. De hecho, considera que el propio desarrollo de las democracias liberales conduce inequívocamente a las consecuencias de los totalitarismos posteriores. El individualismo, de hecho, desemboca en la masificación. La igualdad abstracta termina destruyendo todas las diferencias orgánicas que caracterizan las libertades personales propias de un régimen tradicional, y como la «libertad económica» genera nuevas formas de esclavitud, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/09/fernandez-el-poder-del-agro-comunidad/\" class=\"link-abstract\" title=\"El poder del agro: Comunidad orgánica y Tradición como base para una revolución antimoderna\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003ealgo que también advirtió el pensador inglés \u003cstrong\u003eG.K. Chesterton\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e, en una crítica que denuncia, y esto es importante, todo un modelo de civilización.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa \u003cstrong\u003ePrimera Guerra Mundial\u003c/strong\u003e destruye las ilusiones de la sociedad decimonónica, y en ese sentido la experiencia de las trincheras tiene un efecto catártico. El progreso técnico, presentado como un instrumento de liberación humana, puede convertirse en una formidable maquinaria de destrucción y aniquilación de lo humano, y lo hace a través de la idea de guerra industrial que produce millones de muertos y una destrucción sin parangón con épocas precedentes. \u003ca href=\"/posts/dostoyevski-modernidad-nihilismo/\"\u003eEs un ataque directo a la condición humana\u003c/a\u003e, a un modelo de civilización, algo mucho más esencial que decidir que partido debe gobernar o que constitución debe adoptarse. La pregunta que George Bernanos se hace en este punto es la siguiente: ¿puede sobrevivir una civilización que ha roto sus vínculos con Dios? Y en torno a esta cuestión desarrollará gran parte de su obra. Es por este motivo que su crítica a la democracia no debe interpretarse como una preferencia institucional hacia la monarquía. La institución monárquica representa para él algo mucho más profundo: es la imagen de una sociedad orgánica donde la autoridad se encuentra limitada por deberes, tradiciones, cuerpos intermedios y cuerpos superiores. Es un modelo de sociedad donde las relaciones e interacciones tienen como marco de desarrollo lo concreto, un modelo muy cercano al de un \u003cspan class=\"link-warning link-persona-missing\" title=\"Persona n/h: francisco-elias-tejada\"\u003e\u003cstrong\u003eFrancisco Elias de Tejada\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/rafael-gambra/\" class=\"link-autor\" title=\"Rafael Gambra Ciudad\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eRafael Gambra\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q7282144\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/113680744\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX919036\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/01/fernandez-una-aproximacion-al-tradicionalismo-hispanico/\" class=\"link-abstract\" title=\"Una aproximación al Tradicionalismo hispánico de Francisco Elías de Tejada\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003edesde el \u003cstrong\u003eTradicionalismo hispánico\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e. Lo fundamental en este orden social de la Tradición para Bernanos es, sobre todo, la existencia de una jerarquía espiritual capaz de ordenar la vida colectiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eComo observador de su época, Bernanos consideraba que Europa se encontraba en un momento de encrucijada, a partir del cual debía luchar por conseguir recuperar el sentido trascendente de la existencia o, en consecuencia, avanzar hacia una sociedad mecanizada donde la producción, el consumo y la técnica ocuparían el lugar que antes estaba reservado a Dios. Toda su crítica dirigida hacia la burguesía, el dinero, \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003eel mito cuantitativo del número\u003c/a\u003e, la sociedad de masas y la tecnocracia nace de esta convicción, de la idea de la necesidad de librar una lucha por la supervivencia y la restauración, o bien caer en el ocaso y la destrucción de lo humano. La democracia aparece en este escenario como la expresión política más característica de esta decadencia, el régimen propio de una civilización que ha olvidado el orden espiritual sobre el que descansaba su propia existencia.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-democracia-como-religión-secular\"\u003eLa democracia como religión secular\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEs importante entender que la crítica que Bernanos desarrolla contra la democracia trasciende el plano ideológico e institucional, aunque también lo contenga. Bernanos no se preocupa especialmente por asuntos constitucionales o discusiones jurídicas acerca del principio de representación política. Lo que le preocupa es la transformación espiritual que se oculta detrás del triunfo de la democracia moderna. Para él, la democracia no constituye simplemente una forma de gobierno entre otras posibles, sino que es la expresión política de una determinada concepción del hombre, del mundo y de la historia, es decir, \u003ca href=\"/posts/ethos-hispanico-morente-maeztu/\"\u003ecomo una cosmovisión integral\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa democracia es un subproducto de la modernidad, que ha producido un fenómeno paradójico en función del cual el hombre cree haberse emancipado de la religión, pero en realidad no han dejado de comportarse de modo religioso. Han destruido antiguos dogmas, pero los periclitados se han visto sustituidos por otros nuevos, y también han expulsado a Dios de la vida pública cuando han divinizado otras muchas, como el dinero o el concepto de mercado (véanse en tal sentido las ideas de \u003cstrong\u003eFriedrich Hayek\u003c/strong\u003e y la escuela económica austriaca). El hombre moderno ha dejado de esperar la salvación del cielo para conformarse con la «redención de la historia». De este modo, la democracia moderna aparece como la heredera inconsciente de la tradición occidental. Sin embargo, no hereda de ésta su contenido sobrenatural, sino una estructura psicológica. El hombre continúa necesitando creer en algo absoluto, sigue aspirando a hacerse acreedor de una finalidad histórica, y fruto de ello la figura de Dios se ha visto trasladada, y privada de su contenido trascendente, \u003ca href=\"/posts/manifiesto-contra-el-progreso-de/\"\u003een la noción de progreso\u003c/a\u003e, en la humanidad abstracta, el pueblo o la democracia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor ello Bernanos ve en la democracia moderna un producto que recuerda en sus características y rasgos esenciales a una religión secularizada. Posee dogmas indiscutibles, herejías, excomuniones morales y su propio lenguaje salvífico. Hay determinadas ideas que dejan de ser simples opiniones para convertirse en verdades indiscutibles, \u003ca href=\"/posts/neolengua-perdida-conciencia/\"\u003ecuya negación sitúa al disidente o al discrepante fuera de la comunidad moral\u003c/a\u003e. El fenómeno es especialmente visible a través del concepto de verdad en relación al consenso, que se convierte en una de las palabras más utilizadas para sancionar y dar vía de legitimidad al actuar democrático. Mientras, lo verdadero deja de tener una correspondencia directa con el orden natural o el principio divino para reducirse a lo que se somete a la aprobación colectiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDurante los siglos de la Europa cristiana, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/06/fernandez-la-falsificacion-de-la-edad/\" class=\"link-abstract\" title=\"La falsificación de la Edad Media\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eespecialmente durante la Edad Media\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e, la verdad discurría con independencia de las opiniones humanas, el hombre podía conocerla o ignorarla, obedecerla o renegar de ella, pero nunca crearla. La democracia moderna —nos dice Bernanos— introduce una transformación decisiva al trasladar la fuente de legitimidad desde la verdad hacia la voluntad colectiva. Ya no importa la conformidad con un orden superior como la aceptación por parte de la mayoría. A priori, y según el discurso moderno anclado en el principio de la autonomía individual, nos dice que es una forma de incrementar la libertad humana. Bernanos nos advierte, muy al contrario, que destruye todo principio de libertad humana. Cuando desaparece toda referencia a lo trascendente, la comunidad política queda encerrada dentro de sí misma y ya no existe ninguna instancia superior capaz de juzgarla. El número y la cantidad se imponen al lugar que correspondía a la verdad, la cantidad sustituye a la cualidad. La opinión reemplaza al juicio, mientras que la idea del sufragio termina convirtiéndose en una especie de sacramento secular mediante el cual la multitud se confiere legitimidad a sí misma a través de una operación autorreferencial.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta crítica no está sustanciada en una idea aristocrática convencional, ni es la expresión del desprecio hacia el pueblo, sino que una parte importante de la misma representa una defensa apasionada del hombre sencillo, enraizado en las tradiciones del agro, frente a las oligarquías económicas y financieras. La desconfianza no se dirige hacia las masas populares reales, sino contra esa abstracción ideológica denominada «pueblo soberano». La diferencia estriba, y además de manera radical, entre las comunidades vivas formadas por hombres concretos y esa entidad abstracta invocada constantemente en los discursos democráticos. Por otro lado, la democracia, si nos ceñimos a la etimología del término, tampoco entrega verdaderamente el poder al pueblo, sino que entrega al pueblo, convertido en objeto, a nuevas formas de poder. Y este matiz es importante y además viene contrastado especialmente por la realidad de la democracia liberal de los últimos tiempos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMientras el discurso democrático enarbola el principio de la «libertad» como uno de sus estandartes más reverenciados, especialmente centrada sobre la idea de la emancipación del individuo, la realidad se traduce en un proceso radicalmente inverso. El ciudadano moderno está \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003ecada vez más sometido a mecanismos impersonales\u003c/a\u003e que escapan por completo a su control, generando un fenómeno de alienación muy característico. La expansión de la burocracia, la concentración de poder económico y de fiscalidad extractiva, \u003ca href=\"/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/\"\u003eel desarrollo de mecanismos de propaganda cada vez más sutiles\u003c/a\u003e y apoyados en décadas de conocimiento de la psique colectiva, la manipulación y fabricación de la «opinión pública» y el crecimiento de las estructuras administrativas que condicionan las acciones de las personas reducen los márgenes de la libertad en el plano de lo contingente y material. Nuevamente se manifiesta una paradoja (dentro de otra mayor, que es la democracia) a través del individuo que recibe derechos formales (derecho al voto, derecho a cambiarse de sexo o a destruirse de cualquiera de las formas que propone el sistema democrático) a la vez que pierde \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003ecapacidad real de decisión sobre su existencia\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBernanos comprende perfectamente que la democracia de masas necesita producir una opinión pública para garantizar su estabilidad, y de aquí surgen todas las tendencias hacia la uniformización espiritual. Los hombres continúan creyéndose \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003elibres porque pueden elegir entre «distintas» opciones políticas\u003c/a\u003e, pero estas se desarrollan dentro de un horizonte previamente delimitado. La libertad se convierte así en una experiencia artificial, condenada al simulacro y meramente superficial.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY dentro de esta concatenación de paradojas —para nada casuales, sino más bien causales— cuanto más proclama la democracia la autonomía individual más dependiente vuelve al sujeto individual de las fuerzas colectivas que apenas comprende. Y del mismo modo, cuanto más insiste en la emancipación del hombre más favorece la aparición de mecanismos impersonales capaces de dirigirlo y monitorizarlo. Cuanto más exalta la soberanía popular, más poder adquieren las élites económicas, técnicas y administrativas. Y en este punto, vemos a Bernanos estableciendo \u003ca href=\"/posts/medicina-sanidad-tecnocracia-global/\"\u003euna conexión directa entre democracia y tecnocracia\u003c/a\u003e, un fenómeno que hoy nos resulta ya más que familiar.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNuestro autor no se detiene en la clásica crítica conservadora de la democracia en la que se \u003ca href=\"/posts/resena-la-nueva-derecha-de-alain-de/\"\u003edenuncia el igualitarismo\u003c/a\u003e o el \u003ca href=\"/posts/resena-de-los-fundamentos-historicos/\"\u003eparlamentarismo\u003c/a\u003e, para poner el acento en un lógica interna que obedece a las propias dinámicas apuntadas por la democracia, y que se refiere a la administración técnica de la sociedad. Cuando desaparecen los principios espirituales capaces de ordenar la vida del cuerpo social conforme a principios orgánicos se imponen los criterios de eficacia, productividad y gestión. La política deja de ser un arte orientado hacia el Bien Común para convertirse en una técnica destinada a administrar procesos, como se hace desde el comité ejecutivo de una empresa.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"el-mito-del-número-y-la-destrucción-de-toda-jerarquía-cualitativa\"\u003eEl mito del número y la destrucción de toda jerarquía cualitativa\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEn paralelo a las críticas y la elaboración doctrinal de \u003cstrong\u003eRené Guénon\u003c/strong\u003e \u003ca href=\"/posts/rene-guenon-y-la-civilizacion-occidental/\"\u003een torno a sus críticas al mundo moderno\u003c/a\u003e, Bernanos desarrolla su crítica hacia la democracia en aquellos aspectos relacionados  con el «principio cualitativo». Más concretamente la sustitución progresiva de todos los criterios cualitativos por criterios cuantitativos. La democracia constituye la expresión política de una transformación amplia y profunda que afecta a todos los ámbitos de la existencia moderna y de la civilización. Toda civilización descansa sobre una determinada concepción de la excelencia. Ninguna sociedad puede subsistir sin establecer algún tipo de jerarquía, por invertida o antitradicional que sea. Incluso aquellas que proclaman la igualdad absoluta terminan creando nuevas formas de diferenciación. Por lo tanto, lo decisivo en este terreno es determinar qué principios sirven para constituirlas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn las sociedades tradicionales las jerarquías se organizaban en función de criterios cualitativos, y la autoridad \u003ca href=\"/posts/sacralidad-honor-politica/\"\u003ese vinculaba al honor\u003c/a\u003e, a la sabiduría, a la vocación de servicio, la experiencia o la santidad, y en definitiva servían a un principio de continuidad histórica. Estos principios podían llegar a aplicarse de manera imperfecta y dar lugar a abusos, pero conservaban una característica fundamental, remitían siempre a realidades consideradas superiores a los simples deseos individuales.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBernanos percibe con extraordinaria claridad que la democracia no solo no representa una extensión de los derechos políticos, sino que además es el fruto más evidente de una nueva lógica civilizatoria basada en la cantidad, con la eliminación de todo principio de dignidad moral o autoridad espiritual para reducirlo todo al frío e impersonal número. El número convertido en criterio supremo de legitimidad, usurpando la función de la propia Verdad al verse ésta sometida \u003ca href=\"/posts/idolos-de-barro/\"\u003ea un criterio de «popularidad»\u003c/a\u003e, de ser aceptada por una mayoría. La belleza ya no necesita elevar el espíritu, ni basarse en criterios objetivos e intrínsecos para expresarse con toda su autoridad, ni consagrarse a formar a hombres superiores, sino que debe agradar al mayor número de personas posibles. La verdad sometida al estándar de la masa desvirtúa todos los aspectos de la vida, incluido el de la propia política, que en lugar de orientar a la comunidad hacia el Bien Común, busca satisfacer las expectativas colectivas, que como bien nos enseñó en su ensayo clásico \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/gustave-le-bon/\" class=\"link-autor\" title=\"Gustave Le Bon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eGustave Le Bon\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q294572\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1054077\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/36920715\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/1523309423?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"1523309423\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eLa psicología de las masas\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"1523309423\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, son fluctuantes, sometidas al cambio y la inestabilidad permanentes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa democracia moderna afirma jactanciosa que dignifica al hombre y que ha construido «el mejor de los mundos posibles», cuando ocurre exactamente lo contrario. Ha rebajado toda forma de jerarquía cualitativa rebajando al hombre mismo hasta convertirlo en una unidad estadística, en un número. El ciudadano deja de ser considerado como persona concreta, que se haya inserta en una tradición, en una familia, en una comunidad y en una historia espiritual que se teje en el marco de generaciones. Ahora hablamos de una cifra, de uno más, del sujeto que se subsume en una masa electoral, de un elemento intercambiable dentro de un mecanismo social cada vez más abstracto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero Bernanos rechaza tanto el liberalismo como el socialismo porque entiende que pese a sus teóricos antagonismos, percibe una afinidad profunda entre ambos. Tanto en uno como en otro sistema reducen la realidad humana a magnitudes cuantificables. El liberalismo mide el valor de las cosas en función de su precio, mientras que el socialismo las mide en función de su utilidad social, pero ambos ignoran aquello que no puede ser traducido a cifras, ignoran los valores del espíritu, los aspectos jerárquico-cualitativos de la vida. Y es que al final, las democracias, al destruir las jerarquías naturales y legítimas no hace sino producir jerarquías mucho más vulgares. El santo es sustituido por el famoso, a día de hoy podríamos hablar del youtuber. El sabio es sustituido por el experto y el mismo héroe es incomprendido, porque al final las lógicas mercantilistas de la democracia liberal no entienden toda la grandeza que susodicho término comprende. Y el hombre de honor es sustituido por el triunfador, por el hombre que triunfa en los negocios, en las finanzas o consigue éxitos puramente materiales. Es una crítica que asume una perspectiva metafísica bajo la consideración de que la democracia ha confundido la igualdad espiritual de las almas ante Dios con la igualdad absoluta de todas las opiniones, de todos los juicios y de todas las formas de ver la vida.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"burguesía-y-dinero-corrupción-espiritual-del-mundo-moderno\"\u003eBurguesía y dinero: corrupción espiritual del mundo moderno\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eQuizás sorprenda a muchos lectores bisoños en los escritos de Georges Bernanos el hecho de que su principal enemigo no es el socialismo, ni tan siquiera la democracia parlamentaria en un sentido estricto, sino la burguesía. Y en especial una determinada forma de la mentalidad burguesa que, a su juicio, constituye el verdadero principio organizador del mundo moderno. Esta hostilidad puede desconcertar desde el enfoque limitado y sesgado de quienes lo afrontan desde las categorías «izquierda vs derecha», pero lo cierto es que Bernanos puede bien definirse bajo \u003ca href=\"/posts/sisebuto-rey-sabio-guerrero-humanitario/\"\u003elas etiquetas de monárquico\u003c/a\u003e, tradicionalista, católico y contrarrevolucionario, y por ese mismo motivo trata de desenmascarar a ese grupo social que siempre se ha presentado como defensor del orden, de la propiedad y de la civilización cristiana.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs obvio que no existe contradicción alguna, aunque así sea concebido en el caos moderno de las ideologías de partido, que conciben el pensamiento político como compartimentos estancos. Hay que matizar también, que «conservador», categoría que puede atribuirse a la burguesía de ciertos períodos históricos en la contemporaneidad, no equivale necesariamente ni a «contrarrevolucionario» ni a «tradicional». De hecho, Bernanos tampoco concibe a esta burguesía como una garante de la estabilidad, más bien todo lo contrario, atribuyéndole una dinámica revolucionaria y destructiva del orden tradicional. La Revolución Francesa de 1789 no fue una rebelión popular contra las élites, como los modernos manuales de historia (especialmente en el ámbito escolar) nos pretenden imponer, sino la victoria definitiva de una nueva élite cuyo único principio rector era el dinero.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta idea ya nos aparece prefigurada en \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/2253933023?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"2253933023\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eLa gran peur des bien-pensants\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"2253933023\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e (1937), que constituye un panfleto político donde se arremete contra esta burguesía conservadora y pretendidamente católica, y que será recurrente en sus escritos posteriores. La clave de la transformación moderna no estaba simplemente en la sustitución de la monarquía por la república o de las aristocracias por la democracia, sino que lo decisivo fue la sustitución de una civilización tradicional, jerárquica y orgánica por otra que giraba alrededor de valores puramente materiales, mercantiles y fundamentados sobre el beneficio económico. Esta es la verdadera clave interpretativa \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/02/alvarez-el-libertino-la-sexualidad-como/\" class=\"link-abstract\" title=\"El libertino. La sexualidad como herramienta revolucionaria.\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eque nos permite conocer las bases ideológicas del ascenso burgués\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, y que no se reduce a la aparición de una nueva forma política sin más, sino que supone la desaparición de una jerarquía de valores, de un orden del mundo, de una cosmovisión orgánica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon anterioridad a 1789 la riqueza había tenido una posición más subordinada dentro del imaginario europeo, y aunque nadie negaba su importancia práctica, no constituía un criterio supremo y absoluto de prestigio. El noble podía ser más admirado que el comerciante, o el santo contaba con mayor respeto que el banquero, o bien el héroe en relación al hombre próspero. La modernidad altera radicalmente estos ideales reguladores y por primera vez en la historia europea el éxito económico comienza a convertirse en la medida fundamental del valor humano. El dinero deja de ser un instrumento, una unidad de medida y de cambio, para convertirse en una medida fundamental del valor humano. La riqueza deja de ser una posesión y se transforma en una justificación que encarna criterios morales implícitos. El hombre rico deja de ser alguien que tiene más para ser percibido como alguien que vale más.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs una inversión que a Bernanos le parece catastrófica, y no porque rechace la propiedad privada ni porque conciba ideas vinculadas a un igualitarismo económico. Lo que repugna a nuestro autor es la degradación espiritual que acompaña a la absolutización de la riqueza, el hecho de que el dinero se convierta en el principio y soporte de toda una civilización, en la que todo termina por reorganizarse en torno a este. Las instituciones, las costumbres, la educación e incluso la religión comienzan a adaptarse de manera progresiva a las exigencias del interés económico.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero Bernanos no considera que la burguesía haya destruido las antiguas tradiciones frontalmente, presentándose como un elemento disruptivo, externamente, sino que las ha vaciado desde dentro, apropiándose del lenguaje de la tradición mientras eliminaba su contenido esencial. Dentro del orden liberal, esta burguesía continuaba hablando de familia, de Patria o religión sin entender ninguna de las realidades que representan, como si fuesen fines en sí mismos. Todas estas categorías quedan subordinadas a la lógica burguesa de la seguridad, la comodidad y la prosperidad. La burguesía instrumentaliza todos estos principios, mostrándose incapaz de sacrificar sus intereses por aquello que dicen creer, reduciéndolos a una retórica estéril, en meros adornos respetables en una existencia dominada por el cálculo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor todo ello, la burguesía representa la corrupción del viejo orden tradicional. La aristocracia tradicional podía ser injusta, egoísta o decadente, pero podía vivir dentro de un universo donde todavía prevalecían conceptos como el honor, la fidelidad o el sacrificio, y sobre todo poseían un significado real, sin los simulacros y manipulaciones de una burguesía moderna que ha destruido estos valores para imponer los que caracterizan a la mercantilización del mundo que domina nuestros días. Y este cambio no es insignificante, sino que tiene unas consecuencias inmensas sobre la propia antropología contemporánea, en la que el hombre pasa de preguntarse qué es justo o verdadero a qué es útil o conveniente. El horizonte moral viene a ser sustituido por horizonte económico-utilitarista que construye \u003ca href=\"/posts/baltasar-gracian-disolucion-orden-clasico/\"\u003eun nuevo tipo humano incapaz de cualquier grandeza\u003c/a\u003e, privado de toda posibilidad de emprender un acto heroico, que siempre implica una idea de sacrificio desinteresado y, hasta cierto punto, altruista.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa burguesía produce hombres prudentes, razonables y moderados, el demócrata equidistante, que es incapaz no solo de cualquier acto heroico, sino también de alcanzar la propia santidad. El mundo burgués no tiene una necesidad inmediata de eliminar la religión, sino que la vuelve inocua, y no tiene necesidad de prohibir el culto religioso, porque convierte las iglesias en instituciones respetables y socialmente útiles, y reducen la moral, y todo dogma religioso, a convenciones destinadas a garantizar la prevalencia de cierto orden social, que, por supuesto, es funcional a los intereses de esta burguesía. \u003ca href=\"/posts/la-cruz-frente-la-modernidad/\"\u003eDe ahí la domesticación del Cristianismo que denuncia Bernanos\u003c/a\u003e, y que conlleva la conversión de la religión, como de otros elementos característicos de la sociedad tradicional, en instrumentos al servicio del orden burgués.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"justicia-frente-a-igualitarismo\"\u003eJusticia frente a igualitarismo\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEste punto tiene una importancia fundamental, porque Bernanos no construye una apología de los privilegios sociales, en el sentido que modernamente se entiende la teoría aristocrática que pudiera defender un tradicionalista, sino que su su punto de partida es radicalmente diferente, mucho más profundo. La cuestión que le preocupa es la transformación del concepto cristiano de igualdad en una ideología igualitarista que termina negando aquello que pretendía, a priori, proteger: la dignidad irreductible de la persona.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBernanos considera que la mayor revolución espiritual de la historia viene constituida por el Cristianismo porque proclama una igualdad desconocida en el mundo antiguo. Ninguna civilización precedente había afirmado con tal radicalidad que toda alma humana posee un valor absoluto ante Dios. El esclavo, el campesino o el rey comparecen ante el juicio divino revestidos de la misma dignidad ontológica, no porque sus funciones históricas sean idénticas o porque sus capacidades naturales coincidan, sino porque todos participan de la misma vocación sobrenatural. La igualdad cristiana no nace de la semejanza entre los hombres, sino del misterio de la creación y de su destino eterno. El fundamento sobre el que descansa no pertenece al orden político, sino \u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003eal orden metafísico\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBernanos considera que la modernidad conserva esta afirmación fundamental, pero la despoja progresivamente de su fundamento trascendente. El resultado de esta operación de inversión es el que deriva en la articulación de una igualdad de todas las voluntades dentro del espacio político, de alguna manera se hace una extrapolación del plano metafísico (igualdad de las personas ante Dios) al plano político, que modifica por completo el significado de la idea original. El punto de este desplazamiento se encuentra en la sustitución del ser por el poder, y con ello se deja de expresar una verdad sobre la condición humana para convertirse en un principio de organización social. Lo que antes pertenecía a una común filiación divina pasa ahora a justificar la equivalencia de todas las opiniones, de todos los juicios y de todas las formas de vida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe este modo, nos señala el autor francés, la democracia moderna no inventa conceptos novedosos, y lo que sí hace es participar de \u003ca href=\"/posts/templo-cristianismo-mordini/\"\u003eun proceso de secularización de aquellas categorías heredadas del Cristianismo\u003c/a\u003e, pero las separa de la visión religiosa del hombre que les otorgaba sentido en origen. Así vemos como, por ejemplo, nociones como «igualdad», «fraternidad» y «dignidad» permanecen formalmente intactas mientras experimentan una transformación profunda en su contenido. Con la orientación secularización que supone la pérdida del orden objetivo querido por Dios, la igualdad pierde su carácter ontológico para someterse a las exigencias de uniformidad social. En consecuencia, la justicia ya no consiste en dar a cada uno lo que le corresponde en función de su naturaleza y su vocación. A partir de este momento comienza a identificarse con la eliminación progresiva de todas las diferencias que la sensibilidad moderna integra como injustas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, todas aquellas desigualdades escandalosas son denunciadas por Bernanos, que exige una respuesta moral ante ellas. Su crítica a la burguesía por la explotación económica y la indiferencia hacia los pobres constituyen una prueba evidente de ello. De hecho, expresa de manera recurrente una mayor solidaridad con el campesino, el trabajador o el hombre sencillo que con las élites acomodadas de su tiempo. Y ello se debe a que concibe la justicia desde las categorías del pensamiento cristiano, rechazando que la solución consista en negar toda diferencia entre los hombres. A su juicio, el igualitarismo moderno confunde dos cuestiones completamente diferentes: la misma dignidad de las personas, independientemente de su posición social y económica, y \u003ca href=\"/posts/dharma-sociedad-castas/\"\u003ela diversidad real de las funciones, capacidades y vocaciones humanas\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl igualitarismo democrático parte de una imagen abstracta del individuo, concebido como una unidad indiferenciada cuya identidad queda reducida al hecho de poseer determinados derechos. Es una abstracción que resulta incompatible con la experiencia concreta de la existencia humana. Ningún hombre nace aislado o al margen de una colectividad, de una educación, o de una vocación que configuran a cada persona, y condicionan su desarrollo, tanto en lo individual como en lo colectivo. La igualdad jurídica no elimina esta riqueza de determinaciones, ni debería pretenderlo. Sin embargo, la lógica uniformizadora y su tendencia a reducirlo todo al mismo rasero, el más bajo, tiende a homogeneizar y reducir la pluralidad de los hechos humanos, expresada a través de una multiplicidad de formas de ser en el mundo, a individuos formalmente equivalentes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero esta igualdad no es sino una forma de uniformización que ataca el corazón mismo de las concepciones propias de una sociedad tradicional, donde se aceptaba la coexistencia de múltiples formas de ser, de diferentes tipologías humanas (el santo, el héroe, el sabio, la autoridad paterna, el magisterio intelectual etc) generando unos patrones de pensamiento y una cultura igualitaria que desconfía de forma creciente de toda superioridad cualitativa. Se genera una animadversión hacia toda forma de excelencia, que resulta sospechosa, y se percibe como una amenaza para la igualdad. Y de ahí nace una marcada tendencia hacia el espíritu de masa democrático, marcado por la mediocridad y la nivelación permanente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa nivelación es, sin lugar a dudas, uno de los síntomas más evidentes de la decadencia espiritual de Europa y «Occidente». Una civilización sana y que tiende a lo alto debe proponer modelos de conducta ejemplares, como los que ya hemos citado, y que tiendan a la virtud, a la potencia, al sacrificio o a la inteligencia como un espejo formativo para las nuevas generaciones. Cuando toda forma de superioridad se vuelve sospechosa y estos modelos son rechazados por «quebrantar» una igualdad amorfa y abstracta el resultado no es una comunidad más justa, ni con aspiraciones elevadas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAquí la jerarquía del espíritu reivindicada por Bernanos no tiene nada que ver con la relación entre dominadores y dominados, sino que se plantea nuevamente en términos metafísicos: entre quienes poseen la verdad y quienes se abandonan en la mediocridad espiritual.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-10-02T05:54:52+02:00","date_published":"2026-06-18T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/bernanos-critica-democracia-catolico/","summary":"Esbozo biográfico: equívocos y ambigüedades En esta ocasión vamos a centrar nuestro escrito en la figura de un autor católico francés, George Bernanos (1888-1948), cuya figura se ha visto a menudo inmersa en una serie de polémicas y ambigüedades a lo largo de muchas décadas, tanto entre sus …","tags":["Francia","Tradicionalismo Católico","Contrarrevolución","Acción Francesa"],"title":"George Bernanos: crítica a la democracia y pensamiento católico","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/bernanos-critica-democracia-catolico/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eAbordar una figura como la de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/adriano-romualdi/\" class=\"link-autor\" title=\"Adriano Romualdi\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAdriano Romualdi\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3605768\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/ 132067\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1166410\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1940-1973), con toda la complejidad que entraña su perfil intelectual, no es nada sencillo. Además, su situación privilegiada —fue hijo de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/pino-romualdi/\" class=\"link-autor\" title=\"Pino Romualdi\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003ePino Romualdi\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3905291\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/5006073\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1913-1988), uno de fundadores y dirigentes del Movimiento Social Italiano (MSI)— contribuyó a cimentar la figura de pensador a medio camino entre la militancia política y la elaboración doctrinal dentro de la Derecha radical italiana de la segunda posguerra mundial. Desde sus comienzos se mostró como un pensador brillante, agudo y con una visión especialmente precisa, casi podríamos hablar de un visionario, en la construcción de un \u003cem\u003ecorpus\u003c/em\u003e ideológico coherente e innovador dentro de lo que fue el neofascismo de posguerra.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLo más destacado de su figura es una dualidad que es donde se halla su principal atractivo: por un lado su estudio apasionado de la Tradición, y por otro lado su compromiso político e intelectual con un contexto concreto, marcado por su militancia en el MSI y por la figura de su padre, que fue el gran artífice de la sistematización de su pensamiento (si es posible considerarlo en tales términos) y la difusión de su obra tras su trágica y temprana muerte en plena treintena. Estas circunstancias personales condicionaron en gran medida su postura decididamente radical frente a las formas más pragmáticas y acomodaticias en los tiempos de posguerra, dentro de la formación política en la que militaba. Su formación, \u003ca href=\"/posts/metafisica-politica-evola-guenon/\"\u003ebajo la influencia directa de \u003cstrong\u003eJulius Evola\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, nos ayuda a comprender la gran coherencia interna de sus orientaciones más allá de los compromisos ideológicos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl mundo en el que vivió Adriano Romualdi compartía algunas de las problemáticas generales que afectan a la contemporaneidad, que vienen siendo constantes a lo largo de las últimas décadas, y que desde \u003ca href=\"/posts/una-reflexion-sobre-el-capitalismo-y-la/\"\u003euna sociedad de consumo\u003c/a\u003e cada vez más apática, más conformista y aburguesada, niega permanentemente el compromiso y permanece alienada frente a las propuestas de un sistema liberal que lastra tanto las existencias individuales como colectivas de los pueblos europeos. Cabe plantearse una serie de preguntas contrafactuales, haciendo un ejercicio de especulación, sobre cómo habría enfrentado Romualdi un mundo como el actual: sobre la caída del comunismo, sobre la hegemonía neoliberal, sobre la tecnificación de la política o la fragmentación identitaria. Estas cuestiones siguen funcionando como hilo conductor para justificar la actualidad de su pensamiento sin caer (al menos programáticamente) en proyecciones arbitrarias. Son temas que aparecerán a lo largo del presente artículo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSin duda alguna, y por el peso que tuvo Julius Evola en la articulación de su pensamiento, Adriano Romualdi nos aparece como una figura sugerente que puede servir como contrapeso \u003ca href=\"/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/\"\u003efrente a la decadencia moderna\u003c/a\u003e, caracterizada por la disolución de las soberanías en diferentes niveles (del Estado, de la Familia, de la propia Tradición etc), la disolución de las identidades orgánicas y la reducción del hombre a la condición de mero sujeto administrativo. La necesidad, también expresada en estas lides con vehemencia, de \u003ca href=\"/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/\"\u003erecuperar la vida orgánica de los pueblos\u003c/a\u003e, junto con sus ancestrales legados de valores, tradiciones y cosmovisiones, \u003ca href=\"/posts/ethos-hispanico-morente-maeztu/\"\u003ede reivindicar su \u003cem\u003eethos\u003c/em\u003e\u003c/a\u003e, hace necesario tomar en cuenta la obra del autor italiano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn definitiva, y a modo de introducción, debemos considerar la importancia de Adriano Romualdi en su categoría de pensador «incómodo», por sus vinculaciones ideológicas, que es especialmente necesario para repensar en clave radical \u003ca href=\"/posts/resena-de-los-fundamentos-historicos/\"\u003elas categorías contemporáneas de lo político\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-forja-de-un-pensamiento\"\u003eLa forja de un pensamiento\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEn este artículo no pretendemos llevar a cabo una reconstrucción biográfica convencional, ni a nivel de los hechos vitales que determinaron su breve existencia ni una mera relación de ideas sin más, sino que casi podríamos recomponer una verdadera fenomenología espiritual e intelectual de una figura compleja y comprometida, desde la militancia política, la contemplación histórica y la búsqueda permanente de una forma superior de civilización. Desde sus comienzos parece haber una especie de conciencia trágica del destino, como vemos a través del episodio de la ejecución del escritor y poeta francés \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/robert-brasillach/\" class=\"link-autor\" title=\"Robert Brasillach\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eRobert Brasillach\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q1488\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1195983\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/29530953\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, acontecido cuando Romualdi era todavía un niño en lo que es, al menos a nivel simbólico, una suerte de bautismo espiritual indirecto: la figura del escritor condenado y fusilado por el nuevo orden surgido tras la guerra encarna para toda una generación europea \u003ca href=\"/posts/presentacion-diorama-filosofico/\"\u003ela derrota de una idea heroica y aristocrática de la política\u003c/a\u003e, que quizás adquiera una mayor claridad con otro de los autores venerados por Romualdi, como era el caso de \u003cspan class=\"link-warning link-persona-missing\" title=\"Persona n/h: pierre-drieu-rochelle\"\u003e\u003cstrong\u003ePierre Drieu La Rochelle\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e. No es casualidad que estos autores constituyeran referencias afectivas e intelectuales especialmente intensas para nuestro autor.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDesde su más temprana juventud, en su formación cultural, Adriano Romualdi ya mostró \u003ca href=\"/posts/accion-antonio-medrano/\"\u003euna tensión continua entre pensamiento y acción\u003c/a\u003e. Su paso por el Liceo Giulio Cesare y la Universidad romana revelan un estudiante excepcionalmente dotado y atraído por la historia de las ideas, y en particular por la \u003cstrong\u003eRevolución Conservadora alemana\u003c/strong\u003e. Sus circunstancias personales, la militancia y la personalidad pública del progenitor frente al MSI, también le ocasionaron grandes dificultades para obtener la licenciatura en historia, algo que nos permite ver el clima de exclusión cultural y moral que afectaba a los ambientes vinculados al fascismo italiano de posguerra. Y el conjunto de estos hechos engendraron una de las piezas fundamentales del engranaje ideológico romualdiano: la conciencia de pertenecer a una tradición derrotada históricamente, pero no por ello intelectualmente agotada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe todos modos, no debemos pensar en Romualdi como un erudito encerrado en las abstracciones universitarias, sino que su vocación hacia la acción es otra característica destacada de su personalidad. De ahí la presencia física en los enfrentamientos políticos de los años 50, como fue el caso de las movilizaciones a favor del pueblo húngaro en 1956, frente a la represión soviética. A pesar de sus graves problemas de visión, siempre se vio impelido a ocupar la primera línea en el combate político, sin eludir el choque físico. Romualdi se encontraba totalmente imbuido en una ética heroica que concebía la política como una afirmación existencial, muy lejos del pragmatismo de los partidos de la democracia liberal de su época. Y a modo de complemento, otra idea prevalecía ya en el Romualdi de los primeros años de juventud, y no era otra que la convicción de que toda acción política debía sustentarse sobre una profunda elaboración cultural.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY en este contexto, toda elaboración cultural debía contar con el concurso de la historia, en lo que fue el núcleo generador de toda la vocación intelectual de nuestro autor. Para Romualdi, la historia no era una mera disciplina académica, neutral y ocupada en la simple recopilación de datos, sino que obedece a una matriz profunda desde la cual es posible comprender las formas espirituales de las civilizaciones. Su actividad profesional, desarrollada en diferentes institutos técnicos estuvo marcada por esta concepción. Frente a las interpretaciones de los vencedores de la \u003cstrong\u003eSegunda Guerra Mundial\u003c/strong\u003e, Romualdi trató constantemente de reabrir \u003ca href=\"/posts/fascismo-modernidad/\"\u003eel problema del fascismo europeo\u003c/a\u003e, pero no desde una perspectiva esclerotizada y apologética, sino desde una perspectiva metapolítica, para intentar comprenderlo como un síntoma más amplio de la crisis de la civilización occidental. Y esta es otra de las claves de su pensamiento, que implica que el fascismo no fue un mero fenómeno político contingente, que podamos recluir dentro de un contexto histórico que lo propició, sino que aparece como una tentativa de restaurar los valores orgánicos y aristocráticos en una Europa dominada por la decadencia burguesa.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSu vida profesional le llevó a Palermo, donde Adriano Romualdi perfila los aspectos más contemplativos y tradicionales de su pensamiento. Durante esta época se desarrolla su colaboración con el \u003cem\u003eCentro Siciliano di Studi Tradizionali\u003c/em\u003e y con la revista \u003cem\u003eVie della Tradizione\u003c/em\u003e, revelando un creciente interés por el problema de la tradición europea y la persistencia de símbolos arcaicos en el paisaje histórico y mítico de Italia. Por aquel entonces realiza visitas arqueológicas a las cuevas de Addaura, Ceri y Ostia Antica, además de otros muchos enclaves, buscando reencontrar las ruinas materiales a partir de las cuales recomponer una memoria espiritual europea. Para Romualdi, el pasado no es objeto de veneración, investigación y pura contemplación, es un objeto vivo cuya presencia todavía tiene una fuerza operante.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs especialmente interesante la relación que se establece entre Adriano Romualdi y \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/julius-evola/\" class=\"link-autor\" title=\"Julius Evola\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJulius Evola\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q334147\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/66462101\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX891255\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, quien probablemente fue su referencia intelectual más importante. La adhesión de nuestro autor a la doctrina evoliana nunca tuvo un carácter pasivo ni dogmático, y en ello reside parte de la originalidad de su posición. Frente a ciertos riesgos de evasionismo presentes en ciertos ambientes tradicionalistas, Romualdi trató de mantener siempre una posición histórico-política concreta. Su preocupación era evitar que el tradicionalismo degenerara en una estética de la decadencia incapaz de intervenir en la realidad histórica, de ahí que ciertos estudiosos de su pensamiento, como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/roberto-mattei/\" class=\"link-autor\" title=\"Roberto de Mattei\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eRoberto de Mattei\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q444758\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/101671099\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1273203\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e nos hablen de que su itinerario intelectual, la lógica de su doctrina, condujera más a autores como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/friedrich-nietzsche/\" class=\"link-autor\" title=\"Friedrich Nietzsche\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eFriedrich Nietzsche\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9358\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/89798474\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX905825\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/ernst-junger/\" class=\"link-autor\" title=\"Ernst Jünger\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eErnst Jünger\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q76727\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/12310323\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX902729\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/oswald-spengler/\" class=\"link-autor\" title=\"Oswald Spengler\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eOswald Spengler\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q57112\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/14778687\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1028911\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/drieu-la-rochelle/\" class=\"link-autor\" title=\"Pierre Drieu La Rochelle\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003ePierre Drieu La Rochelle\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q325974\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/27063717\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1721210\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e. Todos ellos representan, de una forma u otra, una sensibilidad marcada por el pesimismo heroico y la necesidad de responder a la aceptación trágica de la decadencia mediante la afirmación aristocrática de la voluntad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSu muerte en la vía Aurelia, a causa de un accidente automovilístico, trunca su vida a los 33 años de edad, provocando la abrupta interrupción de un itinerario intelectual todavía en pleno desarrollo y, ciertamente, prometedor, dejando viuda a su mujer, Else, y a dos hijos. Al final, y con la perspectiva que nos ofrece el paso del tiempo, Adriano Romualdi aparece como alguien profundamente incómodo para su tiempo y para su propio entorno político. Fue incapaz de reducir el pensamiento a una mera táctica partidista, como también se negó a unirse a una espiritualidad desencarnada. El hecho de mantenerse en una especie de limbo intermedio, le condujo a un aislamiento progresivo. Las críticas que recibió por abandonar la acción política inmediata, perdida en el abismo del tacticismo y las componendas, para dedicarse a la elaboración cultural da buena cuenta de la incomprensión que suscitaba su proyecto metapolítico de largo alcance. Fue el precio por mantenerse fiel a los principios, por hacerlos innegociables, lo que engrandece y revela la autenticidad de su figura. Su referencia a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/donoso-cortes/\" class=\"link-autor\" title=\"Juan Donoso Cortés\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJuan Donoso Cortés\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q723141\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/32015386\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX906990\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, autor español al que conocía perfectamente, resulta significativa cuando habla de «las negaciones absolutas y las afirmaciones soberanas», algo que nos revela que Romualdi pertenece a la categoría de hombres para quienes pensamiento y existencia constituye una unidad inseparable frente a toda forma acomodaticia y conformista frente al mundo moderno.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"fascismo-y-revolución-conservadora\"\u003eFascismo y Revolución Conservadora\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa relación entre Fascismo y Revolución Conservadora en la obra de Romualdi, como es natural, desborda los límites interpretativos de la historiografía liberal y marxista. Como ya hemos señalado con anterioridad, para el autor italiano el fascismo no es un accidente político contingente, no es el fruto de una coyuntura, como una mera reacción defensiva de las clases burguesas (como se deriva de las interpretaciones de la historiografía marxista), sino como la expresión histórica de una corriente espiritual europea muy profunda, nacida de la crisis de la modernidad y de la voluntad de restaurar formas orgánicas de civilización \u003ca href=\"/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/\"\u003een el contexto de una sociedad de masas\u003c/a\u003e. De ahí que la interpretación romualdiana del fascismo trascienda las categorías exclusivamente políticas, y tome de manera simultánea una triple perspectiva histórica, cultural y metapolítica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa Revolución Conservadora, como periodo de gran pujanza cultural y en el ámbito de las ideas de una generación de pensadores dentro de la corriente expuesta, bajo esos criterios orgánicos y jerárquico-cualitativos, representa un fenómeno que no es exclusivamente alemán, dentro de la cronología de la \u003cstrong\u003eRepública de Weimar\u003c/strong\u003e y los primeros años del nacionalsocialismo, sino que es un fenómeno que conoce sus manifestaciones a escala europea. En Italia, Alemania o Francia, todas ellas participaban de la misma raíz mítica y de una misma reacción contra el universo mental \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/fernandez-una-revision-critica-de-la/\" class=\"link-abstract\" title=\"Una revisión crítica de la Revolución Francesa\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003esurgido de la Ilustración y de la revolución de 1789\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e. La diversidad de formas nacionales no niega esa unidad profunda, todo lo contrario, la confirma pues cada pueblo encarnaría de manera específica un mismo impulso civilizacional orientado contra el individualismo, el igualitarismo y la disolución de las estructuras tradicionales. El fascismo aparece así —bajo los parámetros interpretativos de Adriano Romualdi— como la traducción histórica de un mito político europeo cuyo contenido esencial sería el intento de reconciliar la autoridad, la comunidad y la movilización de masas bajo una nueva síntesis espiritual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUno de los aspectos más interesantes de los análisis de Romualdi es, precisamente, la insistencia en el carácter moderno y revolucionario del fascismo. Frente a las interpretaciones que lo reducen a una simple obra de restauración reaccionaria, como la expresión violenta de un capitalismo en crisis, el autor italiano subraya que el fascismo encarnó unas formas revolucionarias, aunque fue una revolución dirigida a conservar y reactualizar determinados valores tradicionales dentro de las condiciones creadas por la modernidad industrial. De ahí la paradoja central de la revolución conservadora: asumir las técnicas de movilización de masas, la propaganda y la organización política modernas para combatir los efectos disolutivos de la modernidad liberal. El fascismo no sería entonces un retorno arqueológico al pasado, sino \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/06/steuckers-guillaume-faye-y-la-vision/\" class=\"link-abstract\" title=\"Guillaume Faye y la visión arqueofuturista\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eun intento de proyectar antiguas formas espirituales hacia el futuro\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/robert-steuckers/\"\u003e\u003c/span\u003e. En este sentido, nuestro autor retrotrae el origen remoto de los fascismos al romanticismo europeo de la primera mitad del siglo XIX, especialmente al alemán. La reacción romántica contra la Ilustración representa para él el primer gran momento de resistencia espiritual frente al universalismo abstracto y mecanicista del racionalismo moderno. El romanticismo habría redescubierto la nación como un organismo histórico y cultural, a la Tradición como una continuidad viva y a la historia como la expresión de los destinos colectivos irreductibles ante el progreso lineal. En consecuencia, la revolución conservadora alemana iría más allá de aquella sensibilidad romántica que oponía cultura, mito y comunidad orgánica al atomismo liberal y al materialismo burgués.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este sentido, y a modo de continuidad de estas corrientes, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/giovanni-gentile/\" class=\"link-autor\" title=\"Giovanni Gentile\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eGiovanni Gentile\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q312295\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/66486311\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1208909\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, Julius Evola, Oswald Spengler, Ernst Jünger o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/charles-maurras/\" class=\"link-autor\" title=\"Charles Maurrás\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eCharles Maurrás\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3048\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/14654\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX849840\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, nos aparecen integrados en un mismo horizonte espiritual, marcado por el pesimismo heroico, la crítica al igualitarismo y la defensa de las formas orgánicas de comunidad. Lo importante para Romualdi no es tanto la coincidencia doctrinal exacta entre todos ellos como la existencia de una sensibilidad común: la percepción de que Europa atravesaba (y atraviesa) una crisis de civilización provocada por el triunfo del materialismo, la democracia de masas y la reducción economicista de la existencia humana.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSon especialmente conocidas las réplicas de Adriano Romualdi a las interpretaciones historiográficas de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/ernst-nolte/\" class=\"link-autor\" title=\"Ernst Nolte\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eErnst Nolte\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q65108\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/109425217\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1001217\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/augusto-del-noce/\" class=\"link-autor\" title=\"Augusto Del Noce\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAugusto del Noce\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q1069850\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/73892986\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX903377\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e. Respecto al primero, al historiador alemán, rechaza la idea de que el fascismo pueda reducirse a un simple antimarxismo carente de dimensión doctrinal. Para Romualdi, el fascismo poseía un contenido positivo propio: una concepción heroica de la vida, orgánica y jerárquica, orientada contra la decadencia moderna. Del mismo modo, rechaza la tesis de Del Noce, según la cual fascismo y comunismo serían variantes de una misma herejía secularizadora, Equiparar ambos fenómenos significaría ignorar la diferencia esencial entre una ideología fundada sobre la destrucción de todas las formas tradicionales, y otra que intentaba precisamente restaurar los principios espirituales y comunitarios frente al proceso disolutorio de la modernidad. En este sentido, también es necesario apuntar las interpretaciones que Romualdi hace en relación al fenómeno homónimo de la Alemania nacionalsocialista. A tal respecto reconoce las diferencias y tensiones existentes entre el hitlerismo \u003ca href=\"/posts/arthur-moeller-van-den-bruck-espanol/\"\u003ey algunos sectores de la revolución conservadora\u003c/a\u003e, pero afirma una relación de continuidad profunda entre ambos fenómenos. El nacionalismo revolucionario alemán, \u003ca href=\"/posts/juventud-contestacion/\"\u003elos movimientos juveniles\u003c/a\u003e, los cuerpos francos y los \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/09/fernandez-el-poder-del-agro-comunidad/\" class=\"link-abstract\" title=\"El poder del agro: Comunidad orgánica y Tradición como base para una revolución antimoderna\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eambientes \u003cem\u003evölkish\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/angel-fernandez/\"\u003e\u003c/span\u003e habrían preparado el terreno espiritual y humano sobre el cual se edificaría posteriormente el régimen hitleriano. Sin embargo, nuestro autor, como ya hemos dicho, está lejos de caer en reduccionismos y simplificaciones, y reconoce que muchos representantes de la revolución conservadora criticaron el conformismo de masas del nuevo Estado o determinadas políticas del régimen (podríamos citar varios casos, como Spengler o Jünger). En cualquier caso, considera que la común oposición a la República de Weimar y al universo liberal-democrático revela una afinidad histórica y de ideas decisiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDentro de la Revolución Conservadora Alemana, \u003ca href=\"/posts/covadonga-nacion-espanola-carlos-x-blanco/\"\u003eOswald Spengler ocupa un lugar privilegiado\u003c/a\u003e para Romualdi, que interpreta su pensamiento como una de las expresiones más elevadas de la conciencia trágica europea del siglo XX. La oposición spengleriana entre \u003cem\u003eKultur\u003c/em\u003e y \u003cem\u003eZivilisation\u003c/em\u003e le permite describir la decadencia de Occidente como el tránsito desde una civilización orgánica fundada sobre valores cualitativos \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003ehacia una sociedad dominada por la cantidad\u003c/a\u003e, el utilitarismo y el materialismo de masas. El diagnóstico spengleriano resulta esencial porque ofrece a Romualdi una interpretación morfológica de la historia incompatible con \u003ca href=\"/posts/optimismo-antropologico/\"\u003eel optimismo progresista moderno\u003c/a\u003e. Las civilizaciones nacen, florecen y mueren; no existe el progreso universal e indefinido, sino destinos históricos diferenciados. No obstante, Romualdi reprocha a Spengler no haber comprendido plenamente el fenómeno hitleriano. A su juicio, el pensador alemán percibió con lucidez la decadencia europea, pero no fue capaz de extraer las consecuencias políticas necesarias de su propio diagnóstico. Allí donde Spengler veía en \u003cstrong\u003eAdolf Hitler\u003c/strong\u003e un agitador vulgar, Romualdi percibe a un dirigente capaz de movilizar políticamente a las masas nacionales frente al marxismo y la decadencia liberal. En este sentido, hay una voluntad clara y evidente del autor italiano por aunar pensamiento y acción, teoría y movilización histórica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAdriano Romualdi teoriza todas sus ideas con esa conciencia de proyección en su época, básicamente finales de los años 50 y 60 hasta su muerte en 1973. La idea del fascismo y la revolución conservadora como respuestas históricas a una crisis espiritual todavía abierta. La expansión del consumismo, el igualitarismo, la masificación y \u003ca href=\"/posts/tradicion-nihilismo-colla-terracciano-vecchio/\"\u003eel nihilismo contemporáneo\u003c/a\u003e no representarían una superación de estas problemáticas, sino su expresión más extrema. Lo fundamental sería una idea de transformación, encarnada por nuevos tipos humanos, de nuevas sensibilidades conservador-revolucionarias en contextos de crisis profunda. Esto no implica volver a reeditar regímenes y formas políticas del pasado, sino la persistencia de una determinada actitud espiritual: la que rechaza la idea de progreso inevitable, que se opone a la disolución de los vínculos históricos y que sigue concibiendo la civilización como una creación heroica sustentada sobre jerarquía, disciplina y voluntad de forma. Es una tentativa de \u003ca href=\"/posts/presentacion-despues-virus-boris-nad/\"\u003ereconstrucción metapolítica de la crisis del llamado «Occidente»\u003c/a\u003e a partir de categorías espirituales y civilizaciones, aunque más que «Occidente», deberíamos hablar de Europa, que es la antítesis del término anterior.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"los-fundamentos-filosóficos-de-la-lucha-política\"\u003eLos fundamentos filosóficos de la lucha política\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eComo hemos visto, la lucha política de Adriano Romualdi constituye un intento de reconstrucción integral de una \u003cem\u003eweltanschauung\u003c/em\u003e, una cosmovisión para la derecha radical europea posterior a 1945. Hay que entender que para Romualdi, y para todo el espectro ideológico que ha venido representando en las últimas décadas, la denominada \u003cem\u003edestra radicale\u003c/em\u003e (derecha radical), nada tiene que ver con la posición electoral conservadora dentro de un parlamento liberal, ni con una «derecha dura» en el sentido mediático de la \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003epartitocracia del R78 español\u003c/a\u003e, absolutamente nada que ver. En este caso se trata de una categoría metapolítica, filosófica y de civilización \u003ca href=\"/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/\"\u003eque trasciende el eje izquierda/derecha\u003c/a\u003e entendido en términos parlamentarios, económicos o culturales superficiales. En España la izquierda y la derecha se entienden siempre sobre \u003ca href=\"/posts/espana-constitucion-idiota/\"\u003eun horizonte común de la modernidad liberal\u003c/a\u003e, incluidas sus pretendidas «versiones extremas», tipo Podemos o VOX, que hacen política dentro de un marco parlamentario y de aceptación de los presupuestos fundamentales de la modernidad política liberal, y actuando bajo los mismos parámetros en torno a la soberanía popular, legitimidad electoral, economicismo, pragmatismo jurídico (dicotomía entre lo «legal» y lo «ilegal») o bajo una concepción cuantitativa de la sociedad. En cambio, la «\u003cem\u003edestra radicale\u003c/em\u003e» de Romualdi parte de un rechazo de la totalidad de ese marco, no pretende situarse «más a la derecha» dentro del sistema, sino cuestionar sus bases antropológicas, filosóficas y espirituales, que convergen en la sociedad y modelo de civilización surgida de la Ilustración, de la Revolución Francesa y del igualitarismo contemporáneo. Por ese motivo no tiene como referente ni al filósofo \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/edmund-burke/\" class=\"link-autor\" title=\"Edmund Burke\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eEdmund Burke\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q165792\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/100173535\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1112915\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, por ejemplo, ni la democracia cristiana ni, en general, nada que tenga que ver con el liberalismo conservador. Los referentes son \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/platon/\" class=\"link-autor\" title=\"Platón \" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003ePlatón\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q859\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1155787\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/108159964\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, Nietzsche, \u003ca href=\"/posts/presentacion-pound-evola-junger/\"\u003eJulius Evola, Ernst Jünger o la llamada Revolución Conservadora\u003c/a\u003e alemana.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara Romualdi, la verdadera diferencia, profunda y sustancial, no radica en la dicotomía entre «progresistas» y «conservadores», sino en antropologías incompatibles: una civilización jerárquica, heroica y espiritual frente a una civilización igualitaria, materialista y masificada. De modo que la categoría de \u003cem\u003edestra radicale\u003c/em\u003e nada tiene que ver con la decadente burguesía, y no en vano Romualdi profesaba un abierto desprecio hacia la derecha liberal, parlamentaria y economicista, a la que considera incapaz de defender valores superiores, porque comparte el mismo fondo materialista que la izquierda moderna. Romualdi no nos habla de «\u003cem\u003ela Italia que madruga\u003c/em\u003e», ni de «\u003cem\u003eel italiano que cotiza a la seguridad social\u003c/em\u003e», nos habla de una revolución espiritual y antropológica, de reconstruir una nueva élite, un nuevo tipo humano y un principio de autoridad. Y estos principios son los que nos llevan a los fundamentos filosóficos de su pensamiento, que se asientan sobre Platón y Nietzsche.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eRomualdi parte de la necesidad de devolver a la política un fundamento espiritual y jerárquico frente a la disolución moderna representada por la democracia igualitaria y el dominio de la economía. La política no puede limitarse a una administración técnica de intereses, sino que debe ser la expresión visible de una forma interior, de una estructura espiritual que ordena tanto al individuo como al Estado. Por ese motivo éste último no puede aspirar a un orden contingente y administrativo, sino a un orden absoluto, orgánico y jerárquico capaz de situar los valores heroicos, ascéticos y espirituales por encima de todo utilitarismo economicista. Para edificar esta concepción, Romualdi recurre a una tríada de pensadores en su genealogía filosófica que resultan complementarios en la elaboración de una alternativa radical frente a esta modernidad democrática: en Platón encuentra el paradigma político originario de una concepción aristocrática del Estado, en una labor de discriminación en la que prescinde de aquellas vertientes historicistas o académicas, aquí toma como referencia al Platón constructor de una metafísica política basada en la legitimidad de una minoría cualificada para ejercer el mando. \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8467036583?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8467036583\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eLa República\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8467036583\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e nos muestra ese modelo de Estado orgánico donde el individuo ocupa el lugar correspondiente a su naturaleza íntima, en función de cualidades espirituales objetivas. Bajo la lectura romualdiana, la democracia aparece como la negación de todo principio político superior. Romualdi asume \u003ca href=\"/posts/democracia-talasocracia-claudio-mutti/\"\u003ela crítica platónica de la degeneración democrática\u003c/a\u003e y la proyecta sobre el mundo contemporáneo: el parlamentarismo liberal es el reino de la incompetencia, donde predominan los intereses inmediatos y todo valor superior y jerárquico es destruido. La consecuencia de estas transformaciones se traduce en la tiranía de la economía y la técnica, en \u003ca href=\"/posts/patriots-mutti/\"\u003eel dominio de las oligarquías financieras y de las masas desespiritualizadas\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl Estado platónico es definido explícitamente como totalitario, pero con unas connotaciones positivas. Aquí el totalitarismo no significa una mera opresión burocrática, sino que se concibe bajo la idea de totalidad orgánica: un Estado que integra todas las actividades humanas dentro de una jerarquía de fines superiores. La libertad individual es rechazada únicamente cuando se supedita a la arbitrariedad egoísta; la verdadera libertad consiste en obedecer en función de un criterio de jerarquía. En este sentido, para Romualdi existe una evidente continuidad entre la doctrina platónica del Estado y la sociedad y las experiencias fascistas europeas, especialmente por \u003ca href=\"/posts/libertad-moral-y-autoridad-en-el/\"\u003ela importancia otorgada a la educación\u003c/a\u003e, las disciplinas físicas, la formación de élites y la función mitopoyética del poder político. El jefe político aparece como un creador de forma, un poeta capaz de modelar el alma de una comunidad. Hay una continuidad ideal entre Platón y las experiencias del fascismo y el nacionalsocialismo, cuyo legado se evidencia a través de esa centralidad de las élites, la educación guerrera, la subordinación de la economía a la política o la pedagogía espiritual que habla de la creación de un «hombre nuevo» capaz de resistir la decadencia moderna.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa segunda gran referencia filosófica es Nietzsche, cuya función dentro del pensamiento romualdiano consiste en radicalizar la crítica a la modernidad igualitaria. Nietzsche es interpretado como el destructor de las ilusiones democráticas, cristianas y socialistas. Es el pensador que mejor diagnostica el nihilismo europeo y que denuncia la moral servil surgida del resentimiento de las masas contra toda superioridad. La igualdad moderna no será sino la institucionalización de la venganza de los inferiores y débiles contra los fuertes y capacitados, mientras que socialismo y liberalismo serían formas distintas de una misma decadencia antropológica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl nihilismo ocupa aquí un lugar decisivo, que Romualdi no lo entiende solo como la pérdida de la fe religiosa, sino \u003ca href=\"/posts/tanatofilia-irreversibilidad-occidente-satanico/\"\u003ecomo el agotamiento biológico y espiritual de «Occidente»\u003c/a\u003e. La sociedad moderna aparece dominada por el confort, el pacifismo, el hedonismo y la disolución de toda tensión heroica. Es la imagen del \u003cem\u003eúltimo hombre\u003c/em\u003e preconizada por Nietzsche, que nos muestra al individuo satisfecho, incapaz para realizar forma alguna de sacrificio y plenamente integrado en la sociedad de consumo. Frente a ésta, Nietzsche encarna la posibilidad de una nueva aristocracia espiritual fundada en la dureza, la voluntad y la capacidad de afirmación. No obstante, advierte Romualdi, esta regeneración no puede surgir de manera espontánea, sino que requiere de la formación de una élite diferenciada capaz de asumir nuevamente funciones de dirección histórica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn esta crítica al nihilismo confluyen elementos biológicos, culturales y políticos. la modernidad actúa como modelo de contra-selección que \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003edestruye el carácter y favorece la mediocridad\u003c/a\u003e. La cultura se banaliza, el arte degenera en extravagancia vacía y la educación pierde toda su capacidad formativa. La sociedad abierta (\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/karl-popper/\" class=\"link-autor\" title=\"Karl Popper\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eKarl Popper\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q81244\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX897255\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/88801921\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e) y líquida carece ya de estilo, porque ha perdido la forma interior que le daba unidad que sí poseían las civilizaciones tradicionales. El resultado es una humanidad agotada, neurótica y desarraigada, incapaz de orientar su existencia hacia fines superiores.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl tercer vértice del itinerario filosófico marcado por Romualdi es Julius Evola, cuya influencia aparece especialmente en una dimensión metapolítica y espiritual de su pensamiento. De Evola, nuestro autor toma sobre todo la crítica radical de la modernidad y la necesidad de fundamentar toda reconstrucción política en un \u003cem\u003eethos\u003c/em\u003e trascendente. Sin embargo, Romualdi mantiene una cierta distancia respecto al esoterismo evoliano, al que considera demasiado alejado de las exigencias concretas de la acción política. Lo que le interesa es la posibilidad de reconstruir una derecha revolucionaria y aristocrática sobre bases antidemocráticas, antimaterialistas y antiilustradas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara Romualdi, la obra evoliana es interpretada como parte de la «literatura de la crisis», que acompañó el surgimiento de los fascismos europeos. \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/191305702X?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"191305702X\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eRevuelta contra el mundo moderno\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"191305702X\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e aparece como una filosofía de la historia destinada a combatir la hegemonía de los valores modernos: individualismo, igualitarismo, racionalismo y economicismo. Romualdi reconoce ciertos excesos e ingenuidades históricas en Evola, pero considera que el núcleo de su pensamiento posee un valor fundamental: la afirmación de que ninguna revolución política es posible sin una previa transformación antropológica y espiritual. En este contexto, la figura del «hombre diferenciado» desarrollada en la cumbre de la obra metapolítica del genio evoliano, \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/1913057321?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"1913057321\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCabalgar al tigre\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"1913057321\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, adquiere una importancia central. Se trata del individuo capaz de mantenerse interiormente libre en medio de la decadencia moderna, utilizando incluso elementos disolutivos de la modernidad como instrumentos de fortalecimiento interior. Romualdi interpreta esta actitud menos como retirada pasiva que como disciplina formativa para tiempos de crisis.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBajo esta síntesis entre Platón, Nietzsche y Evola, Romualdi configura el armazón filosófico de su pensamiento político, cuyo objetivo no se limita a defender formas políticas del pasado, sino que pretende ser la base para la construcción de una alternativa civilizacional frente al dominio contemporáneo de las masas, la técnica y el nihilismo. La política es concebida como una tarea espiritual y pedagógica destinada a formar élites que sean capaces de restablecer jerarquías cualitativas y devolver el sentido heroico a la existencia colectiva. El intento de fundación metapolítica de una nueva aristocracia del espíritu.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"contracultura-y-militancia-política\"\u003eContracultura y militancia política\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eAdriano Romualdi vivió todo su desarrollo académico, intelectual y militante durante los años 60, en unos años donde se configuró todo \u003ca href=\"/posts/mito-contracultura/\"\u003eel ciclo «revolucionario» de la Contracultura\u003c/a\u003e, que dio sus frutos en el mayo del 68, todo ello en un contexto de crisis de la «derecha radical» italiana, en unas condiciones de agotamiento estratégico, organizativo e ideológico, especialmente desde las trincheras de su principal exponente: el Movimiento Social Italiano (MSI). El fenómeno de la contracultura fue fundamental y contribuyó a poner de manifiesto las contradicciones internas de un ambiente político incapaz de elaborar una alternativa orgánica y espiritual frente a problemas y situaciones coyunturales del presente. En esos momentos, con todo el ambiente de revuelta universitaria, no estaba en juego una simple disputa política, sino la interpretación del propio significado histórico y la expresión de \u003ca href=\"/posts/resena-hanno-cambiato-faccia/\"\u003etoda una civilización burguesa y consumista\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa derecha italiana llegó a 1968 en una situación de profunda debilidad, de tácticas ambiguas, oscilando entre la integración institucional, apoyada en \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/arturo-michelini/\" class=\"link-autor\" title=\"Arturo Michelini\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eArturo Michelini\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q2243805\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1909-1969), y una retórica más radical defendida por \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/giorgio-almirante/\" class=\"link-autor\" title=\"Giorgio Almirante\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eGiorgio Almirante\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q1236400\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/57520898\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5535705\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1914-1988). El MSI de Romualdi había terminado atrapado entre la nostalgia histórica y la subordinación práctica al sistema parlamentario y liberal italiano, perdiendo progresivamente su capacidad de movilización juvenil y sacrificando parte de su identidad doctrinal en detrimento de la respetabilidad institucional. Todas estas deficiencias estratégicas convergieron en el fracaso electoral de 1968, que confirmó que no representaban una alternativa revolucionaria, pero tampoco lograba hegemonizar el área conservadora dentro del propio sistema. La consecuencia inmediata fue que muchos militantes jóvenes se dispersaron hacia organizaciones extraparlamentarias como \u003cstrong\u003eOrdine Nuovo\u003c/strong\u003e o \u003cstrong\u003eAvanguardia Nazionale\u003c/strong\u003e, desde donde esta juventud creía aspirar todavía a una oposición radical al sistema.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eTampoco podemos obviar una serie de transformaciones económicas, con el \u003cem\u003eboom\u003c/em\u003e del desarrollismo y la pujanza de la economía italiana y una serie de dinámicas socioeconómicas y estructurales equiparables a los años del \u003cstrong\u003eDesarrollismo\u003c/strong\u003e en la España de Franco. La juventud alcanzó su madurez como sujeto sociológico autónomo, el consumo de masas se generalizó, el papel de \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003elos \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e como amplificador e impulsor de ideas y comportamientos colectivos\u003c/a\u003e y otros elementos análogos igualmente disruptivos comenzaban a destruir las antiguas referencias comunitarias y orgánicas. En el contexto universitario se generó una nueva tipología de estudiante desarraigado, ideológicamente moldeable y sometido a una creciente homologación cultural. Para Romualdi este proceso forma parte de una mutación antropológica más amplia, vinculada al avance de la sociedad tecnocrática y consumista. Del mismo modo, y en esto coincidimos plenamente, consideraba que la contestación estudiantil formaba parte del mismo movimiento de disolución moderna que aparentemente decía combatir. De modo que en absoluto representó una verdadera revolución, sino una revuelta interna de la propia burguesía occidental. A su juicio, el 68 expresaba una redistribución generacional del poder dentro del sistema liberal-capitalista, en ningún caso una negación auténtica de sus fundamentos. La prueba de ello está en que la protesta era tolerada, amplificada e incluso alimentada por centros culturales, editoriales, medios de masas y otros medios que constituían el núcleo del corazón ideológico del orden burgués contemporáneo. Una revolución respaldada por el cine, la televisión y las élites culturales no podía representar una amenaza real para el \u003cem\u003estatus quo\u003c/em\u003e, únicamente una transformación interna de sus formas de legitimación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBajo esta perspectiva, también podemos entender el rechazo radical que Romualdi expresa en relación a los intentos de sintetizar el nacionalismo revolucionario y el marxismo, que comenzaron a proliferar en los ambientes juveniles, con la lectura simultánea de Mao y Evola y las derivas «nazi-maoístas» o de «rojipardismo» que pudieran representar personalidades de la talla de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/franco-freda/\" class=\"link-autor\" title=\"Franco Freda\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eFranco Freda\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3751335\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/134871\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1941), que nuestro autor definía como síntomas de una «profunda confusión ideológica» nacida de la incapacidad de la derecha de ofrecer un horizonte doctrinal sólido. Además, bajo el contexto descrito, Romualdi percibía que toda convergencia táctica con los movimientos estudiantiles terminaría favoreciendo, inevitablemente, a la hegemonía comunista. Y es que durante ese periodo el Partido Comunista Italiano, y sus respectivas variantes alemana o francesa, mantenían una extraordinaria fuerza en el contexto europeo occidental, perfectamente capacitada para dotar de una enorme mitología cultural y revolucionaria a sus bases.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este sentido existía una afinidad entre Adriano Romualdi y Julius Evola, y ambos coincidían en su rechazo hacia la contestación estudiantil, que representaba una forma degradada y anárquica de rebelión, incapaz de trascender los límites mentales de la modernidad burguesa que decían rechazar. También coincidían en la denuncia de la destrucción del principio de autoridad y la reducción nihilista de toda jerarquía. Sin embargo, mientras que Evola desarrolla una crítica esencialmente espiritual y antropológica, Romualdi introduce con mayor fuerza una serie de elementos de carácter político, sociológico y cultural. Su crítica al sistema universitario, por ejemplo, no se limita únicamente al problema de la autoridad, sino que se dirige contra la masificación educativa y la destrucción de la formación elitista. Frente a la universidad de masas, Romualdi reivindica una enseñanza meritocrática, selectiva y cualitativa, destinada a la formación de minorías dirigentes y no a la producción indiscriminada de desarraigados.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eQuizás sorprenda más la existencia de coincidencias entre Romualdi y ciertas intuiciones del que fuera dirigente del PCI (Partido Comunista Italiano) \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/antonio-gramsci/\" class=\"link-autor\" title=\"Antonio Gramsci\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAntonio Gramsci\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q83003\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/44299576\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1163536\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1891-1937). Ambos comprenden que la destrucción de la meritocracia escolar termina favoreciendo formas de desigualdad encubierta. La eliminación de la selección y del rigor académico no conduce a una democratización auténtica del saber, sino a la degradación general del nivel cultural y la consolidación de élites informales aún más inaccesibles. Paralelamente, y a modo de contraste, Romualdi afirma la existencia de un igualitarismo ideológico en la escuela y nuevas formas de autoritarismo técnico-burocrático, alejando cada vez más al maestro del discípulo y destruyendo toda transmisión orgánica de la cultura.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLas críticas romualdianas no quedan aquí, y se prolongan de manera especialmente dura a los componentes sociológicos del 68. Romualdi, en una línea muy cercana a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/pier-paolo-pasolini/\" class=\"link-autor\" title=\"Pier Paolo Pasolini\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003ePier Paolo Pasolini\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q25120\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/54152375\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1122947\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1922-1975), interpreta el movimiento estudiantil como la expresión típica de la burguesía urbana occidentalizada. La supuesta revuelta juvenil estaría integrada por los hijos de los mayores benefactores del bienestar consumista, incapaces de representar los intereses reales del trabajador o del campesino tradicional. De ahí la acusación de esnobismo y artificialidad dirigida contra una revuelta alimentada por el consumo cultural, el erotismo de masas, el marxismo convertido en mercancía intelectual y la estetización comercial de figuras como el \u003cstrong\u003eChe Guevara\u003c/strong\u003e o \u003cstrong\u003eFidel Castro\u003c/strong\u003e. El 68 no fue una negación de la sociedad de consumo, sino una de sus manifestaciones más sofisticadas y decadentes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn todo este contexto de crítica, Romualdi lamentaba que el MSI no fuera capaz de construir una verdadera alternativa metapolítica, mientras que el PCI desarrollaba una inmensa red cultural capaz de influir sobre intelectuales, artistas y juventudes. En cambio, la derecha permanecía encerrada en fórmulas defensivas, moralismos estériles y referencias desactualizadas bajo el trinomio «Dios, Patria y Familia». Romualdi ya comprendía que la batalla decisiva se libraba en el terreno cultural y espiritual antes que en el puramente electoral. Por eso contempló inicialmente con esperanza el ascenso de Almirante y la posibilidad de una renovación doctrinal en el partido. Sin embargo, terminó decepcionándose al ver que toda posibilidad de renovación se limitaba al ámbito retórico, y que el MSI \u003ca href=\"/posts/geopolitica-de-carlo-terracciano/\"\u003eseguía preso del atlantismo americanizante\u003c/a\u003e y de la aceptación implícita del marco demoliberal. Todo ello desde una visión nostálgica paralizante, sin elaborar la nueva síntesis ideológica adaptada a los problemas continentales de la segunda mitad del siglo XX.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstos posicionamientos, como era de esperar, colocaron a Romualdi en una posición singular dentro de la derecha radical italiana. Su rechazo al movimiento contracultural de 1968 no nace de un conservadurismo pequeñoburgués ni del simple miedo al desorden, sino que toda su crítica está profundamente enraizada en una concepción metapolítica. Frente al individualismo libertario de la contestación estudiantil, Romualdi reivindica la acción impersonal, la disciplina interior, la formación espiritual y la apelación a unos valores superiores, irreductibles frente a todo hedonismo consumista. Su diagnóstico final es demoledor: el 68 no habría sido una revolución contra el sistema, sino su aceleración interna en las tendencias disolutivas ya presentes en la propia civilización burguesa occidental.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-idea-de-europa\"\u003eUna idea de Europa\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa idea de Europa ocupa un lugar central en el pensamiento romualdiano, y no solo en el de nuestro autor florentino, sino también en todo el espectro de la derecha radical y los movimientos nacional revolucionarios europeos de posguerra. Europa se convierte en la respuesta a una crisis histórica concreta: la imposibilidad de las viejas naciones europeas tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial en 1945, y con la consolidación del orden bipolar que surge del orden impuesto con la Conferencia de Yalta. Frente a la idea de una Europa fragmentada, ocupada militarmente y colonizada cultural y económicamente por las potencias estadounidense y soviética, Adriano Romualdi desarrolla la idea de una «Europa-Nación» como proyecto metapolítico, espiritual y geopolítico destinada a superar el agotamiento histórico de los nacionalismos clásicos de raíz decimonónica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara Romualdi el fascismo derrotado militarmente no debía limitarse a una estrategia defensiva o de defensa del propio terruño particular, sino que debía asumir una reformulación en términos continentales. En este sentido, abandonando viejos antagonismos ideológicos y fórmulas cerradas, Romualdi plantea una visión europea, cultural y metapolítica mucho más amplia que la de los fascismos de entreguerras para convertirse en una reacción europea frente al doble peligro representado por el liberal-capitalismo estadounidense y el comunismo soviético.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstas nuevas coyunturas dan paso a nuevas estrategias, e invitan a nuestro autor a dar una vuelta de tuerca a sus posicionamientos ideológicos de origen. Ya no es que el nacionalismo, entendido en los términos de las naciones históricas, y con independencia de los parámetros liberales que subyacen al Estado-nación del siglo XIX, no hayan sido una fuerza necesaria en el devenir de los siglos, porque permitió conservar las energías espirituales fundamentales como la disciplina, el honor, los valores de identidad y comunitarios, así como la independencia de los pueblos europeos. Sin embargo, aquella fuerza ascendente que en el siglo XIX terminó por alcanzar los límites al quedar atrapada entre dos imperios universalistas. El nacionalismo clásico, encerrado exclusivamente en la nación secular, ya no bastaba para responder a la nueva situación política, y de ahí la transformación del nacionalismo en una forma superior: el nacionalismo europeo. De tal manera que en lugar de patrocinar la muerte de la patria, planteaba su engrandecimiento y cohesión a escala europea.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAdemás hay una razón fundamental, una razón de supervivencia, y de ahí que Europa deba convertirse en un sujeto político, \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/09/\"\u003epero no en los términos que planteó la actual UE\u003c/a\u003e (Unión Europea) en sus inicios bajo las siglas de la CECA (Comunidad Europea del Carbón y el Acero), es decir, como una federación económica o burocrática. Romualdi rechaza explícitamente una Europa de mercaderes como los actuales, como una unión comercial en torno a un mercado común, como una tecnocracia o administración financiera, así como el parlamentarismo liberal que le sirve de soporte político-ideológico. Para Romualdi es imposible construir Europa como proyecto independiente y de civilización desde las ideologías internacionalistas, liberales o comunistas. Solo los nacionalistas, porque todavía conservan un sentido de patria y de su continuidad histórica, son capaces de construir una verdadera unión europea.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eHay un enfoque inevitablemente geopolítico en las visiones de Romualdi, a través del cual interpreta la historia contemporánea como el resultado del conflicto entre grandes espacios imperiales. Europa habría perdido su autonomía histórica tras la \u003cstrong\u003ePrimera Guerra Mundial\u003c/strong\u003e, que favorece una primera fase de ascenso de la potencia estadounidense, y especialmente tras la \u003cstrong\u003eSegunda Guerra Mundial\u003c/strong\u003e quedando definitivamente subordinada a Washington y Moscú. En este contexto, Romualdi interpreta el fascismo como un intento, fracasado pero históricamente significativo, de la defensa continental de las internacionales del dólar y del comunismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAl margen de las influencias ya expuestas, Romualdi \u003ca href=\"/posts/presentacion-thiriart-missiaggia/\"\u003ese vio ampliamente influenciado por Jean Thiriart\u003c/a\u003e. De hecho, tanto este último como sus admirados Brasillach y Drieu La Rochelle aparecen vinculados a la idea de una Europa unificada, como una tercera fuerza frente a la hegemonía americano-soviética. De Drieu, Romualdi toma la idea de que Europa sólo podría sobrevivir organizada como un bloque disciplinado, unido y consciente de su destino histórico. El mito político es el fundamento a partir del cual es posible construir el destino de los pueblos que componen Europa. Un mito movilizador capaz de liberar las energías espirituales colectivas. Del mismo modo que Estados Unidos tuvo el «mito de la frontera» o Serbia el «mito de Kosovo», Europa necesita de un mito fundacional que haga posible una conciencia común superior a los particularismos nacionales. Aquí vemos la influencia de Nietzsche y Evola, bajo la idea de que las civilizaciones sólo logran sobrevivir cuando conservan una tensión espiritual y una visión heroica del mundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAl mismo tiempo, el hecho de reivindicar Europa y no «Occidente» tiene un valor esencial. Romualdi rechaza el «occidentalismo»  porque considera que la civilización occidental contemporánea ha degenerado en materialismo, consumismo y disolución espiritual, en una crítica que dirige no solo contra el comunismo soviético, sino también contra el liberalismo estadounidense, contra Hollywood, Wall Street y la sociedad de consumo. La decadencia europea no sería solamente política o militar, sino también antropológica, una constante que destacamos en todos nuestros textos: una pérdida de voluntad, de carácter y conciencia histórica, y de ahí la necesidad de una nueva cosmovisión capaz de despertar nuevamente energías heroicas y revolucionarias. Pero esta unidad europea también exige una «palingenesia» espiritual y política profunda. La Europa-Nación no podía surgir simplemente de tratados diplomáticos e instituciones económicas, sino de la transformación radical de la conciencia europea.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-02T20:46:21+02:00","date_published":"2026-06-02T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/romualdi-nacionalismo-tradicion/","summary":"Abordar una figura como la de Adriano Romualdi (1940-1973), con toda la complejidad que entraña su perfil intelectual, no es nada sencillo. Además, su situación privilegiada —fue hijo de Pino Romualdi (1913-1988), uno de fundadores y dirigentes del Movimiento Social Italiano (MSI)— contribuyó a …","tags":["Nacionalismo Revolucionario","Europa","Fascismo","Metapolítica","Tradición"],"title":"Adriano Romualdi: la síntesis entre el nacionalismo revolucionario y la Tradición","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/romualdi-nacionalismo-tradicion/"},{"authors":[{"name":"Pietro Missiaggia","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/pietro-missiaggia/"}],"content_html":"\u003cp\u003e¿Quién era \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/julius-evola/\" class=\"link-autor\" title=\"Julius Evola\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eJulius Evola\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q334147\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/66462101\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX891255\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e antes de convertirse en teórico de la Tradición y autor de \u003cem\u003eRevuelta contra el mundo moderno\u003c/em\u003e? Este libro reproduce de manera audaz e inteligente las etapas iniciales de la trayectoria intelectual menos conocida del pensador romano: los años de las vanguardias, su adhesión al dadaísmo, las crisis internas y los años de especulación filosófica bajo las influencias de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/friedrich-nietzsche/\" class=\"link-autor\" title=\"Friedrich Nietzsche\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eNietzsche\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9358\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/89798474\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX905825\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carlo-michelstaedter/\" class=\"link-autor\" title=\"Carlo Michelstaedter\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eMichelstaedter\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q738539\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/41875057\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1148247\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/otto-weininger/\" class=\"link-autor\" title=\"Otto Weininger\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eWeininger\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q78513\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/95214612\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1158379\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/hermann-keyserling/\" class=\"link-autor\" title=\"Hermann Graf Keyserling\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eKeyserling\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q60690\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/34458713\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1207143\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA lo largo de estas páginas emerge la figura de un pensador que ya prefigura algunos temas que bajo otras formas, y en el periodo tradicionalista bajo la influencia de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/rene-guenon/\" class=\"link-autor\" title=\"René Guénon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eRené Guénon\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q496850\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/96988275\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1099451\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e se desarrollarán, como \u003cstrong\u003ela teoría del Individuo Absoluto\u003c/strong\u003e: la afirmación de un Yo radical, capaz de crear o recrear el mundo. El desafío filosófico que nos plantea el Barón se inserta en muchas de las tensiones que protagonizan el siglo XX y que nos remiten a la técnica, a la biopolítica o al transhumanismo. A medio camino entre la biografía intelectual y el análisis crítico, el autor, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/pietro-missiaggia/\" class=\"link-autor\" title=\"Pietro Missiaggia\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ePietro Missiaggia\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, nos ofrece un recorrido apasionante que parte de las vanguardias hasta el encuentro del hombre como potencia, mostrándonos aquello que permanece vivo y lo que fue superado en etapas posteriores del proyecto evoliano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl libro descubre a un Evola diferente y sorprendente, muy diferente al presentado bajo su forma clásica tradicionalista.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-07-31T18:21:12+02:00","date_published":"2026-05-26T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/libros/evola-missiaggia/","summary":"¿Quién era Julius Evola antes de convertirse en teórico de la Tradición y autor de Revuelta contra el mundo moderno? Este libro reproduce de manera audaz e inteligente las etapas iniciales de la trayectoria intelectual menos conocida del pensador romano: los años de las vanguardias, su adhesión al …","tags":["Tradición","Evolianismo"],"title":"Evola antes de Evola","url":"https://hiperbolajanus.com/libros/evola-missiaggia/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eNos complace anunciar a nuestros seguidores y lectores la publicación de una novedad editorial de primer orden en el ámbito de los autores de la Tradición, aunque este último calificativo podría estar «en duda» o cuestionado en cierta medida en el libro que nos disponemos a presentar. Comenzaremos hablando de su autor, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/pietro-missiaggia/\" class=\"link-autor\" title=\"Pietro Missiaggia\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ePietro Missiaggia\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, un joven y prometedor estudioso italiano al que ya conoceréis por sus contribuciones en nuestra publicación semestral \u003cem\u003e\u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/\"\u003eMos Maiorum\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e\u003c/em\u003e, donde es un colaborador habitual en los últimos números. Sus artículos han mantenido una línea vanguardista y combativa, presentando al público de habla hispana algunos autores desconocidos como \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/09/missiaggia-peter-wessel-zapffe-el/\" class=\"link-abstract\" title=\"Peter Wessel Zapffe – El último mesías\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003ePeter Wessel Zapffe\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/pietro-missiaggia/\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e,  \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/missiaggia-historia-y-hemiplejia-del-siglo/\" class=\"link-abstract\" title=\"Historia y hemiplejía del siglo XX: la escurridiza figura de Delio Cantimori\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eDelio Cantimori\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/pietro-missiaggia/\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e o \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Article\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/05/missiaggia-nick-land-y-la-actualidad/\" class=\"link-abstract\" title=\"Nick Land y la actualidad del iluminismo oscuro.\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"headline\"\u003eNick Land\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/pietro-missiaggia/\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, así como viene manteniendo discursos y enfoques antiliberales y antiatlantistas, en una vertiente que desde nuestras trincheras tienen una importancia fundamental.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAdemás de sus contribuciones a nuestra revista, Pietro Missiaggia también ha colaborado en la publicación de la obra \u003cem\u003e\u003ca href=\"/posts/presentacion-thiriart-missiaggia/\"\u003eJean Thiriart, el caballero euroasiático y la Joven Europa\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e, publicada por nuestro sello editorial en el año 2025. Se trata de un trabajo colectivo coordinado por nuestro joven y talentoso autor, en el que se incluyen las contribuciones de pensadores de renombre, además del propio \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jean-thiriart/\" class=\"link-autor\" title=\"Jean Thiriart\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eJean Thiriart\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q186229\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/32283747\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1429411\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, como \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/claudio-mutti/\" class=\"link-autor\" title=\"Claudio Mutti\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eClaudio Mutti\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q2978547\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/114005078\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX4887241\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/aleksandr-duguin/\" class=\"link-autor\" title=\"Aleksandr G. Duguin\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAleksandr Duguin\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q438839\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/64230212\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5341058\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/heinrich-jordis-von-lohausen/\" class=\"link-autor\" title=\"Heinrich-Jordis von Lohausen\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eHeinrich-Jordis von Lohausen\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3129490\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/17251238\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/luc-michel/\" class=\"link-autor\" title=\"Luc Michel\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eLuc Michel\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3264870\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e o el biógrafo del propio Thiriart, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/yannick-sauveur/\" class=\"link-autor\" title=\"Yannick Sauveur\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eYannick Sauveur\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/281816652\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e entre algunos otros. Una obra en la que se desvelan aspectos desconocidos del pensamiento de uno de los mayores representantes del nacionalismo revolucionario europeo de las décadas posteriores a la II Guerra Mundial.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"desafiando-al-evola-tradicionalista\"\u003eDesafiando al Evola tradicionalista\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003ePietro Missiaggia, pese a su juventud, ha mostrado en todos sus trabajos una gran madurez intelectual, lamentablemente muy rara entre las personas de su edad. Y en esta ocasión, a modo de culminación de su desarrollo como autor e investigador de temáticas tradicionales, autores polémicos y diferentes vertientes del pensamiento filosófico y político contemporáneo. Fruto de ello llega a nosotros \u003cem\u003eEvola antes de Evola. Del Dadaísmo al Individuo Absoluto: un filósofo contra el siglo XX\u003c/em\u003e, cuyas primeras páginas introductorias redactadas por \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/stefano-vaj/\" class=\"link-autor\" title=\"Stefano Vaj\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eStefano Vaj\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/63030299\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, uno de los representantes más destacados de las corrientes transhumanistas en Italia, comienzan con la pregunta que da título al propio escrito: \u003cstrong\u003e¿Julius Evola era evoliano?\u003c/strong\u003e Esta pregunta, ante la complejidad de las diferentes etapas que atraviesa el Maestro Romano, no es una \u003cem\u003eboutade\u003c/em\u003e, sino una pregunta dentro de una operación crítica que abarca un sentido más profundo. De hecho, en esta pregunta reside todo el eje metodológico del libro de Missiaggia, en la que nuestro joven autor trata de ir más allá de un juego retórico para disociar al Evola histórico, al autor en su visión más clásica y generalmente aceptada, con una obra en permanente evolución desde sus años más tempranos, estratificada y de gran complejidad. Pero por otro lado tenemos el «evolianismo» como otro nivel, como una construcción doctrinal posterior, fijada, sistematizada y en algunos casos simplificada por discípulos, comentaristas y por el propio Evola en su época madura.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl punto de partida del autor es deliberadamente desestabilizadora con la mención de figuras como Cristo, cuyo perfil histórico se disuelve en la tradición que lo transmite. A diferencia de este caso, Evola aparece como un autor abundantemente documentado, accesible en sus textos, cartas y testimonios biográficos. Esto implica una consecuencia decisiva: no estamos condenados a recibir su figura a través de una ortodoxia interpretativa, sino que es posible, y además necesario, retornar a los textos y someterlos a una lectura crítica y contrastarlos con la imagen que ha prevalecido a lo largo de los últimos tiempos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl libro nos descubre ya en las primeras páginas una serie de intuiciones fundamentales: en primer lugar, que las obras del autor, tanto de Evola como de cualquier otro, una vez publicadas y difundidas, pierden la propia autonomía, que escapa tanto a las intenciones originarias del autor como a sus reinterpretaciones posteriores. Y el ejemplo nos lo proporciona el propio Julius Evola con su escrito autobiográfico \u003cem\u003eEl camino del cinabrio\u003c/em\u003e, donde el Barón trata de llevar a cabo un repaso y una reinterpretación de sus propios escritos con la intención de aportar claves definitivas en una retrospectiva, y que no dejan de responder a una fase concreta, al final de su vida, del propio recorrido evoliano, bajo la intención de proyectar un «Evola auténtico», que nos recuerda a uno de los grandes referentes intelectuales del propio autor, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/friedrich-nietzsche/\" class=\"link-autor\" title=\"Friedrich Nietzsche\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eFriedrich Nietzsche\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9358\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/89798474\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX905825\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, con su famosa obra \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8420653551?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8420653551\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eEcce homo\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8420653551\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, elaborada ya en evidentes condiciones de enajenación mental, pero que pretendía erigirse como una forma de clausura del conjunto de su legado.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero también cabe preguntarse, a modo de agregado a la pregunta inicial, ¿El Evola sistematizado por la tradición es fiel al conjunto de su trayectoria? ¿Existe una evolución coherente en la elaboración de la propuesta doctrinal evoliana, desde sus inicios hasta la etapa final? ¿Se han privilegiado ciertas orientaciones y perspectivas en detrimento de otras? O para ser todavía más concretos, ¿se ha privilegiado al Evola de la Tradición, aquel \u003ca href=\"/posts/rene-guenon-maestro-tradicion-perenne/\"\u003eque es más cercano a \u003cstrong\u003eRené Guénon\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, por ejemplo, frente a aquel Evola más desconocido, el joven dadaísta vinculado a las teorías del idealismo mágico y el individuo absoluto? La postura de Missiaggia se adentra en estas controversias y su trabajo se presenta como una restitución, e incluso reivindicación, de un Evola «pre-evoliano», del Evola de las primeras etapas, \u003ca href=\"/posts/presentacion-ensayos-filosoficos-evola/\"\u003eel de la especulación filosófica\u003c/a\u003e, que es anterior a sus vínculos más evidentes con el mundo de la Tradición y sus obras clásicas más conocidas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl punto de partida, en su núcleo fundamental, debe tomar como centro de las operaciones intelectuales y hermenéuticas, una crítica implícita y profunda del Tradicionalismo entendido como un sistema cerrado. \u003ca href=\"/posts/sentido-orientacion-religio-schuon/\"\u003eLa Tradición como un principio eterno y universal\u003c/a\u003e, es ubicado en un contexto histórico preciso para marcar el punto de partida de todas sus doctrinas, y es concretamente a partir del romanticismo reaccionario y de la sensibilidad de \u003cem\u003efin du siècle\u003c/em\u003e europeo. Esta observación se inscribe en una línea crítica ya desarrollada \u003ca href=\"/posts/resena-la-nueva-derecha-de-alain-de/\"\u003epor autores como \u003cstrong\u003eGiorgio Locchi\u003c/strong\u003e y \u003cstrong\u003eAlain de Benoist\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e y tiene consecuencias de gran alcance, al deslegitimar la pretensión de atemporalidad del tradicionalismo y reinscribiéndolo en la modernidad que pretende negar. En este punto, nuestra opinión en la defensa activa de la Tradición, poco tiene que decir ante un enfoque que es perfectamente legítimo, y que pretende trazar una vía más inmanente, y si se quiere, más próxima y, por tanto, más humana que la que nos transmite el hieratismo de Guénon o la soledad granítica del propio Julius Evola en etapas más maduras.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta idea conecta perfectamente con el análisis que el propio Missiaggia desarrolla a lo largo de todo el libro: \u003ca href=\"/posts/metapolitica-tradicion-modernidad-antologia-julius-evola/\"\u003eel joven Evola no es todavía el teórico de una Tradición inmutable\u003c/a\u003e, sino un actor, todavía marginal, en la gran revolución cultural europea de comienzos del siglo XX. Su horizonte intelectual no toma como referencia tanto la idea de restauración como la de superación. Ya no se trata de conservar las formas heredadas del pasado, sino de experimentar radicalmente, tal y como un Evola juvenil hace con su temprana vinculación a las corrientes dadaístas, el futurismo (con una relación conflictiva) y las corrientes filosóficas más extremas del momento, ligadas a las prolongaciones del pensamiento nietzscheano. De hecho, este libro nos detalla perfectamente el proceso formativo que lleva a Julius Evola a la configuración de sus primeras doctrinas, profundamente marcadas por el ya mencionado \u003cstrong\u003eFriedrich Nietzsche\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003eMax Stirner\u003c/strong\u003e o \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carlo-michelstaedter/\" class=\"link-autor\" title=\"Carlo Michelstaedter\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCarlo Michelstaedter\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q738539\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/41875057\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1148247\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e entre otros, que convergen con otras situaciones de importancia capital, tales como las experiencias límite de la guerra en el frente alpino, y la crisis existencial que desemboca en la idea de «suicidio metafísico», sobre la que volveremos más adelante.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa contraposición entre este primer Evola y el Evola posterior no se formula en términos de una simple ruptura. Missiaggia insiste en que la continuidad subterránea de ciertos motivos y lugares comunes en lo sucesivo se mantienen inalterables: la centralidad del «Yo», la aspiración a una trascendencia activa encarnada por la figura del \u003cem\u003ehombre integral\u003c/em\u003e, o la voluntad de superar unas condiciones dadas. Incluso en su fase dadaísta, Evola ya concibe el arte como una vía de afirmación superior, como una «elaboración desinteresada» que expresa una conciencia elevada. Este núcleo no desaparecerá nunca y, posteriormente, será reinterpretado en clave tradicionalista.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa divergencia surge, más bien, en la forma en que este núcleo se articula históricamente. El texto propone una adaptación estratégica de Evola en el contexto metapolítico en el que se encuentra lejos de la imagen de un pensador completamente ajeno a las circunstancias. Más bien aparece como un pensador consciente de su público y de las condiciones de la recepción de su obra. Este matiz esencial explica las transformaciones de su discurso, especialmente en la posguerra mundial después de 1945, cuando su pensamiento adquiere un papel instrumental dentro de la recomposición de la derecha radical y \u003ca href=\"/posts/fascismo-modernidad/\"\u003eel neofascismo italiano\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este sentido, el «evolianismo» de la segunda mitad del siglo XX no sería tanto la expresión pura de una doctrina atemporal como el resultado de una determinada coyuntura histórica: la necesidad de ofrecer un marco ideológico a una derecha derrotada, privada de referentes y en proceso de reconfiguración. Obras como \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B0F3VSLCT1?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B0F3VSLCT1\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eOrientaciones\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e (1945) o \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B0D2XQY8F5?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B0D2XQY8F5\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eLos hombres y las ruinas\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e (1953) deben leerse en su contenido metapolítico como fuentes doctrinales de un determinado contexto histórico, al servicio de una trinchera ideológica concreta. Sin embargo, y aquí es donde reside uno de los aspectos más interesantes del análisis, esta adaptación no implica una integración completa en el nuevo orden. Evola sigue manteniendo la distancia, una relativa autonomía y una «indisciplina» que le impide convertirse en un mero ideólogo de la derecha radical italiana. Su rechazo al marco cultural, académico e ideológico del mundo de la segunda posguerra mundial, junto con \u003ca href=\"/posts/yukio-mishima-la-via-del-guerrero-y-la/\"\u003eun marcado desprecio por los valores y las formas burguesas\u003c/a\u003e, y sus constantes polémicas con los grandes epígonos de la cultura de su época, delatan un itinerario alternativo que el Barón siguió, y que se identifica con una aristocracia del espíritu, con una élite espiritual que se sitúa más allá de las categorías políticas ordinarias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste punto resulta crucial para comprender la tesis de fondo: el Evola «evoliano» —el Evola canonizado por la Tradición— es solo una de las posibles lecturas de su obra, y no necesariamente la más fecunda. La recuperación del Evola juvenil permite, en cambio, acceder a una dimensión más radical, más abierta y, en cierto modo, más peligrosa de su pensamiento. Se trata de aquellos aspectos que redundan sobre las vertientes que discurren en torno al «sobrehumanismo» definido por Locchi, y de innegables connotaciones nietzscheanas, como un intento de superar al hombre moderno, no volviendo al pasado, ni restaurando un Orden primordial, \u003ca href=\"/posts/presentacion-diorama-filosofico/\"\u003esino mediante una auténtica transformación (o transfiguración) espiritual y antropológica\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDesde un enfoque tradicionalista, como el que habitualmente mostramos en nuestras publicaciones, esta visión plantea una tensión evidente. Por un lado, confirma la centralidad de la idea evoliana de superación y de trascendencia activa; mientras que por otro lado, cuestiona la identificación de esta idea con el aparato doctrinal del tradicionalismo integral, con el cual se ha caracterizado a Julius Evola en su visión más clásica. La Tradición no es, por tanto, parte constitutiva y original del Evola de las primeras etapas, sino que figura como una construcción, una entre otras muchas posibles, para ofrecernos una intuición más profunda, que entronca con la exigencia de un principio superior frente a la disolución moderna.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn conclusión, podemos decir que bajo estas premisas, a priori, provocadoras, se encuentran las bases de todo el ensayo crítico de Pietro Missiaggia, que se asientan bajo una suerte de «desguace» de la imagen consolidada de Evola para devolverlo a la complejidad y el azar de las fuerzas del devenir. La pregunta acerca de si Evola es o no evoliano no es más que una pregunta retórica, que no busca una respuesta inmediata, una toma de partido radical, sino que funciona como una toma de conciencia, para predisponer al lector destruyendo todas sus certezas e ideas preconcebidas al abordar la figura del Maestro Romano. Obliga a un ejercicio de reconsideración, a prestarse a un juego interpretativo, a mantener cierta cautela, y a apartar todos los mitos que había asimilado en su forma de ver tanto a Evola como su doctrina. Además, esta postura abre grandes posibilidades, ante un Evola que no se agota en el evolianismo, y que lo desborda poniéndolo en cuestión desde dentro.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"vanguardia-nihilismo-y-trascendencia-activa\"\u003eVanguardia, nihilismo y trascendencia activa\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eDe modo que las implicaciones de la obra de Missiaggia van mucho más allá de intenciones puramente historiográficas o de una mera etapa más, de carácter preparatorio, para el advenimiento del Evola tradicionalista, a modo de elaboración biográfica. La obra tiene un sentido profundamente metapolítico, que, como hemos dicho, busca una operación de desarticulación de la imagen consolidada del autor, de aquello que podríamos denominar «evolianismo», en su acepción vulgarizada y doctrinal, y en última instancia, su neutralización. Se trata de poner en valor a un Evola inicial, al joven dadaísta, nihilista, experimental y filosóficamente radical, y al mismo tiempo servir como base para una reinterpretación destinada a transformar nuestra visión global tanto del autor como de su pensamiento. En toda esta tarea es muy importante el contexto cultural en el que se mueve este Evola temprano, y que Missiaggia nos muestra con extraordinaria precisión. La modernidad no es concebida como un proceso homogéneo de decadencia, sino que prevalece algo más inestable y heterogéneo que convierte el primer tercio del siglo XX en el escenario de un campo de tensiones, experimentaciones y rupturas que conviven en paralelo con impulsos destructivos y posibilidades de superación. En este terreno, los movimientos de las vanguardias artísticas, que son fundamentales para entender las adhesiones juveniles del Barón, no aparecen como síntomas de disolución o máscaras transitorias, sino como intentos —a menudo caóticos, contradictorios o incluso delirantes— de ofrecer una respuesta a \u003ca href=\"/posts/campamento-santos-raspail/\"\u003ela crisis profunda de la civilización europea\u003c/a\u003e. De tal manera que en este contexto de decadencia, la modernidad no es solo un progresivo declinar, un \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003epericlitar civilizatorio\u003c/a\u003e sin más, sino que es un campo de pruebas en el intento de buscar alternativas y superar los antagonismos que producen tal caída.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eJulius Evola es un actor dentro de este laboratorio, y sus adhesiones intelectuales y espirituales responden a este propósito, algo que también se refleja en su propia biografía personal, y que no constituye una mera anécdota. En esta época de experimentación hay un juego de elementos que se presentan como constantes en su pensamiento y que giran en torno a la negación radical de las formas establecidas, al \u003cem\u003estatus quo\u003c/em\u003e de su época y la necesidad de superarlo; la búsqueda de una libertad absoluta en el plano individual que tiene como protagonista al «Yo» y la voluntad de ir más allá de los límites de la razón y el sentido común. Este Evola no es el tradicionalista de la visión más clásica, no es una versión en potencia, sino alguien que trata de superar las contradicciones de susodicha modernidad desde un nihilismo activo. Es precisamente en este terreno donde emerge la diferencia fundamental respecto al tradicionalismo posterior, y ésta \u003ca href=\"/posts/medrano-lucha-dragon/\"\u003eradica en su posicionamiento interior\u003c/a\u003e frente a la modernidad exterior, ubicándose en el punto más extremo para tratar de operar un salto cualitativo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este contexto, el análisis de la etapa dadaísta de Evola constituye uno de los pasajes más densos y logrados de la obra, en el que Missiaggia no se limita a describir las actividades artísticas del Maestro Romano durante este periodo, sino que penetra en el núcleo de su significado filosófico y existencial. El dadaísmo es interpretado como una forma de «nihilismo operativo», lo cual supone una práctica de destrucción de los códigos culturales de la época, a partir de la cual busca liberar una dimensión más profunda de la experiencia. En este sentido, \u003cem\u003eArte astratta\u003c/em\u003e se convierte en la piedra angular de este proceso, ya que en ella Evola trata de \u003ca href=\"/posts/andrei-tarkovsky-metacine/\"\u003eformular una concepción del arte como expresión de una conciencia superior\u003c/a\u003e, desligada de cualquier finalidad utilitaria o de comunicación. El arte trasciende toda representación para transformarse en acto y deja de ser un reflejo del mundo para afirmar la subjetividad más allá de éste. Es una concepción que anticipa claramente la idea de «Individuo absoluto», aunque sea en una forma embrionaria y cargada de tensiones y antagonismos, que será el centro de todas sus especulaciones filosóficas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eHay que tener en cuenta que este «Yo» no tiene nada que ver con un significado puramente psicológico o empírico, sino que se erige como una instancia que aspira a constituirse como un principio absoluto, como el centro de una realidad que ya no se acepta como algo que viene dado, sino que, contrariamente, debe ser creada o recreada. Es un impulso que también adquiere su manifestación simbólica y esotérica en las obras desarrolladas durante el periodo, con referencias a la serpiente Ea, a Shiva o al Budismo en una búsqueda de sentido a través de formas que desbordan los límites de la agotada cultura occidental, y que apuntan a una transformación radical del ser mediante de la metafísica extremo-oriental.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDentro de todos estos procesos que concurren de manera escalonada, cuando no solapada, en los años juveniles de Evola, hay un momento especialmente intenso dentro de la crisis existencial que atraviesa durante la I Guerra Mundial y su contacto con el dadaísmo. Esta crisis representa un proceso de inflexión decisivo, que es el que le conduce a una suerte de «suicidio metafísico» que ocupa un lugar central y, como el propio concepto indica, no se trata de una destrucción física del individuo, sino de una aniquilación de toda forma ontológica precedente, una ruptura radical con todo aquello que se vincula a la existencia ordinaria. Es a través de este «suicidio» tan peculiar, con resonancias en las \u003ca href=\"/posts/resena-las-estaciones-de-la-sabiduria/\"\u003etradiciones extremo-orientales\u003c/a\u003e, que permite la emergencia de una nueva forma de subjetividad, en la cual el «Yo» se convierte en una realidad absoluta y hegemónica, tras atravesar una fase previa de negación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMissiaggia entiende que esta lógica es una constante en la trayectoria de Evola, en cuyo desarrollo no podemos aplicar los criterios de una continuidad lineal, sino que ésta se articula en torno a una serie de rupturas, crisis y, finalmente, superaciones. La transición del arte a la filosofía no es un simple cambio de intereses, sino que es el resultado de una transformación interior que redefine por completo la búsqueda de sentido y la orientación de sus elaboraciones doctrinales sucesivas. El paso del dadaísmo al idealismo mágico representa —bajo el criterio de Missiaggia— el momento de convergencia y unidad de una serie de intuiciones dispersas que comienzan a adquirir una forma ya sistemática.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon el idealismo mágico, no llegamos a una filosofía en el sentido académico del término, sino que estamos ante una perspectiva en la que el «Yo» se afirma como principio creador. Aquí se produce una síntesis entre elementos procedentes del idealismo alemán, del esoterismo y de la experiencia personal de Evola. Pensadores como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B0CLBCFL2Y?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B0CLBCFL2Y\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eOtto Weininger\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8496867501?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8496867501\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCarlo Michelstaedter\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8496867501\"\u003e\u003c/span\u003e y \u003cstrong\u003eOctave Hamelin,\u003c/strong\u003e en un plano mucho más heterodoxo, con autores desgarrados por crisis existenciales que comparten un mismo destino trágico, sirven como catalizadores de todas estas intuiciones filosóficas. El elemento central que sirve de hilo conductor a este periodo es la idea de una «ontología activa», a partir de la cual la realidad no se concibe como algo que se conoce, \u003ca href=\"/posts/accion-antonio-medrano/\"\u003esino que es lo que se produce mediante la acción\u003c/a\u003e, a través de una voluntad consciente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAsí lo vemos a lo largo de \u003cem\u003eTeoria dell’Individuo Assoluto\u003c/em\u003e (1927) o \u003cem\u003eFenomenologia dell’Individuo Assoluto\u003c/em\u003e (1930), donde Evola nos muestra esta nueva forma de ontología, a través de un sujeto omnipotente que se ha liberado de todo condicionamiento y determinismo, de tal manera que no es condicionado por el mundo, \u003ca href=\"/posts/mundo-magico-heroes-cesare-riviera/\"\u003esino que es él quien determina y condiciona al propio mundo\u003c/a\u003e. Si el dadaísmo había representado la fase destructiva y de negación, el periodo del idealismo mágico es el momento de sistematización y creación. Es en torno a la idea de «Individuo absoluto» como se constituye el eje ontológico de este primer Evola, y el punto más elevado de su pensamiento. ¿Cómo podemos caracterizar a este «Individuo absoluto»? Podemos decir que trasciende toda categoría filosófica, es el resultado de una experiencia límite, en un intento de restaurar o \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003ereconfigurar la relación entre sujeto y realidad\u003c/a\u003e en términos radicalmente no dualistas. Se trata de un principio de autoafirmación total que no reconoce ningún límite exterior, ni ontológico ni moral. En este Individuo Absoluto convergen varios elementos: la voluntad de poder nietzscheana, el Yo absoluto del idealismo alemán y ciertos motivos de las tradiciones iniciáticas, pero transfigurados en un sentido singularmente moderno. A partir de aquí el Absoluto actúa y se identifica con la capacidad del individuo de producir realidad  en un proceso de inversión que tiene un alcance notable sobre determinadas concepciones del pensamiento europeo: rompe con toda concepción de lo trascendente en un sentido clásico y coloca en el centro de gravedad la subjetividad, la cual debe alcanzarse en su categoría de potencia absoluta.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDesde la perspectiva tradicionalista, estas posiciones resultan problemáticas al disolver la distinción que se hace entre lo humano y lo suprahumano. Hay una expresión extrema, con un nivel de exigencia de trascendencia activa que podemos ver en las tradiciones y doctrinas iniciáticas más regulares y ortodoxas.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"conclusión\"\u003eConclusión\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eNaturalmente, la obra de Pietro Missiaggia comprende desarrollos ulteriores que nos desvelan toda la complejidad de la doctrina filosófica evoliana, y que no vamos a desentrañar en esta presentación, porque ya es tarea del lector indagar en su contenido. En definitiva, podemos decir que \u003cem\u003eEvola antes de Evola\u003c/em\u003e es una forma de crítica revisionista de la forma en que hasta el día de hoy se ha leído comúnmente a Evola, y el enfoque que se ha dado al autor y a sus doctrinas. El mérito de esta obra radica en la puesta en valor de una etapa que ha sido marginada de manera reiterada en el itinerario evoliano más clásico, de tal modo que el estudio y comprensión de su doctrina no resulta tan inequívoco y lineal como la vía que nos lleva al tradicionalismo. Su pensamiento adquiere mayor complejidad, se hace más problemático, y nos obliga a retomar la pregunta ¿era Evola evoliano? Pero no para fijar dos o más Evolas, ni para hablar de etapas en contraste, sino para mostrarnos a un pensador cuya doctrina se construye mediante la experimentación, a través de las contradicciones y la superación, que lo hace irreductible ante cualquier sistema.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn cualquiera de los casos Julius Evola no pierde su aura mítica, la del pensador solitario de las cimas, que reivindica al \u003cem\u003ehombre integral\u003c/em\u003e como una forma actualizada de aquel \u003cem\u003eIndividuo absoluto\u003c/em\u003e proyectado en la década de los años 20, instigado por la voluntad de poder, por la potencia de la acción, que sabe perfectamente que la Tradición, tal y como la conocemos en su forja primordial, es un imposible, una utopía irrealizable ante las sucesivas destrucciones de la modernidad del \u003cstrong\u003eKali-Yuga\u003c/strong\u003e. De ahí el relieve que toma la subjetividad y la acción en sus planteamientos, algo que vemos con meridiana claridad, por ejemplo, en \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/1913057321?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"1913057321\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCabalgar el tigre\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"1913057321\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-02T20:46:21+02:00","date_published":"2026-05-25T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-evola-antes-evola-missiaggia/","summary":" Recomendación Desde 7€ Evola antes de Evola Del Dadaísmo al Individuo Absoluto: un filósofo contra el siglo XX\nPietro Missiaggia\nPapel Digital Amazon Ver detalles → Nos complace anunciar a nuestros seguidores y lectores la publicación de una novedad editorial de primer orden en el ámbito de los …","tags":["Aristocracia Del Espíritu","Autoafirmación","Crítica a La Modernidad","CulturaOccidental","Tradicionalismo"],"title":"Presentación de «Evola antes de Evola», de Pietro Missiaggia","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-evola-antes-evola-missiaggia/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003ch2 id=\"sanidad-poder-y-control-social\"\u003eSanidad, poder y control social\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eVamos a comenzar este artículo con una pregunta que quizás a muchos, especialmente a aquellos más sistémicos y sobresocializados, les pueda resultar provocadora, y es la siguiente:\u003c/p\u003e\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp\u003e¿La medicina puede comprenderse actualmente como un sistema técnico destinado a curar enfermedades?\u003c/p\u003e\n\u003c/blockquote\u003e\n\u003cp\u003eComo decimos, a muchos les puede parecer una cuestión absurda, que no merece ni tan siquiera una respuesta, especialmente entre aquellos que confían ciegamente, y que quienes hacemos tales preguntas y \u003ca href=\"/posts/salud-y-globalismo/\"\u003ecuestionamos la medicina del Occidente moderno\u003c/a\u003e creemos que «la tierra es plana» y somos acreedores de un «gorrito de papel de plata», pues formamos parte del «negacionismo» (palabra de moda) o somos unos conspiranoicos incorregibles. Lo cierto es que el sistema sanitario forma parte de una estructura de poder integrada en el funcionamiento global del capitalismo avanzado y de la civilización occidental posmoderna. No es un elemento independiente, y además se somete a la misma lógica que es inseparable de todo un modelo, en el que la vida humana es objeto de administración, control y explotación permanente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY la cuestión sanitaria no es precisamente un elemento de importancia menor en el ejercicio del poder en esta etapa de modernidad tardía, todo lo contrario. La medicina moderna está estrechamente vinculada a elementos de carácter político, cultural y antropológico, que trascienden ampliamente el ámbito de lo estrictamente terapéutico. La medicina actual no se limita a abordar el ámbito de la salud desde su cometido, que no es otro que aquel de sanar al enfermo y curar patologías, sino que podríamos decir que construye «discursos de verdad» (con toda la carga dogmática que implica), justificando y dando un barniz de legitimidad a ciertos comportamientos en aras de la salud. A tal propósito todos recordamos ciertos mantras ideológicos que adquirieron una enorme difusión durante la \u003cstrong\u003ePlandemia\u003c/strong\u003e de 2020, donde haciendo un uso torticero, maniqueo y contradictorio de la «solidaridad» (especialmente mediante la reivindicación de la ponzoña inoculada masivamente, se trató de discriminar y expulsar de la sociedad a quienes dudaban o se mostraban reacios a aceptar las imposiciones, que para nada eran «sanitarias»). El médico aparece en este contexto como una especie de sacerdote secularizado, que como el sacerdote de las sociedades tradicionales posee autoridad espiritual, una autoridad que la modernidad ha trasladado al contexto médico-científico. La medicina reducida a un sistema médico-industrial que transforma la salud en mercancía, en una mera gestión burocrática y convertida en un mecanismo de dominación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa figura del médico-sacerdote ocupa un lugar central en la medicina moderna, que ya constituye un poderoso ejemplo de institución legitimadora con la misma estructura dogmática de la religión, con la diferencia de que este nuevo «sacerdote» se revista de una hipócrita y falsa neutralidad científica. En este caso, a falta de un fundamento espiritual verdadero, se impone la «técnica objetiva» de una ciencia considerada omnipotente e incontestable, pretendidamente «libre de la ideología». Se trata de una de las mayores mistificaciones de la modernidad, y un instrumento peligroso, y de consecuencias imprevisibles, como ya estamos viendo estos días \u003ca href=\"https://cincodias.elpais.com/companias/2026-05-08/moderna-anuncia-una-investigacion-sobre-la-vacuna-del-hantavirus-y-calienta-su-accion-en-bolsa.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003econ la «crisis del hantavirus»\u003c/a\u003e, que amenaza con convertirse en una \u003cstrong\u003ePlandemia 2.0\u003c/strong\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste enfoque dogmático de una ciencia que, \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003ecomo ya apuntó \u003cstrong\u003eRené Guénon\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e en su momento, puede tener aplicaciones prácticas muy útiles en la vida material, para nada puede arrogarse una superioridad fuera del ámbito de competencia donde se radica, y su uso y abuso en nombre de la absolutización de la racionalidad científica moderna como único criterio legítimo de verdad nos parece de lo más aberrante. La ciencia moderna se ha convertido en un instrumento de legitimación del poder económico y político, dejando su verdadera función de lado, y siendo instrumento de propósitos y objetivos mucho más siniestros \u003ca href=\"/posts/engano-covid-china-americanismo/\"\u003evinculados al mercado, a la tecnología, el control y, así globalmente, al posthumanismo\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa salud se ha convertido así en un «valor social» y ha ampliado su marco de actuación impregnado diferentes niveles y etapas de la existencia que ya vienen siendo redefinidos en términos médicos. El nacimiento, la infancia, la sexualidad, el envejecimiento, la alimentación, las conductas o la muerte. Toda la vida queda atrapada bajo el criterio médico, ya sea a través de una asistencia directa como de consejos, advertencias o recomendaciones que desarraigan a la persona respecto a su propia experiencia vital. El hombre moderno precisa de atención permanente, no sabe interpretar su cuerpo, su dolor o definir su propio bienestar (físico o emocional) más allá del lenguaje institucional de la medicina. Ya desde el propio nacimiento, el ciudadano de a pie es educado para aceptar que no comprende, no decide y no interviene sobre la propia salud porque no sabe, no conoce y carece de los conocimientos necesarios. Esa visión compleja y abstracta de la medicina que hace que, desde el aparato médico, se diferencie entre «expertos» y «profanos». \u003ca href=\"/posts/estamos-siendo-controlados/\"\u003eEl paciente queda reducido a un sujeto pasivo sometido a protocolos, diagnósticos y tratamientos\u003c/a\u003e definidos por el médico, en cuya gestión es un técnico que a través de una base de datos receta medicamentos en función de unos síntomas, contribuyendo a esa medicina burocratizada de la que venimos hablando.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero estos cambios estructurales que han transformado radicalmente la relación entre el hecho sanitario y el objeto de tales acciones, el paciente o ciudadano medio, no pueden entenderse aisladamente, sino en la conjunción de un proceso global de expansión del capitalismo, lo cual ha venido generando una red de interdependencias entre multinacionales farmacéuticas, instituciones sanitarias, medios de «comunicación», organismos internacionales, publicaciones científicas y gobiernos. Y en el núcleo de toda esta red se encuentra el mercado farmacéutico como uno de los negocios más rentables del planeta. Como podemos imaginar, si somos algo avispados (no demasiado), el interés de las grandes farmacéuticas no reside en la curación de las enfermedades, sino en la producción de un mercado permanente de consumidores. Desde esta perspectiva la enfermedad deja de ser una anomalía o un mal a eliminar para convertirse en un recurso económico y fuente de ganancias. El sistema necesita poblaciones enteras de enfermos crónicos, dependientes de tratamientos crónicos y sometidas a un estado continuo de emergencia sanitaria.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa medicina moderna nunca combate las razones profundas de la enfermedad, solo se concentra en síntomas aislados mediante intervenciones químicas (medicamentos) o tecnológicas, sin cuestionar jamás las condiciones estructurales que generan el deterioro físico o psíquico de las personas. Es un modelo sanitario desarrollado a partir de un modelo industrial y social que es causante directo de la enfermedad, y de ahí la degradación biológica de nuestros días. Los alimentos que ingerimos cada vez más procesados y adulterados por químicos con la industrialización de su producción, la destrucción ecológica del medio y la degradación del medio rural de donde surgen los alimentos, la artificialización del entorno humano y el deterioro de las relaciones sociales hacen que más que un problema sanitario, nos encontremos ante un problema civilizacional.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa modernidad del llamado Occidente ha provocado un proceso de ruptura con el orden natural y toda visión orgánica de la existencia, algo que en las sociedades tradicionales impregnaba todos los órdenes de la vida, empezando por los denominados «cuerpos intermedios», que se articulaban de manera armónica y cohesionada y respondían a funcionalidades concretas, y la propia salud se concebía como un equilibrio entre cuerpo, comunidad y cosmos. En cambio, \u003ca href=\"/posts/giambattista-vico-antimoderno/\"\u003een el mundo moderno se ha impuesto una visión mecanicista del ser humano\u003c/a\u003e, de la que se infiere que el cuerpo ya no se entiende como esa totalidad orgánica y pasa a convertirse en un artefacto, en una máquina que puede ser reparada por especialistas.  Esta reducción mecanicista es la que explicaría la proliferación de especialidades médicas desconectadas entre sí, con una hiperespecialización que solo contribuye a la fragmentación del propio conocimiento médico, que en la actualidad responde a inmensas cantidades de datos técnicos, que conciben la enfermedad descompuesta en órganos, funciones, parámetros y estadísticas, eliminando de su horizonte toda visión integral del hombre.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa salud ha dejado de ser un estado natural para convertirse en una obligación moral y administrativa, susceptible de ser gestionada de la misma manera que otras cuestiones de orden puramente material. La persona vive vigilada continuamente por indicadores médicos (tensión arterial, colesterol etc), campañas de prevención y discursos de amenaza sanitaria, especialmente desde 2020 en adelante, punto de arranque de la Agenda Satánica y poshumanista del 2030. Y dentro de la propia disciplina médica también hay discrepancias en torno a ciertos paradigmas relacionados con la microbiología, cierta visión del cuerpo humano y la forma en que la enfermedad tiene su origen, y sobre las cuales, dada nuestra ignorancia en la materia, solo podemos mencionar de pasada sin profundizar. Pero al menos debemos decir que existen discrepancias internas y profesionales médicos que sostienen teorías y concepciones antitéticas respecto al paradigma dominante, por ejemplo en relación a la «Teoría del contagio» o los virus.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero como venimos diciendo, la medicina no es un elemento desligado, autónomo o independiente en los procesos de globalización (deshumanización) que subordina la salud a \u003ca href=\"/posts/resena-nacion-soberania-denis-collin/\"\u003ela lógica del mercado y el poder tecnocrático\u003c/a\u003e. Y además la posición del aparato sanitario es fundamental y privilegiada dentro de la transformación antropológica global de nuestros días. Y esta transformación que supone una pérdida de soberanía en la autogestión de la propia salud va mucho más allá de elegir entre la sanidad pública o privada, ya que además ambos sistemas se encuentran plenamente integrados en el mismo paradigma tecnocrático y medicalizador de la existencia. Lo fundamental sería encontrar un espacio de autonomía frente al monopolio institucional de la medicina, donde los saberes populares, las prácticas tradicionales de curación e incluso conocimientos sobre remedios naturales vinculados al conocimiento de plantas medicinales, podrían jugar un papel subsidiario.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor otro lado, también debemos tener en cuenta que el control sanitario ya no lo ejercen sólo los gobiernos, que a su vez están supeditados a poderes transnacionales, sino que todo un sistema internacional que actúa a escala planetaria y viene coordinado por organismos y \u003ca href=\"https://www.laverdaddeceuta.com/opinion/noticias/redaccion/opinion/el-monopolio-de-los-gates\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eagencias internacionales como la OMS\u003c/a\u003e, el siniestro organismo que pretende cooptar los sistemas sanitarios del Occidente liberal para centralizar bajo su dirección todas las alertas sanitarias (auténticas \u003cem\u003epsyop\u003c/em\u003e) y directrices de \u003ca href=\"/posts/resena-1984-de-george-orwell/\"\u003econtrol social de las poblaciones\u003c/a\u003e, imponiendo sistemas de salud uniformes a nivel mundial. Todo ello con una retórica humanitaria y de prevención totalmente impostada y con oscuros propósitos que operan bajo premisas biopolíticas y mercantiles.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe tal modo que podemos incluso entrever una visión metapolítica (en sentido negativo) tras \u003ca href=\"/posts/breviarios-contra-modernidad/\"\u003elos sistemas sanitarios modernos y el entramado desde el que actúan sobre nosotros\u003c/a\u003e, porque son portadores de una cosmovisión y de un paradigma concreto. Una visión materialista, mecanicista y utilitaria tanto del hombre, cuyo cuerpo es reducido a un objeto manipulable, como de la naturaleza, considerada una reserva de recursos y la propia vida, sometida al uso de tecnologías. Por ese motivo la medicina y la práctica sanitaria trascienden la dimensión de su función y cometido original, y a tal respecto todos recordamos en el año de la Plandemia aquella pregunta estúpida que muchos \u003cem\u003ecovilerdos\u003c/em\u003e repetían a los que no tragamos con el relato: «\u003cem\u003e¿Es que eres virólogo?\u003c/em\u003e», ignorando las implicaciones que tal operación de guerra psicológica tuvieron y el contexto en el que éstas se hallan insertas. Nos recuerda a aquel viejo proverbio confuciano que dice: «\u003cem\u003eCuando el sabio señala la luna, el necio mira al dedo\u003c/em\u003e», porque no han comprendido la dimensión del problema ni el contexto real del problema.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"farmaindustria-e-ingeniería-del-miedo\"\u003eFarmaindustria e ingeniería del miedo\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa industria farmacéutica es la piedra angular en todo este conglomerado de intereses, donde se concentra la alianza entre ciencia, capital y poder político, además de las Agendas transnacionales con las que son plenamente funcionales en sus intereses. El incauto probablemente verá simples industrias dedicadas a producir medicamentos, pero en realidad se articulan como verdaderos centros de ingeniería social, capaces de condicionar las políticas sanitarias de los gobiernos, organismos internacionales, universidades, \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e o líneas enteras de investigación científica. La salud se desliga completamente de lo humano para convertirse en un producto capitalista, susceptible de cualquier transformación, sin ningún tipo de escrúpulos. Grandes corporaciones encargadas de mantener la enfermedad y evitar toda curación, cuando no promueven la propia patología. No en vano, el crecimiento espectacular del consumo de medicamentos en las últimas décadas es un signo evidente del creciente éxito de las farmacéuticas y un indicador de la dependencia creciente que ha creado una «humanidad» farmacológicamente cautiva. Todo es susceptible de ser patologizado, desde las dificultades de integración social, comportamientos infantiles o cualquier rasgo conductual que indique rebeldía, tristeza, ansiedad o hiperactividad, todos ellos responden a desórdenes clínicos que exigen una intervención química. Ahora la función de la medicina es adaptar a los individuos a las exigencias funcionales de la sociedad industrial, para lo cual es necesario ajustar las conductas dentro de unos parámetros de «normalidad social», la salud queda automáticamente redefinida como la capacidad de adaptación a unas determinadas condiciones de existencia. Es la nueva lógica en la que se inscribe el sistema médico-industrial, que no podría sostenerse si no es con el miedo, el arma más poderosa que pueda existir. El miedo representa un principio fundamental de dominación, a partir del cual generar obediencia, dependencia y legitimidad institucional. Para hacer uso de este miedo las epidemias, virus y amenazas invisibles en general, además de las estadísticas alarmantes, alimentan una sensación de vulnerabilidad colectiva. Y en este sentido, las campañas sanitarias hacen uso de todo el arsenal de ingeniería emocional disponible. Lo vimos perfectamente a partir de marzo de 2020 con la ya mencionada Plandemia, con un bombardeo incesante de noticias catastróficas, especialmente en hospitales y centros de salud, informaciones contradictorias en torno a los síntomas, nuevas cepas descubiertas etc, en un discurso caótico a partir de la cual se construyó una atmósfera de agobiante presión psicológica que favoreció medidas de control social cada vez más amplias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa población aceptó de manera general que su vida fuese protocolizada y normativizada por el poder público, que se le impusieran prohibiciones o incluso que una parte de la población fuera marginada y excluida por discrepar del relato oficial y negarse a someterse. Se alcanzaron niveles paroxísticos de vergüenza ajena, situaciones ridículas y de miseria moral, protagonizados por sujetos concretos. Todos recordamos a un medicucho infame, de urgencias, que se dedicaba a pontificar diariamente en los medios televisivos, \u003cstrong\u003eCésar Carballo\u003c/strong\u003e, o a pretendidos comunicadores como \u003cstrong\u003eÍker Jiménez\u003c/strong\u003e, convirtiéndose en propagandistas plandémicos con el «ya os lo dije», incrementando la presión y caos «informativo», contribuyendo al pánico generalizado entre los sectores más crédulos y sobresocializados de la población. Todos sabemos que el miedo a la enfermedad y la muerte, a través de mecanismos emocionales, desactiva otros mecanismos de defensa y autonomía que en otras circunstancias no se tolerarían. Y es bajo esta lógica que año tras año se implementan las campañas de «vacunación», los programas preventivos y protocolos de control epidemiológico. Desde el 2020 es frecuente ver durante el otoño/invierno campañas de «vacunación» de gripe y \u003cem\u003eCOVID\u003c/em\u003e en todos los centros médicos, tanto públicos como privados.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eTodo este proceso de desarrollo de la industria farmacéutica tiene su origen en el final de la Segunda Guerra Mundial, a partir de 1945, que es cuando comienza su proceso de degradación biológica combinado a través de la salud y la alimentación. Realmente es un proceso más antiguo, pero las bases actuales se fundan en ese momento, y tienen como protagonistas a los de siempre, a los \u003cstrong\u003eRockefeller\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003eJ.P. Morgan\u003c/strong\u003e, como representante éste último de los intereses de la familia Rothschild, junto con el Banco de Inglaterra, fueron los creadores de la \u003cem\u003eFederal Reserve Board\u003c/em\u003e, cuyas influencias y poder fueron extendiéndose hacia otros ámbitos y capas sociales, como la Asociación Médica estadounidense, universidades como Harvard o Yale, que también recibieron dinero de la \u003cstrong\u003eFundación Rockefeller\u003c/strong\u003e junto con escuelas, agencias gubernamentales (FDA, Servicio Público de Salud, Comisión Federal de Co­­mercio, Instituto de Investigación Nacional, Consejo Na­­cional de Investigación, altos cargos del Ejército, de la Fuerza Aérea y de la Marina), investigadores, academias de ciencias, asociaciones de prensa etc. Pero Rockefeller también tenía colocados a miembros de su fundación en decenas de empresas subsidiarias de la industria farmacéutica, poder que utilizó a partir de 1910 para promover informes contra las medicinas alternativas, el conocido como \u003cstrong\u003eInforme Flexner\u003c/strong\u003e, que marcó el inicio de una guerra demoledora contra los productos naturales y el apoyo a la difusión e imposición de los fármacos. En 1927 se fundó la \u003cem\u003eInternational Education Board\u003c/em\u003e para «trabajos» en el extranjero, los cuales consistieron en inversiones cuantiosas destinadas a imponer el paradigma de la ciencia médica occidental en diferentes áreas del planeta, como fue el caso de los 45 millones de dólares para tratar de destruir la medicina tradicional china. Inversiones similares se realizaron en diferentes contextos geográficos con idénticas intenciones. Desde las fechas señaladas en adelante, la industria farmacéutica no ha parado de crecer y de acaparar poder al amparo de \u003ca href=\"/posts/presentacion-despues-virus-boris-nad/\"\u003elos grandes centros del capitalismo global\u003c/a\u003e, y no faltan los grandes lobbistas al servicio de toda industria del medicamento entre los gobernantes y autoridades sanitarias de los diferentes países del Occidente satánico. Sin ir más lejos, tenemos el caso de \u003cstrong\u003eUrsula von der Leyen\u003c/strong\u003e, presidenta de la comisión de la UE, cuyo marido trabaja para Pfizer, y se encuentra involucrada en una trama de corrupción en torno a la compra de las llamadas «vacunas» de susodicha empresa durante la época plandémica, caso que terminará sin consecuencias penales para los responsables, como ya sabemos todos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLas «pandemias» vienen utilizando un \u003cem\u003emodus operandi\u003c/em\u003e muy particular desde hace ya algunas décadas, y a tal propósito podemos recordar el ensayo previo a \u003ca href=\"/posts/una-reflexion-sobre-el-coronavirus/\"\u003ela falsa pandemia de COVID de 2020\u003c/a\u003e, que tuvo lugar con la Gripe A/H1N1. En este caso ya se prefiguraron los pasos necesarios para construir la narrativa «pandémica», como ya hemos tenido oportunidad de comprobar:\u003c/p\u003e\n\u003col\u003e\n\u003cli\u003e\u003cstrong\u003eEl miedo como arma fundamental para lograr el control de la masa\u003c/strong\u003e. Difusión de información catastrofista, muy negativa, que enfaticen los efectos perniciosos de la enfermedad y la muerte. Explotar la confianza de los ciudadanos en los «expertos» de cualquier disciplina asociada. Finalmente utilización de dispositivos mediáticos necesarios para amplificar el discurso al máximo, mediante la ayuda imprescindible de los \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003cstrong\u003eManipulación y mentiras\u003c/strong\u003e. Construcción de una narrativa caótica basada en la ocultación de datos reales en torno a la pretendida enfermedad. Aportación de cifras de muertos elevadas, que como vimos en la Plandemia se hicieron adulterando las cifras de víctimas con cualquiera que muriera por cualquier otra causa tras el famoso test PCR. Por otro lado, los mensajes de la OMS, a través de protocolos y la resignificación de síntomas y características de la supuesta enfermedad, que fue la que permitió en 2020 calificar de «enfermos» y «asintomáticos» a personas perfectamente sanas. Como colofón a este proceso llega la solución milagrosa, ya preparada con antelación, y presentada como la solución a través de la «vacuna». Todos recordamos cómo llegaron esas «vacunas» en avión y todo el espectáculo circense que rodeó al acontecimiento, por su pretendida fragilidad y las bajas temperaturas a las que debían ser conservadas y otras tantas mentiras. Las consecuencias a través de muertes, efectos graves en la salud como problemas cardíacos, trombosis pulmonares y una amplia gama de efectos derivados, las estamos viendo estos días.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003e\u003cstrong\u003eReforzar las relaciones de poder y subordinación\u003c/strong\u003e amparadas en la vulnerabilidad de la mayoría, bajo la amenaza de pandemias permanentes, a través de protocolos e imposición de dogmas sanitarios. El propósito de los mismos, y dadas las circunstancias de los últimos tiempos, nos llevan directamente a la Agenda 2030, a los propósitos destructivos en torno a Europa y su población nativa a todos los niveles, donde los respectivos gobiernos demoliberales y otras instituciones transnacionales como la UE juegan un papel fundamental.\u003c/li\u003e\n\u003c/ol\u003e\n\u003cp\u003ePero más allá del poder de las farmacéuticas, de las manipulaciones estadísticas o de las operaciones de ingeniería social, articuladas en torno a determinadas «pandemias», hay algo que trasciende lo sanitario, y que hemos enfatizado a lo largo de todo nuestro escrito. Hay una crisis mucho más profunda que subyace, y es de naturaleza espiritual y antropológica de la propia civilización moderna.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eYa hemos visto cómo la medicina contemporánea no actúa de manera aislada, sino integrada dentro de un paradigma general basado en la técnica, el control y la administración total de la existencia. El hombre ha dejado de concebirse como una realidad orgánica vinculada a un orden natural y trascendente, para convertirse en un simple agregado biológico susceptible de monitorización, corrección y \u003ca href=\"/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/\"\u003emanipulación permanente\u003c/a\u003e. El cuerpo ha quedado reducido a la máquina susceptible de ser reparada y sometida a protocolos por expertos y tecnologías. En definitiva, la concepción mecanicista a la que ya hemos hecho alusión en pasajes anteriores.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa paradoja más inquietante es que una civilización obsesionada con la salud no ha hecho sino producir sociedades extremadamente frágiles, dependientes y biológicamente degradadas. Nunca el individuo había estado tan rodeado de hospitales, medicamentos, campañas preventivas y especialistas, y sin embargo nunca han existido tantas enfermedades crónicas como a día de hoy: trastornos psicológicos, ansiedad, depresión, obesidad, infertilidad o deterioro inmunológico generalizado. Todos estos elementos delatan que el problema no se puede valorar únicamente desde parámetros médicos, sino que es necesaria una crítica global a un modelo de civilización que ha roto el equilibrio entre hombre, comunidad y naturaleza.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePorque la medicalización absoluta de la vida también implica la destrucción de la autonomía humana. El ciudadano contemporáneo ya no sabe interpretar las señales de su propio cuerpo, no confía en la experiencia directa y ha delegado la gestión de su salud a estructuras burocráticas y tecnocráticas cada vez más invasivas y por propósitos destructivos y de control. Se le educa así desde el nacimiento, aceptando el dogma científico oficial y el sometimiento pasivo a toda directriz sanitaria que se presenta siempre como incuestionable. El resultado final de este proceso es el de una persona infantilizada, dependiente y siempre atemorizada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs por este motivo que el tema sanitario no puede reducirse a su ámbito originario en nuestros días, y es, de hecho, uno de los terrenos fundamentales de la metapolítica, porque lo que está en juego no es sólo la discusión sobre «vacunas», «pandemias» o farmacéuticas, sino la defensa de un modelo antropológico, \u003ca href=\"/posts/textos-tradicion-tiempos-oscurecimiento-hj/\"\u003ede una concepción del hombre tradicional, antimoderna\u003c/a\u003e, o que se resista a cualquier propósito de sumisión de las libertades básicas del hombre, a un orden tecnocrático que aspira a administrar en régimen de monopolio la vida humana. La medicina moderna no tiene nada que ver con su función legítima, y está cada vez más imbricada en su relación con organismos supranacionales y la propia lógica del control global, amenazando con convertirse en el instrumento privilegiado del posthumanismo moderno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFrente a esta amenaza es necesario, hoy más que nunca, recuperar una visión más orgánica e integral de la salud, donde el hombre vuelva a reconciliarse con su propia naturaleza, con su comunidad y con formas de existencia menos artificiales y dependientes, porque una sociedad más medicalizada equivale a una sociedad más controlada.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-03T02:42:07+02:00","date_published":"2026-05-11T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/medicina-sanidad-tecnocracia-global/","summary":"Sanidad, poder y control social Vamos a comenzar este artículo con una pregunta que quizás a muchos, especialmente a aquellos más sistémicos y sobresocializados, les pueda resultar provocadora, y es la siguiente:\n¿La medicina puede comprenderse actualmente como un sistema técnico destinado a curar …","tags":["Salud","Tecnocracia","Globalismo","Posthumanismo","Occidente"],"title":"La medicina y la sanidad al servicio de la tecnocracia global","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/medicina-sanidad-tecnocracia-global/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eEn esta ocasión hemos decidido abordar un tema y un personaje que puede resultar desconocido para el gran público, un autor cuyas temática, contenido y estilo puede resultar demasiado lejano en el tiempo, y por alejado extraño, y en consecuencia falto de interés. \u003cstrong\u003eBaltasar Gracián\u003c/strong\u003e (1601-1658) representa un caso paradigmático dentro del Siglo de Oro español, en el pensamiento y la literatura del Barroco. A continuación vamos a desentrañar los temas más importantes que aparecen en su obra, los enfoques del autor, la «ambigüedad» y, al mismo tiempo, la anticipación de ciertas visiones que son comunes a nuestra época, \u003ca href=\"/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/\"\u003edemasiado modernas, o incluso postmodernas\u003c/a\u003e en relación al individuo y la propia concepción del hombre. No obstante, dada la complejidad del autor y la obra, nos hemos tenido que limitar a un juicio excesivamente sintético de todos los temas abordados. El formato de artículo da para lo que da, y no pretendemos, ni podemos, publicar un ensayo sobre el tema tratado sin extralimitarnos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor hacer una breve y sintética semblanza biográfica, diremos que Baltasar Gracián nació en el pueblo zaragozano de Belmonte de Gracián en 1601 (rebautizado en honor a tan ilustre conciudadano) y se formó como sacerdote jesuita, orden con la que mantuvo unas relaciones complejas y problemáticas. Desarrolló una intensa labor de formación, enseñanza y predicación en el interior de la orden. Los problemas estuvieron motivados por la publicación de sus obras, especialmente \u003cem\u003eEl criticón\u003c/em\u003e, que le condenó al exilio en Graus (Huesca) durante sus últimos años de vida. Gracián es considerado como uno de los autores más destacados y representativos del Barroco, exponente del \u003cstrong\u003eConceptismo\u003c/strong\u003e, una corriente estilística y de pensamiento caracterizada por el uso de aforismos y sentencias, juegos retóricos y el empleo de la polisemia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"un-autor-olvidado\"\u003eUn autor olvidado\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl autor aragonés ha sido objeto de un olvido deliberado a lo largo de los siglos, lo cual tiene mucho que ver con \u003ca href=\"/posts/giambattista-vico-antimoderno/\"\u003ela incompatibilidad de su pensamiento con las formas propias de la racionalidad moderna\u003c/a\u003e, que ya empezaban a emerger con fuerza en su época. De hecho, el propio pensamiento de la \u003cstrong\u003eContrarreforma\u003c/strong\u003e, en el esplendor de su ortodoxia, considera inasimilable el pensamiento Graciano, así como también sucederá con la posterior \u003cstrong\u003eIlustración\u003c/strong\u003e durante el siglo XVIII. A pesar de que estaba integrado en la orden de los jesuitas, su exploración «ambigua» de la condición humana, independiente y hasta enfrentada a los posicionamientos ideales de la época, así como la crítica anticipada a lo que será el \u003cem\u003ecorpus\u003c/em\u003e ideológico de la Ilustración en sus fundamentos, especialmente a partir de \u003ca href=\"/posts/filosofia-vico-chiocchetti/\"\u003esu desconfianza en la razón\u003c/a\u003e, en torno a la adecuación de pensamiento y realidad o hacia las posibilidades de un orden racional del mundo representan un contrapunto al pensamiento de la época.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo será hasta los autores de la \u003cstrong\u003eGeneración del 98\u003c/strong\u003e cuando la figura de Baltasar Gracián adquiere un cierto reconocimiento y es releída, en una lectura que viene mediada por las obras de \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B085DRTV4H?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B085DRTV4H\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eArthur Schopenhauer\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e y \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/zoroastrismo-modernidad-nietzsche/\"\u003eFriedrich Nietzsche\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e, que sirvieron de puente para su rehabilitación a través de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/azorin/\" class=\"link-autor\" title=\"Azorín\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAzorín\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q443403\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/2479761\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX825215\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, a los que podríamos considerar, con todos los matices que se quieran, como «maestros de la sospecha». La recuperación del autor aragonés se produce como un recurso a utilizar porque más allá de una crisis política, del agotamiento de un sistema, de la debacle económica o incluso epocal, pues supone la liquidación definitiva del Imperio Español, es una crisis de sentido, respecto a la cual la mirada lúcida y desencantada de Gracián aparece como extrañamente pertinente. Respecto a los dos filósofos alemanes mencionados, en el caso de Schopenhauer, la voluntad irrumpe como fondo irracional del mundo: en Nietzsche, la verdad misma se desvela como una ficción útil, como interpretación. Ambos autores ven en Gracián una sensibilidad afín, una conciencia temprana de la fragilidad de las construcciones racionales. Autores que, como el propio Gracián, empiezan a dudar de los fundamentos basales de la propia modernidad. Es en este punto de inflexión, que supone su recuperación en un proceso de crisis e introspección, cuando se revela la actualidad de su pensamiento, que parecía poco inteligible para sus contemporáneos, aunque esto no significa que debamos considerarlo como un anticipador directo de la modernidad. No obstante, este «olvido» de la obra de Gracián queda mucho más claro, más allá de factores ideológicos e institucionales, y nos revela el tránsito entre dos eras, del Barroco a la Ilustración, y como ciertas tensiones, ambigüedades y fracturas suponen la irrupción del propio proceso de la modernidad, \u003ca href=\"/posts/modernidad-ilustrada-antagonistas/\"\u003ecuyas bases ideológicas, culturales y filosóficas se encuentran en la propia Ilustración.\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDentro de la interpretación lineal de la historia de las ideas, que supone una característica y reduccionista común a todos los investigadores (historiadores, filósofos, etc.) de nuestro tiempo, la historia que lleva del Renacimiento al Barroco, y de este a la Ilustración, debe regirse por un principio de continuidad, y la obra de Gracián supone un elemento disruptivo, donde el propio Barroco también representa un «paréntesis» frente a esta narrativa, en la que la obra de nuestro autor supone una incomodidad mayor, en la medida que su pensamiento postula una verdadera subversión del sentido mismo del conocer y el vivir. Sin embargo, como ya hemos apuntado, ni siquiera nos aparece como un autor integrado en su época, ni en la orden eclesiástica a la que pertenecía, planteando tensiones irresolubles entre la obediencia institucional y la autonomía intelectual, y de ahí sus intentos de «sobrevivir» en una zona intermedia, a través del desarrollo de una «filosofía cortesana».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe modo que podemos hablar, en primer lugar, de un rechazo hacia las instituciones y la ortodoxia, y un recelo hacia la posterior Ilustración, que ya empezaba a prefigurarse en los tiempos de Gracián. La razón ilustrada necesita creer en la posibilidad de acceder a una realidad perfectamente ordenada, mediante conceptos claros y diferenciados, a un orden racional que puede ser descubierto, sistematizado y finalmente dominado. Frente a estas expectativas de certeza, Gracián introduce una sospecha radical desde dentro: la de que la realidad no es transparente, que el Ser no se agota en el concepto, en la inteligencia discursiva, \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003ey que el conocimiento está mediado por perspectivas, intereses y artificios\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa sospecha y el escepticismo explícito de nuestro autor no se expresa a través de un sistema filosófico, como ocurrirá en otros autores posteriores, sino que se encuentra muy condicionada por el estilo del autor, bajo la proliferación de metáforas difícilmente reductibles a las formas de lo racional. Su lectura exige una hermenéutica atenta, en modo activo y siempre inacabada por la cantidad de aristas y matices que es posible hallar.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-ruptura-ontológica-con-la-tradición-clásica-el-paso-del-concepto-al-ingenio\"\u003eLa ruptura ontológica con la tradición clásica: el paso del concepto al ingenio\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eGracián impone una serie de transformaciones, entre las cuales se encuentra la propia noción de concepto, que \u003ca href=\"/posts/en-el-mar-de-la-nada-curzio-nitoglia/\"\u003een la tradición aristotélica clásica\u003c/a\u003e era un instrumento privilegiado del conocimiento, una forma estable y definida, que captaba la esencia de las cosas y permitía ordenarlas en un sistema coherente. El concepto era, en definitiva, la garantía de la inteligibilidad en el mundo. La ruptura graciana es irreversible y opera un desplazamiento en el terreno donde actúa el concepto para imponer el \u003cstrong\u003eingenio,\u003c/strong\u003e que no viene a sustituir las funciones que desempeñaba el concepto, como organizador del conocimiento, sino que su lógica es completamente distinta. Allí donde el concepto clásico buscaba la identidad, el ingenio busca la relación, y en lugar de afianzar y sentar las bases sólidas del conocimiento, impone la ambigüedad y lo variable. Hay una transformación muy profunda, en la que el concepto deja de ser un medio para captar la realidad para convertirse en un producto del artificio. Ya no es el espejo del ser, sino que reproduce correspondencias, analogías y tensiones. El mundo se convierte entonces en un juego de variables donde concurren relaciones infinitas, siempre inconclusas. La mímesis o imitación ya no es el camino hacia la verdad del Ser, y en su lugar opone una figura muy moderna, como es \u003ca href=\"/presentacion-pensamiento-esoterico-leonardo-paul-vulliaud/\"\u003eel artista como sujeto creativo e innovador\u003c/a\u003e. Así lo refleja el propio Gracián en \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B001AYC4GI?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B001AYC4GI\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAgudeza y arte de ingenio\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e: \u003cem\u003e«Importa mucho pensar al uso, no menos que la gala del ingenio: para mi gusto, la agradable alternación, la her­mosa variedad, que si per tropo variar natura é bella, mucho más el Arte».\u003c/em\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA partir de este momento Gracián plantea una dimensión que desborda lo puramente literario y se postula dentro del campo epistemológico, en el que el juego va más allá de una mera retórica para transformarse en una nueva manera de conocer. El conocimiento deja de ser contemplación de las esencias y se transforma en exploración de perspectivas. La verdad es entonces el resultado provisional de un juego de relaciones. Este proceso nos describe una alteración de relieve del estatus ontológico del mundo. Si en la tradición clásica el concepto no solo organizaba el conocimiento, sino que garantizaba de algún modo, la estabilidad del ser; conocer era identificar, clasificar y fijar, el lenguaje y la realidad mantenían una relación de correspondencia que hacia posible la confianza en la inteligibilidad del cosmos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta confianza se resquebraja por completo en la obra de Gracián, sin necesidad de ser negada de manera explícita. El concepto, al dejar de ser una forma estable, pierde su capacidad de asegurar la coincidencia entre pensamiento y realidad. Se impone el ingenio, que introduce una movilidad que deshace todo intento de fijación, y no se limita a un mero acto de «conectar elementos», sino que los transforma al conectarlos en una labor hermenéutica de reinterpretación. De este modo, el concepto se presenta como un instante dentro de un proceso continuo de variación. La realidad ya no se estructura como algo que espera ser conocido, sino como algo que se configura en el acto mismo de ser pensado. El conocimiento deja de ser representativo, como parte de un orden dado, para volverse productivo. Pero no nos equivoquemos, esta productividad no implica una razón que domina y construye sistemas, como sucede con la modernidad racionalista, sino un ingenio que juega, que experimenta y ensaya combinaciones sin necesidad ni pretensión de cierre.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe tal modo que podemos decir que el ingenio supone un planteamiento artístico del conocimiento que no opera desde las posiciones de la lógica, sino como una potencia creadora que trabaja con esos materiales diversos y heterogéneos, que establece conexiones inesperadas y produce sentido donde antes no lo había. El conocimiento se acerca así al arte no por analogía, sino por identidad de procedimiento. Todos estos elementos configuran un nuevo pensamiento dentro del Barroco, que es un conocimiento expansivo, que abre nuevas posibilidades y que renuncia a replegarse sobre sí mismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA partir de este momento, una vez resquebrajada esa realidad ontológica que vincula pensamiento a realidad, la noción de artificio adquiere todo el protagonismo. Pero en Gracián, el artificio no es lo opuesto a la verdad, sino su condición de posibilidad en un mundo donde la transparencia ha desaparecido. Si la realidad como tal no se ofrece directamente y se encuentra atravesada por las apariencias, por el engaño y se ve desplazada, entonces el artificio se convierte en un medio para llegar a ella. No obstante, el acceso a la misma, a la realidad, ya nunca será directo ni definitivo, sino mediado, provisional e interpretable. Dicho con mayor claridad, el conocimiento ya no proporciona certezas absolutas, y es necesario orientarse y obtener instrumentos para moverse en un mundo incierto, donde \u003ca href=\"/posts/accion-antonio-medrano/\"\u003ela estrategia y la acción se imponen\u003c/a\u003e a la contemplación y al puro reflejo de modelos ideales. En este nuevo medio, el ingenio no es, como usualmente consideramos, una facultad pura, sino una capacidad que depende de la experiencia, el contexto y las circunstancias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este sentido Gracián constata un proceso de caída hacia la modernidad, en la medida de que comprueba que la verdad deja de ser universal en el sentido clásico para adquirir una «pluralidad», que tampoco supone caer en el relativismo y considerar que todas las perspectivas y posturas valgan lo mismo, pero ninguna, ciertamente, puede agotar la realidad. La verdad se vuelve parcial, aproximativa y siempre condicionada, y con ella el conocimiento bajo su acepción clásica (y en cierto modo «tradicional») pierde su fundamento último. La «libertad del ingenio» aparece ante el horizonte de la España y la Europa del Barroco. No obstante, estos procesos de ruptura ya los podemos ver en el siglo precedente, con la Reforma luterana y \u003ca href=\"/posts/emmanuel-malynski/\"\u003ela ruptura del ecumene medieval\u003c/a\u003e, la irrupción de las naciones y otros procesos que nos conducen inequívocamente hacia la modernidad, aunque en el caso de Gracián nos circunscribimos al terreno filosófico-literario.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"perspectivismo-y-fragmentación-del-sujeto\"\u003ePerspectivismo y fragmentación del sujeto\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLas consecuencias de las transformaciones operadas tienen una serie de prolongaciones inmediatas: la aparición del perspectivismo como una estructura fundamental del conocimiento, que como hemos señalado, es la expresión de un puro devenir, sin una sustancia fija que lo dote de identidad, sino que todo se reduce a una red de relaciones y conexiones, en las que \u003ca href=\"/posts/metafisica-politica-evola-guenon/\"\u003eel sujeto no se convierte en un punto de vista absoluto\u003c/a\u003e, sino en un foco de visión limitado, condicionado y parcial. Y como ninguna de las perspectivas tiene validez universal, es necesario multiplicarlas y confrontarlas para hacerlas dialogar. Todo este proceso no conduce a una armonización final, no hay ningún sistema que reconcilie estas perspectivas en una unidad superior. En este caso podemos pensar en una suerte de atomización del pensamiento, en un simple agregado sin mayor fundamento, pero la estructura que traza Gracián es elíptica: dos focos en tensión constante, sin que uno pueda absorber al otro, y se expresan a través de diversos «antagonismos», como Razón y sensibilidad, prudencia y pasión, cálculo y vitalidad, que se enfrentan de manera irresoluble, sin relación de continuidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta tensión se ve encarnada de forma paradigmática en los personajes de \u003cstrong\u003eCritilo\u003c/strong\u003e y \u003cstrong\u003eAndrenio\u003c/strong\u003e en \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8434436779?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8434436779\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eEl Criticón\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8434436779\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, obra cumbre del autor aragonés. No son simples personajes literarios, sino que expresan la escisión profunda de la que venimos hablando, que es la que caracteriza al sujeto moderno, que ya no puede identificarse consigo mismo en lo inmediato, \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/06/branco-el-individuo-sin-alma-y/\"\u003erepresenta al hombre dividido, desplazado e incapaz de encontrar un centro estable\u003c/a\u003e. Las consecuencias del perspectivismo graciano implican, y debemos insistir, la imposibilidad de pensar el mundo como un objeto unitario, susceptible de ser contemplado objetivamente, desde fuera. Pero no es todavía el relativismo absoluto en el que caerá el mundo moderno con posterioridad, pues en la multiplicidad de puntos de vista se mantiene la idea de un fondo común al que todos se remiten. Pero la síntesis conceptual precedente, todavía subsistente en el siglo del Renacimiento, como un cierto anclaje de seguridad, queda diluida ante un horizonte en el que se bate en retirada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl oscurecimiento de la verdad en su síntesis originaria, bajo el dominio del concepto, tiene un precio, y es la ausencia permanente de la misma, sometida a fuerzas alienantes que la desestabilizan y que sobre el propio sujeto individual tiene consecuencias como la pérdida de identidad. El «Yo» clásico que podía pensarse como una unidad transparente, capaz de dotarse de sentido en un todo orgánico, sin mediaciones, queda disuelto en este juego de perspectivas. El antagonismo y la escisión sustituyen al principio de armonía, y los citados personajes, Critilo y Andrenio, son expresión de esos polos contrapuestos, de esas perspectivas que lejos de complementarse y converger se enfrentan y generan tensiones irresolubles.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor contextualizar todo este conjunto de ideas expuestas debemos recurrir a la principal obra de Baltasar Gracián, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/obras/gracian-criticon/\" class=\"link-obra\" title=\"El Criticón\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eEl Criticón\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3049817\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/alma991040586859708606\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.worldcat.org/oclc/1148211403\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://books.google.com/books?id=VPXPPgAACAAJ\"\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"978-8437602578\"\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/baltasar-gracian/\"\u003e\u003c/span\u003e, y podríamos entenderla como una obra que trasciende tanto la novela (por el estilo literario en el que se inserta) y el tratado moral para ubicarse en un género en el que confluyen metafísica, antropología, política, moral y una visión profundamente desengañada de la condición humana. En el itinerario marcado por la obra destacan los dos personajes centrales que la protagonizan y a los que ya hemos hecho referencia:\u003c/p\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003ePor un lado, Andrenio, que representa la naturaleza, la espontaneidad, lo instintivo y lo estéril.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003eCritilo encarna la experiencia, la razón, el juicio y la mediación cultural.\u003c/li\u003e\n\u003c/ul\u003e\n\u003cp\u003eDe algún modo ambos personajes representan polos opuestos, en función de dos principios antropológicos que se encuentran en un antagonismo directo. Hay un encuentro inicial entre ambos, en el episodio del náufrago y el hombre salvaje donde se puede apreciar, a nivel simbólico, la fundación del hombre. Andrenio, criado entre animales salvajes, es una especie de Adán invertido, pero no el primer hombre en estado de inocencia en el Paraíso, sino un hombre arrojado al ámbito de la existencia sin más, sin un lenguaje ni una tradición propia. Mientras, su opuesto, Critilo, no es solo un náufrago, sino que también es un portador del \u003cstrong\u003eLogos\u003c/strong\u003e, que se encarga de introducir a Andrenio en el mundo humano civilizado \u003ca href=\"/posts/neolengua-perdida-conciencia/\"\u003ea través del lenguaje\u003c/a\u003e. En este sentido, Gracián nos dice desde el inicio que el hombre no es plenamente tal sin educación, palabra ni Tradición. Y, de hecho, el pasaje de la obra en el que Critilo enseña a hablar a Andrenio es realmente revelador ya que no se trata de una aprendizaje lingüístico, sino que adquiere de nuevo una significación simbólica en el plano ontológico, porque le permite entrar en el orden de lo humano, elevando la significación del lenguaje como un instrumento al servicio de una antropología.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn otro de los momentos que nos brinda la obra graciana, es cuando Andrenio toma sus primeros contactos con el orden exterior tras salir de la cueva y contempla el mundo con una mirada vírgen e incontaminada, a través de la cual se cimenta una nueva idea, cuya base es la admiración como fundamento del conocimiento. Critilo, en su función de guía y como intérprete introduce una clave teológica que está arraigada en la concepción clásica y cristiana a través de la cual pretende transmitir una experiencia vivida del orden del mundo. Pero lejos de pretender reflejar una visión armónica y estable, como ya hemos señalado, Gracián insiste en que el mundo está constituido por contrarios en conflicto, tal y como pone en boca de Critilo: «\u003cem\u003e…que todo este universo se compone de contrarios y se concierta de desconciertos: Uno contra otro, exclamó el filósofo. No hay cosa que no tenga su contrario con quien pelee, ya con vitoria, ya con rendimiento. Todo es hacer y padecer: Si hay acción, hay repasión. Los elementos, que llevan la vanguardia, comienzan a batallar entre sí; síguenles los mixtos, destruyéndose alternativamente; los males asechan a los bienes, hasta la desdicha a la suerte\u003c/em\u003e»\u003cem\u003e.\u003c/em\u003e En Gracián, la condición del hombre se problematiza, y se convierte en el centro de la obra, en la que el universo sirve de escenario y el drama es plenamente humano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl hombre representa una realidad escindida atravesada, como hemos señalado, por tensiones internas, en una tendencia que se mantiene de manera constante a lo largo de toda la obra. El hombre aparece como un microcosmos en guerra, una síntesis inestable de fuerzas contradictorias, rompiendo con cualquier antropología optimista sucesiva, como la que surgirá con la Ilustración. Gracián tampoco propone un progreso lineal ni de armonía natural del ser humano. Así caminamos hacia el principio del desengaño, elemento central en la obra del autor aragonés, que presupone que el hombre no es lo que cree ser, ni lo que aparenta o desea ser. De tal manera que se expone permanentemente al error, la ilusión y el autoengaño.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"el-desengaño-como-forma-de-verdad\"\u003eEl desengaño como forma de verdad\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eAnte esta fragmentación del sujeto y la desaparición de todo principio de verdad presentado bajo la unidad de pensamiento y realidad, el concepto del desengaño adquiere una centralidad decisiva, mucho más allá de una mera actitud moral o como parte del pesimismo inherente al Barroco, sino que el desengaño aparece aquí como un criterio de verdad. De hecho, el desengaño no consiste en negar la realidad sino en descubrir su carácter engañoso, sin que ello suponga alcanzar una verdad definitiva, más bien la conciencia de la posibilidad de fijarla. Todo forma parte de un proceso de desvelamiento y ocultación, sin que el acceso a la realidad se produzca de manera directa. Solo hay mediaciones, interpretaciones y artificios, pues el conocimiento, como ya hemos dicho, se convierte en una tarea infinita, siempre inacabada. Pero hay un fundamento que vertebra el concepto de desengaño, y que lejos de presentarse bajo \u003ca href=\"/posts/tanatofilia-irreversibilidad-occidente-satanico/\"\u003euna forma de resignación o nihilismo\u003c/a\u003e, adquiere con Gracián un principio de lucidez. Nuestro autor no renuncia a la verdad, pero sí a su posesión, realizando una operación de «desguace» de ilusiones o eliminación de velos, a partir de la cual se genera una experiencia estructural del conocimiento en el mundo Barroco, donde el desengaño no aparece como la antesala de la debacle o la caída en la desazón absoluta, sino que tiene un sentido en sí mismo que no implica una corrección o la restitución de una verdad originaria. El engaño es parte constitutiva de la realidad, desde el principio, y no como consecuencia de una caída posterior, es parte de la lógica misma de las apariencias que concurren en susodicha realidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor tanto, hay una transformación radical de la noción de verdad. La verdad ya no es aquello que permanece idéntico a sí mismo una vez eliminados los errores, sino lo que se manifiesta en el propio proceso de desenmascaramiento. A cada desilusión y a cada caída le sucede una nueva problemática, un nuevo cuestionamiento. El engaño lo impregna todo, no hay ninguna forma de sustraerse a este, de tal manera que el conocimiento se convierte en una práctica que incluye la crítica de sus propias condiciones de posibilidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAsimismo, el desengaño presenta una dimensión inquietante, en la medida que no sólo desestabiliza las certezas sobre el mundo, sino también las certezas sobre uno mismo. El sujeto ya no puede confiar plenamente en sus juicios y en sus propias percepciones o interpretaciones. Siempre hay un margen de ilusión, un resto de engaño que nunca puede ser eliminado del todo. La lucidez con la que se trata de superar el trasfondo nihilista que planea amenazante en el horizonte, no deja de ser una visión de parcialidad que se expone al insidioso error, de la cual emana una sabiduría práctica para poder orientarse en un mundo incierto. No se trata de desconfiar de todo, de manera indiscriminada, sino de aprender a moverse entre apariencias, a interpretarlas y evaluar su consistencia relativa. Y pese a que Gracián acepta que el hombre no puede vivir en la incertidumbre y en terreno de nadie, entre la necesidad de certezas y la imposibilidad de conocer de manera plena, éste aprende que la confianza es frágil y todos los órdenes de la vida se encuentran sumidos en una inestabilidad que la hace sospechosa. La lucidez que nace del desengaño comprende la realidad como una cadena de errores y prepara el terreno para nuevos descubrimientos, condicionando el propio tiempo del Barroco, que se configura como un tiempo de aprendizaje negativo, en el que se avanza acumulando contrariedades, experimentando el ascenso y la caída en un itinerario que no conduce necesariamente al vacío. Aunque el engaño niega la posibilidad de articular una verdad definitiva, no suprime la referencia a la verdad. y experimenta el devenir del mundo como un proceso exigente en el que no conviene dejarse capturar. En cierto sentido, podemos hablar de un poder paradójicamente «transfigurante» del Ser y de la verdad, al «purificarlas» de sus pretensiones de posesión. Lo más destacable del pesimismo graciano es que no promueve una visión negativa del mundo en el sentido moral o emocional, sino que en cierto modo también implica una renuncia a la comodidad que supone poseer esas certezas y a soportar lo que se deriva de dicha situación. El sujeto del Barroco se mueve en un terreno resbaladizo, en el que cada forma de estar en el mundo combina actitudes ambivalentes, entre la distancia y el compromiso, entre la crítica y la participación. \u003ca href=\"/posts/eremitas-las-ensenanzas-misticas-de-los/\"\u003eEl hombre no se retira del mundo\u003c/a\u003e, permanece entero, con una conciencia diferente respecto a su propia posición, y en cierto modo no podemos evitar ver ciertos paralelismos con la actitud del \u003cem\u003ehombre integral\u003c/em\u003e evoliano que nos vienen descritas en \u003cem\u003e\u003ca href=\"/posts/tradicion-nihilismo-colla-terracciano-vecchio/\"\u003eCabalgar el tigre\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e, salvando las inmensas distancias cronológicas, de contexto y de doctrina.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-vida-reducida-a-un-artificio-estético-del-ser-al-parecer\"\u003eLa vida reducida a un artificio estético: del ser al parecer\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEn \u003cem\u003eEl Criticón\u003c/em\u003e, Gracián nunca nos muestra un desarrollo lineal, como un proceso de inmersión progresiva en lo profundo de la condición humana, sino que adopta una forma de selva moral y simbólica, que lejos de representar un espacio neutro, nos muestra una saturación de significados, trampas y máscaras donde cada figura remite a algo diferente de lo que muestra. En su particular itinerario, Critilo y Andrenio proceden en una auténtica peregrinación iniciática que no tiene como punto final, como en cualquier experiencia espiritual que entra en contacto con lo suprasensible, una revelación luminosa y transfiguradora. Más bien conduce a despojarse de toda ilusión, y toda purificación obedece a un signo particular, que se orienta hacia el aprendizaje en la desconfianza, a partir de la cual se constata la falsedad del mundo, y merced al cual se desarrolla una verdadera ontología de la apariencia. La verdad (en una vertiente parcial, insistimos por enésima vez) no es sino el producto de una operación crítica constante, y donde el éxito final depende más de la capacidad de manejar las apariencias que de la virtud, contrariamente a como sucedía con la tradición clásica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e¿Y cuáles son las consecuencias inmediatas de este proceso? Pues una transformación profunda que conduce a la sustitución de la ética por la estética como principio rector de la vida, de tal manera que es imposible fundamentar la acción en normas universales y estables, y la conducta humana se ve abocada hacia el terreno de la prudencia, la ocasión y el cálculo. De algún modo, estos son elementos que prefiguran la antropología moderna, la que caracteriza \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/perra-la-geopolitica-de-occidente-y/\"\u003eal arquetipo del burgués dentro del orden liberal.\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero esta ruptura no implica un simple pragmatismo, sino que se produce una estetización de la existencia, y ello conlleva la idea de que vivir se convierte en un arte, en una forma de representación del sujeto que ya no actúa en función de reglas fijas, sino que interpreta un papel en un escenario cambiante. El ser cede su lugar al parecer, pero este parecer no se funda en una mera superficialidad sin más, y hace de la apariencia un \u003cem\u003emodus vivendi\u003c/em\u003e, una habilidad para moverse en un mundo incierto en el que el sujeto ya no se define por lo que es, por lo que caracteriza su naturaleza y su ser, sino por aquello que sabe hacer en un proceso de reconfiguración de la relación entre interioridad y exterioridad, entre esencia y manifestación, que altera la autopercepción del sujeto y su forma de actuar en el mundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn la tradición clásica, y \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/06/fernandez-la-falsificacion-de-la-edad/\"\u003een su expresión más cercana legada por el Medievo\u003c/a\u003e, la apariencia estaba subordinada al ser. Era posible engañar y camuflar la realidad, pero al final, y en última instancia, había una verdad que trascendía en su superioridad y que debía alcanzarse mediante un proceso de depuración. La virtud consistía precisamente en ordenar la conducta conforme a esa verdad, independientemente de cómo se presentara en precedencia. En definitiva, había una coherencia plena entre lo que se es y lo que se muestra, entre interioridad y exterioridad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el mundo del Barroco, cuyo pensamiento interpreta y capta en su esencia más íntima Baltasar Gracián, la jerarquía entre esta Verdad en sentido eminente y su expresión exterior desaparece casi por completo, y todo principio de verdad debe someterse a un proceso de mediación en su expresión última. El fondo esencial de esta verdad queda bloqueado o profundamente problematizado y, en consecuencia, deja de ser un simple velo que debe ser atravesado, para convertirse en un escenario donde el ser juega.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSobre este escenario, sobre este teatro del mundo, se introduce una ambigüedad a partir de la cual el parecer no es pura falsedad pero tampoco garantía de verdad. Es un campo de fuerzas, un espacio en el que se cruzan intenciones, estrategias e interpretaciones. El sujeto queda atrapado en una secuencia de lógicas incompletas, pues no puede prescindir de él, porque es el único medio donde puede actuar y ser reconocido, pero tampoco se puede identificar plenamente con él sin caer en el engaño.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe modo que el «arte de vivir» y de ser «prudente», tiene mucho que ver con el desarrollo de una disciplina rigurosa que exija una atención constante a los modos de aparecer, a los efectos que se producen y a las reacciones que se suscitan. Vivir bien no supone obediencia a una ley abstracta, sino a saber dar forma a la propia conducta de la manera más adecuada a cada situación. La emancipación del sujeto individual, la antesala de la modernidad en ciernes, encuentra aquí su mejor vector de desarrollo. Este nuevo paradigma exige, al mismo tiempo, una reconfiguración del concepto de virtud, que deja de ser una cualidad interior, para someterse a un criterio de eficacia, de la capacidad para mantener el equilibrio (merced a la mencionada prudencia y moderación) en un mundo cambiante. La virtud se hace móvil, adaptativa y se desfigura ante el riesgo permanente de error.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eParalelamente, la acción del sujeto también tiene un valor y dimensión performativa, pues no se limita a producir efectos externos, ya que configura la identidad de este sujeto. Éste se construye a través de sus actos, de sus gestos y de sus palabras, conformando su identidad que viene determinada por la continuidad de un estilo que se convierte en un elemento central, aunque carezca de esencia fija. Sin embargo, todo este estilo se ve permanentemente amenazado por la disolución, con el desplazamiento de la ética a la estética, se ven redefinidas las exigencias de autenticidad, que aparecen como un principio de orientación, casi una estrategia de supervivencia, frente a toda amenaza de disolverse en la pura adaptación. Aparecen nuevas tensiones y antagonismos, como el que representa la dicotomía entre adaptación y consistencia, porque el hombre debe mantener, aunque sea parcialmente, cierta centralidad para no perderse, para no verse atrapado por la vorágine de un devenir inestable, y que hay que mantener sin el soporte metafísico necesario, resistiendo sobre una construcción frágil sobre la que solo se puede proceder activamente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLos desarrollos ulteriores del pensamiento Graciano podrían llevarnos al despliegue de muchos otros elementos que reconocemos como parte integrante de la cosmovisión del Barroco, frente a la que paradójicamente se mostraba en contraste; una época donde la caída hacia el mundo moderno, con la destrucción de una unidad orgánica y metafísica heredada y procedente de la Edad Media, ya se ha producido casi por completo. Baltasar Gracián nos muestra un camino, una vía para sortear un mundo fragmentado, en el que el individuo está condenado a vivir a merced de sus propias certezas, siempre limitadas e insuficientes, y a dotarse de herramientas, prácticamente de un «kit de supervivencia» frente a las iniquidades de unos tiempos que no ofrecen horizontes halagadores, sino profundizaciones sobre un abismo que no para de crecer, y al hacerlo sitúa al hombre más lejos de ese orden metafísico primordial que toda Tradición ha anhelado en sus orígenes más prístinos. Sin embargo, nuestro autor, \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003eno se limita a dejarse llevar por el signo de los tiempos\u003c/a\u003e, y nos plantea, a su manera, y esto lo decimos parafraseando a \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/proyecto-eurasia-duguin/\"\u003eAleksandr Duguin\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e, «una metafísica de los escombros» (salvando, y mucho, las distancias), donde la experiencia acumulativa del hombre, una cierta adaptación estratégica y, por qué no decirlo, cierta voluntad de poder, son la clave para enfrentarse a un mundo en permanente desconsagración.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-21T00:38:31+02:00","date_published":"2026-04-30T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/baltasar-gracian-disolucion-orden-clasico/","summary":"En esta ocasión hemos decidido abordar un tema y un personaje que puede resultar desconocido para el gran público, un autor cuyas temática, contenido y estilo puede resultar demasiado lejano en el tiempo, y por alejado extraño, y en consecuencia falto de interés. Baltasar Gracián (1601-1658) …","tags":["Siglo de oro","Barroco","Condición humana","Modernidad"],"title":"Baltasar Gracián y la disolución del orden clásico: ingenio, apariencia y crisis del sujeto","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/baltasar-gracian-disolucion-orden-clasico/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003ch2 id=\"just-do-it\"\u003e«Just do it!»\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEspaña se estremecía hace unas semanas ante el caso del asesinato asistido de \u003cstrong\u003eNoelia Castillo\u003c/strong\u003e a manos del estado español.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa historia de Noelia, resumida de forma grotesca:\u003c/p\u003e\n\u003cul\u003e\n\u003cli\u003eEl estado asume su custodia.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003eEl estado la mete en la boca del lobo.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003eUnos moros la violan en grupo y le dejan secuelas psicológicas.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003eEl trauma ocasionado provoca su fallido intento de suicidio, arrojándose desde un quinto piso, y termina parapléjica.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003eEl trauma se acentúa todavía más y solicita la eutanasia.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003eEl estado, que hasta la fecha no había asumido ninguna responsabilidad, se ofrece gustoso a ejecutarla.\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003eLos padres muestran resistencia, pero la voz de la chica —cuya capacidad para tomar tal decisión jamás se puso en duda por parte de la administración— pesa más y tras años de batalla legal, el estado la ejecuta «piadosamente».\u003c/li\u003e\n\u003cli\u003eNo satisfechos con esto, se plantea incluso el negarle a los padres o a los familiares cercanos la capacidad de oponerse a que el estado sacrifique a una persona si esta así lo desea.\u003c/li\u003e\n\u003c/ul\u003e\n\u003cp\u003eIndependientemente de la falta de responsabilidad del estado durante el sufrimiento de la muchacha y que, en lugar de prestarle ayuda para vivir se la ha prestado para morir, llama la atención, no solamente cómo se aplaude este tipo de acciones destructivas irreversibles, sino también la vehemencia con la que \u003ca href=\"/posts/distopia-manipulacion-mentes/\"\u003ese condena cualquier intento de hacer cambiar de parecer a la persona que ha tomado tales decisiones\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl patrón se repite en temas como el aborto, la homosexualidad, la disforia de género, o el divorcio, por señalar algunos casos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstá documentado cómo se persigue o incluso se prohíbe en algunos países rezar delante de clínicas abortivas. También está penado el tratar dudas y confusiones sexuales como problemas psicológicos. De la misma manera, es difícil encontrarse a alguna psicóloga que desaconseje el divorcio.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl patrón es claro:\u003c/p\u003e\n\u003cblockquote\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eJust do it!\u003c/em\u003e, ¡Hazlo! ¡No te lo pienses dos veces! \u003ca href=\"/posts/adios-woke-que-viene-ahora/\"\u003e¡No escuches a los fachas!\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003c/blockquote\u003e\n\u003ch2 id=\"el-estado-te-quiere-muerto\"\u003eEl estado te quiere\u0026hellip; muerto\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003e¿¡Cómo iba Noelia a osar retractarse de «su» decisión en sus últimos minutos de vida y decepcionar así a todos aquellos que la habían animado a que diera ese paso para «paliar su sufrimiento»!?\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY lo que resulta es especialmente grotesco es que, aparentemente, la minusvalía que sufría Noelia no era ni mucho menos una tetraplejia tan severa como la de \u003cstrong\u003eRamón Sampedro\u003c/strong\u003e, a quien \u003cstrong\u003eJavier Bardém\u003c/strong\u003e (hijo predilecto del régimen) interpretó bajo la dirección de \u003cstrong\u003eAlejandro Amenábar\u003c/strong\u003e  en la oscarizada película \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Movie\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B002619ZKW?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B002619ZKW\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eMar Adentro\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e (2004).\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa prensa, más obstinada en proteger EL RELATO que en mostrarnos la realidad, nos estaba equiparando el caso de Noelia con el de Maggie Fitzgerald —personaje protagonista de \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Movie\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B0053C8GY2?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B0053C8GY2\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eMillion Dollar Baby\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, de \u003cstrong\u003eClint Eastwood\u003c/strong\u003e (también del 2004, qué curioso)— cuando ni de lejos parecía ser así. Noelía, en sus últimos videos, mostraba una gran autonomía pese a depender de las muletas y de la silla de ruedas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon los prodigios tecnológicos de los que estamos siendo testigos, como la inteligencia artificial cada vez más capaz, la robótica, la mecánica y la electrónica de precisión, los desarrollos en biotecnología\u0026hellip; ¿Tan imposible veían los «progresistas» la curación o el uso de prótesis avanzadas que le permitieran a esta chiquilla recuperar su plena autonomía? ¡¡Los exoesqueletos son una realidad en 2026, y cada vez son más discretos, económicos y fiables!!\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY lo más chocante —aunque no sorprendente porque ya estamos acostumbrados a todas estas contradicciones tenebrosas— es ver cómo se rasgan las vestiduras contra (como se ha visto en las redes) \u003ca href=\"https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/convocan-movilizaciones-ciudades-protestar-sacrificio-perro-excalibur_201410115725d1c96584a81fd883b866.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eel sacrificio del perro Excalibur\u003c/a\u003e (sospechoso de haber contraído Ébola), la tauromaquia o la ablación del clítoris de mujeres en la otra punta del mundo\u0026hellip; Aunque sospechosamente callan ante el sacrificio ritual de los carneros o ante la circuncisión involuntaria.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"eutanasia-legitimación-legal-de-la-eliminación-del-inocente\"\u003eEutanasia: legitimación legal de la eliminación del inocente\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eDesde la perspectiva del catolicismo es evidente que la eutanasia representa algo ética y moralmente reprobable, e incluso aberrante, porque supone aplicar la muerte, aunque la víctima haya dado su beneplácito, a una persona inocente por mucho que se invoque la compasión, el fin del sufrimiento y la autonomía personal. No es lo mismo matar que dejar morir. No es lo mismo provocar la muerte que renunciar a medios desproporcionados o extraordinarios cuando ya no ofrecen una esperanza razonable, esto último sí puede considerarse lícito. El \u003cem\u003eCatecismo\u003c/em\u003e y documentos recientes como el \u003cem\u003e\u003ca href=\"https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2020/09/22/carta.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eSamaritanus bonus\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e sostienen precisamente esto, que la eutanasia es una acción u omisión intencional que provoca la muerte, mientras que la \u003cstrong\u003eortotanasia\u003c/strong\u003e (la muerte natural desde una praxis médica que respeta los procesos de la muerte natural) se considera la opción más conveniente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDentro de la doctrina católica, la persona no es dueña absoluta de la vida, sino que se dedica a «administrar» el bien recibido. Por eso el concepto de libertad en la religión católica no considera como tal el «derecho a autoeliminarse» (suicidio) ni que lo haga otro u otros (eutanasia), por mucho que exista una disposición legal para hacerlo. En la tradición católica al sufrimiento no se le responde suprimiendo al que sufre, sino aliviando y cuidando. De ahí que se defiendan activamente los cuidados paliativos, pero en cualquier caso estamos hablando de enfermos terminales, de personas desahuciadas de la vida sin posibilidad alguna. Por otro lado, es cierto que una sociedad no puede alinearse sobre la vía de la destrucción de la vida humana distorsionando el significado mismo de la medicina y la propia responsabilidad de las instituciones por hacer viable la vida, \u003ca href=\"/posts/dostoyevski-modernidad-nihilismo/\"\u003epor reforzarla y promocionarla\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa pregunta que se impone es, ¿cuál es el mecanismo perverso que permite justificar la ley de la eutanasia y su aplicación indiscriminada a personas con depresión, traumas o sufrimiento psíquico? La respuesta a esta pregunta se plantea a través de formas sutiles, a través de principios jurídicos ambiguos y criterios clínicos más que interpretables. Incluso podríamos hablar de la destrucción o eliminación de cierto «paradigma terapéutico» aplicado en la medicina, de manera más o menos clara, hasta el 2020, \u003ca href=\"/posts/salud-y-globalismo/\"\u003eaño de la \u003cstrong\u003ePlandemia\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, cuando el «cribado» en los hospitales, las negligencias deliberadas en las residencias con la muerte de miles de ancianos, especialmente en España, sin ningún tipo de investigación ni depuración alguna posterior de responsabilidades penales ni a nivel médico ni político, ya venía apuntando en la dirección de la eutanasia, cuyo gran valedor ha sido tanto el actual gobierno criminal \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003edel no menos criminal Régimen del 78 antiespañol\u003c/a\u003e, como la Agenda 2030, de la que es un obediente peón.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el caso que nos ocupa, el de la joven eutanasiada el pasado 26 de marzo, no hablamos de un padecimiento crónico o imposibilitante hasta el punto de ser incompatible con la vida, algo que, por otro lado, en lo que se refiere al sufrimiento, siempre es una parte subjetiva, que depende de la percepción y experiencia del sujeto que lo vive. Que \u003ca href=\"/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/\"\u003eun «comité de expertos»\u003c/a\u003e o individuos que representan una realidad externa, tomen la decisión pretendidamente «objetiva» de si esa vida puede continuar o ser aniquilada en función de criterios legales o de una calibración de la intensidad de ese dolor y su compatibilidad con la vida, es ya de por sí una aberración, y eso más allá de la propia doctrina y tradición católica.\u003cbr\u003e\nEn este caso, los criterios médicos quedan en un segundo plano, y lo que importa es encajar la petición de eutanasia del interesado en el ordenamiento legal, en los requisitos legales que permiten su puesta en práctica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor otro lado, también podemos establecer una distinción entre el deseo de paliar o aliviar un dolor y el deseo de morir. Una persona que tiene sus facultades psíquicas alteradas, con traumas complejos que se han ido cronificando con el tiempo, que se encuentra en una situación de desesperación, en una situación psicológica limítrofe, siempre va a expresar ideas suicidas y amplificará el dolor, el sufrimiento y los deseos de morir. En estas condiciones, más allá de lo aberrante del proceso de eutanasia, es evidente que la capacidad volitiva de las personas que se encuentran en tales circunstancias no es estable ni equilibrada. Las consecuencias de tal proceso, en el que en lugar de tratar al enfermo, de buscar su curación o aliviar sus problemas, opta por tramitar y administrar su muerte legalmente tiene unas implicaciones de deshumanización brutales.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY si entramos más a fondo de la cuestión, sabemos perfectamente que una ley de estas características opera dentro de una atmósfera moral y de aceptación que viene inducida, promocionando una actitud favorable que insiste en la idea de que pueden existir vidas «sin proyecto», «sin autonomía suficiente», y que la eutanasia representa una salida «razonable», de tal manera que se entra en un proceso de aceptación y normalización, y a nivel psicológico y de mentalidad se empieza a interiorizar como una opción válida. Y en el caso de las personas afectadas, por ejemplo, por una depresión, tiende a pensar que no es posible ninguna forma de superación, que pueden resultar una carga, en un clima social que promociona la desaparición de aquellos que son «problemáticos», o que no resultan «útiles socialmente» o no son «productivos», y que lo mejor es que «de motu propio» elijan ser aniquilados en virtud de una ley de eutanasia con previsibles implementaciones.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-psyop\"\u003e¿Una \u003cem\u003epsyop\u003c/em\u003e?\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa eutanasia, como hemos visto a través del reciente caso ya citado, parece presentarse como una especie de \u003cem\u003epsyop\u003c/em\u003e, una operación de guerra psicológica en toda regla, con una manipulación mediática que tampoco representa una excepción, en la medida que se ha convertido en una práctica usual en \u003ca href=\"/posts/soberania-y-libertad/\"\u003elas modernas democracias liberales\u003c/a\u003e, con intenciones de instrumentalización ideológica, para lo cual fue enmarcado en un contexto determinado, enfatizando ciertos elementos dramáticos de la historia para construir una narrativa con un enfoque muy determinado. La intención trascendió por mucho el caso particular, el drama de una persona sometida a una serie de circunstancias desafortunadas desde la más temprana infancia, para producir un impacto a nivel psicológico y político sin precedentes, y encauzar así un debate público sobre la eutanasia con vistas a una normalización y, probablemente, una implementación de cara al futuro. Prueba de ello es que \u003ca href=\"/posts/resena-nacion-soberania-denis-collin/\"\u003eel actual gobierno de ocupación globalista\u003c/a\u003e, presidido por el mediocre y servil \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/pedro-sanchez/\" class=\"link-autor\" title=\"Pedro Sánchez\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ePedro Sánchez\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q6070218\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/20146030517535860298\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5425276\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, ha expresado públicamente que agilizarán los trámites burocráticos de cara al futuro.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUna \u003cem\u003epsyop\u003c/em\u003e no necesita basarse en un hecho falso, construido \u003cem\u003eex profeso\u003c/em\u003e, con las intenciones descritas, y la mayor parte de ellos se apoyan en hechos reales con víctimas reales y hechos acontecidos, eso sí, convenientemente amplificados o manipulados. En este caso, como en otros anteriores, la intencionalidad parece evidente. Y en este punto podríamos decir que se trasciende la dimensión ético-moral, bioética, judicial o incluso existencial de los hechos, para centrarse en la manipulación y la búsqueda de consensos, mediante \u003ca href=\"/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/\"\u003ela polarización o el agotamiento moral de la masa\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo podemos afirmar de manera categórica que se trate de una \u003cem\u003epsyop\u003c/em\u003e, es cierto, pero es evidente que el impacto emocional por parte del poder y su aparato mediático, en aras de provocar una serie de respuestas previsibles entre la masa era evidente. Por otro lado, como parte irrenunciable, la intervención en los \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e tanto de la persona implicada, la joven Noelia, como de sus dos progenitores, en el marco de un \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003eespectáculo mediático en el que participaron televisiones, redes sociales\u003c/a\u003e, las propias instituciones y toda la indignación/aceptación que dividió a la «opinión pública». Todos los elementos que concurren en la historia, como la juventud de la víctima, las desgracias que marcaron su itinerario existencial, \u003ca href=\"/posts/libertad-moral-y-autoridad-en-el/\"\u003econ el abandono de los padres divorciados en un centro de menores\u003c/a\u003e, el episodio de la violación, el trauma y el intento de suicidio que desemboca en una paraplejia, el conflicto familiar, la batalla judicial y el confuso desenlace de la historia con versiones contradictorias entre ambos progenitores, la reacción de las instituciones públicas, con un gobierno infame que trata de implementar la ley de eutanasia simplificando el trámite burocrático y la explotación partidista con los partidos políticos del R78. Todos estos elementos son convergentes en la dirección que apuntamos, y que nos hace sospechar de la más que fundada posibilidad de una \u003cem\u003epsyop\u003c/em\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa eutanasia obedece a un patrón común, que se ha venido aprobando e implementando en diferentes países de la órbita occidental, y concretamente europea, con casos flagrantes tanto en Bélgica como en Holanda, \u003ca href=\"https://www.bbc.com/mundo/noticias-45128517\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003econ personas jóvenes asesinadas por el propio Estado bajo la excusa de problemas mentales\u003c/a\u003e, sin que se tratara de casos de incompatibilidad con la vida, con personas que convenientemente tratadas, podían llevar una vida normalizada y funcional, aún con limitaciones. No debemos ser tan ingenuos de pensar que la eutanasia no obedece a una política de eugenesia pasiva, perfectamente planificada, dentro de una concepción post-malthusiana y transhumanista, que ya se ha venido manifestando con frecuencia entre los grandes gerifaltes y agendistas del globalismo, Todas estas medidas de control y regulación poblacional, curiosamente, no se aplican más que en el marco europeo occidental, donde \u003ca href=\"/posts/campamento-santos-raspail/\"\u003elas \u003cstrong\u003epolíticas de reemplazo poblacional\u003c/strong\u003e de los últimos tiempos\u003c/a\u003e, junto a la baja natalidad o leyes abortivas cada vez más laxas, camufladas por el eufemismo de «políticas reproductivas», no dejan de tener una conexión directa con la propia promoción de la eutanasia, con la excusa de la «buena muerte» o de dar salida a aquellos sujetos que no quieren seguir viviendo, y el Estado, pretendido garante de la seguridad y el bienestar del conjunto de la sociedad, asume el papel de verdugo mediante políticas, como ya hemos apuntado y conviene insistir, de eugenesia pasiva.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"otra-perspectiva-la-vida-no-es-un-valor-absoluto\"\u003eOtra perspectiva: la vida no es un valor absoluto\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa modernidad, en virtud de los valores cuantitativos y materiales que vertebran su cosmovisión deformada de las cosas, ha pasado a considerar la vida humana como un bien biológico a conservar a cualquier precio, independientemente de la cualidad de susodicha existencia. Esta idea, que muchas veces se disfraza de religiosidad, reduce al hombre a una resistencia meramente orgánica, de subsistencia sin más. Para una visión tradicional de la vida, lo importante no es solo el vivir, sino \u003cstrong\u003ela cualidad del Ser\u003c/strong\u003e, \u003ca href=\"/posts/medrano-lucha-dragon/\"\u003ela forma interior profunda que subyace a susodicha existencia particular\u003c/a\u003e, y la relación que guarda el sujeto con el dolor, la dignidad, el dominio interior y el sentido trascendente de la propia vida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUna concepción de la vida de esta naturaleza, como la que nos ofrece la modernidad burguesa, que hay que mantener por defecto, continuamente medicalizada, carente de estímulos como el peligro y el riesgo, o la acción, \u003ca href=\"/posts/dolor-y-muerte/\"\u003eque es incapaz de enfrentarse al dolor\u003c/a\u003e, al sufrimiento o la adversidad en un sentido más amplio, es la que caracteriza a nuestros tiempos últimos. El hombre moderno se encuentra dominado por la pasividad, la dependencia externa, la humillación interior, pasando de ser sujeto de la propia existencia a ser mero objeto, tanto en un plano médico-administrativo y estatal como en otros órdenes de la vida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor este motivo hay que rechazar igualmente la idea liberal que determina que la voluntad individual es suficiente en sí misma para legitimar la «muerte asistida», bajo la falsa idea de que el sujeto moderno es expresión de la soberanía absoluta sobre sí mismo, pues dentro del liberalismo la libertad se reduce «decidir sobre mi cuerpo y mi final». La libertad trasciende la capacidad de situarse por encima de la coacción interior, de la desesperación, el resentimiento y otros elementos que redundan en la disolución de la psique, ante una enfermedad, o cualquier otro tipo de circunstancia adversa. La capacidad para superar la disolución interior, de la voluntad quebrada, capturada y sometida al sufrimiento. Y más si hablamos de casos como el citado, en el que la propia víctima estaba haciendo progresos importantes en su minusvalía, y donde el mayor problema residía en el plano psicológico-emocional, frente al cual no hubo ningún tratamiento ni apoyo capaz de hacerle salir del abismo en el que se hallaba sumida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa libertad no puede limitarse a un mero «elegir», algo que en sí mismo no garantiza nada. El hombre fragmentado, que carece de armonía interior, también elige, y en esa pseudolibertad reside \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/ruzzai-consideraciones-sobre-la-especie-humana/\"\u003euna de las grandes mentiras antropológicas de la modernidad\u003c/a\u003e. El problema trasciende el mero hecho de que alguien decida vivir o morir, sino desde qué circunstancia o en qué condiciones toma esa decisión, y si lo hace desde un conocimiento pleno de la existencia y desde la centralidad del Ser, expresando, en consecuencia, una verdadera soberanía del espíritu. Lo que hemos dicho con anterioridad, la capacidad de mostrar dominio interior, de ser partícipe de una jerarquía verdadera del espíritu capaz de situarse por encima de impulsos psicológicos y emocionales, de estados anímicos transitorios, en un contexto de decadencia y resentimiento. La descomposición psíquica, o la reducción de \u003ca href=\"/posts/optimismo-antropologico/\"\u003elo humano a una dimensión de horizontalidad emocional\u003c/a\u003e, son aspectos que adquieren una preponderancia fundamental en el mundo moderno, y comprenden un principio de alienación del sujeto individual que lo despoja de la verdadera esencia de su ser. Se trata de algo que va más allá de un estado consciente, de tomar decisiones en un estado «normal», en el que la persona sabe, serenamente, elegir entre el bien y el mal, entre prolongar la vida o destruirla.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSi trasladamos estas consideraciones al plano del problema tratado, a la eutanasia, debemos distinguir la aceptación noble del fin, o incluso la muerte buscada de manera activa y voluntaria, como pudiera ser \u003ca href=\"/posts/yukio-mishima-la-via-del-guerrero-y-la/\"\u003eel caso de \u003cstrong\u003eYukio Mishima\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e o \u003ca href=\"https://ideas.gaceta.es/los-siete-mandamientos-de-dominique-venner/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eincluso \u003cstrong\u003eDominique Venner\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, y la muerte administrada como una solución técnica al sufrimiento. Dos aspectos muy diferentes del problema, radicalmente opuestos, que no se pueden mezclar con la retórica compasiva de nuestros días.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLo repetimos, la vida no es un bien que debe ser preservado a toda costa, y en cierto modo, más allá de la eutanasia, existe una incapacidad para aceptar la idea de irreversibilidad, de límite y muerte en la existencia humana. Nuestra civilización, medicalizada y terapéutica pretende incluso reglamentar la muerte, reducirla a un proceso burocrático y aplicarla por protocolo a quienes padecen mediante un cóctel de fármacos. Incluso en este punto, pretende someter la muerte a un proceso administrativo, colocando el cuerpo bajo el control de una norma, unas leyes o a la decisión de los «expertos», que \u003ca href=\"/posts/resena-1984-de-george-orwell/\"\u003ecomo en \u003cem\u003e1984\u003c/em\u003e\u003c/a\u003e, termine decidiendo quién termina vaporizado, e incluyendo a aquel que no encaja en el sistema, o que no es apto por razones diversas, de productividad (una distopía que terminaremos viendo), por ejemplo, o por cualquier otro motivo. Nada que ver con la visión superior de la existencia que hemos tratado de exponer sintéticamente.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"en-la-vida-real-no-existe-el-botón-de-deshacer\"\u003eEn la vida real no existe el botón de «deshacer»\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eSiendo la muerte el caso extremo de esta tendencia, sí que, como hemos comentado en párrafos anteriores, notamos la actual tendencia, casi a la desesperada, de embarcarse en la toma de decisiones de carácter destructivo y prácticamente irreversible sin pararse a pensar en las consecuencias de determinadas decisiones. Y en este sentido podemos constatar una tendencia al nihilismo creciente en los últimos tiempos, asociado a la falta de perspectivas, a la imposibilidad de generar un modelo de vida estable y estructurado que dote de sentido el horizonte existencial, \u003ca href=\"/posts/mito-contracultura/\"\u003eespecialmente de los más jóvenes\u003c/a\u003e; un segmento de población donde la joven víctima que ha motivado nuestro artículo, se hallaba inserta.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl ejemplo más trivial e incluso aparentemente inofensivo lo podríamos encontrar en la moda de los tatuajes extremos que llevamos testimoniando desde hace poco más de diez años. Tatuajes cubriendo partes extensas de la piel hasta no hace mucho era algo que solo podíamos encontrar en personas estrafalarias o en marginados. Sin embargo, parece que se ha perdido la conciencia de permanencia que implica tatuarse la piel. Una forma extrema del nihilismo que comentamos, a través del cual muchos jóvenes (y no tan jóvenes) pretenden expresar su ¿«identidad»?, ante el vacío espiritual y la desazón de los tiempos, y que, muy al contrario, es una forma de marcarse, como la oveja que termina en el redil, obediente y servil ante las imposiciones del pastor («élites» satánicas) que pastorean a una masa a la que han destruido en su esencia más íntima.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCierto es que existen técnicas de borrado de tatuajes mediante láser, pero ni la piel vuelve a ser lo que era ni es una práctica recomendable. Eso por no hablar del riesgo para la salud que supone inyectar tinta bajo la piel. La tinta utilizada se encuentra compuesta de metales pesados y otros materiales que al entrar en el torrente sanguíneo pueden generar graves patologías y enfermedades, y sin embargo, ya sea \u003ca href=\"https://www.ondacero.es/noticias/sociedad/hombre-tatua-codigo-vacunacion-evitar-problemas-sus-viajes_202108246124dec3b6749a0001b2baa3.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003epor impostura social (de rebaño)\u003c/a\u003e o por simple estupidez, se concibe el hecho de marcarse con absurdos dibujos, y lucir un cuerpo pintarrajeado, como señal de estatus, de persona integrada, \u003cem\u003ecool\u003c/em\u003e o que incluso tiene éxito social.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEfectivamente, el que se tatúa suele elegir motivos sumamente efímeros: desde patrones «tribales» que pueden pasar de moda, nombres de personas que pueden entrar o salir fácilmente de nuestras vidas o incluso personajes de dibujos animados que nadie recordará de aquí a 10 o 20 años, y ya no solo por que el personaje haya caído en el olvido sino porque la definición del dibujo se degrada con el tiempo. Difícilmente un abuelo con alzheimer podrá explicarle a su nieto que esa mancha que tiene en su brazo es un dibujo de Naruto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNadie se atreve tampoco a poner en duda la determinación de aquel que quiere tatuarse, empujado por amistades, modas o borracheras. Es más, todo aquel que intente llamar a la prudencia o a la reflexión es tildado de entrometido, carca o aguafiestas. En cualquier caso, y en conexión con el tema de la eutanasia, revela claramente la alienación del individuo moderno, su sometimiento a las fuerzas que ni dependen de él ni responden a su naturaleza ni a su voluntad, que no encarnan su verdadero \u003cem\u003edharma\u003c/em\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eY esto lo podemos proyectar a otros niveles de seriedad: homosexualidad, divorcio, aborto, disforia de género y en el peor de los casos, el poner fin a la propia vida. Sea cual sea el caso, está prohibido advertir, disuadir y pensar en la consecuencias ya sea a nivel físico, mental, emocional o espiritual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo es casualidad que todos estos cambios y transformaciones, vinculados a Agendas transnacionales \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/06/lara-transhumanismo-el-desafio-definitivo/\"\u003econ propósitos transhumanistas\u003c/a\u003e (en el peor sentido del término, nada que ver con el «superhumanismo» propugnado por \u003cstrong\u003eNietzsche\u003c/strong\u003e), coincidan con una forma muy específica de poder que se define por una gestión biopolítica de la vida. En este contexto más que prohibir específicamente, lo que hace es «gestionar» empleando todo tipo de eufemismos y recursos narrativos con sus derivados ligados a la neolengua, y de este modo son «administradas» patologías, conductas, caracteres, dependencias o circuitos afectivos en el que encaja perfectamente la eutanasia, que decide en este proceso de «gestión» que vidas son recuperables y sostenibles (podríamos emplear el término «resilientes», tan recurrente en nuestros tiempos), y cuales son difíciles de integrar o incluso prescindibles. Recordemos las afirmaciones de cierta burócrata de Bruselas, \u003cstrong\u003eChristine Lagarde\u003c/strong\u003e, que decía \u003ca href=\"https://www.elcorreo.com/opinion/columnas/riesgo-longevidad-20221017211610-nt.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eque «los ancianos viven demasiado y ponen en riesgo la economía global»\u003c/a\u003e, que resulta plenamente coherente con los propósitos de normalización de la eutanasia y con las exigencias del FMI.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa eutanasia encaja demasiado bien con una sociedad espiritualmente vacía y hueca, socialmente fragmentada y económicamente colapsada, con una realidad donde predomina la decadencia y la destrucción por doquier, algo que, por otra parte, no es fruto de los ciclos económicos, de producción o por la «muerte natural» de una civilización, sino que obedece a una acción planificada de gran abasto y que, curiosamente, se centra exclusivamente a Europa. La eutanasia encaja demasiado bien en un escenario en el que pretenden hacernos creer en procesos irreversibles, imposibles de deshacer o detener. Encaja con la idea que desvaloriza la continuidad de la vida humana llegada a una determinada edad, ya en senectud, en unos tiempos en los que la esperanza de vida es superior a las décadas precedentes. Un mundo en el que las patologías mentales, especialmente la depresión, la ansiedad y otros trastornos más complejos, están a la orden del día, con estructuras familiares debilitadas o inexistentes, tasas de natalidad por debajo del umbral del reemplazo generacional y un interminable índice de indicadores negativos, a todos los niveles, la eutanasia nos proporciona un buen termómetro para calibrar el estado moral del cuerpo social, y que el nihilismo que caracteriza nuestros tiempos toma un protagonismo cada vez mayor ante un panorama existencial y humano desolador.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa respuesta que el sistema da ante este enorme vacío es igualmente desoladora, pues en lugar de asumir un papel y una función de sostén, de pilar firme sobre el que reconstruir este cuerpo social agotado y depauperado, contribuye activamente a su liquidación haciendo más grande el abismo e incrementando la desesperación de nuestros tiempos. La respuesta al sujeto particular que sufre, que carece de una orientación adecuada, es la muerte asistida decretada por un «comité de expertos», al tiempo que se cosifica cada vez más al hombre, cuyo valor ya no es intrínseco, como hombre o como miembro de un determinado pueblo, cultura o civilización, sino en virtud de criterios productivos, de utilidad social, \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/fusaro-liberalismo-la-filosofia-de-la/\"\u003edesde una perspectiva mecanicista, materialista y antihumana\u003c/a\u003e. Y no debemos olvidar que, por encima de cada caso particular, como el de la chica barcelonesa recientemente asesinada, Noelia, el individuo moderno ha sido despojado de todos sus vínculos y arraigos profundos, de toda estructura fuerte, como pudiera ser la familia, algo muy evidente en el caso al que nos referimos. Todo \u003ca href=\"/posts/territorio-caracter-orbe-hispanico-1/\"\u003eel sentido orgánico y comunitario\u003c/a\u003e que caracterizó a la sociedad de épocas precedentes, donde la eutanasia no habría tenido cabida, porque la propia naturaleza de la misma también se encargaba de generar el sentido de las cosas, de aportar una carga de profundidad a la propia existencia humana, se ha visto aniquilado en el transcurso de las últimas décadas. La «libertad para matarse», que es un oxímoron en toda regla, porque contradice el propio concepto de libertad, que debe ser intrínsecamente positivo, orientado hacia una acción constructiva y liberadora, ha resultado ser en realidad el epílogo patético de una civilización en pleno proceso de demolición, entregada por completo a las fuerzas de la disolución, hasta el punto que acepta someterse a una forma de «administración» de la vida y la muerte por un aparato estatal burocratizado y al servicio de intereses espurios, que determine arbitrariamente, y de manera criminal, qué vida merece la pena ser vivida y cuál debe ser destruida.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-10-02T05:54:52+02:00","date_published":"2026-04-19T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/tanatofilia-irreversibilidad-occidente-satanico/","summary":"«Just do it!» España se estremecía hace unas semanas ante el caso del asesinato asistido de Noelia Castillo a manos del estado español.\nLa historia de Noelia, resumida de forma grotesca:\nEl estado asume su custodia. El estado la mete en la boca del lobo. Unos moros la violan en grupo y le dejan …","tags":["Dolor","Muerte","Distopía","Control Social"],"title":"Tanatofilia: promoción de la irreversibilidad destructiva en el occidente satánico","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/tanatofilia-irreversibilidad-occidente-satanico/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eContinuando con la línea trazada en \u003ca href=\"/posts/sentido-orientacion-religio-schuon/\"\u003eel artículo anterior\u003c/a\u003e, que consagramos a una explicación sintética del complejísimo y vasto pensamiento del tradicionalista suizo \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/frithjof-schuon/\" class=\"link-autor\" title=\"Frithjof Schuon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eFrithjof Schuon\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q123382\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/88991084\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX887612\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, volvemos de nuevo sobre la senda marcada por dos de las figuras más relevantes que hemos tratado en estas lides, como son \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/rene-guenon-maestro-tradicion-perenne/\"\u003eRené Guénon\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e, al que podríamos considerar el gran sintetizador de la doctrina de la Tradición, de cuyas fuentes interpretativas y simbólicas beben el resto de autores que le han sucedido, y \u003ca href=\"/posts/tradicion-nihilismo-colla-terracciano-vecchio/\"\u003eel siempre polémico y «heterodoxo» \u003cstrong\u003eJulius Evola\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, encarnación vital del \u003cem\u003eKshatriya\u003c/em\u003e, con su extensa obra que hemos tratado de ofrecer a nuestros lectores y seguidores \u003ca href=\"/posts/metapolitica-tradicion-modernidad-antologia-julius-evola/\"\u003ea través de nuestro catálogo editorial\u003c/a\u003e, y al que tenemos como un «autor fetiche», si es que la expresión puede considerarse válida o admisible.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn primer lugar hemos de decir que nuestro acercamiento a la obra de ambos autores pretende ser más rigurosa que militante en esta ocasión, y consideramos más interesante tratar de evitar cualquier tono apologético, para aportar más claridad a aspectos esclarecedores del análisis derivado, a través de cuestiones relacionadas como el lenguaje de la iniciación, de la autoridad o de la jerarquía entre dos autores que podemos considerar afines.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"los-límites-del-discurso-tradicionalista-y-el-problema-de-la-acción\"\u003eLos límites del discurso tradicionalista y el «problema» de la acción\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eAtendiendo a la cuestión política, ya nos topamos con una primera dificultad inicial, dado que René Guénon \u003ca href=\"/posts/rene-guenon-y-la-civilizacion-occidental/\"\u003eno dejó una obra política en sentido estricto\u003c/a\u003e, y cualquier lectura política de su corpus doctrinal puede resultar problemática. En cualquier caso, el problema no deviene de la necesidad de desentrañar un discurso político en Guénon, que, al fin y al cabo, no propone una política. El eje central podría residir en analizar qué sucede cuando la política se somete al \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8497163885?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8497163885\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eenfoque de la metafísica tradicional\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8497163885\"\u003e\u003c/span\u003e, y en este terreno sí es cierto que podemos detectar y articular una perspectiva genuinamente guenoniana en el que la política se estructura como un orden secundario, derivado y dependiente sin capacidad de fundarse a sí misma. La política no produce legitimidad, sino que, en el mejor de los casos, la recibe. Asimismo, la política tampoco crea orden, no actúa como el núcleo originario del mismo, sino que la recibe y se muestra, como decimos, incapaz de instituir un orden, con lo cual no es fuente, sino consecuencia; no es principio sino una función. Y una primera conclusión que podemos extraer a raíz de toda esta reflexión es que toda pretensión de soberanía autosuficiente aparece como un signo de inversión en los esquemas guenonianos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA partir de este punto podemos diferenciar una «metafísica del orden» de una «metafísica de la encarnación activa del principio», donde se reflejan perfectamente \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/08/fernandez-apuntes-sobre-la-monarquia-tradicional/\"\u003ela relación entre autoridad espiritual y poder temporal\u003c/a\u003e, que viene a representar esa relación de jerarquía orgánica entre dominio y función respectivamente. No hablamos de dos poderes que se coordinan y ocupan sus respectivas competencias, porque como ya hemos dicho, no son equivalentes para Guénon. Responden a planos cualitativamente heterogéneos, cuya relación solo puede pensarse jerárquicamente. La diferencia trasciende la dimensión institucional y moral para ubicarse en un plano ontológico. Una consecuencia inherente a tales consideraciones es que la política en sentido tradicional no se agota en lo real. El poder político se vuelve legítimo únicamente cuando acepta no ser el lugar supremo de la inteligibilidad de la comunidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este contexto aparece la doctrina evoliana, y lo hace para presentarnos algo más que una simple variante conceptual, planteando una mutación profunda del horizonte tradicional. En Evola se produce un desplazamiento por el cual el principio trascendente deja de limitarse a iluminar el poder desde una relación meramente jerárquica para encarnarse en él, hasta hacer del Estado y la soberanía una manifestación orgánica y directa de un orden superior. Este elemento central nos permite llevar el análisis mucho más lejos, y nos deja entrever como el Maestro Romano no se limita a politizar la Tradición, sino que reinterpreta la trascendencia bajo una forma de eficacia activa, haciendo de la figura soberana (rey, emperador, jefe, la figura del hombre diferenciado en definitiva) no ya el servidor de un orden sino el centro de una irradiación histórica. La política adquiere el prefijo \u003cem\u003emeta-\u003c/em\u003e y se convierte en el vehículo, en una vía, impulsada por la acción.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUna vez expuestos los planteamientos iniciales, no podemos hablar únicamente de una diferencia/conflicto entre «contemplación» y «acción», sino de dos antropologías espirituales que, hasta cierto punto, pueden resultar incompatibles. El autor francés piensa en la realización espiritual en términos de desindividualización, dentro de un plano supraindividual, así como de subordinación de toda función (de orden contingente) a Principios que no nacen de la voluntad del sujeto. En cambio, Evola incide, incluso cuando habla del orden trascendente, en la forma personal como un elemento central, en la cualidad interior del sujeto capaz de sostener una función superior sin verse anulado por susodicho Principio. El tipo humano superior y diferenciado, la Persona Absoluta, y la \u003cem\u003edignitas\u003c/em\u003e y \u003cem\u003eauctoritas\u003c/em\u003e que aparecen ligadas a la figura del \u003cem\u003eRex pontifex\u003c/em\u003e representan un elemento fundamental: en Evola el principio no solo ordena al sujeto, sino que tiende a ser asumido, portado y actualizado por un sujeto excepcional. Esta es la vía que permite la \u003ca href=\"/posts/monarquia-aristocracia-etica-elitista-julius-evola/\"\u003edefinición de una espiritualización aristocrática\u003c/a\u003e y solar (gibelina) de la voluntad que ya no tiene nada que ver con el planteamiento metafísico expresado por René Guénon.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro elemento a tener en consideración viene representado por la oposición entre ambos autores que se concreta en la disputa sobre la figura legítima de la mediación en clave de transmisión, rito, autoridad doctrinal y estructura jerárquica. En Evola nos aparece con fuerza la encarnación viril del principio, de concentración del orden en una figura soberana, de síntesis activa entre función espiritual y poder temporal. El problema radica en que esta síntesis no es neutra, y exige una inversión de la jerarquía brahman/kshatriya, o al menos una reinterpretación de la misma. De aquí se deriva otro elemento fundamental, y es que la metapolítica entra en el tradicionalismo allí donde la estructura sacerdotal se muestra insuficiente por la propia naturaleza inherente a la función del sacerdocio, y se impone la potencia viril, solar y olímpica vinculada a la acción, la decisión y el dominio.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl Cristianismo frente \u003ca href=\"/posts/espiritu-civilizacion-romana-francisci/\"\u003ea la Romanidad\u003c/a\u003e representa otro de los elementos de tensión en la comparativa entre ambos autores. Ya \u003ca href=\"/posts/la-tradicion-romana-julius-evola-y/\"\u003edesde los tiempos de \u003cem\u003eImperialismo pagano\u003c/em\u003e\u003c/a\u003e, el joven Evola muestra un apoyo indisimulado hacia la idea de romanidad espiritual, en fricción y conflicto frontal con el Cristianismo y su forma concreta a través de la Iglesia Católica y su posición como forma tradicional legítima de Occidente. René Guénon todavía se mantiene en posiciones menos inmanentes, y plantea su doctrina desde la primacía de la idea de transmisión y ortodoxia, sin abandonar en ningún momento el polo contemplativo. Por su parte, Evola mantiene una tendencia a discriminar/separar (el \u003cem\u003epathos\u003c/em\u003e de la distancia tan recurrente en su obra), jerarquizar y reconfigurar las diferentes tradiciones en función de un ideal heroico-solar que privilegia los valores inherentes al polo activo, viril e imperial del Ser. Por ese motivo Julius Evola no se limita en absoluto a hacer uso de una doctrina heredada, con la aplicación aséptica de una metafísica previa, sino que aplica su propio filtro hermenéutico que reorganiza retrospectivamente el archivo o memoria de la Tradición.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, no debemos hacer una lectura «voluntarista» de la posición evoliana. Por ejemplo, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jean-pierre-brach/\" class=\"link-autor\" title=\"Jean-Pierre Brach\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eJean Pierre Branch\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3169069\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/27061703\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e describe \u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003eesta postura como una «metafísica de la historia»\u003c/a\u003e y una «metapolítica de la restauración», como una especie de tentativa de interpretar la decadencia moderna que no se resigna a la mera constatación contemplativa. Pero esto no supone que Evola haga un uso instrumental de la Tradición, pues muchas son las máscaras que se han tratado de atribuir al pensador italiano, que se presenta más bien como una alternativa y una guía para actuar en un mundo en estado terminal sin caer ni terminar contaminado por las categorías de ese mismo mundo. Desde la perspectiva de ambas doctrinas, se nos plantea la imposibilidad de una política tradicional pura en el seno de la modernidad, que la Tradición se preserva retirándose del plano de la eficacia histórica o bien que corre el peligro de verse contaminada y ser definitivamente aniquilada por la lógica de aquello a lo que combate. Aunque hablar de Tradición en sentido eminente, y desde la perspectiva contemplativa en plena posmodernidad parece no tener demasiado sentido si nos trasladamos a su concreción histórica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta circunstancia nos indica que el Tradicionalismo encuentra importantes limitaciones en el momento que quiere adquirir una forma de programa de acción. Se encuentra ante una doble paradoja, mediatizada por los dos planteamientos expuestos: por un lado, si permanece fiel a su principio, la política debe quedar subordinada, relativizada e incluso reducida a un plano residual (René Guénon); pero si quiere influir, organizar, movilizar o restaurar, se ve obligada a traducirse en categorías históricas (Julius Evola), antropológicas, estatales o estratégicas que ya no pertenecen al orden puro de la metafísica. Siendo más precisos, esta disyuntiva \u003ca href=\"/posts/deporte-ascesis/\"\u003enos lleva a conservar la verticalidad a costa de la impotencia y un estado de virtualidad estéril\u003c/a\u003e, o bien se sacrifica «contaminándose» en aras de la potencia, de una acción restauradora.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"autoridad-espiritual-en-rené-guénon-jerarquía-función-y-postura-ante-el-kali-yuga\"\u003eAutoridad espiritual en René Guénon: jerarquía, función y postura ante el Kali-Yuga\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLas particularidades apuntadas respecto a la obra de René Guénon en el plano de la política nos plantea el problema de la inteligibilidad en este terreno, que al abordar la doctrina del citado autor, corre el riesgo de terminar deformando su pensamiento. Es cierto, Guénon no nos dejó una «teoría política» en el sentido moderno del término, no diseñó una forma de Estado ni propuso un horizonte de acción colectiva o individual ante las vicisitudes de la historia o la contemporaneidad. Sin embargo, de su pensamiento se desprende una doctrina rigurosa del orden, una concepción indirecta pero muy precisa de la idea de legitimidad, de jerarquía y de función, que nos permite comprender no tanto «que política defendería Guénon», sino algo más importante: el motivo por el cual la política, considerada desde la metafísica tradicional, no puede nunca constituir el principio rector de una civilización.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste es el verdadero punto de partida, ya que para Guénon el núcleo de la cuestión no está en decidir entre un tipo de régimen u otro, ni en diseñar \u003ca href=\"/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/\"\u003euna «ingeniería del poder»\u003c/a\u003e y ni tan siquiera de \u003ca href=\"/posts/tradicion-y-utopia/\"\u003erestaurar mediante medios puramente históricos un orden desaparecido\u003c/a\u003e. La pregunta esencial es anterior a todo esto: ¿de dónde procede la legitimidad del mando, y qué lugar ocupa el poder dentro de la estructura total de lo real? Partiendo de esta base la política deja de ser el centro del análisis y aparece como un dominio subordinado, secundario y derivado. No es el ámbito en el que se funda la verdad de una civilización, sino uno de los planos en el que esa verdad, si todavía existiera, puede llegar a reflejarse de una manera más o menos fiel. Hay que insistir, para Guénon el poder no es origen, sino función. No es la fuente, es su aplicación. En el mejor de los casos puede custodiar una forma degradada de su irradiación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAsí es posible entender mejor la tesis central de \u003cem\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/1912452537?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"1912452537\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAutoridad espiritual y poder temporal\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"1912452537\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/em\u003e, cuya lectura subyace de manera permanente en los planteamientos del tradicionalista francés, que como ya hemos dicho no nos remite a un reparto de competencias de dimensiones equivalentes, ni a formas de «dualismo constitucional» \u003cem\u003eavant la lettre\u003c/em\u003e, sino a una «jerarquía ontológica de dominios», tal y como lo formula \u003cstrong\u003eJean Pierre Laurant\u003c/strong\u003e, que es especialmente incisivo en la distinción entre funciones y, especialmente, dominios. Esto es esencial, pues nos permite trascender una lectura puramente sociológica o politológica. La autoridad espiritual pertenece al dominio del conocimiento, de la doctrina, de la contemplación de los principios universales y de su transmisión legítima. Su tarea no consiste en otra cosa que conservar el vínculo con el orden suprahumano, custodiar la inteligibilidad vertical de la existencia y asegurar la continuidad entre el mundo manifestado y su fundamento trascendente. El poder temporal, por su parte, se ocupa de la justicia, del orden civil, de la guerra y del gobierno de la comunidad histórica entre otras cosas. Pero precisamente porque su campo es el de lo contingente, móvil y lo mutable, no puede constituirse jamás como principio de sí mismo. Carece de autosuficiencia ontológica. Su legitimidad depende por entero de su alineamiento con algo que no produce y que lo excede radicalmente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl poder temporal puede mandar pero no puede fundar; puede decidir pero no puede consagrarse a sí mismo y puede ejercer la fuerza pero no puede convertirse en fuente de verdad. Toda la doctrina guenoniana del orden tradicional descansa sobre esta evidencia, que al hombre moderno le resulta casi ininteligible porque vive inmerso en un universo mental donde el Estado, la soberanía popular, la voluntad general o la nación aparecen como fuentes originarias de legitimidad. Para Guénon, en cambio, \u003ca href=\"/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/\"\u003euna comunidad política solo es legítima cuando reconoce que no se pertenece por entero a sí misma\u003c/a\u003e, cuando acepta depender de una instancia superior que no nace de la historia ni, mucho menos, del consenso, sino del orden mismo del Ser. Esta es la razón por la que el pensamiento tradicional no puede ser confundido \u003ca href=\"/posts/resena-de-los-fundamentos-historicos/\"\u003econ ninguna forma de decisionismo\u003c/a\u003e, cesarismo o autoritarismo profano: el mando es legítimo solo cuando sabe que no es absoluto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta subordinación del poder o la autoridad no obedece, en consecuencia, a ningún moralismo piadoso ni a una nostalgia por un orden clerical, sino a una estructura metafísica. Guénon impone una lógica tradicional al plano de la organización social, que es aquella que dice que lo inferior (cuerpo social) no puede regir legítimamente a lo superior (el Principio, el intelecto universal \u003ca href=\"/posts/resena-las-estaciones-de-la-sabiduria/\"\u003edel que nos hablaba Schuon\u003c/a\u003e), del mismo modo que lo derivado no puede suplantar al principio del que depende. El orden político, para ser justo, debe reproducir siempre de manera analógica, aunque nunca de forma perfecta, la arquitectura del cosmos. Esta arquitectura responde a una jerarquía que se puede definir como una graduación cualitativa de los niveles de realidad. El poder temporal no es «malo» o «impuro» por ocuparse de lo contingente e histórico, simplemente no ocupa el lugar supremo, la cúspide del orden como tal.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eGuénon toma como referencia arquetipos tradicionales y prescinde por completo de toda categoría, concepto y juicio moderno, y más concretamente en las fuentes hindúes, en el brahmanismo y \u003ca href=\"/posts/dharma-sociedad-castas/\"\u003ela concepción védica de las funciones sociales y sagradas\u003c/a\u003e, donde la relación entre orden terrestre y orden celeste se encuentran ritualmente articuladas en todos los niveles de la existencia,  incluidos aquellos que el hombre moderno considera «profanos». Por eso el poder en el mundo tradicional no es un mecanismo técnico ni un instrumento de pura gestión administrativa, sino que entraña una función simbólica y sacrificial llamada a representar un orden superior, en ningún caso a sustituirlo. El rey gobierna como una pieza inscrita en un cosmos inteligible, no porque la voluntad humana haya decidido investirlo \u003ca href=\"/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/\"\u003econ un poder autónomo\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero esta doctrina no ha quedado confinada en el Oriente, bajo las premisas de la tradición extremo-oriental, sino que el Occidente medieval, y más concretamente el Sacro Imperio y la sociedad feudal, en su estructura ideal, ofrecía una contraparte histórica suficientemente clara de ese mismo principio jerárquico. La diferencia de forma religiosa entre la India védica y la cristiandad latina no modifica la cuestión de fondo. Al fin y al cabo, para Guénon, «la metafísica no es oriental ni occidental». Lo que importa no es la configuración externa de las instituciones, sino la permanencia de una misma ley estructural: el poder temporal que recibe su legitimidad por mediación de una instancia espiritual que lo consagra, lo limita y lo ordena. La autoridad espiritual no manda en el mismo sentido que manda un soberano, su superioridad es normativa y ontológica y no compite en ningún caso con la autoridad temporal. El concepto que mejor define la relación entre metafísica y política nos viene de la distinción aristotélica entre «sustancia» y «accidente» aplicado a los dos órdenes: la autoridad espiritual representa la sustancia, el motor inmóvil que mueve y orienta sin moverse ni verse condicionado ni confundido por aquello que orienta y sobre lo que actúa, da la forma sin verse degradada por el contenido, por el accidente, mientras que ese poder temporal que actúa, organiza y ejecuta en un plano contingente es móvil pero por eso necesita precisamente un principio de orientación que no puede extraer de su propia e inmediata fuerza operativa.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa modernidad aparece, a ojos de Guénon, no solo \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003ecomo decadencia cultural o crisis moral\u003c/a\u003e, sino \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003ecomo una inversión del orden de los principios\u003c/a\u003e. La catástrofe moderna no consiste simplemente en que las élites se hayan corrompido, o que las instituciones se han secularizado, esta sería una lectura demasiado exterior. El hecho decisivo se halla en que el dominio inferior ha usurpado la función superior. Lo temporal ha dejado de reconocerse como derivado y ha pretendido convertirse en absoluto. La administración ha ocupado el lugar de la sabiduría, y \u003ca href=\"/posts/sacralidad-honor-politica/\"\u003ela política de la eficacia ha ocupado el lugar de la verdad en sentido eminente\u003c/a\u003e, la opinión y el subjetivismo ha hecho lo propio con el conocimiento objetivo y superior, o la técnica, que ha oscurecido al símbolo. La crisis del mundo moderno no es un accidente político ni una circunstancia azarosa entre otras, sino la manifestación histórica de una ruptura mucho más profunda, de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8476518331?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8476518331\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ela pérdida del Centro\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8476518331\"\u003e\u003c/span\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este sentido el Kali-Yuga aparece como una fase terminal de un ciclo en el que la manifestación se encuentra en el punto más alejado de su principio y en el que las formas tradicionales solo pueden subsistir de manera fragmentaria, oculta y residual. Cuando Guénon hace su diagnóstico de la modernidad está diciendo que el mundo se encuentre en un estado de decadencia y destrucción ha alcanzado un grado y densidad crepuscular, en la que ya no es posible restaurar ni tan siquiera externamente la normalidad tradicional, porque la corrupción del Principio y sus funciones derivadas es absoluto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eQuizás, lo más sorprendente es el silencio de René Guénon en torno a las dos guerras mundiales en el siglo XX, lo que nos dice mucho acerca de su comprensión del tiempo histórico. A modo de anécdota, y según \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jean-robin/\" class=\"link-autor\" title=\"Jean Robin\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eJean Robin\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q2422962\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/2497515\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1091128\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, René Guénon consideraba que \u003cstrong\u003eBenito Mussolini\u003c/strong\u003e \u003ca href=\"/posts/tradicion-y-masoneria-en-rene-guenon/\"\u003eera masón\u003c/a\u003e y que la camisa negra le fue ofrecida por su marcha sobre Roma por las logias de Bolonia. Para el pensador francés había una semejanza entre los símbolos del fascismo italiano y la masonería negra, y del mismo modo, \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/09/landeira-principios-fundamentales-de-la-guardia/\"\u003eCodreanu\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e resultaba especialmente «sospechoso» por las influencias psíquicas y políticas de las que era portador. Este punto representa un contraste importante con Julius Evola, pese a sus \u003ca href=\"/posts/fascismo-modernidad/\"\u003erelaciones ambivalentes con el Fascismo\u003c/a\u003e, y también, en particular, por su visión sobre el líder rumano de la Guardia de Hierro, a quien consideró, tras un encuentro personal, como un hombre digno y espiriualmente bien orientado, de lo mejor de los movimientos nacionales de su época. Sin embargo, \u003ca href=\"/posts/resena-simbolismo-templo-cristiano-jean-hani/\"\u003epara autores como \u003cstrong\u003eJean Hani\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e no hay duda de que René Guénon se ocupó de la política en su sentido más elevado y ortodoxo, criticando al mundo moderno y asignando al poder político un triple fundamento: metafísico (con la doctrina de los dos poderes), cosmológico (con la doctrina de los ciclos) y sociológico (con la doctrina de las castas). Para Jean-Pierre Laurant, la ausencia de un juicio concreto sobre los grandes acontecimientos del tiempo histórico, que además le fueron coetáneos, dice mucho más de lo que parece, porque en lugar de dejarse capturar por la superficie agitada de los hechos, Guénon tiende a hacer una lectura de los hechos del presente como el desorden de otro orden, más profundo y menos visible. Y no es que para él la política no exista, sino que esta carece de la suficiente dignidad para agotar el sentido de lo que sucede. Los acontecimientos no son tan importantes como la ley de degradación que los hace posibles. \u003ca href=\"/posts/modernidad-ilustrada-antagonistas/\"\u003eLa guerra, la revolución, la secularización o el parlamentarismo\u003c/a\u003e solo son, desde esta perspectiva, formas históricas de una misma caída.\u003cbr\u003e\nEl sujeto histórico que nos describe Guénon nada tiene que ver con el activismo obsesivo de la modernidad, fuertemente vinculado a la movilización y la eficacia, nada que ver con las masas, como eje de la historia moderna en todas sus vertientes, sino que aparece como un custodio de la verticalidad a través de la permanencia de la interioridad, por encima del producto de la historia, de su transmisión silenciosa del principio, que permite la conservación de los núcleos cualitativos invisibles al ojo moderno. Se trata de una acción que trasciende la «mundanidad», y que representa una verdadera contrarrevolución que renuncia a conceder al espacio profano y material el rango de realidad última. Es una inversión absoluta sobre los parámetros y paradigmas de la lógica contemporánea.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa postura guenoniana \u003ca href=\"/posts/joseph-de-maistre/\"\u003ees profundamente antimoderna\u003c/a\u003e, en la medida que se postula como contraria a cualquier forma de nostalgia historicista. Porque el orden tradicional no se puede restaurar en función de la voluntad humana, y menos en una época que representa la clausura de la Tradición. Todo intento de «hacer» la Tradición, como si fuera un proyecto meramente humano no puede caer más que en la simulación o en forma de pseudorestauración o \u003ca href=\"/posts/presentacion-esoterismo-berard-lafata/\"\u003een la parodia esotérica\u003c/a\u003e. De tal manera que, paradójicamente, pretender una restauración «voluntarista» del orden tradicional puede llegar a representar incluso una forma de usurpación moderna.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe tal manera que podemos preguntarnos lo siguiente: ¿Si la autoridad espiritual es, en esencia, supratemporal, cualitativa y parcialmente invisible, cómo pretender encarnarla directamente en una organización política moderna sin degradarla? ¿Cómo podemos impedir que termine convirtiéndose en una mera forma de legitimación simbólica de una voluntad histórica? La respuesta de René Guénon es radical: la solución no deviene del plano político-institucional ni del orden material de las cosas, \u003ca href=\"/posts/sexualidad-modernidad-e-iniciacion/\"\u003esino que se encuentra en la iniciación\u003c/a\u003e. La verdadera restauración, en caso de llegar a producirse, no puede nacer de una voluntad colectiva capaz de «fabricar» ese orden tradicional, sino de una recomposición mucho más profunda, casi invisible, que nos remita a centros espirituales verdaderos, y a una reorganización de la inteligencia humana conforme a los principios.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"evola-y-la-acción-solar-metapolítica-virilidad-y-afirmación-heroica\"\u003eEvola y la acción solar: metapolítica, virilidad y afirmación heroica\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEn relación a lo expuesto respecto a René Guénon, y como hemos señalado al comienzo del presente artículo, podemos considerar a Julius Evola como un «tradicionalista heterodoxo», pero no solo eso, más allá de esta etiqueta y de las simplificaciones habituales, también es la expresión y el portador de la acción sin que esta diluya su vínculo con el orden trascendente, sobre el que se afirma su razón de ser y legitimidad. Y no podemos hablar tampoco de una «politización» de la metafísica, sino de una reformulación completa del problema de la Tradición. Bajo la doctrina evoliana la contemplación deja de ser un horizonte privilegiado, ubicado más allá de toda comprensión y «contaminación» humana, para dar paso a una forma de presencia activa del Ser sobre el mundo,\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este ámbito, en el que nos refiere el vínculo entre trascendencia e historia, entre orden trascendente y contingente, es donde encontramos el verdadero contrapunto respecto a la doctrina de Guénon. Evola parte de la premisa de que la caída respecto al centro originario —algo que podemos documentar de manera progresiva y por etapas desde tiempos muy antiguos, como el propio autor italiano señala en \u003cem\u003e\u003ca href=\"https://www.abebooks.com/Rebeli%C3%B3n-Contra-Mundo-Moderno-Evola-Julius/32352222861/bd\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003eRebelión contra el mundo moderno\u003c/a\u003e\u003c/em\u003e— no anula la posibilidad de una reactivación vertical, aunque esta dependa de la existencia de límites, de un proceso de realización espiritual (cuya máxima expresión y arquetipo es el hombre absoluto o integral) a través de sujetos excepcionales. Es un principio que más allá de un matiz doctrinario, tiene un carácter existencial, dado que en Julius Evola el centro o polo fundamental se traslada a la cualificación interior y la capacidad de afirmación sobre la decadencia moderna. En este caso, no se trata, como ya dijimos, de un principio «voluntarista» de carácter puramente psicológico, sino de una voluntad transfigurada e impersonal en su núcleo más íntimo, como vehículo de una fuerza superior. La acción en Evola nunca degenera en activismo, siempre se debe a un principio cualitativo, y que lejos de justificar actos exteriores, lo hace en conformidad a un principio interior. La política se presenta entonces como un escenario simbólico donde se juega la posibilidad misma de la presencia del Ser en el mundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este terreno es donde entra en juego verdaderamente la metapolítica, donde adquiere su máxima fuerza y expresión. Para Julius Evola lo político es legítimo en la medida que trasciende lo \u003cem\u003epolítico\u003c/em\u003e. El ejercicio de la política nada tiene que ver con el buen gobierno, la administración de los asuntos públicos o su organización de la manera más efectiva posible, sino que se trata de restituir una forma, un estilo que permita articular un orden visible como reflejo de un orden invisible. Esta idea implica \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003euna crítica radical hacia la democracia parlamentaria\u003c/a\u003e, así como de otras formas de poder concebidas en la modernidad, en la medida que representan el triunfo del elemento colectivo y demónico, de lo gregario y dependiente, de todo aquello que se manifiesta en la impermanencia, el el devenir, frente a un principio superior, aristocrático, de jerarquía e impersonal.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, la vía señalada por Evola se sitúa en torno a una línea que puede resultar problemática, y es que al querer encarnar el Principio de la acción, corre el riesgo de «inmanentizar» aquello que, por definición, debería permanecer como trascendente. La fricción que parece existir en el pensamiento de Guénon al formular la relación subordinada y derivada de la autoridad temporal respecto a la espiritual, en Evola se resuelve en una unidad orgánica que nos remite a los orígenes a través del \u003cem\u003eRex pontifex\u003c/em\u003e, que encuentra su concreción última en el ideal gibelino. No obstante, esta unidad superior también plantea peligros, porque en las grandes civilizaciones tradicionales la clave se encontraba en esa estructura y unidad orgánicas así como de la continuidad que se veía respaldada por la iniciación, algo que en el mundo moderno no es posible mantener sino de una manera fragmentada o arquetípica, y en el peor de los casos como una ficción voluntarista vacía de contenido.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCiertamente, en el mundo moderno, en el que se han operado una serie de destrucciones y caídas que han hecho imposible la continuidad del orden tradicional, implica la adopción de nuevos enfoques y estrategias. La vía evoliana, privilegia la vía de la acción heroica y desplaza el centro de gravedad de la Tradición contemplativa, desde el Principio —eterno e inmutable— hacia el sujeto. El sujeto como tal se concibe como diferenciado y transfigurado e introduce una dimensión de autoafirmación, de «virilidad metafísica» que supone mucho más que una simple cualidad espiritual, una forma de relación con el mundo que se configura a partir del dominio, de la forma y de la distancia, pero también se encuentra expuesto a las fuerzas incontroladas e imprevisibles desatadas por la propia modernidad. El mérito y la fuerza de la doctrina evoliana reside en la radicalidad con la que plantea el problema de la acción en el seno del tradicionalismo. Allí donde Guénon tiende a clausurar toda posibilidad de intervención en el mundo moderno, Evola la mantiene abierta mediante una presencia activa —no exenta de tragicidad—, de una resistencia que no se limita a conservar, sino que tiene un valor afirmativo, de potencia, que no busca el éxito o el mero triunfo en la contingencia histórica, y que se funda en su base sobre una coherencia ontológica: actuar como si el orden tradicional todavía fuera posible, incluso cuando todas las condiciones externas lo niegan.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa figura del hombre diferenciado adquiere un sentido preciso: no es un reformador ni un revolucionario como tal, sino un testigo activo, alguien que encarna su propia existencia como una forma superior, independientemente del contexto y las circunstancias. El \u003cem\u003eImperium\u003c/em\u003e deja de ser en este nivel en una categoría política concreta para convertirse en una categoría interior, en una forma de soberanía sobre uno mismo que puede, llegado el caso, irradiarse hacia el exterior sin depender de éste último en su justificación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero la imposibilidad de toda restauración exterior es un presupuesto asumido, el mundo moderno en sus últimas etapas no ofrece un soporte para la encarnación de una forma objetiva del Principio, y las formas tradicionales se han visto disueltas no solo en su expresión política, sino también en su misma inteligibilidad. Hay un vaciamiento ontológico en plena culminación que no admite retorno en el plano histórico. Y a pesar de que ambos, tanto Guénon como Evola, coinciden en su diagnóstico de la decadencia y afirmación de la supremacía del Principio, divergen radicalmente en la forma de enfrentar el mundo en ruinas. Sin lugar a dudas, Evola toma la postura más realista frente a un Guénon que opta por la retirada y la conservación de la doctrina en el plano interior. Evola confía al hombre diferenciado la posibilidad de ir más allá de la resistencia metafísica, incluso en un contexto de triunfo absoluto del nihilismo, en un mundo donde ya no es posible apoyarse en una estructura objetiva. Todo queda en manos del sujeto y su capacidad de afirmación. Prevalece la condición existencial amenazada, que puede terminar disolviendo toda forma interior, todo principio de jerarquía y destruyendo al individuo y oscureciendo lo Absoluto. Es una postura heroica y viril que prescinde de la nostalgia de las formas perdidas y la mera crítica doctrinal. Se enfrenta a un mundo hostil, resistiendo activamente por mantener esa forma, despojándose de toda ilusión infundada, ligada a las formas históricas, para convertirse en un modo de Ser. Es en este contexto donde radica la virilidad olímpica propugnada por el Maestro Romano, como la capacidad de mantenerse fiel al principio en condiciones de desintegración generalizada, en el crepúsculo de un fin de ciclo. La virilidad e impersonalidad heroica y activa como una forma de oponerse tanto al activismo moderno (apoyado en las doctrinas «revolucionarias» modernas) como a la resignación pasiva de René Guénon. La doctrina evoliana cobra una actualidad inusitada, que se erige frente al vórtice del nihilismo moderno sin dejarse atrapar, \u003cstrong\u003eCabalgando el tigre\u003c/strong\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-03T23:48:48+02:00","date_published":"2026-04-12T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/metafisica-politica-evola-guenon/","summary":"Continuando con la línea trazada en el artículo anterior, que consagramos a una explicación sintética del complejísimo y vasto pensamiento del tradicionalista suizo Frithjof Schuon, volvemos de nuevo sobre la senda marcada por dos de las figuras más relevantes que hemos tratado en estas lides, como …","tags":["Metafísica","Metapolítica","Tradicionalismo","Crítica A La Modernidad"],"title":"Metafísica y metapolítica en Julius Evola y René Guénon","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/metafisica-politica-evola-guenon/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003ePocos autores son tan complejos y reúnen una obra tan extraordinaria y apasionante como la del suizo \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/frithjof-schuon/\" class=\"link-autor\" title=\"Frithjof Schuon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eFrithjof Schuon\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q123382\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/88991084\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX887612\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1907-1998), discípulo de las ideas de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/rene-guenon/\" class=\"link-autor\" title=\"René Guénon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eRené Guénon\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q496850\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/96988275\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1099451\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, y uno de los exponentes más destacados tanto de las enseñanzas de este último, \u003ca href=\"/posts/rene-guenon-maestro-tradicion-perenne/\"\u003eel gran Maestro de la Tradición Perenne\u003c/a\u003e, así como un representante excepcionalmente cualificado, él mismo, \u003ca href=\"/posts/resena-las-estaciones-de-la-sabiduria/\"\u003ede la sabiduría metafísica primordial\u003c/a\u003e, que subyace a todas las verdaderas religiones, aquellas que comprenden una vertiente tanto exotérica (más externa y devocional) como esotérica (más interior e iniciática). Comprender la religión en su verdadera dimensión universal, \u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003ebajo sus premisas y reflexiones filosófico-metafísicas\u003c/a\u003e, es una tarea muy complicada, especialmente si queremos simplificar o sintetizar sus principios, de tal modo que resulten comprensibles. El propósito de la obra de Schuon no es otro que demostrar que tras las formas históricas y culturales de las grandes religiones existe una verdad metafísica única, anterior a toda formulación doctrinal particular, al modo de una matriz primigenia que ha dotado de un sentido primero fundamental, de carácter obviamente metafísico que, como decía René Guénon, no es ni oriental ni occidental, sino universal.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero no se trata de ofrecer una historia de las religiones comparada, materia en la cual ya tenemos autores muy cualificados, entre los cuales podemos citar a \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8425443474?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8425443474\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eMircea Eliade\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8425443474\"\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e (con un enfoque muy cercano al tradicionalismo desde la antropología) o \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B06XG57D93?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B06XG57D93\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eJoseph Campbell\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e  (que nos enseñó que los mitos de las distintas civilizaciones remiten a estructuras universales de sentido) entre otros muchos. En este caso, al hablar del legado de Schuon, debemos hacerlo en términos más profundos, menos académicos y materialistas, y mucho más allá de la postura meramente sociológica del fenómeno religioso. Muy al contrario, hallamos aquí un propósito más radical, que se dirige directamente a la estructura ontológica y cognoscitiva que hace posible la religión en sus diversas manifestaciones fenoménicas, que como hemos dicho, encuentran un origen común y punto de encuentro. También hemos de advertir que Schuon no nos ofrece en ningún momento un discurso sincretista, o una suerte de panteísmo así como ninguna otra fórmula abstracta que tienda a la confusión o a subsumir lo concreto y particular de cada credo religioso en una especie de \u003cem\u003emelting pot\u003c/em\u003e globalizada, como podría hacer cualquier vulgar mistificador, como \u003cstrong\u003e\u003ca href=\"/posts/nom-magos-negros/\"\u003eAlejandro Jodorowsky\u003c/a\u003e\u003c/strong\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"por-qué-religión-perenne\"\u003e¿Por qué religión perenne?\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eCuando hablamos de \u003cem\u003ereligio perennis\u003c/em\u003e, estamos utilizando un término que es del todo complementario con la \u003cem\u003ephilosophia perennis\u003c/em\u003e, que es la expresión de los aspectos operativos y existenciales que nos remiten a la dimensión espiritual de la sabiduría metafísica universal. Este segundo término nos sirve para designar el conocimiento de los principios ontológicos fundamentales, mientras que el primero se refiere a la realización espiritual de esos principios en la vida humana, en su «concreción práctica».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, el tradicionalista suizo considera que la palabra «filosofía» resulta insuficiente para expresar esta sabiduría, porque en la modernidad el término filosofía se ha reducido a una actividad puramente especulativa o racional, \u003ca href=\"/posts/presentacion-ensayos-filosoficos-evola/\"\u003ecomo también denuncian otros tradicionalistas\u003c/a\u003e como \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/julius-evola/\" class=\"link-autor\" title=\"Julius Evola\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eJulius Evola\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q334147\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/66462101\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX891255\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e. En cambio, la sabiduría tradicional implica no solo conocimiento intelectual, sino también realización espiritual en una doble vertiente que reflejan una complementariedad orgánica.  Por ese motivo, al hablar de \u003cem\u003ereligio perennis\u003c/em\u003e debemos subrayar que la sabiduría metafísica se realiza en la vida espiritual y no solo en la reflexión conceptual. Por eso es muy importante, dentro del pensamiento de Schuon, comprender que la religión no es un mero sistema de creencias ni un conjunto de prácticas rituales, sino que es la forma histórica a partir de la cual la sabiduría primordial se hace accesible a las comunidades humanas. Por ello, las religiones históricas son expresiones diversas de una verdad metafísica única que se manifiesta bajo formas simbólicas diferenciadas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA partir de aquí debemos entender que el pluralismo religioso no implica un relativismo doctrinal. Las religiones difieren en sus formulaciones teológicas, en sus símbolos y en sus instituciones, pero esas diferencias se corresponden con perspectivas particulares sobre una misma realidad trascendente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara expresar los conceptos que acabamos de exponer de manera práctica, podemos hablar, en particular, de los de los grandes credos religiosos de la humanidad: el Cristianismo y el Islam, que a priori, y en función de ciertos criterios ideológicos y geopolíticos incluso, nos aparecen como irreductiblemente diferentes: el Cristianismo se articula en torno al misterio de la Encarnación, la Trinidad y la redención de Cristo, \u003ca href=\"/posts/falseamiento-yihad-tradicion-islamica-solimano-mutti/\"\u003emientras que el Islam insiste en el principio de la unidad divina (tawḥīd)\u003c/a\u003e, en la trascendencia de Dios y la sumisión total del hombre a su voluntad. Si aplicamos un «filtro» o un análisis puramente exotérico, estas diferencias parecen incompatibles. Sin embargo, desde la perspectiva de Schuon ambas expresan, en registros diferentes, una misma verdad integral.  Más allá de «creer en ciertas doctrinas» o diferentes formas de simbolismo religioso, hay una forma de ordenar la existencia humana hacia lo Absoluto. El Cristianismo busca la unión con Dios mediante la oración, los sacramentos, la caridad, la ascesis o la conformación interior con Cristo. El musulmán, por su parte, también busca  la conformidad con lo divino mediante la oración, la sumisión y la revelación, la invocación de Dios o la purificación del alma. Representan diferentes vías para acceder a una misma Realidad suprema, más allá de las diferencias doctrinarias o la forma de representación simbólica y existencial del hecho religioso.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro ejemplo, más allá de las grandes religiones monoteístas, lo podría representar el Hinduismo respecto al propio Cristianismo, que nos permite entender con mayor claridad el concepto de \u003cem\u003ereligio perennis\u003c/em\u003e. Ambas tradiciones religiosas difieren de manera radical en sus respectivas formulaciones teológicas, en su imaginario religioso y sus expresiones simbólicas: allí donde el cristianismo subraya la relación personal con Dios y la mediación salvífica de Cristo, o la centralidad de la Gracia, el hinduismo muestra una identidad entre el Sí mismo profundo y el Absoluto, con una multiplicidad de vías contemplativas y una metafísica de un carácter ontológico más explícita. Sin embargo, podemos reconocer una misma estructura sapiencial de fondo: una apertura hacia lo Absoluto, una disciplina de transformación interior y una integración de la existencia humana en un orden trascendente.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"premisas-epistemológicas-de-la-religión\"\u003ePremisas epistemológicas de la religión\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eUna vez expuesto, con los ejemplos correspondientes, el principio de \u003cem\u003ereligio perennis\u003c/em\u003e, surgen otras cuestiones anejas que constituyen el núcleo fundamental de la misma, como es la fundamentación metafísica, que constituye su eje esencial. Para comenzar a escrutar esta realidad profunda, que puede resultar abstracta en toda su crudeza conceptual, es necesario empezar por preguntarse cómo es posible para el ser humano conocer la Verdad religiosa, y el motivo por el cual esa Verdad no es reductible a una construcción cultural, como podría ser una obra literaria o un ensayo filosófico, como elaboración racional y puramente discursiva. La primera respuesta que nos da Frithjof Schuon es que existen verdades inherentes al espíritu humano, y que a pesar de que permanecen veladas, oscurecidas o bajo una condición existencial ordinaria, estas Verdades no son el producto de la experiencia sensible ni una invención conceptual de sujetos con mucha imaginación. Deberíamos hablar de Verdades principales y arquetípicas, es decir, el fundamento de todo conocimiento verdadero, su \u003cem\u003ehumus\u003c/em\u003e originario. Son Verdades «sepultadas en el fondo del corazón» o contenidas en estado virtual en el «Intelecto puro», en estado potencial, como presencias ontológicas de la verdad en el alma humana.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn Schuon es muy importante la distinción entre «razón» e «intelecto» que, en el caso del primer término, designa, en una definición estricta, una facultad discursiva, analítica y comparativa, que sirve para ordenar, distinguir, inferir y articular los objetos de la realidad sensible. En el mundo moderno está considerada como la principal facultad que nos permite conocer y clasificar esa realidad material, pero para nuestro autor no es, ni mucho menos, el órgano supremo del conocimiento. Por encima de éste se encuentra el segundo término, el intelecto, en cuya definición debemos prescindir de toda connotación de naturaleza psicológica o académica, que nos conduciría más bien al primer término. En este caso hablamos de una facultad espiritual inmediata, de carácter intuitivo e infalible en principio, a través de la cual el hombre puede acceder a lo Real en cuanto tal, sin mediaciones. Al mismo tiempo, también debemos destacar una relación jerárquica entre ambas categorías, que sitúan a la razón en dependencia directa del Intelecto puro, lo cual supone que la facultad racional no existiría sin el principio intelectivo, porque el razonamiento solo es inteligible si presupone ya una apertura originaria de la inteligencia humana al Absoluto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta idea es fundamental en la crítica que Schuon desarrolla en relación al mundo moderno, en la medida que sirve de punto de partida para criticar el materialismo, el agnosticismo y ateísmo modernos. Si el hombre fuese reductible a una realidad material y empírica, y su existir y ser en el mundo se redujera a una mera capacidad adaptativa, \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/ruzzai-consideraciones-sobre-la-especie-humana/\"\u003esegún las teorías evolucionistas\u003c/a\u003e, al nivel de cualquier animal en su clasificación superior (un mamífero), no sería comprensible que posea una inteligencia capaz de concebir lo Absoluto e inefable, lo infinito e incondicionado, ninguna realidad trascendente sería concebible en su ser. Para Schuon este elemento es un indicio evidente de que la inteligencia viene dada por una realidad trascendente, que excede los límites de lo humano. El hombre puede ser consciente de su misma existencia y de la realidad sensible porque hay algo en él que no pertenece por completo al orden de la contingencia. Y de hecho, la inteligencia humana excede ampliamente las exigencias de la pura supervivencia biológica. Esto es lo que nuestro autor concibe como una «vocación metafísica constitutiva».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eTomando el discurso anterior sobre la religión, y enlazándolo con la propia naturaleza del hombre, animada por el principio intelectivo superior, podemos decir que la religión no aparece como una suerte de «superestructura cultural» (como diría un moderno embebido en terminología marxista), sino que representa una respuesta objetiva y funcional a una estructura espiritual que se encuentra inscrita en el Ser mismo del hombre. Por eso las grandes religiones no son el fruto de la inventiva e imaginación de los hombres ni de la ingenuidad creyente de los pueblos, \u003ca href=\"/posts/resena-simbolismo-templo-cristiano-jean-hani/\"\u003epues los símbolos que explican el mundo\u003c/a\u003e, y tras los que se hallan codificadas Verdades que trascienden al hombre y el tiempo, tienen un carácter fundacional de lo Real.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAquí es muy importante la función de la «revelación religiosa», que aparece como una actualización objetiva de una verdad que ya estaba presente en el interior profundo del sujeto humano, y forma parte de esa ley anagógica que establece esa correspondencia entre el macrocosmos (Revelación) frente a la intelección (microcosmos). Esto supone que existe una armonía estructural y de carácter orgánico entre la Verdad revelada exteriormente y la Verdad intuida interiormente. La Revelación que despierta en el alma aquello que el Intelecto puro puede conocer en virtud de su propia naturaleza dada. Este principio nos permite entender que lejos de la irracionalidad que se atribuye a la religión desde los juicios de la «Ciencia moderna», debemos hablar de un principio suprarracional que supera los antagonismos irracional/racional en el que nos pretende atrapar lo moderno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa Verdad como tal, en sentido metafísico y espiritual superior, no tiene nada que ver con el racionalismo y sus mecanismos lógicos de demostración mediante la especulación conceptual. Por otro lado, también evita toda forma de fideísmo subjetivista porque la fe no implica un creer sin más, como si fuera un salto al vacío o una adhesión emocional sin fundamento ontológico alguno. Todo lo contrario. En el pensamiento de Schuon, la fe auténtica presupone una unión profunda de lo humano con esa Verdad en sentido eminente, a través de una asimilación existencial de lo Verdadero. Por eso la religión no significa una simple transmisión de doctrinas o la repetición aséptica de rituales heredados, más bien reactiva al hombre en sus posibilidades ontológicas y existenciales de alcanzar esa Verdad, de trascender a sus limitaciones ordinarias y realizarse en todo su potencial inherente. \u003ca href=\"/posts/resena-miradas-los-mundos-antiguos-de/\"\u003eLa fe, la contemplación, la oración y el símbolo tradicional cobran todo su sentido y actualidad, como instrumentos al servicio de un «Intelecto dormido»\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAhora bien, la estructura epistemológica no se limita al conocimiento en sentido estricto, porque Schuon insiste en que el acceso a la verdad exige al hombre integral. En el conocimiento de la Verdad, de lo Real, el hombre debe comprometer no solo toda su inteligencia, sino su voluntad y su alma moral y estética. El tradicionalista suizo afirma que el hombre está hecho de pensamiento, voluntad y amor. El conocimiento metafísico no es compatible con una existencia interior desordenada, porque la verdad suprema no puede ser captada \u003ca href=\"/posts/medrano-lucha-dragon/\"\u003emediante la conciencia deformada, por el sujeto ebrio de pasión, egoísmo y vulgaridad\u003c/a\u003e. Esta circunstancia implica que en el acto de conocer el hombre debe adentrarse en un proceso ascético para hacerse verdadero en la medida de sus posibilidades.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa consecuencia de este principio tiene un enorme impacto sobre la religión, al trascender el sistema doctrinal que le es connatural, y que comunica enunciados sobre Dios y el mundo, para alcanzar el grado de «pedagogía integral del ser». Su función no es informar exteriormente, sino transformar interiormente, y en ello reside la función esencial de la religión. Si el hombre posee en sí mismo la capacidad de reconocer la verdad, pero esta capacidad se halla velada, en estado latente, entonces la religión podría definirse como el conjunto de formas simbólicas, doctrinales, rituales y morales destinadas a «despertar», purificar y orientar estas capacidades. En definitiva, se podría decir que la religión tiene la misión de reconducir al hombre a su centro.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs por este motivo por el cual Frithjof Schuon se refiere a la \u003cem\u003ereligio perennis\u003c/em\u003e en lugar de limitarse a la \u003cem\u003ephilosophia perennis\u003c/em\u003e, por las connotaciones asociadas al término «filosofía», que ya hemos apuntado con anterioridad, al referirnos a las características de lo «racional», como un opuesto a la verdadera sustancia que inviste la sabiduría perenne, y que en ningún caso obedece a una construcción intelectual abstracta y que, en cambio, exige una realidad «vivida, realizada y encarnada». Por este motivo el conocimiento de los principios ontológicos que fundamentan la Verdad trascendente tienen una dimensión necesariamente religiosa en el pensamiento de Schuon. La religión adquiere en este contexto un sentido no subsidiario, de carácter instrumental en relación a la metafísica, \u003ca href=\"/posts/templo-cristianismo-mordini/\"\u003epara convertirse en su complemento, como la forma humana, operativa y salvífica de esta última\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa religión ocupa entonces una dignidad epistemológica que el mundo moderno es incapaz de reconocer, pues en su conceptuación de la misma no sabe extender su análisis más allá de interpretaciones historicistas, psicologistas y sociológicas. La religión es concebida como una manifestación cultural, privada de una trascendencia real, sin que se comprenda que su estructura profunda obedece a la inteligencia humana y a su natural apertura hacia lo Absoluto. Esto no significa que las religiones no tengan una dimensión histórica, pero como parte de una realidad contingente y subordinada, no sustancial, que a su vez forma parte más de una exterioridad que no capta lo esencial de las mismas, su ontología profunda. Para finalizar este apartado podríamos decir que el hombre está ontológicamente hecho para la religión, que lo conduce, cuando ésta obedece a su sentido originario y primordial, hacia su Centro.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"discernimiento-y-concentración\"\u003eDiscernimiento y concentración\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eUno de los elementos más importantes en el pensamiento de Schuon es la distinción entre discernimiento y concentración, dos facultades que trascienden la dimensión psicológica para expresar dos formas fundamentales de la vida espiritual auténtica. Se trata de dos funciones esenciales del espíritu humano en su relación con lo Real: por un lado, la capacidad de «alcanzar o ver la Verdad», y por otro lado, la capacidad de «ser transformado por esa Verdad». Es una dualidad decisiva porque en el pensador suizo la metafísica no puede reducirse nunca a teoría, del mismo modo que la espiritualidad no puede degenerar en puro sentimentalismo o devoción sin un principio. La primacía de lo esotérico frente a lo exotérico es más que evidente en el planteamiento de Schuon.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePodemos caracterizar el discernimiento como una operación de separación. Discernir significa «separar», algo que no debemos entender en términos empíricos y lógicos, sino que se trata de una discriminación ontológica y metafísica. Discernir significa distinguir «lo real de lo ilusorio», «lo Absoluto de lo contingente», «lo necesario de lo posible», o en el lenguaje vedántico, que el autor tradicionalista adopta de manera expresa, separar «\u003cem\u003eĀtman\u003c/em\u003e de \u003cem\u003eMāyā\u003c/em\u003e». Esta facultad constituye el momento estrictamente intelectual de la vía espiritual: gracias a ella, el hombre puede reconocer que el mundo fenoménico no posee consistencia absoluta y que toda multiplicidad está subordinada a un Principio Único, incondicionado y supremo. Por tanto, el discernimiento es la forma primaria de la «inteligencia metafísica».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl punto esencial de este discernimiento va mucho más allá de un «pensar correctamente» o moverse en conceptos propios de las categorías del pensamiento moderno. Aquí, lo esencial en el discernimiento es la participación inicial en la Verdad, porque ésta figura como un contenido que obedece a una adecuación interior. Por eso, discernir metafísicamente equivale a aprender a ver el mundo desde la perspectiva del Principio, es decir, introducir en la inteligencia una jerarquía de lo Real y de los valores. En este sentido, \u003ca href=\"/posts/presentacion-ascesis-mordini/\"\u003eel discernimiento es la base de toda la ascesis interior\u003c/a\u003e, porque solo quien distingue lo esencial de lo accesorio, lo permanente de lo efímero, puede comenzar a ordenar su vida en función de una norma superior.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo obstante, el discernimiento precisa de otro elemento, que aparece como una segunda facultad: la concentración. Y si el discernimiento tiene la capacidad de discriminar (vocablo proscrito en los tiempos actuales) y separar, en el caso de la concentración lo que prevalece es, precisamente, lo contrario, la búsqueda de la unidad. Si en la primera facultad hallamos esa función «especulativa» y discriminante, en la segunda tenemos una función operativa y unitiva. Frithjof Schuon la define como la plena toma de conciencia del \u003cem\u003eĀtman\u003c/em\u003e absoluto, infinito y perfecto, partiendo desde la condición terrestre, contingente y humana de \u003cem\u003eMāyā\u003c/em\u003e. Lejos de las técnicas de atención y control mental que gozan de amplia difusión en el Occidente moderno, a terapias de recogimiento psicológico diversas, aquí nos referimos a una operación de carácter plenamente espiritual, en función de la cual el hombre, retirándose de la dispersión de lo múltiple, interioriza la verdad conocida y se reintegra existencialmente en el Principio. Esta función es la que determina que la concentración no sea un mero «complemento práctico» del discernimiento, sino su consumación interior. El conocimiento metafísico sería estéril si no se acometiera la segunda operación intelectiva/espiritual, que es la que lleva de \u003ca href=\"/posts/dios-alma-meister-eckhart/\"\u003ela discriminación y la separación de lo esencial respecto a lo accesorio a la unificación del alma una vez purgada de aquellos elementos indeseados\u003c/a\u003e. De nada serviría saber que el mundo es contingente y que solo el Absoluto es verdaderamente real, si el hombre siguiera viviendo enteramente absorbido por la dispersión, la pasión, el ego y en los elementos periféricos de sí mismo. La concentración es la facultad que permite volver al centro, sustraerse a la exterioridad y hacer que la Verdad vaya más allá del plano teórico de la idea, para convertirse en presencia interior actuante.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe ahí que se pueda establecer entre ambas facultades una relación casi arquetípica, en la que el discernimiento se corresponde con el polo de la inteligencia, mientras que la concentración obedece al polo de la voluntad. Sin embargo, esta distinción no debe entenderse de forma moderna o psicológica, como si se tratara de compartimentos del sujeto. Ambas facultades representan una definición orgánica del hombre en su integridad. Ni el discernimiento entraña un acto derivado del intelecto abstracto ni la concentración se puede reducir a un simple acto voluntarista. Cada una de estas facultades compromete desde su propio centro a la totalidad de la persona. Una Verdad metafísica que no se traduce en recogimiento es superficial; una interioridad que no se apoya en el discernimiento degenera en confusión, sentimentalismo o misticismo informe. De ahí la necesidad de \u003ca href=\"/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/\"\u003ecomplementariedad orgánica\u003c/a\u003e, que acabamos de mencionar en las líneas precedentes y que para Schuon tienen una importancia capital en la visión intelectual y de realización espiritual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstas dos funciones entrañan muchos más elementos, como la certeza (discernimiento) del pensamiento y la serenidad (concentración) de la mente y el corazón, que podemos definir en términos espirituales. Son elementos que se derivan de ambas funciones y que redundan tanto en la estabilidad intelectual que nace de la visión del Principio como de la pacificación del alma por el hecho resultante de participar en esta Verdad. Y cuando ambas se actualizan en su plenitud en el corazón se convierten respectivamente en «fe intuitiva» y «recogimiento contemplativo». Traducido a términos más mundanos, vendría a decirnos que las consecuencias de la realización espiritual conllevan la paz interior, una paz espiritual que es el resultado de la contemplación de la Verdad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eHay más elementos susceptibles de análisis, como son la inmanencia y la trascendencia, en la polaridad que está presente a lo largo de toda la obra del tradicionalista suizo, y que por motivos de espacio, dado que tratamos el tema mediante un artículo de blog, no vamos a poder abordar en profundidad. No obstante, nos referiremos brevemente a ambas vertientes de manera sintética. En primer lugar, hay que decir que no se trata de dos facultades opuestas ni excluyentes, sino que constituyen dos realidades complementarias sobre una única realidad suprema. Una interpretación fundada exclusivamente en lo trascendente haría inaccesible el conocimiento de la Verdad divina para el hombre, separando a Dios del mundo y del alma humana. Por otro lado, en la concepción inmanentista lo divino y la totalidad cósmica se disuelve en la subjetividad y pierde el sentido de la preeminencia de su concepción absoluta. Obviamente existe una relación de jerarquía, en la que la trascendencia nos remite a la superioridad absoluta del Principio respecto a la manifestación. El Absoluto (Dios) está por encima de todas las contingencias, de lo condicionado y relativo y aparece como una Unicidad en la que se excluye todo lo que no es Él. En cambio, el mundo, como representación de lo manifestado y la inmanencia, está ligado a lo limitado, contingente y múltiple. De ahí que exista una jerarquía de lo real, como decíamos, en la que prevalece la superioridad del Principio. Pero este Absoluto, cuando nos remite a su relación de jerarquía con la manifestación nos aparece no ya como «Unicidad», sino como «Totalidad» que además de ser constitutiva del Principio también incluye y sostiene todas las manifestaciones que aparecen ligadas al mundo contingente. Porque el mundo de lo manifestado también se halla conectado a lo divino a través del signo, que se revela en la naturaleza, en el símbolo, el rito, la belleza o las formas sagradas, que poseen una dignidad ontológica real, al participar de una Presencia que los excede y los funda.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"crítica-al-mundo-moderno\"\u003eCrítica al mundo moderno\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa crítica al mundo moderno, como sucede con el amplio elenco de autores tradicionalistas o representantes de la Tradición perenne, es una parte constitutiva esencial de los presupuestos doctrinales de dicha corriente, y nuestro autor no es una excepción. \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/849716394X?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"849716394X\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eHabiendo sido discípulo de René Guénon\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"849716394X\"\u003e\u003c/span\u003e, no puede caracterizar la modernidad sino como una desviación del Principio, es decir, una alteración del modo en que el hombre concibe o se sitúa frente a la Verdad, el Ser y lo sagrado. No solo estamos hablando de una fase histórica más caracterizada por el progreso técnico, la secularización o la emancipación del individuo, que puedan ser concebidos de manera aséptica, sin consecuencias profundas y de ruptura, sino que nos remite a una crisis espiritual de proporciones nunca vistas en ciclos históricos precedentes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLas principales críticas que Schuon dirige contra la modernidad no tienen nada que ver con sus resultados más visibles y evidentes: industrialización, masificación, relativismo moral, secularización institucional, etc, sino contra una serie de supuestos epistemológicos de fondo. La civilización moderna parte de la idea, explícita o implícita, de que la razón discursiva y la experiencia empírica constituyen los únicos instrumentos legítimos de conocimiento. Esto implica una reducción del intelecto —cuyas características «normales» ya hemos definido con anterioridad— a la razón, y de la Verdad a lo que puede ser demostrado, verificado o manipulado en un plano exclusivamente fenoménico. Es en este terreno donde Schuon ubica el error de base de la modernidad, en haber confundido la inteligencia con una facultad analítica subordinada olvidando o negando la existencia del Intelecto puro, de esa capacidad suprarracional por la cual el hombre puede acceder a verdades superiores del Ser.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa modernidad no puede caracterizarse en su proceso de desacralización como una simple pérdida de fe en el sentido devocional o confesional, sino que podríamos definir mejor este aspecto a través de una atrofia del conocimiento vertical. No se trata únicamente de que el hombre moderno haya dejado de creer en Dios, sino que ha dejado de reconocer la existencia de niveles de Realidad y Verdad que exceden los límites de la experiencia sensible y \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003eel razonamiento científico-cuantitativo\u003c/a\u003e. Al margen de estrechar los límites de lo cognoscible, se ha roto con la vía y el vínculo con lo que antes era inteligible como símbolo, arquetipo, participación, trascendencia o revelación. Todos estos elementos que permitían escrutar la Verdad en un sentido eminente mediante una vía de superación de la ignorancia son interpretados y reducidos a mitos, proyecciones psicológicas o construcciones culturales propios de estadios de civilización prerracionales. La modernidad no niega solo la fe religiosa, en un plano más devocional y de creencia popular, sino que niega el modo de intelección que permite descubrir el velo de lo sagrado en nosotros mismos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara Schuon el gran error del materialismo y el agnosticismo moderno consiste en no advertir que la inteligencia humana es desproporcionadamente superior al orden de las cosas materiales y las experiencias ordinarias. Si el hombre solo fuera el fruto del mundo empírico, resultaría incomprensible que pudiera concebir el Absoluto, lo infinito o lo incondicionado. El hecho de que el hombre sea capaz de pensar en lo Absoluto es una prueba de que existe en él, en el propio hombre, una dimensión que no se deja encerrar en la pura inmanencia mundana y el racionalismo discursivo. En lugar de ello, el mundo moderno invierte el problema, y no ve la inteligencia como una apertura al Principio, sino que rebaja ontológicamente al hombre, que puede acumular muchos conocimientos sobre esa realidad empírica en la que insiste en encerrarse, pero comprende mucho menos lo que es él mismo, su Ser profundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe esta realidad se deriva un triple abuso de la inteligencia, del que el tradicionalista suizo nos habla, y delimita a tres áreas: la filosófica, la científica y la artística. Esta tríada nos muestra que la crisis moderna no afecta solo al pensamiento abstracto o a la religión, sino a la totalidad de la cultura. La inteligencia, separada de su centro principal no desaparece; muy al contrario sigue actuando, pero ya no al servicio de la Verdad, sino de la disolución de las jerarquías ontológicas, con la consecuente descomposición y degradación de lo Real, y la opacidad e incomprensión frente a lo Real. Schuon nos habla incluso de «luciferismo» dirigido por una inteligencia descentrada, emancipada de la verdad y opuesta a su propia fuente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa razón se ha erigido como una instancia soberana y autosuficiente, y la filosofía moderna, bajo sus premisas especulativas rechazadas por Schuon, se alimenta de una serie de presupuestos que nutren sistemas fundados en la duda, en la subjetividad y en el afán inconsecuente de originalidad. Por ese motivo, Schuon utiliza el término \u003cem\u003eSophia Perennis\u003c/em\u003e o \u003cem\u003ereligio perennis\u003c/em\u003e —como ya hemos expuesto al comienzo del artículo— en lugar de «filosofía» porque ésta última se ha visto reducida a su formulación racionalista. La filosofía moderna se caracteriza por una inversión de perspectiva: ya no se trata de conformar el pensamiento de lo Real, sino de reconstruir lo Real desde los límites del pensamiento discursivo. \u003ca href=\"/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/\"\u003eY este proceso de inversión tiene como centro fundamental la sustitución de la evidencia metafísica por la problemática subjetiva\u003c/a\u003e, como el propio Schuon destaca en su crítica, por ejemplo, del existencialismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl «abuso científico» no consiste en el estudio legítimo de la naturaleza, algo que no viene denostado por nuestro autor, sino que se trata de una extrapolación ilegítima del método científico al conjunto de lo Real. Cuando la ciencia moderna permanece dentro de su ámbito legítimo, puede describir hechos, regularidades y mecanismos del mundo físico. El problema estriba en el momento en el que pretende convertirse en una metafísica implícita, \u003ca href=\"/posts/el-reino-de-la-cantidad-y-los-signos-de/\"\u003ea través de su método cuantitativo, experimental y analítico como si fuese la medida universal de la verdad\u003c/a\u003e. En este punto la ciencia deja de ser una investigación y una herramienta legítima en relación a los fenómenos y se transforma en «cientifismo», reduciendo la realidad a lo que puede ser mesurado, calculado o explicado causalmente. Lo Real ya no se presenta como símbolo de una profundidad ontológica, sino como un agregado de procesos sin interioridad ni finalidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa consecuencia espiritual de este abuso es enorme, ya que el cosmos deja de ser visto y leído como una teofanía o como un orden inteligible para ser contemplado como un simple material disponible, dominado por las leyes físicas y al servicio de un conocimiento mecanicista y científico que se limita a explicar una serie de fenómenos. La naturaleza ya no se remite a un principio superior, y se convierte en objeto de explotación, clasificación y dominio técnico. La inteligencia, en lugar de ser una fuente de iluminación, con capacidad de dar sentido, \u003ca href=\"/posts/en-el-mar-de-la-nada-curzio-nitoglia/\"\u003ese mueve exclusivamente entre causas segundas y mecanismos\u003c/a\u003e. De ahí nace la paradoja del hombre moderno, que vive en un mundo cada vez más explicado pero, paralelamente, más incomprendido, que desconoce por completo toda relación con lo Absoluto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara finalizar nos remitiremos al tercer aspecto mencionado, el «abuso artístico», que suele tener menos trascendencia que los anteriores, pero que es plenamente coherente con ellos. El arte no es, desde el punto de vista tradicional, una mera producción estética autónoma ni la expresión libre de una subjetividad individual, tal y como se concibe en nuestro ciclo histórico. El arte es una vía de cristalización de verdades ontológicas y una pedagogía del espíritu, y lo vemos a través de la representación de lo sagrado, simbólico o tradicional, que encarna formalmente la expresión de esas verdades universales. La modernidad, al emancipar la vertiente artística de toda norma superior, la somete a una pretendida originalidad ligada a la experimentación subjetiva o a la mera provocación. Lo bello deja de ser el símbolo del orden y se convierte en una forma de autoafirmación del yo creador o de una sensibilidad fragmentaria. Así, podemos decir que la crisis del arte moderno, además de representar la decadencia del gusto, es una consecuencia directa de la pérdida de la inteligibilidad simbólica del mundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo podemos ni debemos extendernos más y ponemos así punto final al presente artículo, no sin antes invitar a nuestros lectores a iniciarse en las lecturas de los grandes autores de la Tradición, que desde \u003cstrong\u003eRené Guénon\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003eJulius Evola\u003c/strong\u003e, el propio \u003cstrong\u003eFrithjof Schuon\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003e\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/ananda-coomaraswamy/\" class=\"link-autor\" title=\"Ananda Coomaraswamy\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAnanda Coomaraswamy\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q379589\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/9231\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX4579489\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e\u003c/strong\u003e, \u003cstrong\u003eMartin Lings\u003c/strong\u003e y otros muchos, de los que también os hablaremos en los próximos tiempos, que han marcado la senda del pensamiento que sirve de guía e inspiración de buena parte de nuestras publicaciones, tanto a nivel editorial como de artículos. La Tradición, en su conjunto, aunque presente diferentes doctrinas y vertientes que a veces pueden parecer contradictorias, convergen finalmente en un centro único.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-21T00:38:31+02:00","date_published":"2026-04-05T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/sentido-orientacion-religio-schuon/","summary":"Pocos autores son tan complejos y reúnen una obra tan extraordinaria y apasionante como la del suizo Frithjof Schuon (1907-1998), discípulo de las ideas de René Guénon, y uno de los exponentes más destacados tanto de las enseñanzas de este último, el gran Maestro de la Tradición Perenne, así como un …","tags":["Metafísica","Religión","Tradicionalismo","Tradición Perenne"],"title":"Frithjof Schuon: sentido y orientación de la _religio perennis_","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/sentido-orientacion-religio-schuon/"},{"authors":[{"name":"Carlos X. Blanco","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/carlos-blanco/"}],"content_html":"\u003cp\u003e\u003cstrong\u003e\u003cem\u003eAbismos interiores\u003c/em\u003e: Donde el mito y el horror cósmico se encuentran\u003c/strong\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn \u003cem\u003e\u003cstrong\u003eAbismos interiores\u003c/strong\u003e\u003c/em\u003e, el horror no acecha en el exterior; emerge lentamente desde las profundidades del ser humano y del paisaje que lo rodea. Ambientados en una Asturias ancestral, brumosa y cargada de resonancias míticas, estos relatos entrelazan con maestría el folclore tradicional —sus leyendas, supersticiones y lugares liminares— con una atmósfera de horror cósmico que rinde un tributo directo a la herencia de \u003cstrong\u003eH. P. Lovecraft\u003c/strong\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA través de narraciones concisas y perturbadoras, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carlos-blanco/\" class=\"link-autor\" title=\"Carlos X. Blanco\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eCarlos X. Blanco\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q136400930\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5679859\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX4810594\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e explora la fragilidad de la razón frente a la persistencia de lo arcaico. En esta obra, los bosques, las aldeas y las conciencias no son simples escenarios, sino territorios donde lo cotidiano se agrieta para revelar fuerzas invisibles que nunca dejaron de acechar. Aquí, el pasado no está muerto: sigue respirando en la sombra, aguardando su momento.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa amenaza cobra vida a través de mundos paralelos y realidades imposibles, desde abismos subterráneos donde anidan fuerzas oscuras hasta dimensiones donde el horror toma forma física. \u003cem\u003e\u003cstrong\u003eAbismos interiores\u003c/strong\u003e\u003c/em\u003e no es solo un libro de relatos; es una invitación a descender a esos dominios donde la identidad se fragmenta y cada página abre una nueva grieta hacia lo desconocido.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eAtrévete a cruzar la bruma. Descubre lo que se oculta en los pliegues de la realidad.\u003c/strong\u003e\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-07-31T18:21:12+02:00","date_published":"2026-03-28T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/libros/abismos-interiores-carlos-blanco/","summary":"Abismos interiores: Donde el mito y el horror cósmico se encuentran\nEn Abismos interiores, el horror no acecha en el exterior; emerge lentamente desde las profundidades del ser humano y del paisaje que lo rodea. Ambientados en una Asturias ancestral, brumosa y cargada de resonancias míticas, estos …","tags":["Ficción","Terror","Asturias","España","Folclore"],"title":"Abismos interiores","url":"https://hiperbolajanus.com/libros/abismos-interiores-carlos-blanco/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eAprovechamos el estreno de nuestra nueva página web para presentar nuestra última publicación. En esta ocasión es el turno de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/libros/abismos-interiores-carlos-blanco/\" title=\"Abismos interiores\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eAbismos interiores\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/carlos-blanco/\"\u003e\u003cmeta itemprop=\"publisher\" content=\"Hipérbola Janus\"\u003e\u003c/span\u003e, del profesor \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carlos-blanco/\" class=\"link-autor\" title=\"Carlos X. Blanco\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eCarlos X. Blanco\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q136400930\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5679859\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX4810594\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, autor fecundo de origen asturiano, de quien ya disponemos de algunas obras precedentes como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/libros/izquierda-contra-pueblo-carlos-x-blanco/\" title=\"La izquierda contra el Pueblo\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eLa izquierda contra el Pueblo\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/carlos-blanco/\"\u003e\u003cmeta itemprop=\"publisher\" content=\"Hipérbola Janus\"\u003e\u003c/span\u003e, un trabajo de crítica política y actualidad sobre las derivas de la izquierda globalista, muy en la línea del filósofo marxista y antiglobalista \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/diego-fusaro/\" class=\"link-autor\" title=\"Diego Fusaro\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eDiego Fusaro\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q3707183\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/232651417\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5499754\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, o bien \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/libros/china-regreso-confucio/\" title=\"China y el regreso de Confucio\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eChina y el regreso de Confucio\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/carlos-blanco/\"\u003e\u003cmeta itemprop=\"publisher\" content=\"Hipérbola Janus\"\u003e\u003c/span\u003e, donde coordina una colección de textos confucianos de amplio valor doctrinal y geopolítico, que nos aportan un conocimiento interesante sobre las derivas del confucianismo en la China de los últimos tiempos. Asimismo, el autor es un colaborador habitual de \u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/\"\u003e\u003cstrong\u003eMos Maiorum\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e y recientemente ha prologado \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/libros/misterio-merlin-morganti/\" title=\"El misterio del Mago Merlín\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eEl misterio del Mago Merlín\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/adolfo-morganti/\"\u003e\u003cmeta itemprop=\"publisher\" content=\"Hipérbola Janus\"\u003e\u003c/span\u003e de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/adolfo-morganti/\" class=\"link-autor\" title=\"Adolfo Morganti\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAdolfo Morganti\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q93266243\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/56764254\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, mostrando sus amplios conocimientos sobre la cultura celta. También podríamos hablar de los innumerables trabajos presentados a lo largo de los años bajo diferentes sellos editoriales, en una obra abundante y fecunda. En paralelo con ensayos enmarcados en diferentes vertientes, nuestro autor también ha cultivado el género literario, del que la obra que presentamos es una buena muestra.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"caracterización-de-la-obra-el-horror-frente-a-la-condición-humana\"\u003eCaracterización de la obra: el horror frente a la condición humana\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003e\u003cem\u003eAbismos interiores\u003c/em\u003e se presenta como una obra singular dentro del conjunto de la obra de Carlos X Blanco, y más teniendo en cuenta el carácter más filosófico y ensayístico que la caracteriza, tal y como apuntábamos en el párrafo anterior. En el conjunto de relatos literarios que componen la obra, y que son perfectamente coherentes en su sucesión, podríamos caracterizarlos bajo la etiqueta de «literatura de las profundidades», en la que el lector es invitado a viajar por los recovecos más oscuros del alma humana, \u003ca href=\"/posts/historia-agartha-boris-nad/\"\u003edonde sueño y realidad se confunden en una atmósfera saturada de decadencia, soledad y vértigo existencial\u003c/a\u003e. Desde las primeras páginas, en las que los protagonistas hablan de hechos consumados e irreversibles, desembocados en situaciones trágicas, nos los narra en primera persona, \u003ca href=\"/posts/eden-resurreccion-gianluca-marletta/\"\u003een una especie de descenso iniciático y dantesco a los infiernos\u003c/a\u003e, pero en lugar de un infierno teológico se nos plantea en una dimensión más psíquica, donde las formas del yo comienzan a disolverse.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBajo la aureola de una innegable influencia lovecraftiana, Blanco no nos presenta aspectos cósmicos o mitológicos como lo haría el autor de Providence, sino que nos enfrenta a algo más sutil; la experiencia del límite del entendimiento, \u003ca href=\"/posts/gustav-meyrink/\"\u003ela irrupción de lo incomprensible en el interior de la conciencia\u003c/a\u003e. Nuestro autor busca suscitar no sólo el horror hacia algo exterior, sino hacia algo interior, que se encuentra enraizado en el propio pensamiento, en ese punto que el intelecto se enfrenta con la impotencia. Del mismo modo que en \u003cstrong\u003eH. P. Lovecraft\u003c/strong\u003e, se perfila una «geografía del miedo», desplazada de ese espacio físico a uno interior, un abismo subterráneo, que se prolonga bajo el subsuelo, pero también en el propio inconsciente, en las profundidades de la mente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa prosa de Carlos Blanco es compleja, densa y elevada, alternando un lirismo visionario, un estilo descriptivo y, al mismo tiempo, profundidad filosófica. Un estilo simbólico y sensorialmente cargado que nos evoca una experiencia oscura y aciaga. El lector percibe ya desde las primeras páginas un ritmo narrativo que oscila entre el delirio y la meditación, entre la febrilidad del sueño y la lucidez del diagnóstico del protagonista que conscientemente se dirige hacia una situación fatal, quizás prefijada por el destino. Esta dualidad constante nos hace oscilar entre la razón y la demencia, entre las luces y las sombras, lo que constituye el eje del relato y el núcleo de la propia tensión narrativa. El protagonista de todos los relatos que componen la obra cuentan con un elemento central, el alma desgarrada frente a \u003ca href=\"/posts/resena-espana-demolicion-controlada-carlos-blanco/\"\u003euna realidad que se desmorona bajo el peso de una verdad más profunda e inquietante\u003c/a\u003e: es la de un ser humano que convive con unas fuerzas, de carácter ctónico podríamos decir, que no comprende, y la pequeñez de su conciencia apenas representa una luz débil y tenue en un océano de tinieblas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro de los tonos dominantes, omnipresente en cada uno de los relatos, es la idea de descomposición, y ya no de una realidad o cotidianidad fragmentada que se cae a pedazos, sino también del lenguaje y de las propias categorías del pensamiento. Carlos Blanco, fiel a su formación filosófica, \u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003econvierte la narrativa en un laboratorio metafísico\u003c/a\u003e. La estructura del libro no sigue una trama convencional, y más que una narración lineal, \u003cem\u003eAbismos interiores\u003c/em\u003e se articula en torno a un conjunto de visiones, monólogos y fragmentos, donde el yo se descompone progresivamente. Mientras que hay pasajes que parecen sueños, otros son reflexiones al borde de la locura, mientras que en otros se produce directa o indirectamente una invocación del abismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta idea de disolución estructural coincide con el tema central: el descubrimiento de que la identidad humana es una ficción sostenida por el miedo. El narrador, y con él las diferentes figuras particulares que actúan como yo en el libro, atraviesan estados de disolución y éxtasis negativos. No hay redención, pero sin embargo sí vemos una clarividencia profunda e insondable. \u003ca href=\"/posts/imperio-invisible-boris-nad/\"\u003eEl vacío interior planea sobre todos ellos, y lo hace sin posibilidad de consuelo alguno\u003c/a\u003e. En consecuencia, podemos hablar de una meditación profunda sobre el horror ontológico, sobre el propio ser, es un espasmo que oprime en lo profundo, la idea de que el conocimiento, cuando es radical, conduce al espanto. No obstante, y quizás esta es una de las paradojas del texto, el descenso hacia ese abismo subterráneo e interior es deseado y buscado, con la intención de contemplarla y habitarla, quizás con la idea de que solo en contacto con el horror es posible alcanzar la verdad del Ser.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"los-símbolos-de-la-disolución\"\u003eLos símbolos de la disolución\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003ePero \u003cem\u003eAbismos interiores\u003c/em\u003e también nos plantea una apertura hacia dimensiones más profundas de la conciencia, de aquello que esta percibe en su estado ordinario, para plantearnos una arquitectura simbólica de esa fragmentación interior, en una suerte de topografía poética y filosófica de la desintegración, de la caída de lo humano. Una puerta abierta hacia la disolución total.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUno de los grandes símbolos que se nos presenta recurrentemente en el texto es la idea del vacío, pero \u003ca href=\"/posts/tradicion-nihilismo-colla-terracciano-vecchio/\"\u003esin adquirir las habituales características de un simple nihilismo\u003c/a\u003e o pasividad frente a la aniquilación, más bien a través de una presencia devoradora, de una frontera liminal que representa el vacío en el encuentro de lo humano y lo inhumano, en ese terreno en el que las ficciones del yo y el mundo terminan por derrumbarse.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa prosa de Carlos Blanco nos advierte de tales circunstancias, especialmente en aquellos momentos en los que sus descripciones de pasajes subterráneos o criaturas imposibles invaden la narración, que por momentos se vuelve hipnótica, adquiriendo un tono casi ritual, como recreándose en la contemplación de las aberraciones que se suceden en ese espacio de vacío y caída existencial. Por momentos encontramos resonancias místicas, la intuición de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/arthur-schopenhauer/\" class=\"link-autor\" title=\"Arthur Schopenhauer\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eSchopenhauer\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q38193\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/17229367\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1001102\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e o de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/emil-cioran/\" class=\"link-autor\" title=\"Emil Cioran\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eCioran\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q193405\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/56607493\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX851352\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, de los gnósticos o del propio Lovecraft. Pero también encontramos la impronta de las tradiciones ancestrales del Cantábrico, de las Asturias profunda, con sus Xanas y diversos monstruos mitológicos como el Cuélebre, que confiere una identidad muy particular a los relatos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl carácter descendente representa una continuidad que es capaz de hilvanar cada una de las historias, que son perfectamente coherentes, y que tienen como constante la idea de caída, de desplomes sucesivos: la caída del pensamiento en la locura, la caída del alma en la materia o la caída del yo en su reflejo. Hay una orientación permanente hacia lo inferior, hacia lo oscuro, como si la única forma de comprender la existencia fuese hundirse en lo más profundo y primitivo de ella. Parece que el hombre se encuentre condenado a ese destino, a una caída continua, porque su conciencia egoica lo separa de la unidad primordial y lo arroja a un proceso de escisión permanente. Hay pasajes en los que el narrador y protagonista acepta la caída con resignación, mientras que en otras lucha contra ella, pero independientemente de la actitud adoptada, el abismo acaba imponiéndose de manera inexorable, mostrándose invencible e inabarcable. Parece que el descenso conlleva también \u003ca href=\"/posts/presentacion-ascesis-mordini/\"\u003eun proceso de ascesis\u003c/a\u003e en el que solo se atisba a ver el resplandor de una verdad trágica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro de los elementos simbólicos fundamentales lo vemos a través del lenguaje, en el que la palabra está muy lejos de postularse como un instrumento de salvación frente a lo aberrante e innombrable, sino que es otro de los precipicios en los que el hombre se pierde. A lo largo de la narración es evidente la existencia de \u003ca href=\"/posts/neolengua-perdida-conciencia/\"\u003elímites para el lenguaje racional\u003c/a\u003e, y de lo racional en sí mismo, que también se disuelve con la propia conciencia. El lector experimenta el lenguaje como una materia viva, oscura, que rodea y atrapa al lector como un torbellino. La propia experiencia de lo oscuro e innombrable supera al lenguaje, algo que se hace evidente con la narración de escenas indescriptibles, infrahumanas. También se podría decir que además de verse rebasado por la experiencia, este mismo lenguaje que se muestra insuficiente en su expresión racional, muestra una voluntad de exorcizar, de expulsar a los demonios que proceden del subsuelo, y que lo único que terminan por revelar es que el protagonista nunca ha sido él mismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eTodos estos elementos convergen en una atmósfera única, en un clima de opresión luminosa donde el miedo controla y domina todas las esferas del ser. Blanco consigue, como los grandes maestros del terror metafísico, que el lector sienta el peso del misterio sin que este se manifieste del todo. En definitiva, \u003cem\u003eAbismos interiores\u003c/em\u003e gira en torno a una \u003ca href=\"/posts/presentacion-ensayos-filosoficos-evola/\"\u003emetafísica de la caída, de la disolución y fractura del yo\u003c/a\u003e, que en lugar de escapar a las lógicas ocultas que acechan en las sombras, acude a su encuentro, como si actuara como un destino inexorable.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"el-abismo-como-conocimiento\"\u003eEl abismo como conocimiento\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eA pesar de que hay una coherencia interna, y los diferentes relatos de \u003cem\u003eAbismos interiores\u003c/em\u003e muestran una continuidad a partir de una serie de patrones (que acabamos de describir), donde se combina la descripción y la reflexión, el libro puede leerse también como un «cuaderno de revelaciones» nocturnas, el fruto de un mosaico de pesadillas, ensoñaciones oníricas y revelaciones en las que cada historia tiene un carácter autónomo y, al mismo tiempo, son parte de una totalidad, que es donde adquiere toda su significación y comprensión total.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn la parte final de la obra, Carlos X. Blanco lleva al extremo la tensión entre destrucción y conocimiento de la que venimos hablando. Todo el recorrido narrativo desemboca en un punto de condensación donde el abismo deja de ser solo experiencia o amenaza para revelarse como fuente de un saber. Pero no se trata de un saber discursivo, racional o sistemático, sino de una gnosis oscura. El conocimiento que nace del descenso interior y la contemplación de la nada. De modo que el abismo ya no solo es un símbolo de la disolución de la conciencia, sino de su verdad más profunda. Es el espejo del alma, al perder sus contornos se vislumbra aquello que la trasciende. Esto supone que la identidad no es más que una forma pasajera de lo informe, y lo que va más allá del pensamiento no es el caos, sino la esencia de lo real.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa concepción del abismo como principio de conocimiento sitúa a la obra en una tradición mística, aunque sea heterodoxa. No nos habla de la ascensión al Empíreo, ni de la fusión con un Absoluto benevolente, sino el descubrimiento de que la raíz del ser es indistinguible del no-ser. La gnosis del abismo no salva, pero sin embargo resulta reveladora. Hay una paradoja implícita en este conocimiento, que pese a resultar desgarrador, fragmentario y tener un carácter disolutivo, \u003ca href=\"/posts/dios-alma-meister-eckhart/\"\u003esupone una transfiguración, aunque pueda resultar negativa\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn conclusión, \u003cem\u003eAbismos interiores\u003c/em\u003e revela su filiación más profunda con la tradición lovecraftiana, y lo hace más allá de un simple homenaje o por afinidad temática con el horror cósmico, ya que existe una comunión ontológica: el reconocimiento de que el universo es radicalmente otro, y que la conciencia humana, al intentar comprenderlo, se quiebra. Blanco recoge de Lovecraft el estremecimiento ante la indiferencia del cosmos, y lo hace más allá del miedo a los monstruos que se ocultan en grutas subterráneas o de la propia maldad y mezquindad que representa el personaje de \u003cstrong\u003eAdolphus Singer\u003c/strong\u003e. Hay un \u003cem\u003epathos\u003c/em\u003e que recorre el texto y que desvela el miedo, el terror y el espanto frente a la contingencia absoluta del alma, en un escenario del horror que transita de lo físico a lo espiritual. Donde Lovecraft imagina los abismos como portales a otros mundos, Blanco los sitúa en el centro de la conciencia, y más allá del \u003cem\u003eNecronomicon\u003c/em\u003e y de \u003cem\u003eCthulhu\u003c/em\u003e encontramos al monstruo de la propia conciencia enfrentada al vacío que la sostiene.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-02T02:45:56+02:00","date_published":"2026-03-28T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-abismos-interiores/","summary":" Recomendación Desde 7€ Abismos interiores Carlos X. Blanco\nPapel Digital Amazon Ver detalles → Aprovechamos el estreno de nuestra nueva página web para presentar nuestra última publicación. En esta ocasión es el turno de Abismos interiores, del profesor Carlos X. Blanco, autor fecundo de origen …","tags":["Apocalipsis","Existencia","Metafísica","Ontología","Nihilismo","Asturias","Terror"],"title":"Presentación de «Abismos interiores», de Carlos X. Blanco","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/presentacion-abismos-interiores/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003eEl mundo entero se encuentra sumido en una serie de convulsiones a nivel geopolítico y a escala global, como nunca antes se había visto, al menos hasta fechas recientes. Todo este caos coincide con una fecha clave, que es el año 2020, que parece ser la fecha de inicio de un nuevo paradigma en el actual devenir histórico. Quizás, en la historia reciente, desde la caída del muro de Berlín y la disolución de la URSS, nunca nos hemos encontrado ante acontecimientos internacionales dominados por tanta incertidumbre, y sobre todo con tanto oscurantismo informativo, con los hechos y datos enturbiados por la propaganda interesada, en la que los \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e vienen ejerciendo la función de brazo mediático del poder, como siempre ha ocurrido, \u003ca href=\"/posts/resena-de-los-fundamentos-historicos/\"\u003ey especialmente desde la aparición de la «sociedad de masas\u003c/a\u003e».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta situación nos recuerda mucho a la obra de \u003cstrong\u003eEdward Bernays\u003c/strong\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8496614425?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8496614425\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003ePropaganda\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8496614425\"\u003e\u003c/span\u003e, publicada originalmente en 1928, y a las técnicas de «comunicación» y persuasión que en ella se exponen como parte de lo que el autor concebía como una «democracia organizada». Este autor, de origen hebreo y sobrino de \u003cstrong\u003eSigmund Freud\u003c/strong\u003e, nacido en Austria y pionero de las «relaciones públicas», \u003ca href=\"/posts/nom-magos-negros/\"\u003enos habla clara y abiertamente de la manipulación de masas\u003c/a\u003e, del gobierno invisible o de marcar una orientación psicológica en la sociedad, desvelándonos muchas de las claves que subyacen entre bambalinas en los sistemas demoliberales modernos. Son principios todavía vigentes y actuales, como los que nos hablan de la «opinión pública», ese ente abstracto y deliberadamente fabricado, organizado y dirigido por «expertos», que no es espontáneo ni mucho menos conformado en base a una reflexión o al amparo de una doctrina meditada o anclada en tradición alguna. Al fin y al cabo, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8471127830?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8471127830\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ecomo ya nos enseñó en su momento \u003cstrong\u003eGustave Le Bon\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8471127830\"\u003e\u003c/span\u003e, la masa es voluble e informe, y por su propio carácter colectivo, tiende al caos de lo informe.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDebemos agradecer al autor que no utilice medias tintas, ni utilice eufemismos para disfrazar lo que es simple y llanamente un ejercicio de manipulación, que él considera positivo y necesario. Para nuestro autor, la vida moderna entraña demasiada complejidad y vicisitudes que no pueden ser dejadas al azar. Según Bernays, las sociedades de masas requieren de «marcos de comprensión comunes», de los famosos «consensos», de los que tanto escuchamos hablar con ocasión de los acuerdos entre las formaciones políticas de los regímenes plutocráticos liberales. Estas sociedades necesitan símbolos que las unifiquen y, especialmente, mecanismos que reduzcan el caos de millones de opiniones, deseos y pulsiones individuales. En este contexto, tenemos la figura del propagandista que nos perfila Bernays, y que lejos de ser un mero charlatán, o un prestidigitador circense, es un ingeniero social con habilidades comunicativas y de persuasión, dispuesto a homologar a ese caos informe que siempre ha representado la masa, dentro de los cauces de un orden y una acción colectiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eHay quien piensa que la propaganda de masas es propia de regímenes «totalitarios» o «autoritarios» del pasado, a lo que se concibe como dictaduras en términos más generales, donde la figura de un Jefe de Estado omnipotente dispone de manera subrepticia y manipuladora un culto personal, o lleva a cabo acciones tiránicas y sanguinarias, como una suerte de ser malvado, como si se tratara de un filme hollywoodiense. La realidad es que la democracia liberal de masas hace uso permanente de este tipo de recursos, y la manipulación, polarización y generación de antagonismos, debates falsos e impostados, son una constante que se extiende desde los hechos más triviales (disputas absurdas para el entretenimiento de la masa, más propias de una oclocracia, o incluso de una cloaca, como son las que suelen protagonizar personajes como \u003cstrong\u003eSara Santaolalla\u003c/strong\u003e y \u003cstrong\u003eVito Quiles\u003c/strong\u003e entre otros muchos) hasta la construcción de relatos \u003cem\u003eex-profeso\u003c/em\u003e para generar una imagen de la realidad que no se corresponde con su vertiente objetiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBernays nos habla de un concepto clave: \u003ca href=\"/posts/complots-de-maurizio-blondet/\"\u003eel «gobierno invisible», o el gobierno a la sombra, que en lugar de concebirse como una conspiración a la sombra urdida por los poderosos\u003c/a\u003e, por quienes detentan el poder efectivo sin mostrarse, aparecen como parte del funcionamiento normal de cualquier sociedad moderna. En cada ámbito de la vida política, económica, cultural-artística etc. aparecen personas e instituciones que actúan como intermediarios, que aparecen como intérpretes y mediadores entre los hechos y la masa, \u003ca href=\"/posts/neolengua-perdida-conciencia/\"\u003eencargándose de traducir a un lenguaje comprensible las propias acciones institucionales y gubernativas\u003c/a\u003e, que determinan aquello sobre lo que debe ponerse el foco, y convertirse en objeto de discusión en cada momento. Por ejemplo, en las últimas semanas previas a la agresión criminal de EE.UU-Israel sobre Irán, medios «informativos», redes sociales y diversos opinadores centraron la atención pública en la cuestión del velo islámico, en una supuesta represión sobre las mujeres iraníes y otros temas relacionados. Muchas figuras públicas del sistema orientaron sus opiniones de manera beligerante contra el régimen vigente en Irán, sin contrastar ninguna información, no fuera a ser que se tratara de una \u003ca href=\"/posts/mahmud-ahmadineyad-justicia-espiritualidad/\"\u003eoperación de falsa bandera para descabezar el régimen de los Ayatolás desde dentro\u003c/a\u003e, y favorecer los intereses geoestratégicos de Israel en la zona, como así parece ser. No se trata, como vemos, de un único centro, sino que son mediaciones dispersas y fragmentadas que generan una red de influencias, de «voces públicas autorizadas» que orientan la percepción colectiva. Esta situación genera una paradoja, y es que las democracias modernas proclaman la igualdad de voto, pero en la práctica se pertrechan en sus fundamentos ideológicos \u003ca href=\"/posts/estamos-siendo-controlados/\"\u003een base a minorías organizadas que dictan en cada momento a las masas lo que deben pensar, sentir o desear\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePodemos trasladar este ejemplo a otros ámbitos, y el más característico podría ser el de los gustos, los hábitos de ocio y las modas, que utilizan los mismos recursos y herramientas psicológicas y de manipulación, con la voluntad de homologar y estandarizar, de congregar a la masa sobre un mismo redil, de tal manera que orienten sus gustos, pareceres y hábitos a través de un único camino. De este modo, \u003ca href=\"/posts/mos-maiorum-10/\"\u003evemos como el consumo de cultura de origen anglosajón tiene un papel preponderante entre la masa\u003c/a\u003e, sin distinción de sexo, edad u origen social, un importante porcentaje de población ha sido moldeado en su conciencia y ser más profundo por la mentalidad que viene del otro lado del Atlántico, consume su cine, su música y se viste del mismo modo, e incluso utiliza un lenguaje y vocabulario plagado de anglicismos, con una serie de lugares comunes, que además de convertirnos en siervos y cipayos del imperio, nos despojan de nuestra identidad como españoles y europeos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsto nos lleva a plantearnos si no es posible que la mayoría no posea la capacidad de autogobernarse, de dotar de sentido y plenitud su propia realidad, convertirse en dueños de su destino y construir su propia personalidad, sin que un «experto», que puede ser desde un presentador de TV, a un influencer o un miembro de las oligarquías partitocráticas de la democracia liberal, lo pastoree y lo guíe. La realidad es que el hombre moderno de nuestros días, carece de las habilidades cognitivas y la visión profunda necesaria para analizar todos los problemas que afectan a su vida cotidiana, y por otro lado, sus hábitos mentales, limitados a mensajes esquemáticos y generales, como los que proporciona la publicidad, lo han reducido, en un amplio personaje, a peleles o espantajos en manos de propagandistas de toda ralea. \u003ca href=\"/posts/metapolitica-tradicion-modernidad-antologia-julius-evola/\"\u003e\u003cstrong\u003eJulius Evola\u003c/strong\u003e nos hablaba del «hombre fugaz»\u003c/a\u003e, como un tipo humano, de carácter psicopatológico, común a toda el área geográfica que podemos llamar hoy día «Occidente», que se caracteriza por la «anestesia moral», más preocupado por los avatares y devenires de su equipo de fútbol y por su mascota humanizada, que carece del más mínimo atisbo de dignidad. Tampoco es capaz de adquirir compromisos, ni consigo mismo ni con los demás, feminizado en su psique y en su interioridad, fragmentado y esperpéntico en muchos aspectos de la vida ordinaria, que al fin y al cabo es la única que le interesa y sobre el único plano, material, en el que alcanza a desarrollarse mínimamente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eBernays es consciente de que la democracia como tal es una ficción, un imposible que no puede ser llevado a la práctica en sus presupuestos teóricos, pues el «gobierno de muchos» es una antítesis, un oxímoron que la propia propaganda vinculada a los regímenes demoliberales, les interesa perpetuar bajo consignas y lemas como «soberanía popular», «el poder de las urnas» o «un hombre, un voto». La realidad es que los poderes públicos, y las oligarquías y lobbies a los que deben obediencia, son los que tutelan a esta masa, y dentro de la misma \u003ca href=\"/posts/optimismo-antropologico/\"\u003eal hombre común, profundamente maleable, sujeto a prejuicios, hábitos adquiridos y emociones\u003c/a\u003e, fiel a los símbolos y las lealtades grupales. Pretender que la suma de la voluntad colectiva de este tipo humano conformara una orientación o dirección coherente en el ejercicio de cualquier poder es, simplemente, una ilusión. De manera que impera el pragmatismo y la democracia y todo su aparataje, su retórica, rituales y símbolos forma parte de algo funcional, que evita el caos y permite articular voluntades dispersas con fines determinados, donde la demagogia es la norma común e imperante. Estamos acostumbrados a ver una serie de patrones en el votante medio, como una fidelidad excesiva hacia el partido, un apoyo en muchas veces incondicional, que incluye formas grotescas de culto al líder, aunque este sea un mediocre y un peón sometido a la voluntad de poderes espurios, como podría ser el caso de Pedro Sánchez. Y, de hecho, una simple campaña publicitaria, nutrida con millones de euros, puede convertir cualquier producto o a cualquier individuo en una pieza codiciada o alguien famoso, y todo ello en base a modelos predictivos, cuyo alcance puede ser calculado por agencias publicitarias o instancias anejas al poder.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero todo esto viene a demostrar que la masa es susceptible a captar determinados símbolos y adaptarse a rituales compartidos, bajo la fórmula de la campaña publicitaria, a falta de otros recursos que puedan aparecer como cohesionadores del cuerpo social, dado que \u003ca href=\"/posts/juan-vazquez-mella-tradicionalismo/\"\u003elas sociedades liberales han erosionado toda forma de identidad y bienes raíces. Pero el símbolo tradicional\u003c/a\u003e, de autoridad, ha terminado sustituido por la campaña publicitaria, por la operación de marketing al servicio del mercado, del poder constituido, en nombre del «buen ciudadano», de aquel que se integra en el sistema y obedece sin rechistar. Esto supone que la verdad no importa, y que ésta se somete a criterios de «utilidad pública», a lo que conviene en cada momento, y a lo que es funcional al poder. Bernays nos habla sin pudor alguno de profesionalizar las técnicas de persuasión que moldean a la sociedad, dotarlas de una ética propia. Todo ello con las consecuencias que todos conocemos en nuestros días, y que vemos a través de la política reducida a teatro y escenificación, a través de una dramaturgia en la que la capacidad para movilizar emociones es más importante que la deliberación sobre la realidad. Un ejemplo de cierta magnitud, y decisivo, en el actual ciclo histórico en el que acabamos de entrar, \u003ca href=\"/posts/engano-covid-china-americanismo/\"\u003ees el episodio que vivimos en 2020 con la \u003cstrong\u003ePlandemia\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, con unas técnicas de manipulación ejecutadas a nivel global, generando reacciones y comportamientos estandarizados en todo el orbe occidental, y con ello fuimos testigos de la escenificación de una «pandemia global», en la que el miedo, la sobresocialización de la masa y la aplicación de medidas represivas totalmente distópicas, generaron episodios de histeria y enfrentamientos nunca vistos, así como la persecución del disidente, etiquetado como «negacionista», al que había que despojar de todo derecho y dignidad en pos de la «seguridad colectiva», cuyo último valedor eran las instituciones del sistema, \u003ca href=\"/posts/breviarios-contra-modernidad/\"\u003etodas ellas alineadas en torno a una farsa que nos reveló el nivel de sometimiento, disonancia cognitiva y deshumanización\u003c/a\u003e que los propagandistas del Nuevo Orden Mundial son capaces de desplegar.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eYa hemos analizado con anterioridad, \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003econcretamente con el texto dedicado a Baudrillard\u003c/a\u003e, y \u003ca href=\"/posts/resena-era-vacio-lipovetsky/\"\u003etambién en el de Lipovetsky\u003c/a\u003e, las dinámicas posmodernas que alimentan el devenir de las sociedades contemporáneas postreras, a través de la forma en la que la sociedad moderna produce y reproduce sus símbolos, valores y consensos. El libro al que venimos aludiendo, \u003cem\u003ePropaganda\u003c/em\u003e, se inscribe en esta misma línea, y nos ofrece un retrato de la sociedad estadounidense de entreguerras, y lo hace mostrando las tensiones existentes entre tradición y modernización, entre la personalidad del individuo y el gregarismo de masas generando una serie de antagonismos que podríamos exponer en un buen número de ámbitos de la política y sociedad de la época.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDestaca especialmente la forma de hacer política que Edward Bernays nos expone, que señala que ya no puede plantearse en los términos de los viejos usos del mundo decimonónico, que estaba muy ligada a las habilidades y capacidades oratorias de los líderes o al clientelismo de las oligarquías de partidos. La política del siglo XX, y del siglo XXI, debe regirse por otros parámetros, que son los que son capaces de construir relatos eficaces y directos, centrados en puntos decisivos y cuidadosamente organizados, con contenidos inteligibles (muchas veces esquemáticos y simples) y con símbolos accesibles. El político moderno depende en su éxito de su capacidad de generar acontecimientos significativos, de escenificar y traducir (subrepticiamente) cuestiones complejas en imágenes y narrativas que puedan encontrar un hueco duradero en la psique colectiva. Por ello Bernays incide especialmente en la importancia de desarrollar un aparato de comunicación organizada, algo especialmente moderno para su época. Las consecuencias de esta instrumentalización son evidentes, con la resignificación de lo público en términos demagógicos en el peor sentido del término.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro de los fenómenos asociados a \u003cem\u003ePropaganda\u003c/em\u003e lo vemos a través de un fenómeno muy en boga en nuestros días, como es \u003ca href=\"/posts/la-naturaleza-femenina-y-los-roles/\"\u003ela «emancipación» de la mujer y su irrupción en la vida pública, tras la generalización del sufragio y su creciente protagonismo en organizaciones civiles\u003c/a\u003e. De hecho, Bernays alaba la capacidad de las sufragistas en sus conquistas sociales, al hacer uso de la movilización de técnicas modernas para amplificar su voz y compensar un papel marginal en las instituciones hasta aquel momento. Bernays utiliza este ejemplo para significar el papel positivo del uso de la propaganda y persuasión por parte del poder político. Bien es cierto, que con posterioridad, con desarrollos ulteriores del sufragismo, el feminismo, que es una ingeniería social institucionalizada, se ha convertido en un poderoso instrumento de propaganda para destruir y disgregar a la sociedad, alimentando conflictos artificiales a través de guerras de sexos, pretendidas injusticias económico-materiales y laborales, que han desembocado en la destrucción del orden familiar, el enrarecimiento y bloqueo de las relaciones entre hombre y mujer, dando lugar a \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003euna crisis civilizacional con unas catastróficas tasas de natalidad\u003c/a\u003e reducidas al mínimo e incluso una crisis de carácter antropológico. Todo ello generando falsos antagonismos, relatos impostados y destruyendo la propia naturaleza femenina en un proceso deliberado e inducido desde instancias y cenáculos ligados al poder.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro terreno que Bernays considera decisivo es la educación y la escuela, que no puede limitarse a la mera transmisión de conocimientos, donde tenga lugar la alfabetización y la formación cívica y en contenidos científicos, sino que es un canal privilegiado para moldear a la población en su etapa más maleable e imponer hábitos mentales. A pesar del lenguaje filantrópico y de conocimiento en el que trata de envolver toda la acción propagandística, es evidente, que hay una intención de manipulación al servicio de intereses privados e ideológicos. Del mismo modo que en los colegios actuales sirven para introducir las perniciosas y destructivas ideologías de género, en el periodo más frágil y en pleno proceso de maduración de los más jóvenes, sirve para imponer ciertas inercias psicológicas, hábitos y prejuicios en clave liberal, así como normalizar ideologías anejas \u003ca href=\"/posts/la-ideologia-de-los-derechos-humanos/\"\u003ecomo la de los «derechos humanos»\u003c/a\u003e o diferentes formas de humanitarismo, que hacen inconcebible otro modelo de sociedad que no pase por la democracia liberal de partidos, los valores liberales y las «libertades» abstractas y mecanicistas que se derivan de su individualismo inorgánico, el rechazo a la tradición, al pasado o cualquier otro aspecto que pertreche nuestra identidad. Al final la propaganda, tal y como nos la describe Bernays, no es algo accesorio, sino que se convierte en la condición irrenunciable para difundir la «ideología del progreso», y viene legitimada por su utilidad y la justificación de su efecto manipulador bajo un supuesto beneficio colectivo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDa igual al campo que hagamos referencia, política, mujer, educación o servicios sociales, en todos los casos hay un patrón común, un nexo que actúa como eje cardinal de todo el proceso de propaganda, y es la tecnología como mediación y vehículo simbólico que hace posible la modernización. En este caso deberíamos hablar de los \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e y, en los últimos tiempos, las redes sociales, como vías de uniformización del gusto estético, la confianza en la ciencia, la aceptación de pretendidas reformas sociales, incluso la sustitución demográfica y poblacional, como viene ocurriendo en nuestros días. En los años 20-30 probablemente eran necesarias campañas y voceros públicos, actos y el uso de cierta pedagogía más o menos explícita. Sin embargo, a día de hoy, todo es mucho más sutil, y más con la sobresocialización imperante entre la masa, y la interiorización profunda de mantras ideológicos que actúan desde lo más profundo del inconsciente. Nadie puede creer que la cultura y la circulación de ideas son el fruto de procesos espontáneos, de las sensibilidades y enfoques de los muchos, sino que siempre necesita de mediadores, de escenarios e instituciones que hagan visible lo invisible, y siempre obedece a una planificación organizada y a los intereses de determinados grupos de poder.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFinalmente, Bernays nos reconoce que es imposible encontrar una sociedad moderna de masas que se sustraiga a la manipulación y la necesidad de profesionalizarla, y la necesidad de concebirla, inevitablemente, como una suerte de «arte de gobernar», entendido como una forma de intervención organizada. El libro, lejos de reflejar esta realidad desde la más pura objetividad, o como algo externo, y desde una perspectiva descriptiva, es \u003ca href=\"/posts/resena-1984-de-george-orwell/\"\u003euna legitimación del fenómeno de la propaganda y la manipulación\u003c/a\u003e, como una condición necesaria y deseada para la gobernabilidad. De todo ello se deduce una concepción antropológica muy evidente, desde un tipo humano, el «\u003cem\u003ehomo democraticus\u003c/em\u003e», si nuestros lectores nos lo permiten, que como arquetipo ideal del «hombre-masa» moderno sería incapaz de formarse una visión consistente sobre los asuntos colectivos que le conciernen, y en su insuficiencia y limitaciones precisaría de un mando superior, que ejerciera de orientador, educador y guía, integrado por un conjunto de expertos, o un gobierno integrado por estos, como una especie de tecnocracia, en la que el individuo sería guiado hacia objetivos definidos. El libro es muy certero al analizar la anatomía de las democracias modernas y desentrañar sus mecanismos internos, demostrando que la soberanía popular es una ficción mantenida con eficacia por sutiles técnicas de persuasión y manipulación colectiva. Para Bernays esta instrumentalización del poder no responde a deseos arbitrarios, y confiando plenamente en la ética del propagandista, apela a su labor como \u003ca href=\"/posts/apuntes-masoneria/\"\u003e«instrumento científico y racional vinculado a la verdad y al interés general»\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSería pueril y ridículo creer las monsergas liberales, envueltas en un lenguaje pedagógico-iluminista dieciochesco, que nos suena al \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8420664464?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8420664464\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eEmilio\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8420664464\"\u003e\u003c/span\u003e  de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/jean-jacques-rousseau/\" class=\"link-autor\" title=\"Jean-Jacques Rousseau\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJean Jacques Rousseau\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q6527\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/100184045\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX976371\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e con ciertos toques maquiavélicos. Lo cierto es que toda colectividad se articula en torno a una jerarquía, y que la natural desigualdad de los hombres, \u003ca href=\"/posts/dharma-sociedad-castas/\"\u003esu \u003cem\u003eethos\u003c/em\u003e particular y el \u003cem\u003edharma\u003c/em\u003e al que se deben las diferentes naturalezas de los seres humanos\u003c/a\u003e, son el mejor antídoto frente a toda utopía igualitaria moderna. No obstante, también es cierto, que esas diferentes cosmovisiones que se manifiestan en las colectividades humanas pueden responder a funciones complementarias y orgánicas en el seno del cuerpo social, sin necesidad de estar expuestas a las tergiversaciones de los propagandistas y manipuladores modernos de los que nos habla Bernays. Las sociedades modernas, inorgánicas y vacías, regidas por un principio instrumental, concebidas como un simple agregado de individuos, cuya cohesión, si es que existe, está vinculada a intereses económico-financieros y materiales, carecen de esa orientación natural que en \u003ca href=\"/posts/monarquia-aristocracia-etica-elitista-julius-evola/\"\u003eel mundo tradicional vertebra el cuerpo social y lo orienta hacia un fin, en torno a una jerarquía\u003c/a\u003e, y sin necesidad de convertirse en objeto de la demagogia de grupos de poder, de lobbistas, por ejemplo, como los que copan puestos de poder e influencia en las sociedades del Occidente liberal.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAunque parezca un ejemplo desvinculado de lo que venimos comentando, es especialmente relevante el posicionamiento de las izquierdas y las derechas españolas en relación a determinados temas, como en el caso de Estados Unidos y su apéndice, Israel, que a través de la acción de numerosos lobbies (ACOM en España, que se dedica a insultar y señalar a quienes no comulgan con la traición permanente) parecen seguir un patrón muy concreto. Hay una división aparente que cumple una función política y psicológica que permite ordenar un asunto complejo \u003ca href=\"/posts/entrevista-mutti-marzo-24/\"\u003een torno al genocidio perpetrado por Israel en Palestina\u003c/a\u003e, y que se organiza de manera superficial por parte de este marco político (partitocrático) en la vida pública española. Dentro de este marco, las izquierdas se identifican con Palestina, mientras que las derechas lo hacen con Israel en una especie de escenografía retórica que oculta un consenso (término que les encanta a los demoliberales) mucho más profundo sobre la inserción de España en \u003ca href=\"/posts/proyecto-eurasia-duguin/\"\u003eel sistema geopolítico occidental y atlántico y los límites sobre los que puede moverse cualquier gobierno\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara entender este fenómeno hay que retrotraerse a la propia estructura del sistema político español surgido en la Transición, ese proceso político impostado y planificado que \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003enos conduce al destructivo Régimen constitucional de 1978\u003c/a\u003e, mucho peor, en muchos aspectos, que aquellos regímenes liberales precedentes. La política exterior española ha quedado anclada a tres vectores fundamentales: la pertenencia a la OTAN desde 1986, \u003ca href=\"/posts/resena-espana-demolicion-controlada-carlos-blanco/\"\u003ecomo vasalla de los intereses geoestratégicos del hegemón yanqui del otro lado del Océano\u003c/a\u003e; la integración en la UE, como organización pantalla de los intereses del anglosionismo en Europa en perjuicio de su limitada soberanía y, en definitiva, alineada con el atlantismo, neutralizada en sus más elementales funciones territoriales, incluso en lo que se refiere a la defensa de sus fronteras e integridad territorial, amenazada por Marruecos, aliado preferencial de USA-Israel. Este marco de actuación no lo cuestiona ningún partido político, ninguno de los que pertenecen al arco parlamentario y a los que se les permite tener representación parlamentaria. \u003ca href=\"/posts/presentacion-izquierda-contra-pueblo-carlos-blanco/\"\u003eEn la izquierda, especialmente aquella que pretende ser más «antisistema» (nos entra la risa…)\u003c/a\u003e, como pudiera ser Podemos o cualquiera de sus sucursales autonómicas, ha construido cierta «identidad retórica» en torno al tema de Palestina, sobre todo bajo la forma discursiva, con alegatos o declaraciones pomposas que nunca se traducen en acciones concretas, ni a nivel programático ni mucho menos como acción de gobierno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSirva como ejemplo las reiteradas condenas y vetos por parte del actual gobierno español presidido por Pedro Sánchez, quien en realidad nunca ha dejado de vender armas a Israel y su pretendida «negativa» a colaborar con las bases estadounidenses en suelo español son parte de una farsa y una escenificación de consumo interno, con propósitos electorales, que para nada se corresponde con la realidad. Durante décadas, el tema de Palestina ha sido parte del imaginario internacionalista de esta izquierda. Por su parte, \u003ca href=\"/posts/patriots-mutti/\"\u003ela derecha ha desarrollado de manera explícita sus connivencias, de manera servil y antiespañola\u003c/a\u003e, con el estado de Israel bajo una serie de premisas que carecen de coherencia por completo, y que desde hace muchos años arguyen que es «el único estado democrático en la zona», como si eso fuera patente de corso para perpetrar asesinatos en masa o violar la soberanía territorial de sus Estados vecinos. Otro de los pretendidos supuestos entre movimientos conservadores ha sido la identificación de Israel como bastión frente a los movimientos islamistas radicales, cuando sabemos que durante años se han dedicado a financiar y armar a grupos armados como Hamas o Al-Qaeda en Palestina o Siria. Incluso recientemente, cuando \u003cstrong\u003eBenjamin Netanyahu\u003c/strong\u003e todavía conservaba cinco dedos en cada una de sus manos y no se había transformado en un espantajo de la IA, invitó a diversas fuerzas políticas de la derecha liberal europea, entre ellas a VOX, en una especie de congreso contra el «antisemitismo» que parecía más una prueba del sometimiento y falta absoluta de escrúpulos de los autodenominados «patriotas».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa realidad en este ficticio conflicto entre Israel y Palestina, en torno al cual se alinean izquierdas y derechas, como medio para reforzar pretendidas identidades ideológicas, ya sea presentándose falsamente como portadores de una solidaridad con los pueblos oprimidos por la izquierda liberal, al tiempo que apoyan la Agenda 2030 sostenida por los gerifaltes del globalismo tecnocrático de los Rothschild o las políticas antiespañolas de Marruecos, y la derecha liberal, apoyando a EE.UU-Israel, aliados de Marruecos, país al que están dotando de cobertura internacional en sus pretensiones de expansión territorial, tanto en torno a la soberanía del Sahara Occidental como en la amenaza hacia los territorios españoles de Ceuta, Melilla y las islas Canarias. Al final ambas fuerzas convergen en los mismos lugares comunes, con los mismos aliados, cooperando en los mismos marcos estratégicos. Podríamos poner los mismos ejemplos en torno al caso de la guerra que la OTAN libra en Ucrania contra Rusia, donde izquierdas y derechas coinciden de manera indiscutible en proporcionar apoyo incondicional (financiero, logístico-armamentístico y diplomático) bajo las mismas coordenadas atlantistas. Y todo esto no es posible solo a través de la acción de los partidos y sus redes de propaganda, que si bien tienen una influencia considerable, son en sí mismas insuficientes en las democracias contemporáneas. Más allá de los partidos tenemos una amplia y compleja red, un ecosistema integrado por fundaciones, organizaciones lobistas, «asociaciones cívicas», \u003cem\u003ethink tanks\u003c/em\u003e y otro tipo de cenáculos de mayor o menor importancia, que son los actores fundamentales en la elaboración de este tipo de propaganda que permite producir determinados relatos, orientar agendas políticas y construir marcos interpretativos que generan «opinión pública» moldeada en función de los intereses de las élites del sistema.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste tema, en sí mismo, daría para un artículo propio, pero no creemos poder aportar, y lo decimos con toda la modestia que nos caracteriza, nada nuevo al flujo de información existente en la red, que se ha difundido de manera notable entre politólogos, periodistas y profesionales de otros ámbitos en un ejercicio muy útil de discernimiento de la realidad de los hechos, que ha despertado a un importante sector de la población frente a las manipulaciones interesadas del poder, frente a sus propagandistas encuadrados en lobbies y otros grupos de poder, y las falsas dicotomías que bajo la falsa dialéctica izquierda-derecha pretenden desviarnos del camino de la verdad.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-03T23:48:48+02:00","date_published":"2026-03-25T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/","summary":"El mundo entero se encuentra sumido en una serie de convulsiones a nivel geopolítico y a escala global, como nunca antes se había visto, al menos hasta fechas recientes. Todo este caos coincide con una fecha clave, que es el año 2020, que parece ser la fecha de inicio de un nuevo paradigma en el …","tags":["Manipulación","Crítica A La Modernidad","Liberalismo"],"title":"Propaganda, manipulación y oclocracia","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/propaganda-manipulacion-oclocracia/"},{"content_html":"\u003cp\u003eEl lector nos va a permitir una pequeña licencia personal en este artículo, que hemos decidido consagrar a la figura del mítico escritor y pensador ruso \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/fiodor-dostoyevski/\" class=\"link-autor\" title=\"Fiódor Dostoyevski\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eFiódor Dostoyevski\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q991\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1164367\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/104023256\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1821-1881), que quien escribe estas líneas leyó con pasión durante su adolescencia, y que junto a la figura de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/friedrich-nietzsche/\" class=\"link-autor\" title=\"Friedrich Nietzsche\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eFriedrich Nietzsche\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q9358\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/89798474\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX905825\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, tomó como referente de cabecera en las primeras lecturas fundacionales, aquellas que dejan huella y sirven para trazar un itinerario intelectual y vital en los albores de la primera juventud. Tal fue mi caso, especialmente con \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8491056270?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8491056270\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eCrimen y castigo\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8491056270\"\u003e\u003c/span\u003e, con el impetuoso estudiante Raskolnikov, que al matar a la vieja usurera creyó equipararse a un Napoleón, como narra en las propias páginas de la novela, o bien \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8491050841?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8491050841\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eLos idiotas\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8491050841\"\u003e\u003c/span\u003e, con el ingenuo y puro príncipe Mishkin, y su mítica sentencia, expresión de una profunda concepción metafísica sostenida por su autor a lo largo de toda su vida, con «\u003cem\u003ela belleza salvará al mundo\u003c/em\u003e», por no olvidar \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8490659516?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8490659516\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eMemorias del subsuelo\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8490659516\"\u003e\u003c/span\u003e, con toda la extrañeza que suscita su carácter introspectivo profundo, que suena casi a epitafio literario-existencial.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePodríamos dejarnos atrapar por cierta concepción reduccionista y morbosa que la crítica literaria moderna ha impuesto al escritor ruso, y que trata de exaltar aspectos propios de un «genio demoníaco» o del psicólogo que es capaz de penetrar en los abismos enfermizos del alma humana, pero preferimos rescatar otro tipo de visión que sea más justa y ecuánime con aquel mensaje del cual es portador, un mensaje de vida, como profeta de la armonía y la redención y como maestro espiritual, \u003ca href=\"/posts/metapolitica-tradicion-modernidad-antologia-julius-evola/\"\u003ecuya lectura está muy lejos de alimentar el caos y los demonios del activismo y el frenesí moderno\u003c/a\u003e, orientándose, más bien, hacia la restauración de la inocencia y el sentido de trascendencia asociado a lo humano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDostoyevski, como todo autor, es hijo de su tiempo, y es indudable que él fue un hombre del siglo XIX, pero como nos muestra su genio, fue capaz de percibir con meridiana claridad los tiempos de crisis espiritual profunda que entrañaba la modernidad, y todo ello más allá de los dramáticos hechos biográficos que rodearon su existencia con dos condenas de muerte conmutadas, que sin duda marcaron el devenir de su vida y la apertura hacia ciertos abismos que se reflejan perfectamente en su producción literaria. Dostoyevski es uno de esos hombres que podríamos calificar de «raros», que han caminado por la «gran vía de la existencia», entre la luz y las tinieblas, entre la fe y el absurdo, entre la gracia y la caída. Quizás [debamos aplicar a nuestro autor aquella definición de «raro» en el sentido que la concibe \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8467071273?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8467071273\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJuan Manuel de Prada\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8467071273\"\u003e\u003c/span\u003e, asociada a la idea de «inactual», como el hombre que no coincide con el espíritu de su tiempo y que, por esa misma descoincidencia, revela la pobreza espiritual de la época. Y aquí reside una de las muchas paradojas que presenta Dostoyevski, el hombre y la obra, y que hace más fascinante, si cabe, el acto de sumergirnos en todo lo que éste nos sugiere.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNuestro propósito es analizar la obra del ruso desde una perspectiva antimoderna en el sentido más profundo, como una denuncia de la pérdida de lo esencial, como un diagnóstico que se halla implícito en toda la obra en la que se revela como todo un orden de civilización que ha olvidado su lenguaje originario, \u003ca href=\"/posts/experiencia-sagrado/\"\u003eque ha roto su vínculo con lo sagrado\u003c/a\u003e y ya es incapaz de mirar a la vida con los ojos de su infancia espiritual. Dostoyevski es una especie de iniciado que ha vuelto del abismo, el hombre que ha conocido la experiencia límite y el valor absoluto en cada instante. Por ese motivo el análisis literario debe trascender el método histórico, así como no debe desarrollarse sobre un plano meramente psicológico o estructural. \u003ca href=\"/posts/la-cruz-frente-la-modernidad/\"\u003eEn Dostoyevski subyace un cristianismo esencial\u003c/a\u003e, que no se limita a un seguimiento confesional de la doctrina ortodoxa, o a su reducción a una moralina piadosa, sino a un Cristo originario y puro anterior a todo formalismo religioso. El logos viviente que emerge con toda su luz y potencia dentro de la raíz de lo humano. Y de aquí emana toda la autenticidad que se refleja a través del hombre y la obra, como ya hemos apuntado, porque la faceta literaria se postula como un complemento en el que nuestro autor aparece como el portador de una visión total, como poeta, místico y testigo. La relación entre la obra y el autor podría inducirnos a recurrir a toda una suerte o catálogo de patologías o monstruosidades morales (como haría la crítica freudiana o existencialista), pero la realidad es que podemos identificar una serie de patrones que convergen hacia un impulso único: recuperar la armonía perdida, redimir al hombre desde dentro y responder al mal desde la compasión lúcida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor eso, más que un «psicólogo del abismo», que utiliza las miserias humanas, los aspectos más oscuros de la psique y el alma humana, se postula como un vidente del espíritu que habiendo descendido a los infiernos ha sido capaz de extraer una sabiduría que conduce a la luz. Del mismo modo, Fiódor Dostoyevski atraviesa la «noche oscura» (\u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8491053700?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8491053700\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eal modo de San Juan de la Cruz\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8491053700\"\u003e\u003c/span\u003e) de la conciencia moderna para devolvernos el sentido de la Vida, del Logos, para quien todavía no ha endurecido su corazón.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"experiencia-límite-y-regeneración-ontológica\"\u003eExperiencia límite y regeneración ontológica\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eComo ya hemos insistido con anterioridad, es imposible conocer la obra de Dostoyevski sin comprender sus propias vivencias existenciales, y concretamente un hecho traumático y decisivo como fue la condena a muerte y el indulto en el último instante que recibió el 22 de diciembre de 1849. Vivió la experiencia del fin, se vio en el umbral de la muerte, tras escuchar la sentencia capital con fecha y hora y a escasos minutos de que la ejecución fuera llevada a término, llegó la orden de conmutación de la pena. Se podría decir que padeció una suspensión de la vida dentro de la vida, una anticipación de la liquidación de la existencia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDostoyevski contaba entonces con 27 años, y él mismo nos explica los procesos internos a los que se vio sometido ante tal circunstancia, cuando se encontraba al borde el patíbulo, esperando formar parte de una tanda de condenados para ser acribillados a balazos por el pelotón de fusilamiento, y todo el proceso de ejecución se vio bruscamente detenido ante la llegada del indulto del Zar. El joven Dostoyevski fue objeto de una auténtica catarsis \u003ca href=\"/posts/eremitas-las-ensenanzas-misticas-de-los/\"\u003een un sentido plenamente místico\u003c/a\u003e, propio de quien ha estado en el umbral de la muerte y ha vuelto transformado.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eHablamos de una auténtica catarsis ontológica que transforma al joven rebelde, racionalista y atrapado en las contradicciones de la intelectualidad occidentalizante y emerge del umbral de la muerte con una conciencia renovada. A partir de este momento, ya no se trata de cambiar el mundo con teorías políticas o reformas sociales, sino de reconstruir el sentido de lo humano desde su raíz metafísica. Vivió todo este proceso en los 5 minutos que le fueron concedidos antes de su ejecución (según el propio testimonio recogido por el príncipe Mishkin en \u003cem\u003eEl idiota\u003c/em\u003e), a través de la percepción de la eternidad en cada segundo consumido, en la plenitud intrínseca en cada gesto, imagen y palabra vivida. Lo que a otros les puede llegar a través de una vida de arrepentimiento y renuncia, a él se le presentó mediante una revelación en un instante, con una intensidad insoportable, y con la certeza de que \u003ca href=\"/posts/dolor-y-muerte/\"\u003eel momento de la muerte se había convertido en una realidad insoslayable\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta experiencia distingue radicalmente a Dostoyevski de toda la literatura de su época, incluida buena parte del realismo y el naturalismo europeo, que se dedicaba a representar el mundo externo con fidelidad objetiva, enmarcados en las nuevas aportaciones de las ciencias experimentales, como es el caso de \u003cstrong\u003eEmile Zola\u003c/strong\u003e (1840-1902) en \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8467034033?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8467034033\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eGerminal\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8467034033\"\u003e\u003c/span\u003e, o más anteriores, y coetáneos al autor ruso, como \u003cstrong\u003eHonore de Balzac\u003c/strong\u003e (1799-1850) que, por ejemplo, en \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8494454900?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8494454900\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eLa comedia humana\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8494454900\"\u003e\u003c/span\u003e nos muestra con extrema minuciosidad la sociedad francesa post-napoleónica, ambiciones burguesas, dinero y ascenso social. En este breve elenco de autores podemos incluir al también francés \u003cstrong\u003eGustave Flaubert\u003c/strong\u003e (1821-1880) con su descripción de la vida provinciana, las ilusiones románticas frustradas y las banalidades de la vida burguesa en \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B0CGYYJJ14?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B0CGYYJJ14\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eMadame Bovary\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e. Dostoyevski se ubica lejos de estas corrientes y se lanza a explorar los estratos más profundos del alma, pero no como un psicólogo moderno, como lo pudiera ser Freud o al estilo de Nietzsche, sino desde el misterio del ser y más que buscar una representación de la conciencia pretende salvarla. Por eso, aunque en su obra abunde el crimen, la enfermedad, el sufrimiento, la duda y el honor, no es una oda al caos ni fruto de la desesperación, sino que es un itinerario que toma desde la oscuridad para dirigirlo hacia la luz, hacia una salida.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl hombre que ha bordeado el límite ya no vive en el tiempo ordinario, y se encuentra en sintonía con la tradición espiritual más profunda. Vive en una conciencia del tiempo sagrado, en la que cada instante se carga de plenitud y responsabilidad. De ahí que Dostoyevski no pretenda recrearse como una suerte de esteta del sufrimiento, ni como un cínico o un relativista, sino que hay un canto absoluto a la vida, que no aborda desde un sentimentalismo pueril o el humanitarismo abstracto propio del orden burgués dominante, sino que es un enfoque trágico y sagrado, desdela afirmación de la vida después del infierno, del amor hacia aquello que periclita, aquel orden de vida que se derrumba pulverizado en la nada, hacia lo derrotado y aniquilado. No podemos evitar recordar aquellas palabras de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/B0BHJ6G9MD?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"B0BHJ6G9MD\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eStalker\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e (1979) de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/andrei-tarkovski/\" class=\"link-autor\" title=\"Andréi Tarkovski\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eAndrei Tarkovski\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q853\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/34515002\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX895839\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e en las que el protagonista hace esta apelación a la debilidad: «\u003cem\u003eQue se hagan débiles… porque la debilidad es grande, y la fuerza es nada. Cuando el hombre nace, es débil y flexible; cuando muere, es fuerte y rígido. Cuando un árbol crece, es tierno y flexible; cuando está seco y duro, muere. La dureza y la fuerza son compañeras de la muerte. La flexibilidad y la debilidad expresan la frescura del ser. Por eso, lo que se ha endurecido no vencerá\u003c/em\u003e», \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8488242956?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8488242956\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003edonde resuenan las enseñanzas taoístas de Lao-Tsé\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8488242956\"\u003e\u003c/span\u003e y hay una invitación a renunciar al orgullo intelectual, a aceptar los límites de la vulnerabilidad humana y abrirse al plano de lo trascendente. La debilidad como una disposición interior para acceder al Misterio.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste hecho, el episodio en el patíbulo, constituye el centro generador de toda la obra Dostoyevskiana. Esta experiencia es la responsable en la configuración de su concepción del pecado y del perdón, en su visión del hombre y en la percepción del sufrimiento como vía de transfiguración. Dostoyevski hace nacer en su carácter, en su escritura y la percepción misma de la existencia, ya transmutada, en la que todo lo que se diga debe articularse desde la profundidad de lo insondable, desde la propia idea límite de la muerte.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"entre-la-filosofía-y-el-destino-histórico\"\u003eEntre la filosofía y el destino histórico\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eComo ya hemos apuntado con anterioridad, Dostoyevski se revela como un pensador trágico cuya obra literaria constituye una forma superior de filosofía encarnada. Y detrás de esta concepción vemos una visión del mundo, una verdadera \u003cem\u003eWeltanschauung\u003c/em\u003e, dramáticamente desplegada a través de personajes, conflictos, tensiones y situaciones límite. De ahí que debamos categorizar al pensador ruso \u003ca href=\"/posts/presentacion-metafisica-berard-cideron/\"\u003ecomo un explorador metafísico de la condición humana\u003c/a\u003e. La psicología, en Dostoyevski, nunca es un fin en sí mismo, se trata del laboratorio en el que se manifiestan las fuerzas espirituales que atraviesan al hombre moderno. El alma individual se convierte así en el escenario donde \u003ca href=\"/posts/acerca-de-la-existencia-de-dios/\"\u003ese libra la batalla entre Dios y la negación de Dios\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl contexto en el que vive Dostoyevski nos describe la Rusia del siglo XIX, que se encontraba desgarrada entre la occidentalización ilustrada y la fidelidad a la tradición ortodoxa junto con la vertiente eslavófila. Es un conflicto que \u003ca href=\"/posts/resena-rusia-el-misterio-de-eurasia-de/\"\u003etrasciende la dimensión histórico-política y cultural\u003c/a\u003e, y se enmarca en un plano antropológico y teológico. En la obra de Dostoyevski se aborda esta dicotomía en la que Rusia se piensa a sí misma en el momento en el que corre el riesgo de perder su alma. Y en este contexto el autor no analiza como fenómeno externo, sino como una tentación interior del hombre europeo moderno.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl núcleo del pensamiento Dostoyevskiano es la libertad, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/PublicationIssue\" itemprop=\"isPartOf\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/07/\" title=\"Mos Maiorum VII\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003epero no en su mezquina formulación liberal\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"issueNumber\" content=\"7\"\u003e\u003c/span\u003e, que como bien sabemos viene definida como una autonomía individual abstracta, sino en un sentido de libertad trágica: la posibilidad de elegir el mal, de rechazar a Dios, de destruirse a sí mismo. Esta libertad es tan radical que incluso Dios parece respetarla hasta el extremo de permitir la apostasía y el crimen. En esta concepción se revela una antropología profundamente cristiana, pero también radicalmente dramática.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa fractura del hombre moderno, el desgarramiento interior, la inclinación simultánea hacia el absoluto y hacia el abismo. En definitiva, el problema del mal, que Dostoyevski no aborda como mera teoría, y que como hemos visto, es una realidad vivida, sufrida y asumida. Tras la experiencia del patíbulo, Dostoyevski terminó en un presidio de Siberia, la cual también transformó la misma concepción del cristianismo que poseía con anterioridad. Su fe se ve transmutada por la duda, la tragedia y el sufrimiento. Los problemas humanos carecen de soluciones fáciles, y la fuerza dialógica de sus novelas muestran perfectamente estas dicotomías. Dostoyevski lleva al límite de la lógica el problema del ateísmo moderno bajo la premisa de que si Dios no existe, todo está permitido. Esto implica relativismo moral, pero sobre todo la disolución de la dimensión ontológica del hombre, sin referencia a lo absoluto, convirtiendo la libertad en arbitrariedad y haciendo fragmentaria toda realidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDostoyevski, al modo de Nietzsche, sería un anticipador del destino del siglo XX: con los grandes conflictos ideológicos que surgen a lo largo de la pasada centuria, \u003ca href=\"/posts/tradicion-nihilismo-colla-terracciano-vecchio/\"\u003econ el nihilismo o la instrumentalización del hombre\u003c/a\u003e. Sus personajes visionarios como Raskólnikov, Stavroguin o Iván Karamázov, perfilan las patologías espirituales de la modernidad como son el orgullo prometeico, la rebelión metafísica y la sustitución Dios por el hombre en una vertiente materialista y racional en el peor sentido del término. Pero al mismo tiempo, entre las miserias humanas que retrata en sus novelas hay una afirmación luminosa: la figura de Cristo como centro absoluto, pero no en un sentido abstracto y conceptual, sino como una realidad concreta, sufriente y solidaria con el dolor humano. \u003ca href=\"/posts/filosofia-vico-chiocchetti/\"\u003eEs la alternativa al racionalismo moderno frente al problema del mal\u003c/a\u003e, donde opera una transfiguración.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero el pensamiento del autor ruso no puede reducirse a categorías occidentales clásicas, y es por ese motivo por el cual no podríamos ubicarlo como el precedente inmediato del pensamiento existencialista de un \u003cstrong\u003eJean Paul Sartre\u003c/strong\u003e o un \u003cstrong\u003eKarl Jaspers\u003c/strong\u003e, por citar algunos ejemplos representativos, y tampoco es una forma de simple teología ortodoxa aunque esté profundamente enraizada en ella. Es el fruto de una síntesis original en la que la experiencia, la intuición religiosa y la reflexión moral convergen en una visión dramática del hombre.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro de los ámbitos que se derivan de este rechazo del racionalismo viene dado por la tensión entre la razón y el misterio. La razón no puede ser negada, es necesaria pero insuficiente. Cuando pretende erigirse en principio absoluto termina degenerando en una tiranía con \u003ca href=\"/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/\"\u003ela racionalización de la vida y  negando las libertades concretas del hombre\u003c/a\u003e a través de utopías racionales que conducen, paradójicamente, a la esclavitud. ¿Pero cuál es la alternativa?¿El irracionalismo? En absoluto. Aquí lo fundamental es la defensa del misterio como una dimensión constitutiva del ser. Pero el hombre se encuentra, como hemos dicho, desgarrado y representa un abismo, que al mismo tiempo nos remite a la trascendencia. Y el sufrimiento es el que adquiere un significado central, pero no como un simple callejón sin salida sobre susodicho abismo, sino como una vía hacia la redención. El sufrimiento puede purificar cuando éste es aceptado, y sin embargo, al rechazarlo, deriva en una rebelión autodestructiva. Las dicotomías entre ambas tendencias son las que marcan el destino espiritual del hombre. Para Dostoyevski, la persona no se puede reducir bajo una lógica mecanicista a cualquier sistema social o político, no puede sacrificarse, como sucede con el liberalismo, en nombre de esa humanidad abstracta, porque supone subsumirlo en esa realidad fragmentada donde afloran las contradicciones. Las problemáticas de nuestro autor son, por tanto, la libertad trágica, la experiencia del mal, la centralidad de Cristo, la crítica al racionalismo, la primacía de la persona o la participación del misterio en la vida humana. Todo ello bajo la antropología Dostoyevskiana que oscila entre el pecado y la culpa, la dialéctica entre la rebeldía y la humildad y su visión del destino histórico entre Rusia y Europa.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"libertad-pecado-y-autodestrucción\"\u003eLibertad, pecado y autodestrucción\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa concepción antropológica de Dostoyevski sitúa al hombre entre los actos más sublimes, actos de amor y misericordia, así como los actos más execrables y crueles sin alcanzar un equilibrio entre ambas tendencias, presentando una tensión y desgarro radical e insuperable. Hay un rechazo evidente hacia el optimismo racionalista e ilustrado así como en relación al determinismo materialista. El hombre no es naturalmente bueno, como pretendía Rousseau y ciertas corrientes anejas a su pensamiento, como tampoco es un simple producto de unas condiciones sociales dadas. La profundidad de lo humano es insondable para cualquier teoría política, sociológica o cultural estándar. Esta profundidad es expresión de la libertad, de la potencia de autoafirmación absoluta. \u003ca href=\"/posts/en-el-mar-de-la-nada-curzio-nitoglia/\"\u003eEl hombre puede querer el bien pero también puede querer el mal, precisamente en virtud de esa autonomía\u003c/a\u003e. Y asimismo puede preferir el sufrimiento, por paradójico que resulte, a la armonía, así como la destrucción, si en ello percibe una afirmación de sí mismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo se trata de una cuestión de orden psicológico, se trata de metafísica. Así como tampoco se trata de una mera elección entre opciones dadas, es una afirmación ontológica del yo, en el sentido de que el pecado no es una simple infracción moral, sino un acto de ruptura con el orden del ser. El pecado es metafísico porque implica una negación del fundamento.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn esta perspectiva se comprende la figura del «hombre subterráneo» de \u003cem\u003eMemorias del subsuelo\u003c/em\u003e, que refleja al individuo que se rebela contra la racionalización total de la existencia. Frente a la utopía del «palacio de cristal», símbolo de la sociedad perfectamente organizada, el hombre subterráneo reivindica el derecho a la irracionalidad, incluso al capricho destructivo. Prefiere el dolor libre a la felicidad impuesta. Dostoyevski expone esta actitud mucho más allá de su percepción como una patología, como algo enfermizo, para señalar una denuncia profética: cualquier sistema que elimine la posibilidad del mal también liquida la libertad. Sin libertad, no hay persona, porque para que el hombre conserve su condición plenamente humana debe poder decir que no.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs una posibilidad que encierra un riesgo radical, ya que la libertad puede convertirse en un valor absoluto. Cuando el Yo se erige como un fundamento último, se produce la inversión luciferina: el hombre pretende ocupar el lugar de Dios. En este punto, la rebelión metafísica se plantea como la voluntad de sustituir el orden trascendente por la autoafirmación soberana del individuo. El mejor ejemplo lo tenemos en el personaje de Raskolnikov, en \u003cem\u003eCrímen y castigo\u003c/em\u003e. El crimen perpetrado por el protagonista no aparece como fruto de las contingencias, de la necesidad económica, sino que pretende demostrar que pertenece a otra categoría, a la de los «hombres superiores», a aquella de los hombres que pueden transgredir la ley y normas establecidas en nombre de un fin superior. El asesinato es la confirmación ontológica de esa superioridad. Finalmente el experimento fracasa, pero no porque la sociedad lo condene, sino porque es su propia conciencia quien lo traiciona. Aquí se revela que la conciencia no es un constructo social, sino una instancia interior que nos remite a un orden subjetivo. La culpa no es el fruto de una convención impuesta por las normas arbitrarias del hombre, o al servicio de una ideología concreta, sino la experiencia de la ruptura de lo real.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa autodestrucción del hombre moderno se produce cuando intenta suprimir esta instancia. En \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8491054057?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8491054057\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eLos demonios\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8491054057\"\u003e\u003c/span\u003e vemos como esta lógica se ve encarnada hasta las últimas consecuencias a través del nihilismo político. La negación de Dios desemboca en la negación de toda norma, y de ahí la instrumentalización total del hombre. \u003ca href=\"/posts/libertad/\"\u003eLa libertad degenerativa\u003c/a\u003e nos aboca al terror y la destrucción. La idea de que el hombre puede reorganizar la realidad en función de su voluntad, pero privado de un fundamento superior, hace que esa voluntad devenga finalmente en fuerza bruta, y la fuerza sin mesura termina destruyendo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtra expresión de estas ideas las tenemos en el personaje de Iván Karamazov, en \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8491050051?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8491050051\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eLos hermanos Karamazov\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8491050051\"\u003e\u003c/span\u003e, cuyo drama no consiste en la profesión de un simple ateísmo, sino que se trata de rebelión moral contra el sufrimiento inocente. Iván no niega a Dios, sino que lo acusa en nombre de la justicia. De hecho, Iván no niega la existencia del principio divino, pero rechaza el mundo creado por Él. Dice a través de su famosa frase que \u003cem\u003e«No es que no acepte a Dios, es que le devuelvo respetuosamente el billete».\u003c/em\u003e Si el precio de la armonía y orden del mundo tiene como coste la muerte de un solo inocente. No quiere una salvación futura que justifique retrospectivamente el horror presente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNos recuerda un poco a aquellas páginas de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8494506226?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8494506226\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eLas veladas de San Petersburgo\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8494506226\"\u003e\u003c/span\u003e, de \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/joseph-de-maistre/\" class=\"link-autor\" title=\"Joseph de Maistre\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eJoseph de Maistre\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q309854\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/46764421\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX903158\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003ca href=\"/posts/joseph-de-maistre/\"\u003edesde posturas más contrarrevolucionarias y providencialistas\u003c/a\u003e, cuando dice, al contrario que este personaje Dostoyevskiano, en relación al terremoto de Lisboa de 1755, que la muerte de un inocente, de un niño, no representa ninguna objeción contra Dios, sino que forma parte de un misterio inscrito en un orden providencial más profundo. Todos participan de la condición caída de la humanidad. El inocente no es tal, porque la culpa tiene un carácter colectivo, hay una dimensión supraindividual superpuesta, casi mística, de la culpa y la expiación. Además en este autor la culpa y sus consecuencias más inmediatas, el dolor y el sufrimiento, participan de esa lógica sacrificial.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor tanto, hay diferencias sustanciales entre el personaje de Iván Karamazov, donde la justicia humana representa el principio supremo, mientras que para De Maistre la justicia divina es la que realmente prevalece. Hay una evidente antítesis entre ambos planteamientos, cuya exposición completa nos llevaría mucho más allá del propósito de este artículo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero Dostoyevski no responde a Iván Karamazov con argumentos racionales, sino que la respuesta es más bien existencial, de tal modo que no se trata de justificar el mal, sino de asumirlo desde la confianza en el sentido último que supera la razón. Y en este punto se puede ver la profundidad religiosa del pensamiento del autor ruso, que considera que la razón aislada conduce a la desesperación y la rebelión. La fe no elimina la oscuridad, solo permite atravesarla trascendiendo cualquier dicotomía entre el principio racional e irracional. Aquí reside el abismo trágico en el que se ubica el hombre moderno, que está llamado a la divinización cuando también puede elegir la autodestrucción en un contexto de mediocridad moral que nos señala una situación caída.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl sufrimiento puede dejar de convertirse en un absurdo e iniciar el tránsito a través del camino de la purificación, pero esto solo es posible si se acepta libremente, porque el sufrimiento impuesto genera resentimiento e impide la redención que pueda derivarse del mismo. La libertad Dostoyevski es concebida en una acepción teológica y metafísica, como un espacio en el que se determina la relación con lo absoluto, sin poder ser delegada ni determinada por ningún sistema arbitrario.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"rusia-occidente-y-el-destino-espiritual-de-los-pueblos\"\u003eRusia, Occidente y el destino espiritual de los pueblos\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa cuestión rusa tiene una importancia fundamental dentro de la antropología y la concepción cristológica de Dostoyevski y su visión del mundo moderno. El drama del hombre que ilustra las páginas de su obra literaria no deja de ser un reflejo del conflicto entre Rusia y Occidente. \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/PublicationIssue\" itemprop=\"isPartOf\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/09/\" title=\"Mos Maiorum IX\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eLa visión de Europa por parte del autor ruso es ambivalente\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"issueNumber\" content=\"9\"\u003e\u003c/span\u003e, porque por un lado la contempla con admiración, pero por otro lado con una profunda desconfianza espiritual. Occidente no deja de representar el racionalismo, el individualismo abstracto y la secularización progresiva del mundo. Europa es una civilización poderosa, brillante y técnicamente avanzada pero espiritualmente agotada, que ha perdido el vínculo orgánico entre la fe y la vida. Al absolutizar la razón y la autonomía individual, Occidente habría roto la unidad interior del hombre dando lugar al engendramiento del nihilismo, en esa dicotomía, que ya \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/rene-guenon/\" class=\"link-autor\" title=\"René Guénon\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cstrong\u003eRené Guénon\u003c/strong\u003e\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q496850\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/96988275\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX1099451\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e \u003ca href=\"/posts/rene-guenon-maestro-tradicion-perenne/\"\u003edenunció como una forma de «hipertrofia monstruosa»\u003c/a\u003e, entre la sociedad que prospera de manera desproporcionada en lo material, en detrimento de un inmenso vacío espiritual.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDostoyevski, que formaba parte de una generación de pensadores y escritores rusos de primer nivel bajo el reinado de \u003cstrong\u003eNicolás I\u003c/strong\u003e (1825-1855), junto con otros como \u003cstrong\u003eAleksandr Pushkin\u003c/strong\u003e (1799.1937) o \u003cstrong\u003eNikolái Gógol\u003c/strong\u003e (1809-1852). Desde el punto de vista cultural, el siglo XIX fue una época de gran auge, similar a nuestro Siglo de Oro español, con la exhibición de una notable riqueza con el pensamiento de \u003cstrong\u003eVladimir Soloviev\u003c/strong\u003e (1853-1900) o la música del compositor \u003cstrong\u003eModest Músorgski\u003c/strong\u003e (1839-1881). Entre todos ellos, nadie como Dostoyevski entendió la relación entre Rusia y Europa, y en \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8490652031?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8490652031\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eDiario de un escritor\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8490652031\"\u003e\u003c/span\u003e, nos dice: «\u003cem\u003eAsí como Rusia es nuestra madre, Europa toda es nuestra segunda madre. Le debemos ya mucho, y le deberemos todavía más. No quisiéramos mostrarnos ingratos con ella\u003c/em\u003e». Aquí se muestra perfectamente esa ambivalencia, alimentada por una concepción espiritual, de carácter mesiánico, y típicamente rusa, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/PublicationIssue\" itemprop=\"isPartOf\"\u003e\u003ca href=\"/revistas/mos-maiorum/08/\" title=\"Mos Maiorum VIII\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eque también extrae su fuerza y profunda fe de la vocación europea de Rusia\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"issueNumber\" content=\"8\"\u003e\u003c/span\u003e. La idea de una Rusia que representa una Europa mejorada, o incluso una cristiandad más perfecta llamada a salvar una Europa degenerada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eRusia representa un espacio de contrastes y variaciones inesperadas, con una historia moldeada por su clima, caracterizada por los cambios extremos sin solución de continuidad. Los espacios infinitos que engendran «divagación en el alma», como escribe Dostoyevski en \u003cem\u003eLos hermanos Karamazov\u003c/em\u003e. Un medio geográfico condicionante, pero también un medio étnico, consustancial al medio histórico que ha contribuido a un particular proceso de etnogénesis y una realidad pluriétnica y heterogénea del cual resulta el ruso moderno, ajena al hombre europeo occidental.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLejos de las sociedades liberales, contractualistas y modernas, la visión de Dostoyevski es profundamente orgánica, donde la comunidad no anula a la persona, sino que se convierte en el marco de su realización. Es parte de la misión histórica de Rusia, que trasciende las categorías históricas para proyectarse en una dimensión espiritual que está llamada a recordar al mundo la centralidad de Cristo y la primacía de la compasión. Pero no se trata de una simple idealización mesiánica del pueblo ruso, del cual conoce perfectamente sus miserias e ignorancia. Se trata de la tensión entre dos concepciones del hombre, en la que Rusia debería regenerar al hombre mediante la natural vocación trascendente y comunitaria de la tradición rusa. En \u003cem\u003eLos demonios\u003c/em\u003e se puede apreciar una radiografía profética de la penetración de ideas occidentales revolucionarias en el alma rusa. De hecho, el título de la novela alude al episodio evangélico en el que los demonios poseen a un hombre, que posteriormente son expulsados por Jesús entrando en una piara de cerdos que se precipitan sobre el abismo. Se trata de una metáfora en la que los citados demonios de la paŕabola vienen a representar a las ideologías modernas procedentes de Europa occidental. El personaje de Piotr Verjovenski representa el vector de penetración de todas estas teorías occidentales importadas, mientras que Nikolái Stavroguin, un aristócrata desarraigado, representa la figura revolucionaria que ha sido educado en Europa, se encuentra seducido por las ideas cosmopolitas y está desvinculado de la fe ortodoxa y la naturaleza e idiosincrasia del \u003cem\u003eethos\u003c/em\u003e ruso, es un hombre espiritualmente vacío, expresión arquetípica del nihilismo. Europa aparece como la expresión de ese problema metafísico, de la sustitución de la fe por la ideología, de la comunión por el partido, de \u003ca href=\"/posts/tierra-mar-katechon/\"\u003ela esperanza escatológica por el proyecto revolucionario\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-10-02T05:54:52+02:00","date_published":"2026-03-10T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/dostoyevski-modernidad-nihilismo/","summary":"El lector nos va a permitir una pequeña licencia personal en este artículo, que hemos decidido consagrar a la figura del mítico escritor y pensador ruso Fiódor Dostoyevski (1821-1881), que quien escribe estas líneas leyó con pasión durante su adolescencia, y que junto a la figura de Friedrich …","tags":["Rusia","Siglo XIX","Cristianismo","Antimodernidad","Antiliberalismo","Metafísica"],"title":"Fiódor Dostoyevski: modernidad y nihilismo","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/dostoyevski-modernidad-nihilismo/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003ch2 id=\"trump-antiglobalista\"\u003e¿Trump antiglobalista?\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eNos complace anunciar una nueva entrega de nuestra revista \u003cstrong\u003eMos Maiorum\u003c/strong\u003e a nuestros seguidores y lectores, en esta ocasión consagrada a un tema de actualidad con el Dossier \u003cstrong\u003eTrump vs Globalismo. Una antítesis impostada\u003c/strong\u003e. Hemos considerado oportuno analizar las raíces culturales e ideológicas del renovado fenómeno trumpista en su segundo mandato, algo fundamental para conocer cómo serán las posibles trayectorias geopolíticas de la nueva administración estadounidense. No obstante, no debemos obviar que el trumpismo no es un fenómeno autónomo ni la expresión de algo totalmente nuevo, con unos orígenes vanguardistas, ni mucho menos. El trumpismo está íntimamente \u003ca href=\"/posts/geopolitica-de-carlo-terracciano/\"\u003einserto en la realidad ideológica y evolución histórica de la nación estadounidense\u003c/a\u003e, fuertemente imbricada en una serie de patrones con una impronta prolongada en el tiempo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl trumpismo debe ser analizado, sin duda, a la luz de los acontecimientos que se vienen sucediendo a raíz de su segundo mandato, con el uso de la propaganda por redes y todo un aparato mediático especialmente poderoso, que ha contribuido a generar un cierto estado de opinión, especialmente a partir de la pretendida (y totalmente falsa) idea de que Trump representa una oposición frente al globalismo rampante de nuestros días, frente a lo que \u003ca href=\"/posts/adios-woke-que-viene-ahora/\"\u003ese ha denominado desde ciertas trincheras político-ideológicas del sistema como «pensamiento \u003cem\u003ewoke\u003c/em\u003e»\u003c/a\u003e, y que nosotros no compartimos ni en el contenido ni en la propia formulación del término —vinculado a la \u003cem\u003ealt-right\u003c/em\u003e— ya normalizado y de uso corriente. Según este relato, Trump representaría la reivindicación de la causa nacional (la estadounidense) frente a las élites transnacionales, contra la deslocalización económica, el cosmopolitismo liberal y \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003elas ingenierías sociales promovidas por esa «izquierda \u003cem\u003ewoke\u003c/em\u003e»\u003c/a\u003e. Sin embargo, un análisis más minucioso, atendiendo a las dinámicas de la política estadounidense y del propio modelo en el que éste se sustenta, por tipo humano, mentalidad y evolución histórica, y en última instancia por el propio ejercicio de su hegemonía global, queda al descubierto que se trata de una antítesis impostada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs cierto que a nivel interno, gracias a un uso intensivo de las redes sociales, la propaganda y otros medios masivos, Trump ha sabido capitalizar el malestar generado por ciertas políticas de administraciones anteriores, en las que se venían implementando medidas de globalización económica, desindustrialización y precarización social. Trump supo capitalizar este malestar a través de una retórica contraria al \u003cem\u003eestablishment\u003c/em\u003e, reivindicando políticas proteccionistas (el tema de los aranceles en el comercio mundial), que algunos, especialmente \u003ca href=\"/posts/patriots-mutti/\"\u003eentre los acólitos de ciertos sectores de derechas en la Europa occidental\u003c/a\u003e, interpretaron como un desafío al orden global del liberalismo hegemónico.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSin embargo, y como era de esperar, esta retórica no se tradujo en ningún cambio de tipo estructural ni en rupturas significativas. Más bien podría hablarse de una reconfiguración del mismo. Y a día de hoy podemos confirmar que el trumpismo no ha reformulado ni modificado las bases del poder geopolítico ni el entramado financiero en el que se sustenta la hegemonía estadounidense en el mundo. Y en este terreno, lejos de cuestionar los vínculos y subordinación de Estados Unidos a la geopolítica israelí, se ha visto reforzada durante este segundo mandato con las consecuencias de actualidad, ya por todos conocidas con la agresión militar conjunta que ambos han perpetrado \u003ca href=\"/posts/mahmud-ahmadineyad-justicia-espiritualidad/\"\u003econtra la integridad territorial de la República Islámica de Irán\u003c/a\u003e. Y este modelo geopolítico en Oriente Próximo es precisamente la punta de lanza del anglosionismo en el mundo actual. Una prueba del refuerzo significativo de esta alianza la tenemos en diversos hechos como, por ejemplo, el traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén —\u003ca href=\"/posts/hijos-luz-casa-blanca/\"\u003epara cumplir con las delirantes raíces puritano-mesiánicas, que han sido una constante permanente a lo largo del devenir histórico norteamericano\u003c/a\u003e—, el reconocimiento durante el primer mandato trumpista de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán o la implementación de los Acuerdos de Abraham, con la intención ulterior de construir una alianza frente a Irán. Todas estas medidas, como se puede apreciar, están en plena consonancia con las demandas sionistas, como sucede también con los planes en relación a Palestina, plenamente funcionales a los intereses de Israel.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa realidad que subyace es que Trump, y el trumpismo —del cual se puede hablar de pleno derecho, como prolongación de ciertas tendencias de la era Reagan, ligado a la influencia de los cristianos sionistas— no constituyen ninguna alternativa frente al globalismo progresista y a lo \u003cem\u003ewoke\u003c/em\u003e, sino que opera dentro del mismo marco estructural, en plena coherencia y dando continuidad al proceder de otras administraciones precedentes, limitándose a modificar cierto estilo y narrativa, pero dentro de una operación puramente cosmética.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta dinámica no es novedosa, sino que representa una constante en la política de la democracia de masas moderna, \u003ca href=\"/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/\"\u003egenerando falsas oposiciones capaces de canalizar el descontento popular sin poner en peligro al sistema que lo genera\u003c/a\u003e. Es lo que ya vivimos de manera habitual en las democracias liberales de mercado, a través del enfrentamiento y antagonismo entre izquierdas y derechas, presentadas como compartimentos estancos de ideas, en las que la aceptación de una u otra facción conlleva un lote ideológico aparejado, que aquel que se declara de «izquierdas» o «derechas» debe sostener en su conjunto. Lo vemos \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003ea través de las izquierdas con el falso apoyo a Palestina\u003c/a\u003e, en una causa reducida a un mero fetiche, como medio de agitación para sus electores, o el caso de las derechas con Israel, entidad frente a la que se muestran serviles y obedientes. Esto nos llevaría a hablar de la influencia de \u003cem\u003elobbies\u003c/em\u003e y determinadas obediencias que, de manera invariable, \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003esometen a intereses extranjeros a las oligarquías de partido en las diferentes democracias de libre mercado homologadas en toda la Europa occidental\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"un-tipo-humano-un-modelo-antropológico\"\u003eUn tipo humano, un modelo antropológico\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003ePor ese motivo hemos considerado necesario abordar el tema del americanismo en sus más variadas manifestaciones, dentro del orden geopolítico, pero también en el ámbito del pensamiento y la tradición. La irrupción de un trumpismo renovado y la necesidad de desentrañar sus raíces culturales, ideológicas e incluso antropológicas así como su inserción dentro de un proceso de evolución histórica, cuya manifestación exterior llevamos viviendo \u003ca href=\"/posts/presentacion-despues-virus-boris-nad/\"\u003eno solo desde 1945 y el orden de Yalta, ya prácticamente liquidado\u003c/a\u003e, sino desde el siglo XIX  —con la formulación de la doctrina Monroe o la Guerra de 1898 contra España—, nos obliga a reflexionar sobre ese futuro que se proyecta en el horizonte, donde parece que el derecho internacional, una ficción ya insostenible, va dejando paso a la imposición de la fuerza y el poder, a la consumación por la vía de los hechos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero para comprender la naturaleza profunda de las acciones del Imperio, debemos desentrañar antes los aspectos que lo han vertebrado en el devenir de los siglos, desde su independencia en 1776, siguiendo todo su itinerario decimonónico hasta la consagración de su poder en los albores del pasado siglo, especialmente \u003ca href=\"/posts/ethos-hispanico-morente-maeztu/\"\u003ea partir de un hecho especialmente traumático para nosotros, españoles\u003c/a\u003e, y para quienes lo vivieron en un plano intelectual y humano bajo la denominada \u003cstrong\u003eGeneración del 98\u003c/strong\u003e con la liquidación de los últimos territorios ultramarinos del Imperio Español. Pero ya no podemos entender el fenómeno de lo «americano», que ha fagocitado por completo la idiosincrasia y el ser de todo un continente, bajo parámetros puramente geográficos, ni como una identidad nacional concreta, ubicada en Norteamérica, sino que debemos abordar tanto los aspectos de la geopolítica actual, los que nos afectan en unas condiciones convulsas y de incertidumbre, así como en un plano espiritual, antropológico, cultural y filosófico.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn las páginas que siguen tratamos de analizar esas realidades de alcance amplio, dotadas de su propia coherencia interna, de esa vocación expansiva, universalizadora y homologadora, que pretende moldear la realidad a su propia imagen. El dossier de este número nace de la necesidad de comprender esta realidad que nos condiciona hasta en los aspectos más cotidianos, y que supone penetrar en las estructuras profundas que sostienen una mentalidad, un estilo de vida y una forma de poder. Porque el Imperio estadounidense va más allá de la hegemonía global de un modelo político e institucional y de una economía dominante. Implica, sobre todo y ante todo, un modelo de hombre, un tipo humano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEsta mentalidad ha construido una buena parte del mundo moderno, nos ha dotado de un imaginario concreto en detrimento de otro que nos era más propio, más intrínseco a nuestra naturaleza particular. Su carácter expansivo y su sentido pragmático, y una visión mecanicista profundamente conectada al dominio técnico de la realidad y a la transformación constante de lo existente. Su carácter estructural y profundo, su imbricación en todos los ámbitos de nuestra vida, como europeos y españoles, ha marcado una tensión permanente hacia el futuro, en una tendencia hacia la desnaturalización, hacia la pérdida de identidad y soberanía, al amparo de un espíritu americanocéntrico que aparece como la forma más coherente y radical de la modernidad. \u003ca href=\"/posts/mos-maiorum-9/\"\u003eY en esta modernidad Europa ha vivido su modernización desde la fractura en un proceso ambiguo de crisis donde todo destino viene determinado desde el otro lado del Atlántico.\u003c/a\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstados Unidos ha perdido su marco originario, para convertirse en una fuerza estructurante del mundo contemporáneo, engendrando todo el marco cultural y político del llamado Occidente, que al fin y al cabo no es otra cosa que una construcción ideológica que ha venido generando dicotomías y antagonismos peligrosos e insoslayables: el Occidente liberal e ilustrado frente a otras realidades irreductibles, donde el dominio de la barbarie y la sinrazón convierten a países y regímenes en «enemigos de la humanidad», en una amenaza que hay que neutralizar y homologar con el resto de naciones, con ese Occidente americanizado que desangra naciones enteras bajo la opresiva lógica de su mentalidad mercantilista, con realidades inorgánicas, sociedades en plena descomposición y los dictámenes de Agendas globales y tecnocráticas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMientras preparábamos este número, se ha perpetrado la agresión de Estados Unidos e Israel al régimen iraní, que los medios de desinformación masiva han disfrazado, cínicamente, de «ataque preventivo», y que a través de bombardeos indiscriminados contra la población civil, a la que dicen querer «liberar», se han cobrado ya innumerables víctimas. Es un ejemplo, uno más, de la lógica con la que actúa el Imperio y sus adláteres, como Israel, cuya geopolítica en Oriente Próximo se parapeta en torno al poder norteamericano. Y es aquí donde se muestra esa lógica uniformizadora e incapacidad, más allá de los intereses y ambiciones geopolíticas, del carácter unidimensional e irreductible de este tipo humano, el «americano», que es incapaz de reconocer la legitimidad de otros regímenes políticos que no sean su democracia de libre mercado, mercantil, abstracta y universalista, frente a la que no tienen cabida las particularidades étnicas, religiosas o históricas de cada pueblo. Una humanidad estandarizada, homologada y nivelada por el rasero más bajo.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"mos-maiorum-un-proyecto-consolidado\"\u003e\u003cem\u003eMos Maiorum\u003c/em\u003e: un proyecto consolidado\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eParalelamente, y con la publicación del presente número, conmemoramos ya la decena de números de \u003cem\u003eMos Maiorum\u003c/em\u003e, una revista que comenzó su andadura allá por el verano de 2019 con una serie de artículos variados, que con el paso del tiempo ha ido ganando forma, solidez y estructura. Esta evolución no ha sido casual, sino resultado de un trabajo constante y reflexivo, orientado a construir un espacio intelectual donde la Tradición, la cultura y la crítica al orden liberal contemporáneo pudieran encontrarse y desarrollarse con rigor. Especialmente a partir de \u003ca href=\"/posts/mos-maiorum-7/\"\u003ela publicación del número VII, bajo el título «Contra el liberalismo»\u003c/a\u003e, la revista adquirió mayor identidad, con un dossier central que abordaba uno de los grandes caballos de batalla ideológico de nuestro tiempo: la ideología hegemónica que, no solo domina los discursos presentes, sino que moldea la totalidad de la contemporaneidad, imponiendo sus paradigmas, su lenguaje y sus prioridades.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAlcanzar la decena de números implica mucho más que un simple hito cronológico. Representa la confirmación de una regularidad y de una continuidad sólidas, características esenciales para la consolidación de un \u003cem\u003ethink tank\u003c/em\u003e intelectual que aspira a intervenir con eficacia en la batalla de las ideas. \u003cem\u003eMos Maiorum\u003c/em\u003e se presenta así como un frente consolidado, capaz de ofrecer contenidos de garantía, análisis profundos y reflexiones estratégicas, sustentado en un elenco de colaboradores cada vez más amplio y cualificado. Este equipo, dotado de un notable bagaje académico e intelectual tampoco rehúye el compromiso combativo, entendiendo que la defensa de la Tradición y la crítica al mundo moderno no pueden limitarse a meras declaraciones vacías, sino que exigen constancia y determinación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon diez números publicados, también representan un síntoma evidente de madurez y cohesión, que desde esos primeros pasos ha ido perfilando una línea editorial definida, capaz de abordar los problemas del presente con mirada crítica y fundada en una perspectiva que trasciende lo inmediato. Desde la geopolítica, la historia, la filosofía o la exposición de temáticas tradicionales, hemos explorado enfoques y perspectivas variados, pero todos ellos convergentes y funcionales a un único propósito y en una única dirección, que no es sino, \u003ca href=\"/nosotros/\"\u003eel compromiso con las ideas, valores y principios que conforman nuestra Cosmovisión, que impregnan toda nuestra labor\u003c/a\u003e, tanto en los libros como en los artículos del blog que complementan nuestra actividad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn definitiva, celebrar estos diez números es, sin duda, un homenaje a nosotros mismos, obviamente, pero también a nuestros lectores y al pensamiento alternativo, crítico con el discurso dominante, a la resistencia frente a las mentiras de un mundo falsificado, impostado, en el que reina la perversión y la manipulación por doquier, donde la verdad en sentido objetivo y eminente, desde un plano superior, que pese a haber sido mancillada, debe ser buscada y anhelada siempre. Estos valores e ideas nos amparan, y en ellas seguimos confiando en lo sucesivo, en lo mucho que todavía queda por hacer.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor este motivo seguimos invitando a nuestros lectores y seguidores a continuar acompañándonos en esta aventura y mantener viva la llama de la rebeldía contra la modernidad y sus iniquidades.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePara terminar, queremos agradecer a todos aquellos que han colaborado en este número, y que han contribuido al pensamiento alternativo que desde estas lides promovemos, a \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/daniele-perra/\" class=\"link-autor\" title=\"Daniele Perra\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eDaniele Perra\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q120147506\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/8660169262029909510000\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carlos-blanco/\" class=\"link-autor\" title=\"Carlos X. Blanco\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCarlos X Blanco\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://www.wikidata.org/wiki/Q136400930\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5679859\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX4810594\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/david-lara-miguez/\" class=\"link-autor\" title=\"David Lara Miguez\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eDavid Lara Miguez\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/nicola-farinelli/\" class=\"link-autor\" title=\"Nicola Farinelli\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eNicola Farinelli\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/michele-ruzzai/\" class=\"link-autor\" title=\"Michele Ruzzai\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eMichele Ruzzai\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/andrea-falco-profili/\" class=\"link-autor\" title=\"Andrea Falco Profili\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAndrea Falco Profili\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/luis-landeira-caro/\" class=\"link-autor\" title=\"Luis Landeira Caro\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eLuis Landeira\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5667131\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/daniel-branco/\" class=\"link-autor\" title=\"Daniel Artur Branco\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eDaniel Branco\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/pietro-missiaggia/\" class=\"link-autor\" title=\"Pietro Missiaggia\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003ePietro Missiaggia\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/carlos-andres-gomez-rodas/\" class=\"link-autor\" title=\"Carlos Andrés Gómez Rodas\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eCarlos Andrés Gómez Rodas\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/alessio-caccioppoli/\" class=\"link-autor\" title=\"Alessio Caccioppoli\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eAlessio Caccioppoli\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/silvano-lorenzoni/\" class=\"link-autor\" title=\"Silvano Lorenzoni\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eSilvano Lorenzoni\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/41601407\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e y \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Person\"\u003e\u003ca href=\"/personas/fernandez-cruz-sequera/\" class=\"link-autor\" title=\"Francisco José Fernández-Cruz Sequera\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eFrancisco José Fernández-Cruz Sequera\u003c/span\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://datos.bne.es/resource/XX5539405\"\u003e\u003clink itemprop=\"sameAs\" href=\"https://viaf.org/viaf/3144782695967470318\"\u003e\u003c/a\u003e\u003c/span\u003e.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-02T02:45:56+02:00","date_published":"2026-03-06T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/mos-maiorum-10/","summary":" Mos Maiorum N.º 10 Desde 10€ Mos Maiorum X Primavera 2026\nPapel Digital Amazon Ver detalles → ¿Trump antiglobalista? Nos complace anunciar una nueva entrega de nuestra revista Mos Maiorum a nuestros seguidores y lectores, en esta ocasión consagrada a un tema de actualidad con el Dossier Trump vs …","tags":["Globalismo","Estados Unidos","Mos Maiorum","Plutocracia","Occidente"],"title":"Presentación de Mos Maiorum, nº X","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/mos-maiorum-10/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003ch2 id=\"símbolo-y-arquetipo\"\u003eSímbolo y arquetipo\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEl dragón es una figura simbólica universal, cuyas huellas podemos encontrar en la mayoría de los pueblos del mundo, tanto en culturas primitivas y orientales como en las clásicas, llegando hasta el Medievo. Antonio Medrano abre una de sus principales obras, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"/obras/medrano-lucha-dragon/\" class=\"link-obra\" title=\"La lucha con el dragón\" itemprop=\"url\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eLa lucha con el dragón\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"978-8492158270\"\u003e\u003clink itemprop=\"author\" href=\"https://hiperbolajanus.com/personas/antonio-medrano/\"\u003e\u003c/span\u003e, situando la imagen del héroe enfrentado al dragón —que encuentra su arquetipo en San Jorge, pero también está presente en Egipto, Mesopotamia, India, Grecia, Japón o \u003ca href=\"/posts/presentacion-ascesis-mordini/\"\u003ela Europa cristiana medieval\u003c/a\u003e—, que se encuentra profundamente enraizado en la psique humana y la memoria espiritual de las civilizaciones. La fuerza de su imagen radica en que, pese a que no se comprende plenamente, cada humano percibe de ella un mensaje directo, inmediato y personal. Más allá de las connotaciones mitológicas, el dragón es una representación simbólica del caos, la disolución y lo informe, se cierne como una amenaza capaz de destruir el orden cósmico y humano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003ca href=\"/posts/presentacion-navidad-medrano/\"\u003ePara Medrano esta significación universal es una prueba de la unidad esencial de las tradiciones\u003c/a\u003e o, \u003ca href=\"/posts/resena-las-estaciones-de-la-sabiduria/\"\u003ecomo diría Frithjof Schuon, «de la unidad trascendente de las religiones»\u003c/a\u003e, que han plasmado bajo diferentes formas una misma experiencia primordial: la lucha del principio solar, luminoso y espiritual contra las potencias telúricas, caóticas y tenebrosas. Desde Ra enfrentándose a Apep en Egipto hasta Indra combatiendo a Vritra, como nos ilustra el \u003cem\u003eRig-Veda\u003c/em\u003e, o Cristo aplastando a la Serpiente en la tradición cristiana, se repite el mismo drama cósmico y antropológico: la lucha del sol contra la oscuridad, del orden contra el caos, así como de la libertad espiritual contra las fuerzas de la esclavitud interior.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero nuestro autor no se limita a un mero estudio erudito de mitología comparada, sino que su propósito es penetrar en la función simbólica del mito: mostrar al hombre contemporáneo, \u003ca href=\"/posts/filosofia-vico-chiocchetti/\"\u003eperdido en un racionalismo empobrecido y en un horizonte prosaico\u003c/a\u003e, que la realidad se estructura en la tensión entre fuerzas luminosas y oscuras, y que esta tensión también tiene lugar dentro de cada ser humano. Todo combate cósmico es, al mismo tiempo, un combate que se libra en el interior, al modo de la «pequeña y gran guerra santa», que otros autores precedentes, \u003ca href=\"/posts/la-tradicion-romana-julius-evola-y/\"\u003ecomo Julius Evola o Guido de Giorgio nos han expuesto con anterioridad\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMedrano insiste en que este arquetipo no se limita a una simple alegoría moralizante, sino que nos ofrece una clave más amplia para comprender la vida, la cultura y la historia. La figura del héroe que se enfrenta al monstruo entraña una serie de cuestiones esenciales que podríamos enumerar de la siguiente manera: el proceso cosmogónico, la génesis de la civilización, el papel de lo masculino y lo femenino, \u003ca href=\"/posts/jano-sentido-absoluto/\"\u003elos ciclos de decadencia y regeneración\u003c/a\u003e y, especialmente, la lucha del hombre consigo mismo. El dragón encarna tanto los peligros exteriores que amenazan a las sociedades como el ego que aprisiona y degrada al individuo. Es en este punto donde reside el eje de la investigación de Antonio Medrano, en el recorrido de la presencia del dragón en los mitos antiguos, con la intención de extraer los diversos niveles de significación (cosmológico, antropológico, político y espiritual) y desembocar en el aspecto más inmediato y decisivo para el hombre actual: el dragón como símbolo del ego tiránico, enemigo interior que hay que vencer para alcanzar la libertad y la verdadera humanidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon lo cual, la lucha contra el dragón no es un episodio fantástico, sino que lo podemos contextualizar como la piedra angular, la metáfora central de la vida humana. Todo hombre está llamado a librar su propia «dracomaquia»: vencer al monstruo que lo habita para conquistar la princesa (el alma) y el tesoro (la sabiduría, la unión con lo divino). \u003ca href=\"/posts/retorno-mito-boris-nad/\"\u003eLa universalidad del mito muestra que nos encontramos ante una verdad perenne\u003c/a\u003e, válida en todos los tiempos y culturas, y particularmente urgente en nuestros tiempos, en los que el ego, hipertrofiado, domina el mundo.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"los-orígenes-del-mito\"\u003eLos orígenes del mito\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa propia genealogía del mito nos obliga a comenzar este itinerario comparada por Oriente, pues allí se conservan las primeras formulaciones míticas del combate contra el dragón. Más allá de un análisis descriptivo, donde solamente alcanzamos a vislumbrar el sentido superficial del mito, lo que al tradicionalista extremeño le interesa es mostrar cómo, bajo formas diversas, cada civilización ha plasmado la misma experiencia primordial. En este sentido, Egipto, Mesopotamia, Israel y la India védica, así como el hinduísmo y budismo posteriores, son estudiados como testimonios de esa lucha intemporal entre la luz y las tinieblas, entre la vida y la disolución.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn Egipto la figura central es Ra, el dios solar, enfrentado al monstruo Apep o Apofis, serpiente telúrica que, desde el fondo del océano o de la tierra intenta frenar el curso de la barca solar. Apep es la encarnación del caos, del mal, de la entropía. Tiene un aspecto viscoso e infernal, y con sus anillos obstaculiza la marcha del Sol, pero Ra, asistido por Horus y Set (en su forma originaria, todavía no demonizada) lo derrota cada día, de manera que cada amanecer es la proclamación de una victoria sobre la oscuridad. La aurora teñida de rojo simboliza la sangre del dragón vencido.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste combate no aparece como un simple mito naturalista, sino que expresa la certeza de que la luz sólo se mantiene gracias a una guerra constante contra el caos. El cosmos y su estabilidad no aparecen garantizados per sé, sino que existe una tensión viva, una batalla perpetua. De ahí que la imagen de Apep encadenado aparezca en los papiros funerarios, mostrando cómo el orden cósmico necesita contener y someter a las potencias de la disolución, a los agentes del caos. Trasciende de todo ello una enseñanza muy clara, y es que la vida humana y social solo puede sostenerse si el hombre, como Ra y Horus, combate contra la oscuridad interior y exterior que amenaza con destruirlo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn Mesopotamia el mito se repite con otros nombres: Marduk contra Tiamat. El primero de éstos, Marduk, dios de la inteligencia, el número y la medida, derrota al monstruo acuático, símbolo del caos primordial —\u003ca href=\"/posts/tierra-mar-katechon/\"\u003edonde el agua, como elemento fluido, representa lo indiferenciado\u003c/a\u003e— y de su victoria surge el orden cósmico. De hecho, el combate cosmogónico de Marduk contra Tiamat es paralelo al que Ra libra contra Apep; en ambos casos, el héroe o dios solar vence al dragón de las aguas o de la noche, instaurando un cosmos habitado, donde rige el orden (como se desprende de la propia etimología del término) y la forma. En cambio, el héroe solar representa lo luminoso, la medida, lo que da forma y sentido. Vencer al dragón representa la instauración de la cultura, del orden y de la vida civilizada, representa intrínsecamente un acto fundacional. Por eso Marduk es también es el dios que establece leyes, las medidas etc. Vencer al dragón es fundar la civilización, dar sentido y forma a lo humano en lo inmanente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn la tradición hebrea y bíblica se recogen también estos motivos y los mismos patrones de transformación. \u003ca href=\"/posts/geopolitica-de-carlo-terracciano/\"\u003eYahveh aparece como el vencedor del Leviatán, Rahab o Behemoth\u003c/a\u003e, monstruos marinos o terrestres que encarnan el caos. El Antiguo Testamento, aunque lo hace en clave monoteísta, reproduce la misma dialéctica: el Señor triunfa sobre las aguas desbordadas, sobre la serpiente huidiza y sobre el dragón marino. El himno de Isaías en el que se proclama que «Yahveh castigará al Leviatán, a la serpiente huidiza, y matará al dragón que hay en el mar», es un eco directo de la tradición cananea y mesopotámica. Por otro lado, Libro de Job describe a Leviatán como un monstruo invencible, escupiendo fuego y generando terror a su paso. En la descripción bíblica se concentran todos los atributos clásicos del dragón: dureza pétrea, aliento ardiente y poder destructor. El hecho de que Yahveh sea el único que pueda hacerle frente y dominarlo revela la naturaleza trascendente y suprahumana que entraña enfrentarlo, y que rebasa ampliamente los límites de lo humano. No obstante, el hombre participa de esta lucha, pero necesita que la fuerza interior lo sostenga.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el ámbito indio, el mito alcanza una de sus expresiones más ricas: Indra contra Vritra. Éste último, el asura-serpiente, encierra las aguas y oscurece la luz, mientras que Indra, armado con el vajra (el rayo), lo derrota y libera las aguas de los siete ríos, devolviendo la fertilidad y la claridad del día. De nuevo, el dragón aparece como fuerza opresora y obstaculizadora, que retiene aquello que debe fluir, encierra lo que debe vivificar. Y aquí aparece nuevamente el héroe como su némesis, como su perfecta antítesis, como generoso y liberador: abre los cauces, desata la vida y devuelve a los hombres a la luz y la abundancia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa lucha de Indra con Vritra incorpora un motivo decisivo, la liberación de la Aurora (Ushas), doncella luminosa, prisionera del dragón. Aquí se formula un esquema que reaparecerá de manera recurrente en innumerables mitos: el héroe vence al monstruo y libera a la princesa,  símbolo del alma y la feminidad espiritual. La princesa no es un añadido romántico, sino que tiene su significación simbólica en un contexto orgánico, como victoria sobre el caos interior y exterior que implica la recuperación de la luz, de la belleza, del alma del mundo y del hombre.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro aspecto fundamental lo encontramos en la asociación del dragón a la montaña o la roca. Vritra aparece como el bloque pétreo que impide el fluir de las aguas, mientras que Indra, al golpearlo con el rayo, abre la montaña y deja escapar este torrente vital. El dragón representa entonces la dureza, la cerrazón y el egoísmo en claro antagonismo con el héroe, que viene a representar apertura, comunicación y fertilidad. La sangre del dragón vencido se confunde con el Soma, el néctar de la inmortalidad, mostrando que incluso lo infernal puede ser transmutado en alimento divino.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe todo ello deviene una enseñanza práctica de Medrano: el ego, como el dragón, encierra, retiene y avanza sobre lo que debería ser luz y vida. El hombre que se deja dominar por él se convierte en cárcel de sí mismo. La lucha interior consiste en liberar las aguas, abrirse a la gracia, dejar fluir la vida que el ego aprisiona. La gesta de Indra no es un episodio mítico perdido en el pasado, sino la imagen precisa de lo que cada uno debe realizar en su interior.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMedrano nos muestra un buen número de variables bajo estos mismos patrones simbólicos, a través del Parjanya, dios de la luna y el trueno, paralelo al Taranis celta o al Perkünas báltico; Rama y Ravana en el Ramayana, donde el demonio de múltiples cabezas secuestra a Sita, y Rama, como un nuevo Indra, debe rescatarla. Finalmente, tenemos el ejemplo de Krishna y Kaliya, donde el avatar vence a la serpiente de cinco cabezas que envenena las aguas. En todas estas variantes encontramos, como ya hemos apuntado, el mismo esquema: el dragón representa lo tóxico, lo pernicioso, lo que corrompe, frente al héroe solar, que se asocia a la purificación, al restablecimiento del orden y de la propia vida.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"del-norte-mítico-a-la-grecia-solar\"\u003eDel Norte mítico a la Grecia solar\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eTras exponernos una gran serie de ejemplos enraizados en el Oriente sobre la mítica imagen del combate contra el dragón, con toda la simbología negativa asociada a éste, dirige su mirada a las antiguas estirpes europeas. En este ámbito encontramos la misma imagen arquetípica fundamental, repetida bajo diferentes formas, a partir de las cuales el héroe solar, armado de valor e infundido por la virtud, se enfrenta al dragón monstruoso que representa el caos, la oscuridad y el poder de la disolución. La geografía cambia, los nombres cambian, pero el esquema simbólico permanece. Esto supone una buena prueba de la universalidad de la experiencia y la fuerza de susodicho arquetipo, que está íntimamente imbricada en lo profundo del espíritu humano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el mundo nórdico encontramos la figura de Thor, el dios del trueno, armado con su martillo Mjöllnir. Este se enfrenta a la serpiente de Midgard (\u003cem\u003eJörmungandr\u003c/em\u003e), un monstruo oceánico que rodea la tierra y que amenaza con asfixiarla. La batalla entre Thor y la serpiente no se resuelve en una victoria definitiva, sino que en el advenimiento del \u003cem\u003eRagnarök\u003c/em\u003e ambos se aniquilarán mutuamente. Esta tensión no resuelta refleja perfectamente la visión trágica del mundo germánico, la certeza de que incluso los dioses deben luchar hasta la destrucción final, pero que su grandeza consiste en combatir con valor aunque el destino esté sellado. La dracromaquia muestra en este caso la dimensión heroica del combate, y que \u003ca href=\"/posts/deporte-ascesis/\"\u003elo esencial no reside en el triunfo material sino en la afirmación viril del espíritu en medio de la catástrofe\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMuy diferente es la imagen de Sigfrido en la saga germánica. El héroe mata a Fafnir, que custodia un tesoro. Fafnir había sido en origen un enano, corrompido por la codicia y transformado en monstruo reptiliano al apropiarse del oro maldito. Sigfrido lo vence atravesándolo con una espada y, al bañarse en su sangre, adquiere invulnerabilidad salvo en un pequeño punto de la espalda — en una formulación del mito que nos recuerda demasiado al homérico Aquiles. Volvemos de nuevo a la caracterización del dragón como expresión de la codicia, de la avaricia y \u003ca href=\"/posts/presentacion-benoni-knut-hamsun/\"\u003ela petrificación del alma en el deseo de posesión, asociado a lo ilusorio material\u003c/a\u003e; el héroe, en cambio, lo vence con valor, pero también debe pagar el precio de la exposición al destino trágico. El baño en sangre simboliza tanto la adquisición del poder como la marca de un destino ineludible.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAntonio Medrano interpreta este episodio como una enseñanza moral y espiritual, en la que el dragón representa las consecuencias de la posesión del ego, que al aferrarse a lo material se termina corrompiendo y desfigurándose. \u003ca href=\"/posts/mundo-magico-heroes-cesare-riviera/\"\u003eEl héroe conquista el tesoro porque no lo busca para sí mismo, sino como prueba de valor y camino de elevación y perfeccionamiento\u003c/a\u003e. En realidad, el oro del dragón representa la sabiduría, la riqueza espiritual que solo puede poseer quien ha vencido el egoísmo que lo retiene. Y el hecho de que Sigfrido bañe su cuerpo en la sangre del monstruo y se vuelva invulnerable es una forma simbólica de expresar como la victoria sobre el ego da al hombre una fuerza extraordinaria. En cuanto a esa pequeña porción vulnerable en la espalda del héroe, nos deja claro que la condición humana nunca alcanza la perfección absoluta de lo divino, y que siempre hay un flanco expuesto que nos recuerda la fragilidad inherente a lo humano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003ca href=\"/posts/misterio-merlin-morganti/\"\u003eEn el ámbito de la tradición céltica\u003c/a\u003e, Medrano nos recuerda las figuras de Taranis, el ya mencionado dios del trueno, y de los héroes Lug y Fraoch, que luchan contra monstruos con forma de serpiente en diferentes sagas y leyendas. Al igual que los védicos, los celtas vinculaban al dragón a las aguas y los tesoros ocultos. Por  ejemplo, Fraoch combate a la serpiente monstruosa \u003ca href=\"/posts/mito-simbolismo-y-metafisica-del-arbol/\"\u003eque custodiaba un arbusto con frutos maravillosos\u003c/a\u003e; pero al vencerla, también muere él, pero deja a su pueblo la herencia del fruto sagrado. Aquí se repite la misma dialéctica de sacrificio: el héroe entrega su vida para liberar un tesoro que beneficia a los demás.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el terreno báltico y eslavo, el mito se expresa a través de la figura de Perkūnas o Perun, dioses del trueno y del rayo, que combaten a dragones acuáticos o serpientes de múltiples cabezas, y hallamos el mismo esquema que el caso de Indra y Vritra: el dios solar libera las aguas retenidas por el monstruo, devolviendo la fertilidad a la tierra. Lo interesante de estos mitos europeos, de raíz indoeuropea, es que coinciden en sus estructuras con los de la India védica, mostrando un patrimonio común de las antiguas estirpes arias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa culminación de este recorrido tiene lugar en Grecia, donde el dragón aparece representado bajo múltiples formas. El propio Zeus debe vencer a Tifón, el monstruo de las cien cabezas, hijo de Gea, que amenaza con destruir el orden olímpico. Apolo mata a Pitón en Delfos, instaurando allí su templo y su oráculo en una victoria sobre la serpiente que significa el dominio de la luz apolínea sobre las fuerzas telúricas. Hércules, prototipo de héroe solar, lucha contra la Hidra de Lerna, un monstruo con varias cabezas que resurgen al ser cortadas, hasta que logra vencerla cauterizando las heridas. Por su parte, Perseo se enfrenta a monstruos marinos para salvar a Andrómeda, o bien el caso de Jasón, junto con los argonautas, que se enfrenta a los dragones que custodian el vellocino de oro.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn todas las variantes del mito el dragón nos aparece como el guardián de un tesoro, de una doncella o de un secreto, y siempre se interpone entre el héroe y la plenitud, entre el hombre y la posesión legítima del bien. En el héroe no hay odio en ningún momento, pero sí una voluntad férrea por liberar lo que permanece cautivo. Mientras que la violencia del dragón se orienta hacia la negación y la destrucción, la manifestada por el héroe tiene un carácter ordenador, liberador y de creación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMedrano destaca que Grecia supo dar a esta lucha un carácter luminoso y armónico a través de todos los mitos y referencias simbólicas enumeradas, y fruto de ello tenemos la restauración del orden sagrado en el caso de Apolo, la purificación en el caso de Hércules y la fundación de un linaje real y la salvación de una dama (Andrómeda) en el caso de Perseo. Es con la Grecia clásica cuando el héroe griego nos aparece más claramente como algo más que un guerrero, es decir, como un civilizador, un fundador y un mediador entre los hombres y los dioses. La dracomaquia es en este caso la que instaura la polis, la cultura y el orden racional.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa comparación con las tradiciones nórdicas y germánicas son realmente reveladoras, porque si allí la lucha enfatiza el carácter trágico de la misma, dado que no hay una victoria definitiva (Thor y la serpiente de Midgard), en Grecia es la afirmación de una victoria total, de la afirmación de la luz y la medida, de un orden definitivo. Esto prueba que el mito del dragón no tiene un desenlace unívoco y que adopta rasgos diferentes en función de las particularidades de los pueblos y órdenes de civilización en los que se desarrolla. En cualquier caso, \u003ca href=\"/posts/rene-guenon-maestro-tradicion-perenne/\"\u003eMedrano sabe ver en esta universalidad un mensaje perenne\u003c/a\u003e: cada cultura ha reconocido que el hombre se encuentra entre dos polos, uno solar y otro caótico, y que la vida consiste en la lucha entre ambos. El dragón nunca desaparece, sino que reaparece constantemente en cada época, bajo nuevas formas, ya sea como un monstruo mítico o como un egoísmo interior, o bien a través de las fuerzas de la decadencia y la degeneración. El héroe debe reaparecer también en cada hombre y en cada colectividad para participar de esta batalla cósmica.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"el-dragón-en-la-tradición-cristiana-de-cristo-a-san-jorge\"\u003eEl dragón en la tradición cristiana: de Cristo a San Jorge\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eCon el advenimiento del cristianismo el mito universal del combate contra el dragón prevalece y tiene continuidad, e incluso adquiere un sentido plenamente espiritual. La figura del monstruo serpentino, que en las culturas antiguas simbolizaba las fuerzas del caos pasa a representar al demonio y el pecado dentro de la visión cristiana; mientras en un plano más interior se identifica con el ego soberbio que se opone a Dios.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMedrano nos recuerda que ya en el Apocalipsis aparece el dragón rojo de siete cabezas identificado con Satanás, que combate contra la Mujer y contra Miguel Arcángel. La imagen de Cristo también se corresponde con la de aquel que mata al dragón. Él es el vencedor de la serpiente antigua, del nuevo Adán que deshace la obra del tentador. La cruz es la lanza con la que Cristo hiere al monstruo y lo derrota instintivamente en su mismo terreno: la muerte, allí donde el dragón parece invencible. Cristo lo vence con su sacrificio.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero esta dracomaquia no se agota en el plano teológico. Desde los primeros siglos, la espiritualidad cristiana traduce esta lucha en clave moral y ascética: \u003ca href=\"/posts/eremitas-las-ensenanzas-misticas-de-los/\"\u003eel combate contra las tentaciones, contra las pasiones desordenadas y contra la soberbia\u003c/a\u003e. El monje, el asceta, el mártir, también son quienes acaban con el dragón dándole muerte, pues se enfrentan a las potencias del mal ya no en una batalla física, sino en la arena interior del alma.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor otro lado, el cristianismo añade un elemento decisivo: el dragón no se vence solo con la fuerza humana. El héroe precristiano podía derrotarlo con su espada o con un rayo, sin embargo el héroe cristiano necesita de la Gracia. Sin ella, el ego y las fuerzas demoníacas resultan invencibles. La dracomaquia cristiana, por tanto, subraya la dependencia radical del hombre respecto a Dios, es el combate espiritual que se libra con armas divinas. La espada, en este contexto, simboliza la Palabra de Dios; el escudo se asocia a la fe; el yelmo a la esperanza y toda la armadura del héroe es la Gracia que lo reviste. Y de todas las figuras cristianas son dos las que destacan en el imaginario dracomaquial: San Miguel Arcángel y San Jorge.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSan Miguel es el héroe celeste, el príncipe de las falanges angélicas, que derrota al dragón en el Apocalipsis. Su figura muestra que la batalla no es solo humana, sino cósmica. El cielo participa en la guerra contra el Mal, donde Miguel representa la fidelidad, la humildad frente a la soberbia de Lucifer. Su victoria recuerda al hombre que la lucha contra el dragón interior no es posible sin la asistencia de lo alto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor su parte, San Jorge podría considerarse como el arquetipo de figura caballeresca por excelencia. El joven guerrero montado sobre un cordel blanco, atravesando al dragón bajo la mirada de la princesa, que es la imagen y representación más difundida y popular de la dracomaquia en la Cristiandad medieval. La iconografía lo reproduce innumerables veces, desde Oriente hasta Occidente, convirtiéndolo en símbolo de valor, de pureza y de fe. El caballo blanco representa el espíritu purificado y disciplinado; la lanza la rectitud de la intención, y la princesa liberada el alma humana o la Iglesia salvada del demonio.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eMedrano señala toda la dimensión doctrinal que entraña la figura de San Jorge, y que trasciende la mera fábula. La escena de San Jorge resume toda la enseñanza cristiana sobre la vida espiritual, en la que cada hombre está llamado a ser caballero del espíritu, a montar el caballo de sus pasiones y dirigirlo hacia el dragón interior, a combatir con la lanza de la fe y a liberar su alma de la esclavitud del ego. La doncella suplicante no es solo la mujer exterior, sino la parte femenina del alma, la sensibilidad y la belleza interior que esperan ser rescatadas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtros santos se suman a esta tradición: San Marcel, San Teodoro y Santa Marta, quienes vencen al monstruo con su humildad. Todos ellos muestran que la dracomaquia no se limita a los guerreros, sino que también se abre a la vida contemplativa, al poder de la oración y al sacrificio silencioso. Incluso las leyendas hagiográficas más humildes insisten en que cada santo, en su propio camino, tuvo que enfrentarse al dragón del mal.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn un contexto más amplio, todas estas gestas y vidas ejemplares vienen recogidas en los poemas épicos, cuentos de hadas y libros de caballerías. El héroe que combate al dragón se convierte en un motivo narrativo universal, siempre asociado al rescate de la doncella y la conquista del tesoro. En los romances y cantares de gesta, \u003ca href=\"/posts/caballero-muerte-diablo-jean-cau/\"\u003ela dracomaquia aparece como el rito de paso del caballero\u003c/a\u003e: solo quien vence al monstruo es digno de la dama y de la corona. De ahí que la lucha con el dragón también adquiera un carácter político y social, y hace que el rey justo sea aquel que, como el héroe solar, vence al caos y asegura la paz y el orden del reino.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor otro lado, la tradición cristiana añade un matiz alquímico y hermético. El dragón es visto como materia prima, como fuerza bruta que debe ser transmutada, elemento que ya hemos visto con anterioridad. La alquimia lo representa con su lenguaje simbólico, como el monstruo que hay que dominar para obtener la piedra filosofal. La lucha con el dragón se convierte así en imagen de la obra interior de regeneración, en la que las energías oscuras del alma son transformadas en luz.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn el caso particular de nuestra piel de toro, en España, San Jorge y otros santos asociados a la lucha contra el dragón se integró profundamente en la cultura. La iconografía medieval, los romances populares y las fiestas patronales muestran la centralidad de este mito en la imaginación colectiva. El dragón no era solo una bestia fantástica, sino la encarnación del mal que amenazaba la comunidad, y el santo, el defensor que lo derrotaba con la ayuda de Dios.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eComo nos transmite permanentemente Antonio Medrano, lo esencial de todo este relato simbólico-legendario e histórico no es sino el mensaje espiritual. El cristianismo reconoció que la verdadera batalla del hombre no se libra contra los enemigos exteriores, sino contra el enemigo interior, el ego soberbio que usurpa el lugar de Dios. El dragón es el «yo» que se cree absoluto, que esclaviza el alma, que destruye la paz interior. La dracomaquia cristiana es, en el fondo, el camino de santidad: morir en el ego para vivir en Dios, liberar el alma para que se una al Espíritu.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-03T23:48:48+02:00","date_published":"2026-02-24T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/medrano-lucha-dragon/","summary":"Símbolo y arquetipo El dragón es una figura simbólica universal, cuyas huellas podemos encontrar en la mayoría de los pueblos del mundo, tanto en culturas primitivas y orientales como en las clásicas, llegando hasta el Medievo. 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La incursión militar directa perpetrada por Estados Unidos en Caracas y otras regiones, según las informaciones iniciales, difundidas por el propio gobierno estadounidense arguyen que el motivo de tal operación (bautizada con el nombre de «\u003cstrong\u003eOperación Resolución Absoluta\u003c/strong\u003e») ha sido  la detención del presidente venezolano bajo la acusación de delitos de narcoterrorismo, para lo cual ha sido trasladado inmediatamente a Nueva York, donde ha ingresado en una prisión federal. Naturalmente, las fuentes oficiales, como sucede en cada intervención estadounidense en injerencia de soberanías nacionales ajenas, enarbolan principios democráticos y liberales frente a formas de autoritarismo, y como tal y como ha sido celebrado por las facciones del \u003ca href=\"/posts/patriots-mutti/\"\u003eliberalismo de derechas europeo\u003c/a\u003e y occidental, bajo las críticas de falta de legitimidad, genocidios y otros tantos crímenes, mientras que otras facciones del \u003ca href=\"/posts/presentacion-izquierda-contra-pueblo-carlos-blanco/\"\u003eliberalismo de izquierdas\u003c/a\u003e europeo han protestado contra el ataque demandando la liberación del mandatario venezolano. \u003ca href=\"/posts/mos-maiorum-7/\"\u003eEn nuestro caso particular, que aborrecemos el liberalismo y el \u003cstrong\u003eNuevo Orden Mundial\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e liderado por las ideologías del globalismo mercantilista anglosionista, y que, también lo vamos a decir, no sentimos ninguna simpatía hacia el régimen chavista de Maduro, creemos que la cuestión debe ser abordada desde otra perspectiva, de naturaleza geopolítica, obviamente, y desde un enfoque más profundo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa acusación de narcoterrorismo y delitos derivados de susodichas actividades, incidiendo en la lucha contra el crimen organizado, es una excusa que no puede ser tomada en serio. Y más teniendo en cuenta la trayectoria estadounidense de intervencionismo y quiebre de regímenes políticos en la región, no en vano Hispanoamérica ha sido, desde la proclamación y puesta en práctica de la \u003cstrong\u003eDoctrina Monroe\u003c/strong\u003e el patio trasero de la potencia norteamericana, de gran importancia estratégica, donde la conveniencia de regímenes satélite, inestables y gobernados por una élite pro-estadounidense ha sido un principio irrenunciable para los poderosos vecinos del Norte. Mientras que gobiernos liberales serviles a la potencia talasocrática estadounidense han visto un avance fundamental, como pudiera ser el caso del gobierno argentino neoliberal de \u003cstrong\u003eJavier Milei\u003c/strong\u003e, numerosas voces se han posicionado denunciando una flagrante violación de la soberanía venezolana y el derecho internacional, junto con la llamada a respetar la integridad territorial y las disposiciones declaradas por la Carta de las Naciones Unidas, que en casos precedentes de agresiones militares estadounidenses a países soberanos también fueron vulneradas. \u003cstrong\u003eCarl Schmitt\u003c/strong\u003e nos enseñó que la soberanía se manifiesta en la decisión sobre la excepción, de modo que quien decide cuándo y cómo se suspenden las normas es quien tiene la soberanía de facto. Y en el caso de Venezuela se ilustra, en el actual orden internacional, como la excepción deja de ser declarada dentro del Estado para ser impuesta desde fuera. Estados Unidos ha lanzado su ataque sin autorización de ningún órgano internacional ni bajo ninguna resolución multilateral que lo respalde, y ha demostrado algo que no nos sorprende en absoluto, como es el hecho de que la decisión soberana la posee la potencia que tiene la capacidad militar y política para imponerla, y que el derecho internacional no es más que una comparsa, un atrezzo que ya no es necesario ni tan siquiera para mantener las apariencias. La violación de la pretendida «legalidad internacional» es posible cuando la potencia dominante lo decide. El amplio y dilatado historial de intervenciones militares estadounidenses, desde su fundación como nación independiente moderna hasta nuestros días, son buena prueba de ello. \u003ca href=\"/posts/resena-de-los-fundamentos-historicos/\"\u003eLa lógica schmittiana\u003c/a\u003e se impone a través de la dicotomía entre la mera declaración formal, que puede ser suspendida por quienes detentan el poder real.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe hecho, la forma de actuar y ejercer su poder y dominio en el mundo, delatan una dimensión sistémica y estructural, que hace que el fenómeno del imperialismo estadounidense actúe al descubierto, sin necesidad de enmascararse tras procedimientos multiculturales y marcos legales preestablecidos. De tal manera que puede imponer de manera unilateral a un Estado pretendidamente soberano la reconfiguración de su posición geopolítica y asegurar el control de sus recursos estratégicos y ámbitos de influencia. Porque no debemos obviar las relaciones de Venezuela con China, y la presencia en el mismo día del ataque norteamericano en Caracas, que había una delegación china en el país con la intención de reforzar acuerdos económicos de cooperación en materia energética y otros ámbitos, en lo que viene representando un intento de consolidación de los intereses de la potencia asiática en Hispanoamérica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAnte muchas de las condicionantes de naturaleza geopolítica y estratégica que concurren en este caso, no se puede considerar que la captura y detención de Maduro en territorio venezolano sea el fruto de una «acusación penal», por más graves que pretendan ser las imputaciones de narcoterrorismo, que altera, y podríamos decir que liquida, la condición de Venezuela (y podríamos decir que de cualquier país de la región, tras las amenazas al régimen colombiano) como sujeto soberano. Hablamos de la detención de un jefe de Estado en ejercicio, más allá del cuestionamiento de su legitimidad, por parte de las fuerzas militares extranjeras impuesta unilateralmente, y en virtud de un poder militar superior, y operativa en todas sus consecuencias. Estos hechos preludian un choque de bloques civilizatorios que viene marcada por la ruptura entre el discurso moral, el derecho internacional y la realidad de la práctica geopolítica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstos hechos vienen a demostrar la existencia de una asimetría del poder soberano de los Estados, de tal manera que hay actores que pueden suspender unilateralmente las normas y el derecho que otros deben respetar. Esto evidencia que la teoría liberal del derecho internacional, con su idea de un marco legal universal e igual para todos, se desmorona frente a la evidencia empírica de que \u003cstrong\u003ees la fuerza quien decide en última instancia sobre la soberanía efectiva y real (y esto aplica tanto a escala macro como micro)\u003c/strong\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003eDe ahí que la narrativa oficial\u003c/a\u003e, que pretende transmitir razones humanitarias, de «justicia» o «lucha contra el crímen», que algunos gobiernos de la órbita del occidente americanocéntrico han promovido a través de sus apéndices mediáticos como justificación a la agresión militar deben ser desechados, más allá, claro está, de un discurso legitimador. Y partiendo de este discurso se pretende justificar la imposición de acciones funcionales a los intereses de un Estado, frente a la pretendida soberanía de otro.  En \u003ca href=\"/posts/tierra-mar-katechon/\"\u003eel paradigma schmittiano\u003c/a\u003e, lo que se presenta como «defensa de la humanidad» funciona como un medio para transformar a un adversario político en un enemigo moral, desprovisto de legitimidad, y sobre el cual es posible la aplicación de una violencia ilimitada bajo un manto moral. Y de esta manera, el restablecimiento de una esfera de influencia bajo control directo aparece como una intervención legítima, como un acto de justicia global, \u003ca href=\"/posts/la-ideologia-de-los-derechos-humanos/\"\u003een nombre de los «derechos humanos»\u003c/a\u003e, o, como ya hemos señalado, de un pretendido principio de «justicia».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAdemás, los hechos acontecidos en Venezuela también sientan un precedente peligroso, y va más allá de los actos infames, de guerras de agresión con intermediarios, híbridas o asimétricas, tales como se han venido poniendo en práctica en las décadas precedentes en Irak, Libia o Siria, o incluso en la propia Ucrania, que viene sirviendo de teatro de operaciones en el conflicto entre la OTAN (Estados Unidos y cipayos) contra Rusia. Se trata de un precedente de intervención militar extraterritorial sin base multilateral clara, justificada por acusaciones penales y narrativas humanitarias, pero ejecutadas como un acto de soberanía unilateral. Ya no solo reconfigura el estatus de Venezuela, sino que afecta al conjunto de relaciones internacionales y demuestra que la pretendida «legalidad internacional» carece de mecanismos de control efectivos cuando lo decide quien detenta la supremacía militar y geopolítica. Digámoslo claro una vez más, \u003cstrong\u003eel derecho internacional no funciona\u003c/strong\u003e, y constata que no es, y creemos que nunca ha sido, un dique de contención frente al uso de la fuerza por parte de las potencias. Todo se ha reducido a una retórica vacía, carente de todo sentido operativo real. Se impone la ley del más fuerte y su capacidad militar y geopolítica para actuar unilateralmente. La legalidad internacional es una falacia, porque es impotente.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFinalmente el llamado «derecho internacional» ha quedado reducido a una herramienta selectiva, utilizada de manera arbitraria y a conveniencia. Se invoca cuando conviene para sancionar a unos Estados frente a otros, en función de la lógica e intereses de la potencia hegemónica. En este sentido tenemos como precedente las sanciones económicas a Rusia, impulsadas por Estados Unidos a través de la Unión Europea, que no deja de ser una organización pantalla del poder estadounidense en el Viejo Continente. En otros casos, como las matanzas de cristianos en Siria o de palestinos por parte de Israel (el gran beneficiario de la geopolítica norteamericana en Oriente Medio) la «legalidad internacional» es relativizada o directamente ignorada.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAdemás, en el caso de la intervención en Venezuela, \u003ca href=\"/posts/adios-woke-que-viene-ahora/\"\u003ela administración de \u003cstrong\u003eDonald Trump\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e ha señalado que «se tomará el control» del país para llevar a cabo una «transición política» en función de sus propios intereses, y no del propio pueblo venezolano, vulnerando por completo cualquier lógica política interna del país caribeño, así como del propio derecho internacional. \u003ca href=\"/posts/geopolitica-rusia-aleksandr-duguin/\"\u003eComo bien ha señalado \u003cstrong\u003eAleksandr Duguin\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, el status quo que imperaba desde la \u003cstrong\u003ePaz de Westfalia\u003c/strong\u003e de 1648 se ha roto por completo, y nos encauzamos hacia un nuevo ciclo en el que impera la lógica de la fuerza bruta, similar a épocas anteriores al sistema de los Estados-nación basados en normas. Actualmente, el propio orden fundado por \u003ca href=\"/posts/resena-cenizas-diamantes/\"\u003elos vencedores de la Segunda Guerra Mundial en 1945\u003c/a\u003e, y que regulaban un juego de equilibrios sobre la base de la ONU y los «derechos humanos» está colapsando. Y lejos de ser una situación excepcional, Venezuela es el síntoma de un fenómeno más amplio, en el que la protección de la soberanía y de los marcos jurídicos internacionales ya no dependen de normas escritas, sino de la correlación de fuerzas entre las grandes potencias.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAhora mismo, la amenaza se cierne sobre Cuba, en lo que podría derivar en una operación similar, de descabezamiento del poder establecido, y donde la excusa del narcotráfico o la colaboración con el régimen chavista de Maduro podría nutrir el relato, y el caso de la más que posible anexión de Groenlandia, donde la «depuración de delitos de narcotráfico» contra Estados Unidos ya no podría articular una justificación y legitimación del artificioso relato imperialista. En este caso hay una lógica que subyace a la idea expuesta de vaciamiento del derecho internacional y la reconfiguración del orden mundial que pretende operar Estados Unidos bajo la administración Trump.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa legalidad de la acción deja de tener sentido, y lo único planteable es su viabilidad estratégica y su coste geopolítico. Su valor militar, estratégico y logístico a través del control de las rutas del ártico y el Atlántico Norte además de la explotación de recursos minerales críticos parece estar en el centro del asunto. Como ya no prevalece ningún derecho internacional entre aquellos que pueden ejercer su fuerza e imponer sus prioridades, es evidente que no habría una negociación entre Estados soberanos en igualdad de condiciones. Las excusas para perpetrar la anexión de Groenlandia podrían ser múltiples, como por ejemplo, un relato sobre la incapacidad de Dinamarca para garantizar la seguridad del territorio, la necesidad de proteger infraestructuras estratégicas o, directamente, la manipulación de los deseos y voluntad de la población local en torno a cuestiones de autonomía e independencia de Dinamarca. De todos modos, el precedente venezolano demuestra que la soberanía puede ser suspendida de \u003cem\u003efacto\u003c/em\u003e sin necesidad de abolirla de \u003cem\u003eiure\u003c/em\u003e. De modo que el caso de Groenlandia sería mucho más «limpio» que el de Venezuela, al ser un territorio periférico y escasamente poblado, altamente dependiente y ya integrado en el dispositivo estratégico estadounidense. Toda resistencia jurídica por parte de Dinamarca o la pérfida UE sería vana, y solo tendría un valor formal, sin consecuencias operativas, a nivel de declaración, al carecer de una fuerza coercitiva real.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e¿Y qué demuestra todo lo expuesto hasta el momento? Pues sencillamente que la era de las fronteras garantizadas ha terminado. Y lo peor de todo, y más si se consuman los planes estadounidenses en Groenlandia, es que ya no se trata de Estados «díscolos» del Sur Global que no se someten a las veleidades del Imperio, sino que los propios territorios europeos podrían verse afectados por estas reconfiguraciones territoriales en función de las necesidades y objetivos de la potencia hegemónica. Podría suceder que un buen día España debiera entregar, por imposición estadounidense, Ceuta, Melilla y las Islas Canarias a Marruecos, que está siendo auspiciada como potencia regional por Estados Unidos y promocionada económica y comercialmente por la UE dentro del propio espacio europeo en detrimento de la propia España. Y también debemos tener en cuenta \u003ca href=\"/posts/mos-maiorum-9/\"\u003ela pérdida de preponderancia de Europa en la política internacional\u003c/a\u003e, su decadencia, la destrucción de la unidad orgánica de las naciones que la componen (especialmente en su parte occidental) y la destrucción de su industria y economía bajo la imposición de Agendas globales. Fenómenos todos ellos, \u003ca href=\"/posts/mas-nos-vale-rezar/\"\u003eque no auguran un futuro prometedor en lo inmediato\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo debemos olvidar otro de los objetivos de Estados Unidos e Israel en Oriente Medio, como es Irán, respecto al cual se están fabricando las condiciones narrativas necesarias para legitimar una agresión futura. Y el pretexto es recurrente en la historia de las intervenciones estadounidenses en la región en plena connivencia con Israel, cuyas fuerzas convergen hacia la resolución de lo que conciben como el «problema iraní» por la vía de la fuerza. Por ese motivo hace días que venimos viendo la existencia de supuestas revueltas populares «espontáneas» \u003ca href=\"/libros/justicia-espiritualidad-sepehr-hekmat-ali-reza-jalali/\"\u003econtra el régimen iraní de los Ayatolás\u003c/a\u003e, denunciando represión y violencia por parte de las autoridades. Es parte del relato  a construir, que en ningún caso representa una situación de revolución real, sino el resultado de una amplificación selectiva y orientada de las protestas, disturbios y tensiones sociales, que comunes a muchos países, y posiblemente existentes, son el síntoma del colapso inminente del régimen. Lo de deslegitimar el Estado que se pretende atacar, presentado como represivo e incapaz de mantener el orden o de representar a su población. De esta manera, una posterior intervención externa no aparecerá como una agresión, sino como una respuesta «responsable» al caos, cuando el caos es parte del relato. Se trata de fabricar un «consenso moral» para hacer la intervención militar tolerable. Lo hemos visto en Libia con \u003cstrong\u003eMuammar Gadafi\u003c/strong\u003e y lo vimos anteriormente en Irak con \u003cstrong\u003eSaddam Hussein\u003c/strong\u003e y las «armas de destrucción masiva» que nunca aparecieron.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eTambién hemos visto estos días la aparición de nuevos actores en escena, como es la «oposición en el exilio», y el descendiente del último rey persa, Reza Pahlavi, que se ha prodigado a través de los \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e, el «Consejo Nacional de la Resistencia Iraní» (CNRI) o la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK), integrada en la anterior. En ambos casos es evidente que se trata de instrumentos políticos funcionales a la narrativa occidental (EE.UU-Israel), para reforzar la visión de que el régimen iraní se encuentra en una fase de descomposición. Y no se trata de que controlen la situación interna, no se pretende eso, sino que son sobrerrepresentadas mediáticamente para dar una apariencia de legitimidad interna a un relato construido desde fuera.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eCon esta narrativa del caos, asumida de manera acrítica por los medios occidentales, se pretende justificar la intervención, erosionar la cohesión social y la legitimidad del régimen del Estado, y alimentar la percepción de aislamiento y fragilidad. Podríamos calificar esta estrategia, repetida con anterioridad, en algo más que una preparación propagandística, llegando incluso a una guerra psicológica prolongada para debilitar al régimen iraní antes de que se produzca el choque armado.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-potencia-talasocrática-y-artificial-el-vector-del-capitalismo-mercantil\"\u003eUna potencia talasocrática y artificial: el vector del capitalismo mercantil\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eEste proceder que ha marcado los derroteros del imperialismo estadounidense tiene su respuesta en una tradición geopolítica precisa: \u003ca href=\"/posts/democracia-talasocracia-claudio-mutti/\"\u003ela talasocracia angloestadounidense\u003c/a\u003e, heredera directa del imperio británico y portadora de una lógica de dominación esencialmente mercantil y desarraigada. De hecho, tal y como nos expone \u003cstrong\u003eCarlo Terracciano\u003c/strong\u003e, Estados Unidos no puede ser considerada como un Estado-nación en el sentido clásico europeo, ni una civilización orgánica comparable a las grandes potencias históricas del continente euroasiático. Es una construcción geopolítica artificial, \u003ca href=\"/posts/geopolitica-de-carlo-terracciano/\"\u003enacida de la expansión de una potencia marítima y configurada desde su origen como instrumento de proyección global del capitalismo mercantil anglosajón\u003c/a\u003e. Esta sustancia primigenia explica tanto su comportamiento internacional como su incapacidad para integrarse en un orden multipolar estable.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstados Unidos aparece como el brazo armado y operativo de un sistema, no como un sujeto autónomo. El verdadero núcleo del poder estadounidense no reside en una identidad nacional profunda y arraigada, dotada de un legado ancestral de tradiciones, usos y costumbres, sino que representa la fusión entre un aparato militar, las finanzas globales, complejos industriales, y el control de rutas comerciales y energéticas. Es una nación construida bajo las ideas del iluminismo ilustrado, concebida para generar el caos, que no responde a valores e intereses nacionales en sentido estricto, sino a la necesidad sistémica de impedir la consolidación de espacios continentales autosuficientes.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstados Unidos \u003ca href=\"/posts/guerra-civil-eeuu/\"\u003eencarna la culminación histórica de la potencia talasocrática\u003c/a\u003e, de carácter marítimo, que fundamenta su poder en el dominio de los mares, y que utiliza la movilidad como ventaja estratégica frente a las potencias ancladas territorialmente. Frente a Estados Unidos tenemos a los grandes espacios continentales (Rusia, Europa o Irán) cuya lógica es diferente: continuidad territorial, profundidad estratégica, arraigo cultural y soberanía política. Y de hecho, \u003ca href=\"/posts/cibergeopolitica-leonid-savin/\"\u003ela animadversión estadounidense hacia Rusia tiene un carácter puramente geopolítico\u003c/a\u003e. Rusia representa el polo continental por excelencia, \u003ca href=\"/posts/mos-maiorum-8/\"\u003eel corazón de Eurasia\u003c/a\u003e, un espacio que, si fuera capaz de articular una red de alianzas coherentes, pondría fin a la hegemonía marítima global. Es por ese motivo por el que la estrategia estadounidense, desde sus comienzos, ha consistido en cercar, fragmentar, aislar o desestabilizar \u003ca href=\"/posts/proyecto-eurasia-duguin/\"\u003eel espacio euroasiático\u003c/a\u003e, o el propiamente americano, utilizando todos los medios a su alcance.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA nivel de «valores», la retórica y el discurso universalista estadounidense se asienta sobre los «derechos humanos» y el libre mercado, que utiliza de modo instrumental al servicio de sus intereses predatorios. Estados Unidos representa un modelo de civilización que no exporta valores, sino modelos de dependencia, lo cual hace destruyendo previamente las estructuras políticas, económicas y culturales que podrían ofrecer resistencia a su penetración. \u003ca href=\"/libros/despues-virus-boris-nad/\"\u003eDentro de esta lógica destructiva hay que leer que todas las guerras contemporáneas\u003c/a\u003e (Yugoslavia, Irak, Afganistán, Libia o Siria) son coherentes con la lógica estructural que representa Estados Unidos, que tiene como objetivo destruir a todos aquellos Estados que puedan representar polos estables y autónomos de poder. El caos es un instrumento deliberado de dominación, que, por supuesto, ha sido puesto en práctica e implementado en toda Hispanoamérica. Un territorio fragmentado, con enfrentamientos internos y permanentemente inestable es incapaz de desafiar la hegemonía global.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero en realidad \u003ca href=\"/posts/presentacion-thiriart-missiaggia/\"\u003eEuropa es la gran víctima histórica del imperialismo estadounidense\u003c/a\u003e, que ha operado una colonización estratégica profunda que ha neutralizado toda posibilidad de que Europa actúe como un sujeto geopolítico independiente. En este contexto la OTAN juega un papel fundamental, pero no como alianza defensiva, sino como mecanismo central de control del continente, diseñado para impedir cualquier convergencia euro-continental con Rusia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEstados Unidos no puede sobrevivir sin una expansión permanente, fundamentada en el crecimiento de su modelo económico, que tiene como núcleo el consumo desmesurado, el endeudamiento estructural y la externalización de los costes. El dominio del dólar como reserva mundial se ha presentado como una forma de impuesto imperial, que ha permitido a Estados Unidos vivir por encima de sus posibilidades transfiriendo sus desequilibrios al resto del mundo. Desde este punto de vista, cualquier intento de desdolarización, comercio bilateral en monedas nacionales o creación de sistemas financieros alternativos constituye una amenaza directa para el poder estadounidense. De ahí que exista una hostilidad sistemática hacia los \u003cstrong\u003eBRICS\u003c/strong\u003e, la \u003cstrong\u003eUnión Económica Euroasiática\u003c/strong\u003e o las iniciativas chinas de integración continental.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFrente a esta situación se plantea la necesidad de proponer un modelo multipolar y anti-imperialista, algo que no garantizaría, a priori, el colapso del poder norteamericano. No obstante, esta situación hipotética —que la historia decidirá, porque ningún imperio es eterno, y menos éste, guiado por una lógica puramente material— abrirá la posibilidad histórica de reconstruir espacios políticos alternativos, soberanos, arraigados y cultural y civilizatoriamente coherentes. Lo cierto es que, en el actual orden de cosas, Estados Unidos ha demostrado hacer un uso estratégico del caos, frente a la narrativa occidental imperante, que nos presenta a susodicha potencia imperial como garante de estabilidad, y por ese motivo necesita construir su área de influencia en torno a Estados cipayos, fragmentados o en permanente tensión, incapaces de articular políticas coherentes que puedan hacer de éstos actores geopolíticos relevantes. Solamente hay que ver los resultados catastróficos de sus intervenciones, que incluso podríamos retrotraer también a otras épocas, como en el caso de Filipinas, donde los norteamericanos perpetraron un verdadero genocidio que ha sido silenciado hasta nuestros días, con una voluntad de exterminio contra la población local a través de campos de concentración, hambrunas programadas y torturas sistemáticas contra civiles (como ejemplo más representativo, la \u003cstrong\u003eCampaña de la Isla Samar\u003c/strong\u003e en 1901 en la que el general estadounidense Jacob H. Smith ordenó asesinar a todos los mayores de 10 años en venganza por una operación militar adversa). Más recientes son las campañas de Irak, Libia o Siria, con los efectos por todos conocidos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eComo ya hemos destacado en otros artículos y publicaciones, la violencia del imperialismo estadounidense hunde sus raíces en una lógica de carácter antropológico, que trascienden los propios intereses militares o económicos, y que deriva directamente del liberalismo, que se encuentra en sus cimientos históricos y culturales. De ahí que se sirva de un lenguaje muy concreto, abstracto y universalista, para desactivar las defensas culturales, simbólicas y orgánicas de los pueblos sometidos. El carácter disolutorio del liberalismo en relación a las identidades particulares y las tradiciones políticas adquiere una preponderancia fundamental. Al destruir la base orgánica de los pueblos sobre los que ejerce su dominio, termina convirtiéndolos en simples agregados humanos homologables entre sí y en relación a la democracia liberal, el libre mercado y los llamados «valores occidentales», que actualmente, y en \u003ca href=\"/posts/campamento-santos-raspail/\"\u003esu deriva posmoderna más extrema se conforman en torno al multiculturalismo, los «derechos humanos»\u003c/a\u003e y otras ingenierías sociales que en la Europa actual están generando estragos. Un proceso de americanización se ha ido imponiendo desde 1945 hasta nuestros días, erradicando cualquier otra forma de concebir la política y la autoridad, definiendo nociones del «bien» y del «mal».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-21T00:38:31+02:00","date_published":"2026-01-07T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/imperialismo-estadounidense-orden-juridico/","summary":"La ruptura del orden internacional Estos días iniciales del 2026 nos hemos visto impactados por la agresión militar estadounidense sobre Venezuela y el descabezamiento del régimen presidido por Nicolás Maduro, con su detención y la de su cónyuge, Cilia Flores. 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Concretamente, el origen de tal terminología nos remite directamente a los debates de la Asamblea Nacional francesa en 1789. Aquellos que defendían el veto real, las posturas anejas a la monarquía y cierto respeto por el orden tradicional se sentaban a la derecha del presidente de la Asamblea; mientras que quienes impulsaban la soberanía popular, la ruptura revolucionaria con el Antiguo Régimen y una «igualdad política» lo hacían a la izquierda. Se trataba de una distinción contingente y puramente circunstancial, sin ninguna otra connotación asociada a un hipotético simbolismo espacial.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA partir de este momento la diferenciación entre ambas vertientes fue adquiriendo un contenido doctrinal e ideológico que es la que prevalece, al menos a nivel de esquema mental, entre el ciudadano demócrata estándar: la izquierda pasó a considerarse con una dinámica de ruptura con el orden establecido, como sinónimo de progreso e igualdad, de la emancipación y transformación consciente de un orden social. La derecha, por su parte, representaría el mantenimiento del orden heredado, la autoridad, la continuidad histórica y el escepticismo frente a las abstracciones igualitarias. En torno a estas premisas se ha generado una dialéctica entre una izquierda que representa movimiento y devenir frente a una derecha que frena esta tendencia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLejos de estas lecturas superficiales, meramente tácticas en muchas ocasiones, subyace una dimensión más profunda, y que, está claro, va más allá de los puntos medios, en la moderación o de la idea de una transversalidad. Como siempre hacemos en estas lides, lo importante es ir a la raíz ontológica y genealógica del fenómeno, o incluso podríamos decir, fusionando ambos términos en un ejercicio de equilibrio lingüístico, «ontogenealógica»,  que nos permita identificar el dispositivo ideológico que se encuentra en la base del pretendido antagonismo y la lógica interna de su doctrina y el credo político que dicen defender.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-falsa-oposición\"\u003eUna falsa oposición\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa idea o tesis central que podríamos expresar como punto de partida es que tanto izquierda como derecha, como distinción clásica del pensamiento político moderno, carece de un contenido específico real y en los tiempos posmodernos actuales actúa como una forma de \u003cstrong\u003eneutralización del pensamiento\u003c/strong\u003e. En otras palabras, una ilusión, un instrumento ideológico al servicio del sistema dominante. Si se dio esa distinción, que no negamos que en su momento estuviera asociada a contenidos sustantivos, con su propia evolución histórica bajo los términos izquierda/derecha, lo cierto es que en nuestros días, y desde hace algunas décadas, funciona como un mecanismo de control del poder al servicio de su relato, de su narrativa. La derecha representa los postulados ideológicos y doctrinales del liberalismo económico, mientras que la izquierda ha interiorizado los dogmas del individualismo antropológico. \u003ca href=\"/posts/modernidad-ilustrada-antagonistas/\"\u003eAmbas facciones comparten una misma fe en el progreso, en el crecimiento económico y en los derechos humanos como religión secular y en la globalización como destino\u003c/a\u003e. Ambas son plenamente funcionales al mismo orden mundial de raíz liberal. La llamada derecha defiende el mercado como una suerte de fuerza omnisciente con sus propias leyes, frente a una idea de tradición y comunidad que si bien antaño podía reivindicar, está dispuesta a destruir y sacrificar en nombre del capital apátrida y transnacional. Por su parte, \u003ca href=\"/posts/presentacion-izquierda-contra-pueblo-carlos-blanco/\"\u003ela izquierda dice defender la igualdad y los derechos, concretamente los que corresponden a lobbies institucionalizados relacionados con las ideologías de género y  la «inmigración»\u003c/a\u003e, frente a los pueblos autóctonos de trabajadores europeos, a los que si algún día defendió, es evidente que ya no lo hace en absoluto. Paralelamente destruyen toda forma y arraigo en nombre del individuo abstracto. Ambos, izquierda y derecha, son el producto y la expresión de la modernidad ilustrada, aunque con énfasis diferentes, de la misma lógica desnaturalizadora que ha vaciado el sentido de los grandes principios en los que algún día pudo articularse el discurso político.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eYa no se trata solamente de vertebrar una opción política que trascienda el esquema binario izquierda vs derecha, para pensar lo político desde otra perspectiva. Tampoco se trata de aplicar una visión reformista, sino que se hace necesario operar una verdadera inversión del campo conceptual, una reactivación del pensamiento político desde coordenadas olvidadas, excluidas o consideradas malditas por el pensamiento dominante. En este terreno hay un concepto clave, \u003ca href=\"/posts/metapolitica-tradicion-modernidad-antologia-julius-evola/\"\u003eque podríamos identificar con la metapolítica\u003c/a\u003e. Solo la metapolítica podría articular un pensamiento capaz de actuar de manera prospectiva sobre los presupuestos antropológicos, ontológicos y culturales de la política, mucho \u003ca href=\"/posts/la-ideologia-de-los-derechos-humanos/\"\u003emás allá de cualquier forma de chantaje moral tan característica del pensamiento «derecho-humanista»\u003c/a\u003e, de la domesticación mediática y de las falsas alternativas que representan las oligarquías de partidos de cualquier democracia liberal «occidental». Es una invitación a repensar la política desde los fundamentos, desde la idea del hombre, de la comunidad, de la libertad, de la autoridad, del tiempo, de la historia o del destino. Se trata de una traslación de lo inmanente a lo trascendente, de lo contingente a lo esencial, a la raíz primigenia de lo que sirve de base a la existencia de la comunidad, de su piedra angular.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs una cuestión que va mucho más allá de una hibridación de izquierda y derecha, de cualquier formulación ecléctica, porque no puede haber convergencia entre dos opciones que representan errores simétricos y equivalentes, no se trata de una «administración de lo público», o de posicionamientos respecto a cuestiones contingentes, puramente circunstanciales. Lo importante es la visión del mundo, la concepción antropológica y de la propia vida. \u003ca href=\"/posts/espana-constitucion-idiota/\"\u003eEl votante medio, acostumbrado a ser requerido cada cuatro años para introducir un sobre en una urna\u003c/a\u003e, casi siempre guiado por un pensamiento esquemático y simplificador, se encuentra privado de esta dimensión. No es capaz de concebir la política más allá de los programas electorales, de la vacuidad y banalidad de los discursos parlamentarios o las disquisiciones generadas por los \u003cem\u003emass media\u003c/em\u003e, por los «creadores de opinión pública».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor este motivo es necesario desarrollar una propuesta afirmativa de la reconstrucción del pensamiento político. Es necesaria una llamada a un nuevo tipo humano, al desarrollo de toda una gramática conceptual capaz de servir de sostén para un combate cultural y metapolítico frente al dominio del gran capital que reduce lo humano a mercancía, que priva al individuo de sus vínculos de sangre y tradición más arraigados, de la idea de progreso lineal, del Estado considerado como un ente instrumental al servicio de intereses privados (lobbies, élites plutocráticas, organizaciones pantalla del globalismo etc) o reducido a un ente administrativo, y sobre todo, al servicio del pensamiento débil y con éste en la caída en lo infrahumano.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero en este combate metapolítico no bastan las buenas intenciones, ni las abstracciones intelectuales que el enemigo de los pueblos \u003ca href=\"/posts/libertad-moral-y-autoridad-en-el/\"\u003einfunde como un veneno mortífero a través del liberalismo y su pensamiento único\u003c/a\u003e, sino que repensar el mundo de las raíces y no desde sus síntomas y la mera crítica, exige una voluntad real de crear comunidad orgánica, de articular una verdadera aristocracia del espíritu. Este pensamiento necesita asirse sobre anclajes seguros y firmes para edificarse desde un principio de verticalidad, para desarrollarse sobre un doble reverso metapolítico/metafísico.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-función-sistémica-control-y-neutralización\"\u003eUna función sistémica: control y neutralización\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eComo ya se puede deducir de todo lo apuntado hasta el momento, la oposición entre izquierda y derecha se convierte en un mecanismo funcional al sistema liberal. Lejos de representar la existencia de una auténtica pluralidad, esta polaridad permite canalizar las tensiones sociales dentro de un marco controlado. Las disputas entre izquierda y derecha, que podemos encontrar en redes sociales, mass media y a nivel particular, entre la gente corriente, se convierten en una válvula de escape que impide que el cuestionamiento alcance los fundamentos primarios sobre los que se edifica el sistema, su antropología, su lógica económica o su visión del mundo en definitiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLos debates estériles y banales entre partidos en sede parlamentaria, las campañas electorales u otras pretendidas disputas dentro del ámbito partitocrático, pueden aparentar la existencia de una intensidad aparente, pero sin que nada esencial cambie. Es lo que autores como \u003ca href=\"/posts/resena-la-nueva-derecha-de-alain-de/\"\u003e\u003cstrong\u003eAlain de Benoist\u003c/strong\u003e denomina «sociedad del consenso por disenso»\u003c/a\u003e, donde el desacuerdo está programado para no alterar el núcleo real del poder. Se trata de una oposición simulada que trata de ocultar la existencia de convergencias estructurales, en las premisas fundamentales del sistema moderno liberal: individualismo, progreso, crecimiento, racionalismo, secularización y desarraigo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA lo largo de los siglos XIX y XX esta falsa dicotomía, izquierda vs derecha, ha ido perdiendo progresivamente su contenido sustantivo. Si en un momento pudo darse una identificación entre una derecha de orden y «tradición» frente a una izquierda de cambio y emancipación, esa lógica terminó de implosionar. La derecha ha tomado partido sin pudor alguno por el capitalismo, mientras que la izquierda se ha convertido funcional igualmente a este último convirtiéndose en el vector del aparato ideológico de ese capitalismo y sus políticas salvajes de mercado, del identitarismo individualista y de los «derechos» como nuevo fetiche.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eOtro fenómeno, \u003ca href=\"/posts/tierra-mar-katechon/\"\u003eque ya vemos denunciar en autores como \u003cstrong\u003eCarl Schmitt\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, es el de la política fagocitada por la economía, y tanto izquierda como derecha han terminado gestionando la misma estructura tecnocrática del mundo global. Los conservadores ya no conservan nada, aunque tampoco hay nada que conservar, mientras los progresistas no proponen ningún tipo de progreso \u003ca href=\"/posts/sexualidad-ingenieria-social-occidente/\"\u003emás allá del abismo de las ingenierías sociales anejas al sistema\u003c/a\u003e. Lo que tenemos en realidad es una gran coalición que tras las ficciones de los pretendidos antagonismos se encuentran al servicio de una sociedad inorgánica de consumo sometida a la tiranía del mercado, bajo un nihilismo normativo y un cosmopolitismo que promueve el desarraigo y la liquidación de todo principio de comunidad orgánica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eNo se trata de un diagnóstico teórico, sino que lo vemos a través del apoyo activo y consciente de la izquierda en relación a las «guerras humanitarias», la «inmigración» masiva y planificada, la ideología de género y, en definitiva, el pensamiento débil. La derecha defiende recortes sociales, el liberalismo del éxito, \u003ca href=\"/posts/una-reflexion-sobre-el-capitalismo-y-la/\"\u003elas falsas jerarquías del dinero\u003c/a\u003e y el individualismo meritocrático. Ambas pretenden liquidar todo sentido comunitario, el vínculo profundo con la tierra y la sangre, la dimensión trascendente de la existencia, así como proponen formas de nihilismo institucionalizadas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eIzquierda y derecha también comprenden una dimensión muy importante en esta labor de control y neutralización, que consiste en estigmatizar, excluir y prohibir todo pensamiento que trate de sortear esta falsa dicotomía. Cualquier discurso que no se acomode a estas categorías será catalogado inmediatamente de «ultra», «extremista», «populista», «fascista», «reaccionario» o «antisistema». \u003ca href=\"/posts/soberania-y-libertad/\"\u003eNo se permite ninguna forma de discrepancia o disidencia real, que en lugar de rebatirse es directamente patologizada\u003c/a\u003e. Es una dicotomía que en realidad expresa un instrumento de poder, que es el que decide lo que es legítimo pensar y lo que no lo es. No es posible escapar a ese marco, no hay una «tercera vía» o simplemente una alternativa capaz de contener y expresar una visión de la política real. Porque al fin y al cabo, el encuadre de la política entre izquierdas y derechas solo refleja el carácter ilusorio y manipulador.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"el-liberalismo-cáncer-de-los-pueblos\"\u003eEl liberalismo: cáncer de los pueblos\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLo fundamental es superar esta dicotomía, en el sentido de ejercer una libertad intelectual frente a todas las formas de condicionamiento simbólico que estas categorías nos imponen. Se exige una inversión radical del horizonte político moderno sustentada en una nueva antropología, en una nueva cultura política y asimismo de una superación del liberalismo, que es el verdadero cáncer de la modernidad. Y no hablamos de superar la «derecha conservadora» ni la «izquierda progresista», sino \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8494882597?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8494882597\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eel liberalismo como paradigma antropológico, como orden moral y civilizatorio\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8494882597\"\u003e\u003c/span\u003e. Más allá de sus variantes, expresa una idea fundamental: el individuo autónomo, desarraigado, dotado de derechos ilimitados anteriores y superiores a cualquier forma de comunidad. Esta matriz antropológica que define al liberalismo, tomando como núcleo al individuo soberano, ha destruido los vínculos tradicionales que daban sentido a la existencia humana (la comunidad, la familia, el territorio, la cultura, la herencia o lo sagrado). Han «liberado» al individuo de todo lo que lo condiciona para entregarlo al mercado, al Estado o al anonimato global.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl individuo sin vínculos, el sujeto portador de derechos ilimitados, abstractos, pero sin deberes, caprichoso, mediatizado por la banalidad de ridículas identidades subjetivas que revierten categorías biológicas y conducen a un infantilismo crónico, el consumidor de bienes que no siente ninguna conexión con el pasado, presente o futuro, el ciudadano del mundo \u003ca href=\"/posts/territorio-caracter-orbe-hispanico-1/\"\u003eque es extraño a su propia tierra y el legado de sus ancestros\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eIzquierda y derecha han reducido la vida social a categorías económicas, negando cualquier concepción elevada de la política para convertirla en una mera administración de recursos, en la gestión tecnocrática del capital y el deseo, que impersonaliza los propios mecanismos del poder, que pueden ser reducidos, con la era de la tecnología y la deshumanización, a los automatismos de un algoritmo. De tal forma que el sistema no propone ideales, formas de vida o la forja de destinos comunes. Ya no ofrece ni tan siquiera crecimiento o prosperidad económica, como hace algunas décadas, sino que ya nos hablan abiertamente de «decrecimiento», de desmantelar la industria, de destruir la práctica agraria y ganadera en nombre de una agenda climática, \u003ca href=\"/posts/salud-y-globalismo/\"\u003etras la cual se oculta el empobrecimiento general y la tiranía más abyecta\u003c/a\u003e. No obstante, la política se reduce a las oscilaciones del PIB, al crecimiento de la deuda pública o a las libertades formales a través del derecho positivo. El resultado de todo este agónico proceso lo vemos reflejado en una despolitización profunda de la vida humana, con la política reducida a economía, a un vaciamiento de lo simbólico y lo trágico, a una sumisión generalizada al consenso mercantil.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eFrente al nihilismo que impone el economicismo debemos recuperar la política como visión integral del mundo, como expresión de la cultura, del \u003cem\u003eethos\u003c/em\u003e, de todas las formas de vida comunitarias, que solamente se puede lograr desde una fractura radical con el actual modelo antropológico, y adoptar una nueva y antigua, al mismo tiempo, antropología del arraigo, que nos permita comprender lo humano en toda su dimensión, y en lugar de pensar al hombre como un átomo flotante en un espacio vacío, ubicarlo en ese espacio simbólico, encarnarlo en una historia, una lengua, una tierra, una cultura y una estirpe. \u003ca href=\"/posts/libertad/\"\u003eLa libertad no se concreta sino en el derecho de pertenencia, en la herencia y en ese arraigo que ata al hombre a un espacio particular\u003c/a\u003e, donde no existen «ciudadanos del mundo».\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa modernidad ha querido «liberar» al hombre de todo lo que lo define y lo dota de sentido bajo la percepción de que todo ello no eran sino cadenas, una forma de esclavitud. El resultado lo vemos en nuestros días en una Europa depauperada en sus vínculos orgánicos, sin futuro, de espaldas a todos los ciclos heroicos y trascendentes que construyeron su grandeza, e incluso sin capacidad para regenerarse, para proyectarse en un futuro inmediato. Es la expresión máxima de un nihilismo que nos aboca a la destrucción total, al renunciar a una comunidad de destino y a la transmisión de un legado. De modo que la identidad, la cultura, la frontera, la memoria o la autoridad deben erigirse como instrumentos capaces de articular y rehacer el mundo desde una ontología concreta del ser humano, que nos remite inevitablemente al mundo de la Tradición.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn oposición tenemos \u003ca href=\"/posts/emmanuel-malynski/\"\u003eel universalismo abstracto que pretende borrar las diferencias culturales, étnicas y espirituales en nombre de una humanidad homogénea\u003c/a\u003e. Se trata de un universalismo desfigurador, heredero de la nefasta Ilustración, que representa la negación de toda herencia en nombre de una igualdad vacía e impostada. Frente a este modelo es necesario proponer una política de la diferenciación, un orden mundial basado en la coexistencia de civilizaciones, de grandes bloques geopolíticos, si se quiere ver así, que partan del reconocimiento de un pluralismo ontológico de las culturas, que permita a cada pueblo vivir en función de su forma, según su ley interior, de sus propias tradiciones y la idiosincrasia de sus pueblos. Y en este sentido, el eurasianismo que propone, por ejemplo, \u003ca href=\"/posts/proyecto-eurasia-duguin/\"\u003e\u003cstrong\u003eAleksandr Duguin\u003c/strong\u003e resulta muy clarificador\u003c/a\u003e. La civilización moderna del Occidente americanizado y su democracia liberal no es la medida de todas las cosas, y mucho menos puede erigirse como norma universal. La multipolaridad es un complemento necesario para preservar la autonomía de los pueblos, y evitar que éstos se vean subsumidos en el caos que propone el globalismo liberal. Y este liberalismo homogeneizador, que liquida toda diferencia y pluralismo interno es la matriz de la que nacen la izquierda y la derecha modernas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSe impone \u003ca href=\"/posts/presentacion-globalismo-restauracion-cosmos/\"\u003euna crítica radical al globalismo como última expresión de la hidra liberal en el último estadio de la historia contemporánea\u003c/a\u003e. Combina la homogeneización cultural con la hegemonía económica y el control estratégico-militar bajo una retórica de derechos humanos, democracia y libre mercado. Una forma de tiranía encabezada por Estados Unidos y sostenido por redes financieras, tecnológicas y militares con multitud de tentáculos bien imbricados en organizaciones transnacionales, grupos elitistas de poder o redes financieras, tecnológicas o militares. Bajo un falso relato, amplificado desde el control absoluto de los mass media, ha sido capaz de establecer una construcción ideológica al servicio del sistema, \u003ca href=\"/posts/presentacion-despues-virus-boris-nad/\"\u003euna forma de legitimar una civilización concreta (el Occidente anglosionista) como si fuera la forma natural del mundo\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLas consecuencias de este orden han sido una mundialización forzada de un modelo cultural único, que arrasa con las particularidades, que destruye las soberanías nacionales y reducen al hombre al desarraigo y lo transforman en un objeto al servicio de organismos supranacionales sin rostro.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"la-metapolítica-como-combate-cultural\"\u003eLa metapolítica como combate cultural\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eHay que entender que la verdadera lucha por el poder no se libra en las urnas, en los parlamentos ni en los gobiernos, que al fin y al cabo no deja de ser un simulacro, un rito vacío tras el cual se legitima el poder establecido. Lo fundamental se encuentra en el terreno de las ideas, del lenguaje y de la visión del mundo. lo que hace necesario liberar el actual pensamiento político de todos los marcos que lo asfixian y preparar las condiciones simbólicas para una transformación profunda que trascienda las concepciones de lo político en la actualidad.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEs en este terreno donde entra en juego la metapolítica, que no es precisamente un pensamiento «apolítico»  ni un refugio estético para los intelectuales desencantados. Muy al contrario, la metapolítica es la forma más elevada y exigente de concebir la política, ya que nos remite a las condiciones que la hacen posible. Se trata de una labor que depende de una mayor escala temporal, y que no se aviene a las contingencias del momento, sino que es una estrategia de transformación de las mentalidades y percepciones, que se dirige directamente al marco cognitivo que permiten un modelo de orden u otro. Por ese motivo, más que disputar el poder lo importante es combatir por el sentido que entraña el mismo, lo cual significa entrar en la batalla cultural, \u003ca href=\"/nosotros/\"\u003ealgo que en \u003cstrong\u003eHipérbola Janus\u003c/strong\u003e siempre hemos considerado fundamental\u003c/a\u003e, y nos referimos al combate con los significados, por los valores, por los símbolos y las palabras, y en definitiva, por la propia hegemonía. Con lo cual cuando hablamos de metapolítica debemos entender también una forma elevada de batalla cultural, en la que no se trata tanto de «convencer» como de transformar el campo de lo pensable.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eComo decimos, el cambio cultural exige tiempo, profundidad y visión estratégica. Es una actitud que entra en contraste con la obsesión moderna por el éxito y el impacto inmediato, por la visibilidad constante bajo el formato publicitario que muchas veces envuelve las estrategias de las oligarquías políticas de las democracias liberales. \u003ca href=\"/posts/democracia-liberal-agonico-destructivo-r78/\"\u003eUn buen ejemplo de ello en el decadente Régimen del 78\u003c/a\u003e lo viene representando la aparición de las marcas blancas de los principales partidos, PSOE y PP, con la rápida emergencia de Podemos y VOX, cuya irrupción en política generó rápidamente una segmentación del electorado y la reorientación de millones de votos. Pretendidas «alternativas» que vienen a legitimar el estado de cosas vigentes con una retórica diferente pero con un fondo común a las políticas existentes. Con la lucha metapolítica se impone una labor de sedimentación cultural, un trabajo «gramatical» que modifique las estructuras profundas del discurso dominante. Hoy día nadie podría entender un discurso que nos remitiera a las raíces profundas, que propusiera articular un sistema político donde imperara el principio de subsidiariedad, o la proposición de una comunidad orgánica homogénea. Hasta hace 50 años este discurso sí era comprensible, e incluso formaba parte de un horizonte político deseable. La política no debe buscar ni el reconocimiento ni la popularidad, \u003ca href=\"/posts/cultura-simulacro/\"\u003eno debe alimentarse de imágenes, de simulacros\u003c/a\u003e, sino que debe crear condiciones, que cuando llegue el momento, tras una crisis o una oportunidad histórica, que puede venir con el fin de un ciclo, permitan aplicar un pensamiento preparado para el relevo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn este contexto es especialmente importante la formación de núcleos metapolíticos y culturales autónomos. La existencia de editoriales, revistas, círculos de estudio, canales alternativos y en general todas aquellas acciones que desde diferentes terrenos y enfoques rompan con la hegemonía liberal y sean capaces de imponer poco a poco su imaginario, por pequeño que sea, hasta encarnar una forma de resistencia.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl papel del intelectual adquiere una dimensión diferente, ya no se trata de quien asesora al poder ni del académico encerrado en su estudio, y muchísimo menos del tertuliano de la telebasura a sueldo del sistema. El tipo de intelectual que se impone es un guerrero simbólico, un artesano de ideas que combate y crea nuevas formas en un mundo devastado, desde la fidelidad a una cosmovisión y una visión del mundo. Su deber es incomodar y enfrentar al sistema marcando su distancia en relación a éste. La cultura y las ideas son una forma de combate destinada a transformar interiormente al individuo, \u003ca href=\"/posts/junger-evola/\"\u003ea crear un nuevo tipo humano\u003c/a\u003e capaz de sustraerse al dominio tiránico del liberalismo y sus formas, en la construcción paciente de un pensamiento vivo y arraigado en la Tradición.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor eso es tan importante combatir, como si se tratara de una pequeña guerra santa, la desidia y el sentido acomodaticio de la vida, y otorgar una importancia clave a organizarse, formar, transmitir, publicar y pensar, a crear, en definitiva, espacios de resistencia. Recuperar el sentido comunitario de la vida, unirte a quienes comparten un mismo anhelo, recuperar el lenguaje, reinventar las palabras, destruir el relato, tomar contacto con la vida en sus realidades concretas etc. Hay que reapropiarse de lo que nos ha sido robado: de la historia, de la memoria y de la belleza, \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/1539792013?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"1539792013\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003eque como decía \u003cstrong\u003eFiodor Dostoievski\u003c/strong\u003e, «salvará al mundo»\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"1539792013\"\u003e\u003c/span\u003e, en lo que es una toma de posición moral y metafísica profunda, porque al fin y al cabo la belleza es inseparable del Bien y la Verdad. Porque ningún orden externo salvará al hombre si no se da una transformación interna de sí mismo.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-21T00:38:31+02:00","date_published":"2025-12-29T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/","summary":"A lo largo de toda la contemporaneidad, y como una especie de impronta específica del liberalismo, los conceptos «izquierda» y «derecha» se han convertido en los dominantes en toda dimensión de lo político considerado en el contexto de las democracias de libre mercado. Podríamos decir que conforman …","tags":["Liberalismo","Metapolítica","Subversión","Globalismo","Tradición"],"title":"Superando falsas antítesis del liberalismo: izquierda y derecha","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/falsas-antitesis-izquierda-derecha/"},{"authors":[{"name":"Hipérbola Janus","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/hiperbola-janus/"}],"content_html":"\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eJulius Evola\u003c/strong\u003e (1898-1974), autor tradicionalista italiano es, como nuestros lectores saben bien, especialmente apreciado en estas lides, y no en vano hemos publicado a lo largo de los años un material bibliográfico inédito de su autoría de gran valor, entre los que destacan varios recopilatorios de artículos diseminados en multitud de revistas (\u003ca href=\"/posts/metapolitica-tradicion-modernidad-antologia-julius-evola/\"\u003e\u003cem\u003eMetapolítica, Tradición y Modernidad\u003c/em\u003e\u003c/a\u003e, \u003ca href=\"/posts/monarquia-aristocracia-etica-elitista-julius-evola/\"\u003e\u003cem\u003eMonarquía, Aristocracia y Ética elitista\u003c/em\u003e\u003c/a\u003e y \u003ca href=\"/posts/presentacion-ensayos-filosoficos-evola/\"\u003eEnsayos filosóficos, esotéricos y religiosos\u003c/a\u003e) y obras relacionadas con sus iniciativas intelectuales (\u003ca href=\"/posts/presentacion-diorama-filosofico/\"\u003e\u003cem\u003eDiorama filosófico. Problemas del espíritu en la Italia de entreguerras 1934-1935\u003c/em\u003e\u003c/a\u003e), con las consecuencias de su doctrina (\u003ca href=\"/posts/tradicion-nihilismo-colla-terracciano-vecchio/\"\u003e\u003cem\u003e¿Tradición y/o nihilismo? Lecturas y relecturas de «Cabalgar el tigre»\u003c/em\u003e\u003c/a\u003e) o con traducciones de autores, de los que el Maestro Romano fue promotor en Italia, \u003ca href=\"/posts/emmanuel-malynski/\"\u003ecomo en el caso de Emmanuel Małyński\u003c/a\u003e o en el rescate de obras olvidadas con gran valor dentro del esoterismo y los conocimientos herméticos, \u003ca href=\"/posts/mundo-magico-heroes-cesare-riviera/\"\u003ecomo sucede con Cesare della Riviera\u003c/a\u003e. Su importancia indiscutible como uno de los grandes autores disidentes y antimodernos de la contemporaneidad lo hace acreedor de tal importancia, y especialmente en relación a otros autores que le fueron coetáneos, \u003ca href=\"/posts/presentacion-pound-evola-junger/\"\u003ecomo es el caso de \u003cstrong\u003eErnst Jünger\u003c/strong\u003e (1895-1998)\u003c/a\u003e, al cual prestó especial atención por su impactante obra a comienzos de la década de los 30, concretamente en 1932, bajo el título original: \u003cem\u003eDer Arbeiter: Herrschaft und Gestalt\u003c/em\u003e, en español publicada como \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8472231623?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8472231623\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eEl Trabajador\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8472231623\"\u003e\u003c/span\u003e. De hecho, se conoce la existencia de correspondencia entre ambos autores, una carta fechada en 1953 que Evola dirige a Jünger y hasta cuatro textos escritos entre 1943 y 1974. Pese a ello la relación personal entre ambos cuenta con numerosas lagunas y se sabe que fue muy distante.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-visión-general\"\u003eUna visión general\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003eGianfranco de Turris\u003c/strong\u003e (1944), un notable conocedor del pensamiento evoliano, subraya la importancia de la labor de Julius Evola como mediador de autores extranjeros y tendencias «no conformistas» en la Italia de la primera mitad del siglo XX, lo que rompe con ciertos tópicos relacionados con el carácter de «solitario reaccionario» e intransigente, enconado en su resistencia granítica y aristocrática, en un elitismo de las alturas frente a la mediocridad general reinante en el mundo moderno, especialmente después de 1945, una vez se encuentra físicamente impedido. Y en el caso de Ernst Jünger, también rodeado por la polémica y la incomprensión, exactamente igual que su homólogo italiano, por sus posicionamientos contra la decadente y destructiva República de Weimar, \u003ca href=\"/libros/tercer-reich-arthur-moeller-bruck/\"\u003ey su encuadre en  la \u003cstrong\u003eRevolución Conservadora Alemana\u003c/strong\u003e\u003c/a\u003e, hace que su encuentro con Evola no sea una casualidad, y que podamos ver en ambos la convergencia de dos «solitarios» refractarios frente a los consensos demoliberales y la cultura hegemónica de su época. En la carta que Evola dirige a Jünger en 1953 además de respeto hay un interés de Evola por el primer Jünger y por \u003cem\u003eDer Arbeiter\u003c/em\u003e, y pervive la incertidumbre de si se conocieron en los años 30, y a pesar de que pudiera existir una correspondencia, queda abierta la hipótesis de que pudiera darse un encuentro físico previo a los años cincuenta.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn los textos de Evola sobre Jünger ya encontramos una síntesis de lo que el texto de Jünger puede ofrecer al público italiano, que trasciende las críticas a un «materialismo económico» para ofrecernos un alegato contundente contra el ideal de prosperidad bovina y el «aburguesamiento», incluso entre aquellos sectores más rebeldes y antiburgueses, de cierta juventud contestataria, y de ahí la demanda de un nuevo tipo humano para hacer frente a las iniquidades del mundo moderno. Pero todo ello va más allá de una simple moral del sacrificio, para tomar el pulso al realismo de la forma de la vida, con la intención de refundar jerarquías y criterios de valor en un paisaje devastado por la técnica. El propio Evola traza una genealogía intelectual sobre la trayectoria de Jünger, desde el «antiRemarque» que en las \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8490660530?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8490660530\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eTempestades de Acero\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8490660530\"\u003e\u003c/span\u003e descubre \u003ca href=\"/posts/yukio-mishima-la-via-del-guerrero-y-la/\"\u003e«dimensiones espirituales» en la guerra moderna\u003c/a\u003e, al pensador que extiende esa lógica al mundo tecnificado, donde lo «elemental» irrumpe como reverso de la instrumentalidad: un \u003cem\u003eGolem\u003c/em\u003e que retorna contra su amo. Ante ello \u003cem\u003eDer Arbeiter\u003c/em\u003e postula una «movilización total» internalizada: un estar enteramente en acto, un «realismo heroico» que deja atrás los límites de la existencia individual para proponer una figura (\u003cem\u003eGestalt\u003c/em\u003e) humana capaz de dominar y no padecer, el nuevo régimen del mundo. Evola trata de acomodar la crítica de \u003ca href=\"/libros/julius-evola-civilizacion-cuarto-estado-angel-fernandez/\"\u003ela «civilización del Tercer Estado»\u003c/a\u003e a una vía antiburguesa no marxista, a un anti-individualismo de signo opuesto al colectivismo, planteando una vía sutil que permite trascender la dialéctica del mundo moderno, \u003ca href=\"/posts/geopolitica-de-carlo-terracciano/\"\u003ey en particular de Guerra Fría\u003c/a\u003e, frente al orden liberal y burgués, sin caer en formas de materialismo y economicismo. Otro de los aspectos que se exponen en relación a la famosa obra de Jünger es si la técnica, más allá de la neutralidad de los medios, puede tener un papel emancipador.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEvola entiende perfectamente que \u003cem\u003eEl Trabajador\u003c/em\u003e no es un libro de sociología y que su objeto no es la clase obrera, sino una figura: la del trabajador como forma-de-vida, como cosmovisión, que expresa una ley propia y ocupa su espacio-tiempo bajo el signo de la intensidad más allá de aquellos atributos inmanentes y materiales asociados al trabajador ordinario. El Barón Romano considera que la exposición de Jünger no es sistemática y mezcla constataciones con postulados, lo que revela que las consideraciones en relación a la obra del alemán no es un mero acto laudatorio, ni busca blindar con dogmas su obra para convertirla en un referente absoluto. Y respecto a ello, Evola señala que no existen «hombres mecanizados» y la técnica no es un conjunto de medios neutro, sino un lenguaje cuyo dominio decide sobre el destino de los hombres. El problema estriba en la pretensión del hombre a usarla conforme a valores y formas que le son extrañas, originando la anarquía, el caos y las crisis. Con lo cual es necesario dominar esa lengua, lo que implica servirnos de ella como arma, y ello nos obliga a captar la esencia de su ley secreta.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eParalelamente, ese escenario nos describe una suerte de paisaje en construcción industrial, bajo la idea de uniformización planetaria que destruye el orden de las castas, cuerpos y formas de vida, la homogeneización del mundo a través de las creaciones técnicas, bajo el orden del trabajo total, la colonización de espacios, la destrucción de cultos y leyes antiguas, el tributo de sangre a partir del cual este proceso de apariencia bárbara demuestra ser parte también del dominio que anuncia el Trabajador. Todo ello nos lleva a una equiparación del contexto posterior al fin de la Segunda Guerra Mundial, a la euforia progresista de posguerra, a la era atómica, con todos sus rasgos sombríos y ambiguos de paz tensa. Sirviéndose de estos elementos propuestos por Jünger, Evola defiende la necesidad de pensar en tipos humanos a la altura de toda eventualidad, incluidas las más extremas e impensables, frente al doble espejismo del paraíso técnico o la catástrofe liberadora. Es la prefiguración de la fase de formación de una élite capaz de responder sin consuelo ni ilusión, trascendiendo el nihilismo de los tiempos.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eA pesar de todo, Evola considera que en las páginas de \u003cem\u003eDer Arbeiter\u003c/em\u003e se habla sobre desarrollos político-sociales que tienen un carácter «accesorio, provisional y a veces problemático», por la fecha en la que fue publicado, a inicios de los años treinta, previos a las desviaciones sobre las que Jünger tomó conciencia «más allá de lo debido», lo que hace que el italiano mantenga una distancia crítica respecto a cualquier identificación inmediata entre figura, técnica y soluciones estatales concretas. De hecho, consideraba la importancia de esta obra \u003ca href=\"http://www.libreriabarbarroja.es/libreria/index.php?route=product/product\u0026amp;path=49\u0026amp;product_id=800\u0026amp;utm_source=hiperbolajanus\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"\u003ecomo un instrumento para operar un «despertar»\u003c/a\u003e, como punto de partida de una transfiguración más profunda.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"el-concepto-de-figura-más-allá-de-la-clase-y-el-individuo\"\u003eEl concepto de figura: más allá de la clase y el individuo\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eComo ya hemos dicho, \u003cem\u003eDer Arbeiter\u003c/em\u003e no es un «estudio sobre el proletariado» ni se ocupa de la clase trabajadora como tal, ni de sus reivindicaciones materiales, ni de su concreta situación histórica, sino de un principio formal que atraviesa y trasciende su condición de clase. \u003ca href=\"/posts/marxismo-no-izquierdas-carlos-x-blanco/\"\u003eEl Trabajador no es un obrero en el sentido marxista del término\u003c/a\u003e, sino la expresión de un tipo humano para el cual la vida entera se convierte en trabajo, entendido como movilización total. La figura como tal plasma la materia histórica, lo que da forma a una época. Evola subraya que para Jünger la figura no se limita a describir el presente, y que su cometido no es otro que imponerse como una fuerza plástica, con la capacidad de organizar jerarquías, valores y modos de existencia. Así que no se trata de ser o pertenecer a la «clase obrera», sino de ser absorbido por una estructura del Ser que exige una intensidad, disciplina y disponibilidad absoluta. En este punto hay un acercamiento a la hermenéutica evoliana a través del concepto de tipos humanos. Jünger establece un nivel supraindividual que es del todo ajeno tanto a la biología como a la psicología y que entraña una dimensión ontológica. La \u003cem\u003eGestalt\u003c/em\u003e  del Trabajador significa la ruptura con la ilusión de que el individuo burgués es el fundamento de lo real. Y frente al individuo que propone el liberalismo, la figura impone una dimensión transpersonal, del mismo modo que frente a la masa exige forma y jerarquía.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEvola propone una confrontación directa entre el Trabajador jüngueriano y el Superhombre nietzscheano, dado que en ambos casos representan una reacción frente al agotamiento del mundo burgués y frente a la mediocridad que este conlleva, pero sus caminos divergen profundamente. El Superhombre de Nietzsche se afirma como voluntad de poder, como autoafirmación creadora, en una dimensión de inmanencia prometeica y, en cierto modo subjetiva. En cambio, el Trabajador de Jünger nos plantea un «tipo-forma» en lugar del «individuo-potencia» nietzscheano, \u003ca href=\"/posts/en-el-mar-de-la-nada-curzio-nitoglia/\"\u003elo que supone la ausencia de toda pretensión de crear \u003cem\u003eex-nihilo\u003c/em\u003e\u003c/a\u003e, sino encarnar la ley de un tiempo histórico en el que la técnica y lo elemental se imponen como fuerza del destino. Mientras que el Superhombre parece todavía radicado a un nivel inferior, como un producto de un individuo que «se supera a sí mismo», el Trabajador, en cambio, es el resultado de una transfiguración en la que el hombre singular desaparece absorbido por la figura. No obstante, nos advierte Evola, que este paso no debe interpretarse como el fruto de una «revelación colectivista». Muy al contrario, el Trabajador conserva todo su sentido jerárquico de distinción y grados de intensidad. Esta ruptura de nivel que se deriva de la comparativa de ambos conceptos, supone la muerte de la ilusión del sujeto liberal, y en ningún caso la posibilidad de un orden orgánico y aristocrático. Y aquí hay un importante punto de encuentro entre Evola y Jünger en \u003ca href=\"/libros/mos-maiorum-7/\"\u003ela crítica del liberalismo y su concepción antropológica\u003c/a\u003e dominante del individuo propietario y calculador, como unidad económica.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSin embargo, Evola no oculta que la formulación jüngeriana tiene un carácter problemático y ambiguo, y considera que el Trabajador aparece como una figura de transición: un tipo humano nacido de la irrupción de lo elemental y la expansión de la técnica, pero no necesariamente el último horizonte de la historia. Puede convertirse en un instrumento al servicio de un nuevo orden jerárquico, pero también puede derivar en formas degeneradas de colectivismo técnico y de nivelación. Lo significativo del Trabajador es que revela la lógica que está destruyendo la civilización burguesa y liberal, pero la incertidumbre reside en si esta figura podrá ser reconducida hacia una etapa superior de vida o se perderá en la barbarie de la mecanización. Esta cuestión permanece como una vía abierta, a pesar de que Jünger se hiciera consciente a posteriori de esta deriva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor otro lado, y vinculado a la doctrina de la figura tenemos a la técnica, que Evola considera que es un instrumento con una fuerza ontológica inherente capaz de crear un nuevo mundo, proponiendo un nuevo lenguaje que transforma incluso las categorías de espacio y tiempo. El Trabajador es el tipo humano adaptado a este nuevo lenguaje, que convierte la técnica en una nueva forma de disciplina y de intensificación de la vida, y no una forma de alienación. Para Jünger, en este punto difiere radicalmente del burgués, que ve en la máquina un medio de comodidad, como el marxista, que la considera como un medio de emancipación material. El Trabajador se hace a sí mismo imagen de la máquina, puro acto, operatividad e indiferencia frente a toda dialéctica burguesa, frente a la dicotomía ocio-trabajo. En la cosmovisión del Trabajador todo es trabajo, porque todo es forma y acto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eLa técnica jungeriana encarna, como hemos dicho, un nuevo lenguaje, una nueva forma de habitar el mundo y de articular el espacio y el tiempo. El problema surge cuando el hombre moderno quiere «usar» esta técnica sin entender su lógica, y tanto el burgués como el marxista sólo contempla soluciones exteriores vinculadas a ésta, pero Jünger insiste en el carácter de ley interna que esta entraña, una normatividad desligada de todo uso utilitario o emancipador en un sentido material. De ahí la afirmación paradójica que sigue: el error no se encuentra en la técnica, sino en la pretensión de los hombres de ayer de servirse de ella conforme a valores que les resultan extraños. La crisis moderna, desde esta perspectiva, no es «causada» por la técnica, sino por la contradicción entre un mundo ya configurado por ella y unas categorías anacrónicas que quieren dominarla sin comprenderla.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eJünger rechaza la imagen propia de la crítica romántica y humanista de que la técnica produce «hombres mecanizados», autómatas sin alma. Evola recoge y enfatiza este punto estableciendo una separación entre máquinas y hombres, diferenciados. La técnica no suprime lo humano, sino que exige una nueva forma de humanidad. La cuestión de fondo es si el hombre es capaz de asumir el ritmo y la disciplina que la técnica impone como condición de posibilidad. Y es que el Trabajador es precisamente ese tipo humano que no se deja reducir a engranajes, pero tampoco muestra resistencia frente al novedoso lenguaje de la técnica, que debe entrañar una nueva forma de vida más allá de una amenaza potencial de deshumanización, que sin duda, y a efectos del mundo actual, así es con toda la ideología poshumanista derivada de ella.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePero del mundo de la técnica también se derivan nuevos conceptos, que la lectura evoliana aborda de manera incisiva: mientras que el mundo burgués se había organizado en torno al individuo, como sujeto de derechos, propietario, consumidor o elector, el mundo de la técnica pulveriza toda esta ficción, y en su lugar aparecen dos fenómenos opuestos, como son la masa y el tipo. \u003ca href=\"/posts/la-sociedad-enferma-de-la-posmodernidad/\"\u003eLa masa es la disolución del individuo en un conjunto amorfo e indiferenciado\u003c/a\u003e. Se deja arrastrar por las corrientes del mundo técnico de forma pasiva, incapaz de conferirles sentido e integrarlas en su Ser. Frente a la masa tenemos a la figura del Trabajador, que, en cambio, corresponde a la lógica del tipo, y representa su polo opuesto, una forma activa y diferenciada, que concentra y encarna la fuerza de la época en una dirección precisa. Este punto es fundamental, porque Evola considera que no hay derivas colectivistas en la teoría de Jünger, aunque potencialmente puedan existir en un futuro, y de ahí que la técnica pueda dar lugar a la nivelación de las masas, pero también puede crear nuevas aristocracias a partir del tipo, y de ahí la necesidad de una selección que separe a los que encarnan la figura de quienes son parte de la masa.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eUna de las conclusiones positivas que surge de este análisis es la posibilidad de generar una jerarquía renovada, no basada en la herencia ni en el privilegio burgués, sino en la capacidad para asumir la Figura. Para Evola, esta conclusión tiene una significación muy importante, porque supone que la era de la técnica no elimina la aristocracia, sino que la transforma, operando una transición de la aristocracia de linaje a la aristocracia del tipo. Por otro lado, un Trabajador no es igual a otro Trabajador, cada uno de ellos puede encarnar la figura en mayor o menor grado, en una gradación en la que se funda la posibilidad de una nueva autoridad y mando frente al desorden liberal y la nivelación colectivista. Paradójicamente, la técnica puede ser el fundamento y la base para una nueva aristocracia y no su aniquilación.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eSin embargo, la técnica nos plantea problemas, como por ejemplo el límite, ya que por su propia naturaleza intrínseca, hay una tendencia a la expansión ilimitada, bajo la lógica de la eficiencia y la operatividad absoluta empuja a la figura del Trabajador hacia una movilización total que no conoce pausa ni límite. Y en este sentido, hay un carácter luciferino en la técnica que nos plantea una pregunta esencial: ¿Existe en la figura del Trabajador una capacidad o principio que le permita dominar la técnica, o simplemente se entrega al impulso de ésta? Jünger no responde de manera definitiva y su ambivalencia es objeto de crítica por parte de Julius Evola. Y la realidad es que, sin un principio superior de orden, la técnica corre el riesgo de disolverse en barbarie, y de ahí que la importancia del Trabajador sea crucial como mediador potencial entre el mundo de la técnica y una forma superior de autoridad. Paralelamente, la técnica moldea un paisaje tradicional, que es progresivamente desfigurado y destruido en su avance, con carreteras, túneles, rascacielos, redes ferroviarias, megaurbes etc, que generan un nuevo paisaje frente al que Evola señala que no caben nostalgias, porque sencillamente es la realidad de la época. Y como ocurre en los planteamientos evolianos, y vemos a través de \u003cem\u003eCabalgar el tigre\u003c/em\u003e, solo caben dos opciones: o abandonarse a la nivelación o transfigurarla en una nueva jerarquía. Una vez más, la idea de convertir el veneno en medicina.\u003c/p\u003e\n\u003ch2 id=\"una-lectura-política\"\u003eUna lectura política\u003c/h2\u003e\n\u003cp\u003eLa lectura metapolítica de la obra de Jünger forma parte de todo lo que hemos desarrollado hasta el momento, exige una revisión de aquello que se afirmó en torno a la obra en el momento de su publicación, durante los años 30, así como después de la Segunda Guerra Mundial, Hay una serie de cambios trascendentales en el orden internacional, que marcan unas derivas históricas que, indudablemente, afectan a la figura del Trabajador, así como el esfuerzo evoliano por rescatar lo esencial de la obra sin quedar atrapado en sus posibles desviaciones.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEvola afirma que las páginas de Jünger sobre el plano político-social tienen un carácter secundario y provisional. Lo que verdaderamente importa es la construcción conceptual de la figura y la comprensión del mundo de la técnica como destino. La dimensión política, en cambio, aparece como un intento circunstancial de aplicar la figura a los problemas de su tiempo: la crisis de la decadente y plutocrática república de Weimar, el ascenso del nacionalsocialismo o la configuración del III Reich. Juzgar \u003cem\u003eDer Arbeiter\u003c/em\u003e en base a estas contingencias históricas sería un error, supondría confundir lo esencial con lo accidental. La única certeza que prevalece es el advenimiento de un nuevo tipo humano, que llega de mano de la técnica, y que el individualismo burgués y el liberalismo está agotado. Tras la guerra, hay un evidente cambio de rumbo en Jünger, que expresa su distanciamiento respecto a las aplicaciones político-estatales de la figura del Trabajador, algo que se deja entrever ya en \u003cspan itemscope itemtype=\"https://schema.org/Book\" itemprop=\"mentions\"\u003e\u003ca href=\"https://www.amazon.es/dp/8483830817?tag=hiperjanus-21\" class=\"amz-intl-link\" data-asin=\"8483830817\" itemprop=\"url\" target=\"_blank\" rel=\"sponsored noopener noreferrer\"\u003e\u003cspan itemprop=\"name\"\u003e\u003cem\u003eSobre los acantilados de mármol\u003c/em\u003e\u003c/span\u003e\u003c/a\u003e\u003cmeta itemprop=\"isbn\" content=\"8483830817\"\u003e\u003c/span\u003e, abandonando todo posible vínculo con las experiencias totalitarias, lo que se confirmará definitivamente tras 1945. Este hecho marca una evolución que confirma las inquietudes de Evola respecto a la figura del Trabajador, que no garantiza por sí mismo una solución, y que se encuentra ligado a las contingencias históricas, dejando claro que el problema sigue abierto.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl esfuerzo hermenéutico que protagoniza Evola es independiente de la simpatía o antipatía que el nacionalsocialismo pueda suscitar en Jünger, de las posibles críticas que pueda plantear o todo lo contrario, lo fundamental es la fuerza conceptual de la figura como diagnóstico y posibilidad de regeneración. Evola reconoce que la obra de Jünger, \u003cem\u003eDer Arbeiter\u003c/em\u003e, fue escrita en un clima en el que era fácil confundir la movilización total con las formas políticas que la encarnaban coyunturalmente. Sin embargo, la verdadera aportación de Jünger radica en la idea de abrir un horizonte en el que la técnica se convierte en un instrumento al servicio de un nuevo tipo humano que necesita reinventarse, adoptar una orientación vertical y de mando, de reconstrucción del espíritu de élite.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEntre las dos guerras mundiales, tanto en 1918 como en 1945, se repite el mismo clima de desconcierto, desilusión y vacío espiritual que abre el riesgo al peligro de falsas soluciones, con el concurso de nacionalismos burgueses degradados, colectivismos niveladores e ideologías de consumo y bienestar. Evola considera que la obra recobra importancia a partir de la década de 1950, y que la crítica al orden burgués, a la ilusión del confort y el pacifismo o el vacío espiritual sigue siendo válida y es más urgente que nunca. Nos encontramos en una época en la que se da una dialéctica entre dos «alternativas» plenamente materialistas, entre el capitalismo burgués y el marxismo soviético, y las formas totalitarias degradadas que instrumentalizan la movilización técnica sin elevarla a un plano superior y trascendente. Este último principio es el que da sentido a la técnica y figura del Trabajador. De ahí la importancia de una educación, de una base formativa, para conseguir este nuevo tipo de hombre.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEste último punto es decisivo, pues introduce una distinción fundamental entre movilización y orden, entre activismo técnico y autoridad legítima. Para Evola, el error de muchas lecturas políticas de \u003cem\u003eDer Arbeiter\u003c/em\u003e consiste en identificar automáticamente la movilización total con una solución política válida. La técnica cuando no está subordinada a un principio superior, en lugar de engendrar orden muestra aceleración, convierte las estructuras jerárquicas en una organización mecánica, inorgánica, \u003ca href=\"/posts/resena-1984-de-george-orwell/\"\u003ey toda autoridad se vuelve anónima, cayendo en una mera tecnocracia\u003c/a\u003e. El Trabajador guarda en su interior esa doble vertiente, advertida con anterioridad, a partir de la cual puede convertirse en portador de esa nueva disciplina que preconiza, pero también puede degenerar en el ejecutor perfecto de una dominación sin rostro.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDe ahí que Evola insista que la dimensión política del Trabajador no puede resolverse en términos de Estado, partido o régimen concreto. No hay una «política del Trabajador» en sentido estricto, sino una condición previa, una transformación antropológica (y ontológica) que hace posible una nueva forma de orden. Cuando esta distinción se pierde, el Trabajador degenera en técnico, en un funcionario y un engranaje de una maquinaria que se presenta como un destino inevitable. En este punto, la crítica evoliana \u003ca href=\"/posts/resena-de-los-fundamentos-historicos/\"\u003ese separa tanto del decisionismo político como del totalitarismo moderno\u003c/a\u003e, al que considera una falsificación de la idea de mando.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEl problema central no es tanto quién controla la técnica sino desde dónde se controla. Evola subraya que sólo una élite interiormente formada, capaz de una relación identificativa con el mundo técnico, puede ejercer un dominio real sobre él. Sin esa distancia interior, toda tentativa política queda atrapada en la lógica misma de la movilización, reproduciendo aquello que se pretende superar. El Estado técnico-total, aún cuando \u003ca href=\"/posts/presentacion-thiriart-missiaggia/\"\u003ese revista de símbolos heroicos o de una retórica comunitaria\u003c/a\u003e, permanece en el plano de la inmanencia y no supone el restablecimiento de una verdadera jerarquía.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eDesde esta perspectiva, el Trabajador no funda una nueva legitimidad política, y más bien podría decirse que evidencia la crisis de todas las legitimidades modernas. El liberalismo ha perdido toda capacidad de mando; el marxismo ha reducido al hombre a una función económica, mientras que \u003ca href=\"/posts/comunidad-tradicion-rafael-gambra/\"\u003elos nacionalismos modernos han sustituido el principio de autoridad por la exaltación sentimental por lo colectivo\u003c/a\u003e. Frente a estas formas degradadas, el Trabajador representa una ruptura, pero no una síntesis superior. Es una figura de paso, de transición, propia de un tiempo de disolución avanzada, en el que solo sobreviven quienes saben asumir la dureza del mundo sin buscar refugio en las ilusiones humanitaristas y progresistas.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003ePor ello, Evola se muestra particularmente interesado en evitar una lectura «programática» de \u003cem\u003eDer Arbeiter\u003c/em\u003e. De modo que podemos decir que no se da en Jünger una interpretación en clave de modelo político exportable ni una doctrina del Estado. Lo que sí hay es una orientación: el fin de un tipo humano y el surgimiento de otro. Esto supone que todo intento de institucionalizar de manera cerrada esta figura supondría traicionar su sentido más profundo. \u003ca href=\"/posts/sacralidad-honor-politica/\"\u003eLa política, en este contexto, no es una solución, sino el ámbito donde se manifiesta el problema\u003c/a\u003e.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eEn última instancia, la lectura política del Trabajador sólo cobra un sentido pleno cuando se reconoce su subordinación a una dimensión metapolítica. Sin una referencia a un orden trascendente de mando, la figura queda suspendida en una ambigüedad irresoluble: puede ser el soporte de una nueva aristocracia del espíritu o el instrumento de una civilización técnica totalitaria y despersonalizada. Esta ambivalencia no es el fruto del azar, sino la expresión fiel de una época de transición, en la que las fuerzas de la disolución y las fuerzas de la superación coexisten sin una resolución definitiva.\u003c/p\u003e\n\u003cp\u003eAsí, el problema sigue abierto, y el Trabajador no representa el fin de la crisis de la modernidad, sino que la intensifica. No ofrece una solución política acabada, sino que exige una toma de posición más profunda previa a toda forma estatal. La vigencia de la obra de Jünger, tal y como la entiende Evola, no reside en sus aplicaciones históricas concretas, sino en la capacidad para obligarnos a pensar, más allá de la política moderna, en las condiciones de superación para la fundación de un nuevo principio de orden.\u003c/p\u003e\n","date_modified":"2026-08-21T00:38:31+02:00","date_published":"2025-12-21T00:00:00+00:00","id":"https://hiperbolajanus.com/posts/junger-evola/","summary":"Julius Evola (1898-1974), autor tradicionalista italiano es, como nuestros lectores saben bien, especialmente apreciado en estas lides, y no en vano hemos publicado a lo largo de los años un material bibliográfico inédito de su autoría de gran valor, entre los que destacan varios recopilatorios de …","tags":["Metapolítica","Tradición","Crítica a la Modernidad","Nihilismo","Antiliberalismo"],"title":"Ernst Jünger a través de Julius Evola: más allá del Trabajador","url":"https://hiperbolajanus.com/posts/junger-evola/"},{"authors":[{"name":"Weltanschauung Italia","url":"https://hiperbolajanus.com/personas/weltanschauung-italia/"}],"content_html":"\u003cp\u003e\u003cem\u003eEl Black Metal como fenómeno espiritual\u003c/em\u003e propone una lectura audaz y poco común de uno de los géneros más extremos de la música contemporánea. 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