
Andréi Tarkovski
También: Andréi Arsénievich Tarkovski · Андрей Арсеньевич Тарковский
Andréi Tarkovski nació en Zavrazhie (URSS) el 4 de abril de 1932 y murió en París el 29 de diciembre de 1986. Hijo del poeta Arseni Tarkovski, estudió en el VGIK de Moscú bajo la dirección de Mijaíl Romm y pronto se convirtió en una de las figuras más influyentes de la historia del cine. Su primer largometraje, La infancia de Iván (1962), le otorgó reconocimiento internacional, consolidado posteriormente con obras como Andréi Rubliov (1966), Solaris (1972), El espejo (1975), Stalker (1979), Nostalgia (1983) y Sacrificio (1986). Tras crecientes dificultades con las autoridades soviéticas, desarrolló la última etapa de su carrera en Europa occidental.
Su pensamiento artístico estuvo orientado hacia la dimensión espiritual, religiosa y metafísica de la existencia humana. Concebía el cine como un arte capaz de «esculpir el tiempo» y de revelar verdades profundas sobre la memoria, el sufrimiento, la responsabilidad moral y la búsqueda de lo absoluto. Frente al materialismo y al utilitarismo modernos, defendió una visión del arte como servicio a la verdad interior del hombre y como vehículo de trascendencia. Estas ideas quedaron expuestas tanto en su filmografía como en su obra teórica Esculpir en el tiempo (1985), donde desarrolló una concepción del cine basada en la experiencia espiritual, el simbolismo y la contemplación. Su legado lo ha convertido en una de las figuras centrales del cine y la cultura del siglo XX.