
Baltasar Gracián
Baltasar Gracián nació en 1601 en Belmonte de Calatayud (Zaragoza), en el seno de una familia acomodada, hijo de un médico. Ingresó joven en la Compañía de Jesús (1619) y desarrolló una sólida formación humanística, estudiando filosofía y teología hasta ser ordenado sacerdote en 1627. Su vida estuvo marcada por su actividad docente y pastoral en distintos colegios jesuitas de Aragón, así como por una intensa dedicación intelectual y literaria.
Figura central del Barroco español, Gracián destacó como moralista y prosista de estilo conceptista, caracterizado por la densidad, la agudeza y la concisión expresiva. Entre sus obras más influyentes se encuentran El Discreto(1646), Oráculo manual y arte de prudencia (1647) y Agudeza y arte de ingenio (1648), donde desarrolla una reflexión sobre la conducta humana, la prudencia y el ingenio como virtudes esenciales para desenvolverse en el mundo.
Su obra culmina en El Criticón (1651-1657), una compleja alegoría filosófica que ofrece una visión desengañada de la existencia y del mundo humano, propia del espíritu barroco. Esta publicación, realizada en parte sin el consentimiento de su orden, le acarreó conflictos con la Compañía de Jesús en sus últimos años. Murió en 1658 en Tarazona, dejando una de las cumbres del pensamiento moral y literario del Siglo de Oro español.