
Henri de Lubac
Henri de Lubac (Cambrai, 20 de febrero de 1896 – París, 4 de septiembre de 1991) fue un jesuita, teólogo y cardenal francés, considerado una de las figuras más influyentes de la teología católica del siglo XX. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1913 y combatió en la Primera Guerra Mundial, donde sufrió graves heridas que le dejaron secuelas permanentes. Ordenado sacerdote en 1927, enseñó teología en Lyon y desarrolló una intensa labor intelectual marcada por el retorno a las fuentes patrísticas y bíblicas del cristianismo. Durante la Segunda Guerra Mundial participó en la resistencia espiritual contra el nacionalsocialismo a través de la revista clandestina Témoignage chrétien. En los años cincuenta fue apartado temporalmente de la enseñanza debido a las sospechas que despertaba la llamada Nouvelle Théologie, aunque posteriormente fue rehabilitado y desempeñó un papel destacado como perito en el Concilio Vaticano II. En 1983 fue ordenado cardenal por Juan Pablo II.
La obra de De Lubac se orientó a restaurar una comprensión integral de la tradición cristiana frente al racionalismo moderno, el secularismo y ciertas formas de escolasticismo consideradas por él excesivamente abstractas. Sus reflexiones sobre la relación entre naturaleza y gracia, la vocación sobrenatural del hombre, la dimensión comunitaria de la Iglesia y la interpretación espiritual de la Escritura ejercieron una profunda influencia en la renovación teológica contemporánea. Defendió que el ser humano está constitutivamente orientado hacia Dios y criticó las concepciones que separaban radicalmente el orden natural del sobrenatural. Entre sus obras más importantes destacan Catholicisme. Les aspects sociaux du dogme (Catolicismo. aspectos sociales del dogma) (1948), donde subraya la dimensión social y universal del cristianismo; Corpus mysticum, estudio histórico sobre la Eucaristía y la Iglesia; Le Drame de l’humanisme athée (El drama del humanismo ateo) (1944), crítica de las raíces espirituales del ateísmo moderno a través de pensadores como Feuerbach, Marx y Nietzsche; y Surnaturel. Études historiques (El misterio de lo sobrenatural) (1965), una de sus obras doctrinales más influyentes sobre la cuestión de lo sobrenatural.