
Jacques Maritain
Jacques Maritain (París, 18 de noviembre de 1882 – Toulouse, 28 de abril de 1973) fue un filósofo católico francés, uno de los principales renovadores del tomismo en el siglo XX. Estudió en la Sorbona, donde conoció a Raïssa Oumansoff, con quien contrajo matrimonio en 1904 y compartió un decisivo itinerario intelectual y espiritual que culminó con su conversión al catolicismo en 1906, influida por Léon Bloy. A partir de entonces orientó toda su labor filosófica hacia la recuperación del pensamiento de santo Tomás de Aquino como respuesta a la crisis intelectual de la modernidad. Enseñó en diversas universidades de Europa y Estados Unidos, impartiendo cursos en el Instituto Católico de París, la Universidad de Princeton y la Universidad de Columbia, entre otras instituciones. Tras la Segunda Guerra Mundial desempeñó el cargo de embajador de Francia ante la Santa Sede (1945-1948) y, en sus últimos años, ingresó como hermano laico en la congregación de los Pequeños Hermanos de Jesús. Su extensa producción filosófica y teológica lo convirtió en una de las figuras más influyentes del pensamiento católico contemporáneo.
La filosofía de Maritain se fundamenta en una síntesis entre el realismo metafísico tomista y los problemas del mundo contemporáneo. Defendió la primacía del ser, la objetividad de la verdad, la dignidad de la persona humana y la apertura natural de la inteligencia hacia la trascendencia, frente al relativismo, el materialismo y las diversas formas de idealismo moderno. Desarrolló importantes reflexiones sobre metafísica, epistemología, estética, filosofía política y educación, proponiendo un humanismo integral inspirado en el cristianismo y una concepción de la sociedad fundada en la ley natural y el bien común. Entre sus obras más destacadas figuran Antimoderne, Trois réformateurs (1925), Distinguer pour unir ou les degrès du savoir (1932), Humanisme intégral (Humanismo integral. Problemas temporales y espirituales de una nueva cristiandad) (1936), La personne et le bien commun (1947), Les droits de l’homme et la loi naturelle (1945), L’Homme et l’Etat (El hombre y el Estado) (1951),Creative Intuition in Art and Poetry (1953) y Le Paysan de la Garonne (1966). Su influencia fue decisiva en la renovación del neotomismo del siglo XX y alcanzó tanto la filosofía como la teología, la doctrina social de la Iglesia y la reflexión sobre los derechos humanos, convirtiéndolo en una de las referencias imprescindibles del pensamiento cristiano contemporáneo.