Escuela y religión
La verdadera educación debe ser profundamente religiosa, fundada en la Revelación y la Tradición, no meramente laica o neutra. Frente a una escuela que forma ignorantes sin horizonte divino, se propone una institución que, en alianza con la Iglesia, santifique al hombre y lo oriente hacia su origen celestial, frenando la ruina del mundo moderno.
