La geopolítica de las sectas
La geopolítica debe considerar las sectas como factor estratégico. El lobby sionista estadounidense (AIPAC, B’nai B’rith, ADL), apoyado por sionistas cristianos, constituye una «supersecta» que condiciona la política exterior de EE.UU. en favor de Israel, infiltrando todas las administraciones y promoviendo sus intereses mediante una red transnacional de poder.
