Caída y plasmación: las dos vías del demiurgo
El Demiurgo posee dos vías simultáneas: la negativa, donde el ángel (Lucifer) se rebela, cae y genera la materia; y la positiva, donde moldea al hombre primordial (Adán andrógino) a partir del éter, siguiendo el modelo divino. Ambas son aspectos complementarios de la manifestación, cuyo desequilibrio originará la posterior polarización sexual y la caída humana.